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Capítulo 1: El presagio

Buenas, les comento que estoy empezando a escribir una historia y me gustaría compartirla, paso el primer capítulo espero que les guste y me gustaría saber que opinan para mejorar mi escritura, saludos!

Capítulo 1:  El presagio published in Arte

Hoy es el 4 de julio del 2007 y Juan, uno de los empleados de Don Alvaro del Castillo Soler, comienza su día, por suerte no tan temprano. Siendo las 6 de la mañana, entre el frío insoportable, el viento y la escarcha se dirige a su puesto. Esta vez le toca revisar un camión de la hacienda ya que lo van a necesitar en unos días para llevar el ganado al matadero, revisa el nivel de aceite y luego lo pone en marcha, todo parece ir bien hasta que un potente olor a quemado se presenta y el motor se para en seco.

“¡Que raro! la semana pasada andaba lo más bien!... a ver que mierda se quemó? ...”, abre el capó y al revisar aterrorizado se encontró con una escena terrible, un incendio del cableado que tuvo que apagar rápidamente antes de que pase a mayores, revisó la caja de fusibles y se encontró con que uno de ellos había sido reemplazo por un alambre, “¿Quien carajos metió mano aca?? ¡¡con estas cosas no se jode!! ¡si lo engancho le meto una trompada!” pensaba Juan con la mirada rabiosa claramente alterado por la situación sabiendo de que tienen las horas contadas y si el camión no está listo dentro de las 48 hs peligra su puesto de trabajo.

Juan no puede resolver el problema solo por que no tiene los repuestos que necesita, no puede ir al pueblo porque no va a hacer tiempo para cumplir con el resto de sus tareas asignadas y no le queda otra que pedirle a Tahiel si puede viajar a la ciudad para comprarlos y de paso preguntarle si sabe quién fue la última persona que tocó el camión.

“¡¡Tahiel!! estamos al horno! el camión no anda y un hijo de mil se mandó una cagada! hay que solucionarlo rápido antes de que el patrón se entere porque sinó alguien va a caer no se si yo o vos, alguien acá nos está cagando y solo confío en vos para salir de esta.”, entonces Tahiel le responde: “uhhhh.... sonamos!!, ¿Qué fue lo que pasó? Bueno voy a ir a ayudarte en el taller así lo resolvemos lo antes posible”, “Imposible! no sé bien qué fue lo que pasó, la cosa es que están todos los cables quemados, por un estúpido que en vez de cambiar el fusible puso el alambre, igual algo más tenía por que esas cosas no pasan por que si, parece que fue hecho a propósito y hay que encontrar al culpable antes de que nos cague a los dos”, “Que porquería! seguro que tiene que ser el Lito, ese tipo no me genera confianza, siempre muy cerca de su pa-tron-ci-to que-ri-do alcahueteando cada cosa que hacemos, como si ganara algo!”, Juan responde: “Vos sabés que no?!... ¡Lito está en Añelo! se fue ayer al pueblo y hoy estaría volviendo, y para cuando volví con el camión ya se había ido”, “¿Bueno entonces qué hacemos?”, “Y... te diría que lo mejor es ir a Cipolletti a buscar los repuestos, ahí te dejo algo de plata de la caja chica, necesito un cableado del Mercedes 1114 y si no conseguis andá a la ferretería y tráeme un rollo de cable que algo vamos a inventar”, “dale, YA ME VOY YENDO”, “¡¡¡GRACIAS te debo una!!!”.

Tahiel entendiendo la urgencia del asunto se dispone a prepararse para el viaje, va a su casa de la toldería y llama a su hijo (Teo) y a su mujer (Millaray) para avisarles de que se tiene que ir, Millaray decide acompañarlo porque aprovecha el viaje para ir a comprar los hilos que ella sola sabe específicamente cuál elegir y que necesita para terminar unas prendas que está confeccionando, quedando Teo al cuidado de su abuelo Eluney.

