Arte

Bukowski, Charles (Poemas)



CHARLES BUKOWSKY


A la puta que se llevó mis poemas

Algunos dicen que debemos eliminar del poema
los remordimientos personales,
permanecer abstractos, hay cierta razón en esto, pero
¡Por Dios!
¡Doce poemas perdidos y no tengo copias!
¡Y también te llevaste mis cuadros, los mejores!
¡Es intolerable!
¿Tratas de joderme como a los demás?
¿Por qué no te llevaste mejor mi dinero? Usualmente
lo sacan de los dormidos y borrachos pantalones enfermos en el rincón
La próxima vez llévate mi brazo izquierdo o un billete de cincuenta,
pero mis poemas no.
No soy Shakespeare
pero puede que algún día ya no escriba más,
abstractos o de los otros;
Siempre habrá dinero y putas y borrachos
hasta que caiga la última bomba,
pero como dijo Dios,
cruzándose de piernas:
"veo que he creado muchos poetas
pero no tanta poesía."



la tortura

Demasiado
demasiado poco
demasiado gordo
demasiado flaco
o nadie.
Risa o
lágrimas.
Odios
amantes.
Extraños con caras como
cabeza de clavos.
Brazos corriendo através
de calles de sangre
agitando botellas de vino
ensartando y cogiendo
vírgenes.
O un tipo viejo en una pieza barata
con una foto de Marylin Monroe.
Hay una soledad tan grande en este mundo
que podés verla en el lento movimiento de
las agujas del reloj.
Gente tan cansada
mutilada
sea por amor o por no amor.
La gente no es buena con los demás
el rico no es bueno para el rico
el pobre no es bueno para el pobre.
Tenemos miedo.
Nuestro sistema educacional nos dice
que todos podemos ser



amor y coraje

La que me gustaba era esa en la que Cagney
peleaba en el ring
a pura piña
así podía ganar plata
para que su hermano tuviera
lecciones de música
el hermano quería ser
pianista clásico
le habían dicho que tenía
gran talento.
Pero los dos venían del barrio
pobre, y
Cagney tenía que subir al ring
una y otra vez
para conseguir plata y ayudar a que su
talentoso hermano
se convirtiera en pianista.
Cagney incluso pierde a su chica
y la película termina con el hermano
que lo logra
( En el Carnagie Hall, si mal no recuerdo)
y Cagney
hecho pelota y ciego
en su puestito de diarios
escuchando por radio
el concierto de su hermano
y, por supuesto, la chica está en el concierto
adorándolo, los ojos muy abiertos
mientras Cagney pone sus manos sobre
un calentadorcito
solo en medio del frío
escucha la radio
mientras su hermano toca el piano
Cagney
no sabe nada de música
y oyendo el aplauso final
cree que
todos los golpes que le dieron
valieron la pena.



El Hombre Del Piano

El hombre del piano
toca una pieza
que no compuso
canta una canción
que no es suya
en un piano
que no es de él.
Mientras
la gente en las mesas
come, bebe y habla.
El hombre del piano
termina
y no hay aplausos
después
empieza a tocar
una nueva canción
que él no escribió
empieza a cantar
palabras
que no son suyas
en un piano
que no es propio
Mientras
la gente de las mesas
continúa
comiendo, bebiendo y hablando.
Cuando él termina
sin aplausos
anuncia en el micrófono
que tomará un descanso
de diez minutos
Se va al baño
y entra
cierra la puerta
saca un toque
y lo prende.
Está feliz
de no estar
en el piano.
Y la gente en las mesas
comiendo, bebiendo y
hablando,
feliz
de que él
no esté ahí.
Así sucede
casi en todas partes
con todos y
con todo,
tan violento
como cuando en las
altiplanicies
se incendia
el negro cisne.



Almas De Animales Muertos

Después del rastro
Doblando la esquina, estaba
una cantina
donde me sentaba y veía caer el sol
a través de la ventana,
una ventana que daba a un lote
lleno de hierbas altas y secas.

Nunca me dí una ducha con los muchachos
en la fábrica
después de trabajar
así que olía a sudor y
sangre
el olor a sudor disminuía después
de un rato
pero el olor-sangre empezaba a fulminar
y ganar fuerza.

Fumé cigarrillos y tomé cerveza
hasta que me sentí lo suficientemente bien
como para subirme al camión
con las almas de todos esos animales muertos
que viajaban conmigo
las cabezas volteaban discretamente
las mujeres se levantaron y se alejaron
de mí.