”¡Millaray! tengo que ir a Cipolletti a buscar los repuestos para el camión del patrón Alvaro, ya sabes como se pone si nos tardamos en el encargo” y ella respondió rezongando a su esposo “¿Como? si el camión anda bién Juan ayer llevó a Teo a dar una vuelta!”, “¡Bueno, no sé qué pasó! Juan vino hoy muy enojado y me dijo que alguien lo estropeó, sino andá y preguntale que seguro que te va a saber decir bien que le pasó, ¡alguien nos quiere cagar!...”, “De acuerdo mi amor le preparo el desayuno a Teito y nos vamos, yo también necesito comprar unos hilos para terminar el pullover del Toki, ¡esperame que ya salgo! NO SEAS IMPACIENTE”, “Está bień, bueno ¡APURATE MUJER!”.

Millaray y Tahiel van a la casa de su padre y gran toki Eluney, para avisarle de su partida y que les desee un buen viaje.

Millaray se dirige a su suegro: “¡Tatá, tatá tenemos que ir al pueblo, deseanos suerte para el viaje!”, y Eluney les responde:“Oh, noo... los espíritus me han revelado algo que me deja intranquilo, tengo un mal presagio, tuve un sueño desgarrador, por favor cuidense”, “Hay tatá, SOLAMENTE ES UN VIAJE DE UNA HORA Y MEDIA” vocifera Tahiel, a lo que Eluney les responde: “Pero mijo, vayan otro día! se avecina una tormenta de nieve, debes manejar con cuidado mi hijo pues.”.

Tahiel asiente con la mirada sabiendo de que su padre tiene razón, pero no le queda otra que encarar el viaje, por lo que le explica la situación, aún así Eluney está muy preocupado y les dice qué es lo que vió: “¡Pero que no entienden! el espíritu del Jaguar me lo reveló y ustedes saben que como Toki¡ Es mi deber cuidar de los míos! ¡Se avecina algo terrible!, Ahí les voy a dar mi bendición y que los protejan los santos espíritus de la montaña”, “¡Ay este Eluney! siempre con sus cosas” dice enojado Tahiel, “Es que tengo un presentimiento mi hijo, y los espíritus nunca mienten y ¡vos lo sabes!” dice Eluney reprendiendo a su hijo quien tiene una actitud despreocupada, “Mi padre está cada vez peor, ¡No le prestes atención Millaray!, no se si es la edad pero cada día está más raro” le dice en tono de queja a su joven esposa y antes de irse responde “Está bien gran toki pero tenemos que irnos se nos hace tarde, y esto es urgente” responde Tahiel queriendo poner fin a la discusión, “Lo se, pero igual cuidense, augurio que los malos espíritus vendrán como una sombra sobre nuestra tribu y no quiero que ustedes sean víctimas, elevaré una plegaria al Ngünechen para que los cuide”

Mientras Tahiel se sube a su camioneta. Millaray se dirige a su suegro: “Cuida a mi querido Teito, mi pequeño cuervo especial a la luz de mis ojos”, “Ya tienen mi bendición, pueden ir en paz” dice en un tono más calmado Eluney.

El padre de Teo era un mapuche que no creía en sus raíces ni respetaba los consejos de su padre, siempre quiso ser un criollo y escapar de la tribu hacia la gran ciudad, Buenos Aires, para trabajar en un astillero del puerto como su hermano Quimey. Desde adolescente Tahiel estuvo enamorado de Isabella la nieta del Patrón, quien es un poderoso hacendado de la región dueño de las plantaciones de manzanas y la explotación ganadera donde la familia de Tahiel trabaja desde hace décadas. Tahiel nunca perdonó a su padre por culpa de que él arregló su matrimonio con la familia de Millaray de la forma tradicional como lo dictan sus tradiciones. Aún así Eluney adora a su hijo ya que fue el último que tuvo ya entrado en la vejez, a la edad de 60 años. Lo respeta, aunque no está de acuerdo con su postura, pero como el amor prevalece lo acepta aún siendo rebelde.

Mientras tanto en otro plano del universo, seres de otro mundo libraban una batalla, Mefistofeles se enfrentaba al arcangel Miguel por el control de la humanidad (Apocalipsis 12:7-12).

Finalizada la contienda, el ejército de Yahvé se hace con el control del sitio logrando de esta forma reunir la fuerza suficiente para expulsar las almas impías de los ahora considerados ángeles oscuros, los cuales al no encontrar sitio en la esfera celeste y no permitirles volver, no tuvieron más remedio que dirigirse a la tierra, ahora su prisión.

Los ángeles oscuros entonces se manifiestan en los cielos del mundo terrenal presentándose en las más diversas ubicaciones, pero en ese cambio de plano de la existencia se ven limitados por las leyes físicas que rigen nuestro universo conocido, perdiendo gran parte de sus facultades naturales, lo que les impide poder desplazarse a voluntad haciendo que se precipiten como estrellas fugaces.

Aún así no son humanos por más que lo parezcan en apariencia, no están hechos de materia ordinaria, lo que les permite sobrevivir al impacto sin rasguños y conservar algunas de sus habilidades que perfeccionaron durante su vida celestial.

Ya analizando el estado de situación, el arcángel Miguel reúne a su ejército notando la ausencia del querubín Raguel el cual al parecer desertó durante la batalla, extrañado por que siempre lo consideró un hermano leal a la causa del reino, partió en su búsqueda para pedirle explicaciones, sabía que no era un traidor por que al buscar su ubicación pudo percibir que había regresado a su posición en el carro de Yahvé.

“¡¡¡Raguel!! ¿Por qué no estuviste a mi lado en la batalla?” exclama Miguel luego de presentarse ante Raguel, “Bien sabes que nosotros apelamos a nuestra consciencia y no puedo luchar sabiendo que cargaría con el pesar de levantarme en contra de mi gran amigo Azrael, mis principios me dictan que no puedo traicionar a mis amigos y hermanos siendo que el siempre me fue fiel”, “¡Él ya nos traicionó a todos al aliarse con Mefistofeles!” reprende de forma severa Miguel, “Creo que esta contienda es inútil y este hecho podría resolverse de otra forma, llegamos a este extremo por ignorar la naturaleza real de las cosas, creo que la humanidad no está condenada aunque el infame los extravíe y para mi no existe ni la claridad ni la oscuridad en sus corazones”, indignado Miguel le responde: “Tu solo te has condenado, y con tu actitud no haces más que reafirmar lo que el Padre me ha comunicado y sobre lo que aún tenía dudas, no podemos permitir tener desertores entre nuestras filas, en esta lucha solo se puede estar de parte del Padre ¡Y es tu deber estar con nosotros!, ¡Tu actitud es inadmisible y por eso se te destierra de la presencia de Yahvé y se te quita la inmortalidad otorgada!, vivirás como uno de ellos, un hijo del hombre, tendrás poderes sobre los elementos de la tierra pero tu maldición será vivir como un simple mortal”, por lo que él le contestó con voz altisonante “si así lo quiere el padre que así sea!”.

En ese mismo instante Raguel es enviado a la tierra.
Se precipita desde una extrema altitud entrado en nuestra atmósfera en forma de un bólido envuelto en llamas. Mientras tanto Tahiel y Millaray estaban transitando por la ruta y ven su caída ignorando de qué se trataba.

Millaray sorprendida exclama “¡¡¡Tahiel!!! ¿Qué es eso?!”, Tahiel ve como el bólido colisionará contra su camioneta, por lo que en el afán de intentar esquivarlo decide pegar un volantazo sin percatarse de que al hacer eso chocaría frontalmente contra un colectivo de larga distancia que circulaba en sentido contrario. En menos de un segundo solo se escuchó una gran estampida seguida del estallido de los cristales de ambos vehículos, el ruido del metal retorciéndose, y luego un silencio profundo. Segundos después, el silencio fue interrumpido por los lamentos de los sobrevivientes que recién caían en cuenta de lo sucedido. Millaray quedó atrapada entre los restos de ambos vehículos y Tahiel quedó aplastado por el motor que se desprendió del chasis al momento del impacto, nadie tuvo tiempo a frenar y nadie se esperaba lo sucedido.