Cuando me baje del camión
sólo tenía que bajar una cuadra
y subir una escalera para llegar,
a mi cuarto donde prendería la radio
y encendería un cigarrillo
y que nadie se enojará conmigo.



la suerte no era una dama

Cuando era la mitad de viejo, me sentaba
en los bares, me hundía ahí
hasta las orejas
pensando que algo me iba a pasar,
quiero decir, con las mujeres:
"Hey, nena, escúchame, la costa dorada
llora por tu belleza..."
o algo así.
Sus cabezas nunca daban vuelta, miraban
adelante, derecho hacia adelante,
aburridas.
"Hey nena, escúchame, soy un genio
ja, ja, ja"
Silenciosas ante el espejo de un bar, esas
mágicas criaturas, esas sirenas secretas,
de piernas largas, vestidos ajustados,
tacos altos, aros, bocas de
frutilla, se sentaban ahí, se sentaban ahí,
se sentaban ahí.
Una de ellas me dijo: "me
aburrís"
"No nena, lo que pasa es que
no lo entendiste"
"bah, callate"
Entonces llegaba algún Dandy, algún tipo
pulcro, de traje, bigote, corbata.
Era flaco, luminoso, delicado,
tan canchero
y las damas lo llamaban
por su nombre: "¡Oh Murray, Murray!"
o algo así.
"¡Hola chicas!"
Yo sabía que le pasaba el trapo
a cualquiera de esos boludos,
pero no importaba mucho en el orden
de las cosas,
las damas se juntaban alrededor de Murray
(o algo así) y yo seguía pidiendo tragos,
compartiendo la música con ellas
y escuchando la risa desde afuera.
Me preguntaba que cosas maravillosas
me estaba perdiendo, el secreto de la
magia, algo que sólo ellas conocían,
y me sentía de nuevo el idiota en el
patio de la escuela - aveces un hombre nunca
sale de ahí,
todos pueden ver la marca.
Así que
yo estaba aparte,
"soy la cara perdida de
Jano", decía en medio de algún
silencio momentáneo
por supuesto, para ser
ignorado.
Ellas se subían a
los autos
fumando
riendo
y finalmente se iban hacia
alguna victoria
consumada,
abandonándome a mis tragos
sólo yo
sentado ahí
la cara del mozo cerca de
la mía:
"¡YA CERRAMOS!
Su gorda e indiferente cara
barata bajo la luz
barata.
Yo tomaba mi último trago
salía hacia mi viejo auto
aguantándome
subía
manejaba siempre con mucho cuidado
hasta mi habitación
alquilada.
Recordaba el patio de la escuela
otra vez,
el recreo,
me elegían último para
el partido de fútbol,
el mismo sol brillando sobre mí
y sobre ellos,
pero ahora era de noche y
casi toda la gente del mundo
estaba con alguien,
un cigarrillo colgaba de mis labios
y yo escuchaba el ruido
del motor



los mas raros

No es frecuente verlo
porque donde hay multitud
ellos
no están.
Esos tipos raros no son
muchos,
pero de ellos
provienen
los pocos
cuadros buenos
las pocas
buenas sinfonías
los pocos
buenos libros
y otras
obras.
Y de los
mejores de los
extraños
quizás
nada.
Ellos son
sus propias
pinturas
sus propios
libros
su propia
música
su propia
obra.
Aveces me parece
verlos
por ejemplo
cierto viejo
sentado en cierto
banco
de una cierta
manera
o
un rostro fugaz
en un automóvil
que pasa
en dirección
contraria
o
hay un cierto movimiento
en las manos
de un chico o una chica
que empaqueta
las cosas
en el supermercado.
Aveces
incluso es alguien
con quien estuviste
viviendo
algún tiempo,
te vas a dar cuente
de una mirada rápida
y luminosa
que nunca
le habías visto
antes.
Aveces
sólo notarás
su
existencia
repentinamente
en un
vívido
recuerdo.
Algunos meses
algunos años
después de que se hayan
ido.
Recuerdo
a uno:
Tenía unos
20 años
iba borracho a
las 10 de la mañana
se miraba en un
espejo
resquebrajado
de Nueva Orleans,
un rostro soñador
contra los
muros
del mundo
¿Qué
ha sido
de mí?.-