Como todas las mañanas Chiwchi, el guía local, desayuna en el hostal El Manantial en donde trabaja desde hace años, con Ramona, la conserje con quien comparte un mate amargo y una torta galesa que sobró de la cocina del día anterior. Charla con ella de forma animada hasta que se percata de que se estaba haciendo tarde, tiene ir a buscar a un grupo de turistas franceses y canadienses quienes se van a hospedar en el hostal. Chiwchi se despide de Ramona con un tierno beso y sale a la ruta en la combi del establecimiento. Por suerte la ruta estaba tranquila, al parecer había menos tránsito de lo habitual. “¡Que bueno que por acá no anda nadie! por que con la neblina que hay siempre hay algún loco al volante y no quiero terminar en la banquina” pensaba Chiwchi. Minutos más tarde la radio interrumpe su tema favorito del Chaqueño Palavecino, se escucha la voz de Osvaldo, la estrella de la FM Arroyito, informando sobre un trágico accidente en la ruta 22 a pocos kilómetros de Cipolletti. “Uhhh, seguro habrá sido alguien que manejaba borracho, o se durmió el chofer del micro, bueno cuando pase por al lado voy a ir a chusmear” pensaba Chiwchi.

Ya llegando a Cipolletti, a unos dos kilómetros, ve las luces de unos patrulleros y escucha la sirena de una ambulancia que estaba llegando al lugar, como la ruta estaba totalmente cortada no le queda otra que parar mientras Chiwchi observa como los bomberos retiran el micro de la ruta para que se pueda reanudar la circulación, aprovecha a bajar para estirar las piernas y se acerca al lugar del accidente mientras saca un cigarrillo de su camisa y fuma, estaba nervioso por la llegada tarde pero al menos le tranquilizaba de que podía explicárselo a los turistas, después de todo es un hecho excepcional. Ya a unos metros de la camioneta siniestrada un agente de policía lo para para que no siga avanzando y la poca tranquilidad que aún tenía se les esfuma al ver un cuerpo aplastado entre los fierros de una camioneta, observa un collar que le parece muy familiar, se trata de un cuervo tallado en madera que usaban en la tribu Günün a künä de la cual pertenece.

Alertado por el hallazgo Chiwchi sigue investigando, presta más atención a los detalles de la camioneta y se da cuenta de que pertenece a Tahiel, de quien hace unos años era su vecino, por lo que decide llamar al gran Toki para transmitirle la noticia.

“Gran Toki, ¡Soy Chiwchi!“, “¡¡Chiwchi!! ¿Cómo andás mi hijo? Tanto tiempo!¿En que te puedo ayudar?” responde Eluney sorprendido por la llamada, “Tengo que anunciar un hecho lamentable...”, “Habla con confianza mi hijo!”, “Es por su hijo gran Toki...”, “¡Nooo!, ¿Se trata de Tahiel y su esposa?..?”, dice Eluney con la voz entrecortada, “Así es... su hijo y su nuera han muerto en un accidente en la ruta 22, los vi en su camioneta llegando a Cipolletti, salió en la radio que chocaron de frente contra un colectivo de larga distancia”, “¡Ay madre tierra! ¡Que me lleve el alma! ¡Ya no quiero vivir más! Solo viviré por mi pequeño Teo que es la semilla que ha dejado mi amado hijo Tahiel”, rompe en llanto Eluney.

Entonces Eluney cuida de su nieto hasta sus 16 años cuando Teo recibe una beca para estudiar en Buenos Aires, donde vive su ahora único hijo Quimey

12 años más tarde, terminal de retiro, Buenos Aires 17:30hs Lunes 18 Febrero.

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“¡Que alegria pequeño cuervo! ¡Como has crecido weñi! hacía mucho que no te veía fácil 7 años”, se emociona Quimey, “¡¡Tio!! ¡¡¡Por Fin llegué!!!, ¡no lo puedo creer! es como lo soñé, una ciudad impresionante” -dice Teo fascinado por Buenos Aires, ”Así es pequeño cuervo, ¿Cómo fue el viaje?”, pregunta de chusmo Quimey, ”Agotador, pero me entretuve con los jueguitos del celu”, le responde Teo, aún perplejo por lo grande que es la ciudad y sus imponentes edificios, “Bien, tomamos el tren de la estación constitución y llegamos a Quilmes al toque”, “Ok, Quimey me preparaste lo que me gusta”, pregunta Teo de curioso esperando una respuesta cómplice de su tío, ” “Si… hay catuto como te gusta”, le responde Quimey .

Barrio “Villa Argentina” Quilmes, zona sur del conurbano bonaerense. Después de media hora de viaje en tren llegan a su destino. Teo observa lo pintoresco del lugar que no se parece a nada de lo que acostumbra ver en la Toldería en su querido pueblo Añelo. Esto era la jungla de cemento. Más adelante, en los pasillos de la villa se cruzan con un muchacho de pelo castaño con reflejos rubios que está tomando una cerveza junto a otros muchachos, mientras estos bailaban Break Dance al compás del tema “NO MAÑANA” del grupo “The Black Eyed Peas” y “El Alfa” de su más reciente álbum “Translation” que sonaba a todo volumen de su equipo de música bluetooth. El joven se acerca a ellos y les dice: ”Hola Quimey” a lo que Quimey devuelve el saludo, ”¿Que tal Brayam?”, “ Acá, tirando pasos con los vagos”.

A Teo. le llama atención las acrobacias que hacen los pibes en el piso y le pregunta a su tío “¿Quien ese que te saludo?, esbozando una carcajada Quimey le comenta: ”Este personaje es el Moneda”, “¿El Moneda? ¿Y ese apodo porque?, dice Teo mirando con desconfianza a Brayam de lejos, “¿Si te cuento la historia del apodo prometes no reirte? , “No”, aseguro Teo, “Le dicen así en el barrio porque por una birra o un paquete de cigarros vende hasta su madre ¡¡Ja!!, ¡¡Ja!!”, Teo no pudo contener la risa por causa del particular apodo de Brayam y después de un rato llegan a la casa de su tío, una humilde casita de bloques sin revocar.

Al otro día, Teo se despierta y ansioso dice: “¡Tío! hoy es mi gran día, ¿No?”. “¡Sii… weñi, hoy debutamos en primera ¿No?, comienzan las clases en el instituto”, le responde Quimey mientras prepara el desayuno, “Si gracias a la beca que me otorgó la corporación Novax”, responde Teo entusiasmado, “OK, come el catuto que te deje en la mesa junto con el mate cocido”, ”¡Dale! seguro que está rico”, dice Teo saboreando el delicioso catuto, “¡Por favor no te retrases más tomas tus cosas y anda ya a tomar el tren o vas llegar tarde al instituto “, “¡¡Bueno ya entendi pesado!!”.

Teo llega al instituto y se lleva por delante a una joven rubia de ojos color del cielo: “¡Hey! ¿No miras por donde vas? ¡Casi me tirás!”, “¡Lo lamento! estoy nervioso… es mi primer día”, responde Teo tímidamente, “Ahhh, aca tenemos al nuevo… ¿comó te llamas?”, riéndose de lo asustado que esta Teo le dice la joven a sus compañeros, “Teo, mm osea Te Teodoro”, “Yo soy Tefi, ¡Bah! Estefanía, pero prefiero que me llamen así odio ese nombre de vieja”, “¿A qué curso vas?“, ”Voy a primero de la segunda comisión”.

Un joven andando en patineta llega al lugar y saluda: “¡Hola Tefi!”, “Como va ¿pretty boy?”, “¡Todo bien! ¿Y ese quien es?”, “Es un chico nuevo, se llama Teo, parece ser norteño”, Teo al escucharlo les dice: “Norteño, ¡No para nada!, vengo del sur ¡JaJaJa!, soy de Neuquén”. La presencia de Miqueas, el chico de la patineta, pone nervioso a Teo, quien lo mira de reojo, “Ahhh, bueno, queda lejos Neuquén, ¿Que te trajo a Buenos Aires?”, pregunta Miqueas queriendo conocer algún detalle más del compañero nuevo, “Bueno, vengo a estudiar, me dieron una beca para poder venir a este instituto, me eligieron por mi buen promedio” dice Teo llamando más la atención sobre el, “¡Que bien! Tenemos a un chico inteligente”, bromea Estefania, “¡Bueno, no es para tanto! JaJaJa, solo es ponerle garra”, Miqueas a Teo, “De una, lo bueno es que vamos a la misma comisión y vamos a poder seguir conociendo”.