nosotros los dinosaurios

Nacimos así
en medio de esto
mientras rostros de tiza sonríen
mientras doña muerte ríe
mientras los ascensores se rompen
mientras panoramas políticos se disuelven
mientras el chico del supermercado
termina la Universidad
mientras peces envueltos en petróleo
escupen su aceitosa plegaria
mientras el sol está enmascarado.
Nacimos así
en medio de esto
en medio de guerras prudentemente enloquecidas
en medio del paisaje de fabricas con ventanas
rotas y vacías
en medio de bares en donde la gente ya no habla
en medio de peleas que pasan de los puños a
las armas y a las navajas.
Nacimos en esto
entre hospitales tan caros que es más barato morirse
entre abogados que te cobran tanto, que es más
barato declararse culpable.
En un país donde las cárceles están llenas
y los manicomios cerrados.
En un lugar donde las masas elevan a los ineptos
a la categoría de héroes.
Nacimos en esto
caminamos y vivimos
através de esto
muriendo por esto
mutando por esto
silenciados a causa de esto
castrados,
abusados,
desheredados
por esto,
engañados por esto,
usados por esto,
jodidos por esto,
enloquecidos y enfermos por esto,
convertidos en seres violentos
convertidos en seres inhumanos
por esto.
Los corazones están ennegrecidos
los dedos buscan las gargantas
al revolver
la navaja
a la bomba
los dedos se dirigen hacia un Dios insensible
que no responde.
Los dedos van a la botella
a las pastillas
a la pólvora.
Hemos nacido en medio de esta lastimosa devastación
hemos nacido en medio de un gobierno endeudado
hace 60 años
que pronto no podrá pagar siquiera los intereses
y los bancos arderán
y el dinero no servirá para nada.
Habrá asesinos libres e impunes por las calles
habrá pistolas y mafias oficiales.
La tierra se volverá inútil
los alimentos serán una recompensa que se esfuma.
El poder nuclear estará en manos de la mayoría
explosiones sacudirán la tierra.
Hombres robot afectados por radiaciones
acecharán a otros hombres.
Los ricos y los elegidos observarán
desde plataformas espaciales.
El infierno de Dante parecerá
un juego de niños.
El sol ya no se verá y será siempre noche
los árboles morirán
toda la vegetación morirá
hombres afectados por radiaciones comerán
la carne de otros hombres afectados por radiaciones.
El mar estará contaminado
los lagos y los ríos desaparecerán
la lluvia será el nuevo oro.
Un viento oscuro esparcirá el hedor de
cuerpos putrefactos de hombres y animales
los escasos sobrevivientes serán, asediados
por nuevas y horribles enfermedades.
Y las plataformas espaciales se irán
destruyendo por el desgaste y la
escasez de provisiones
y el simple efecto de la decadencia general.
Y entonces surgirá de eso
el silencio más hermoso
jamás oído
y el sol todavía ahí, oculto
estará esperando el próximo capítulo.-



un poema para el viejo diente torcido

Conozco una mujer
que no para de comprar
rompecabezas, puzzles chinos
de madera, de metal.
Piezas que al final
encajan en un cierto orden.
Lo hace con precisión matemática
resuelve todos sus rompecabezas.
Vive junto al mar
pone azúcar en el jardín para las hormigas
y sobre todo cree
en un mundo mejor.
Tiene el pelo blanco
rara vez lo peina
sus dientes están torcidos
y usa enteritos amplios
sobre un cuerpo que la mayoría
de las mujeres quisiera tener.
Durante muchos años me irritaron
lo que yo consideraba
excentricidades suyas,
como poner cáscaras de huevo en remojo
(Para aportarle calcio a las plantas)
Pero al final cuando pienso en su vida
y la comparo con otras vidas
que parecen más interesantes, originales
y bellas
comprendo que ella hirió menos gente
que cualquiera que yo conozca
(y con herir quiero decir, nada más que herir).
Ella ha pasado épocas terribles
épocas en las que tal vez yo podría
haberla ayudado más
porque ella es la madre de mi única
hija
y una vez fuimos grandes amantes
pero ella ha superado todo eso
como dije
hirió menos gente que cualquiera
que yo conozca,
y si lo mirás de ese modo,
bueno.
Ella ha creado un mundo mejor
ella ganó.
Fránces, este poema
es para vos.