Después, durante el recreo, Teo come un sandwich de miga de jamón y queso en el patio junto al mástil. mientras Miqueas y Estefanía lo abordan de nuevo con la intención de seguir conociéndolo mejor, ¿“Hey que haces?”, ”Nada, aprovecho la pausa para comer, ya a esta hora me da hambre”, “Y si, ¡Ufff,a mi también! Jaja”, “Viste que aburrida la clase del profe Legorio!”, “Horrible, no le pone nada de ganas, y su voz lenta al estilo Maradona me da sueño”, “Jajaja, ¡Tenés razón!”, ”¿Qué haces para divertirte cuando está aburrido?”, pregunta Estefania mientras se acomoda su inquieto flequillo, “Me gusta jugar mucho al Age of Mitology y al Grepolis”, “¡Que bueno! nosotros tenemos una alianza en el grepolis, si querés te podemos invitar así jugamos juntos. ¿Que tan bueno sos?”, dicen al mismo tiempo Estefania y Miqueas sabiendo que contarán con un nuevo miembro en su equipo para jugar en la red, “Me defiendo, no seré el mejor pero hago todo lo posible por ganar y ayudar a mis aliados dice Teo”, “Buenisimo, cuando te conectes entrá en el mundo de Propontis y busca la Liga de Minos, que es nuestra alianza” dijo Estefanía, “Genial, voy a hacer eso” dijo Teo y se despidió de los chicos.

Un año después, septiembre del 2020 durante el retorno a clase en cuarentena.
“Extraño a los chicos, con esto de la pandemia no nos podemos ver como antes” dice Teo con tristeza y anhelo: “Te entiendo Teo, pero ya debe faltar poco para que termine esta cuarentena, espero que no la extiendan, escuché que Alberto el presidente y el jefe de gobierno de la ciudad Larreta dicen que en septiembre empiezan las clases, así que ya se van a poder juntar de nuevo vos y tus compañeros”, le menciona Quimey por lo que vio y escuchó en el noticiero el dia anterior de voz del periodista Rodolfo Barili, “¡Pero tío vos no entendes!, ¡Me aburro como un hongo aca solo mirando tele y jugando con la computadora o viendo videos en youtube! ¡Ufaa!”.

Unas semanas más tarde cerca del comienzo de primavera Teo regresaría a ver a sus queridos compañeros de año y amigos.

La zona cero

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Era un día de primavera muy importante para Teo por que volvía a clases luego de la cuarentena y se volvería a reencontrar con sus amigos del instituto después de meses de distanciamiento social..

“¡¡¡Despierta dormilón!!! ya es hora, vestite acordate que es tu primer dia de clase en mucho tiempo”, dice Quimey sacudiendo la cabeza de Teo con la mano para que se levante, “Tío déjame dormir un poquito más!, porfa!”, ”Ya se que te desvelaste con la compu jugando con los chicos pero tenes que ser más puntual ¡Ya sabés lo exigente que es tu profe de Física!”, lo reprende Quimey, “¡Ya sé no seas pesado con eso!, me la pasé estudiando hasta tarde”, “Bueno pequeño cuervo ahí te dejé el mate cocido y las tostadas con manteca y azúcar”. Quimey sabe que con lo vueltero que es Teo va a llegar tarde como siempre, y su primer de clase después de la suspensión por la cuarentena del Covid-19 no sería la excepción, “Bueno tío me voy o no alcanzo el tren” y Teo sale corriendo a toda prisa para alcanzar el tren .

A Teo le lleva una hora de viaje para llegar al High School Brighton donde estudia, ocurre que vive en Quilmes Oeste y llegar a Recoleta no siempre es fácil dependiendo de los horarios de los trenes y colectivos que tiene que usar.

“Mierda ¡llego tarde a clase del Profesor Pearson! es muy exigente, le voy a mandar un mensaje a Estefanía, puede ser que ella me ayude”, pensó Teo, y le manda a Estefanía un mensaje de audio a su WhatsApp, “Hola Tefi! porfa ¿podés pasar a buscarme? ¿me haces la segunda? Necesito un favor creo que voy a llegar tarde al Instituto, por fa chabona no me dejes colgado, ¡please sister!”, ”Hola Teo recibí tu WhatsApp bola, dale en diez paso por tu casa me lleva Nico mi chófer, aguanta brother”, ”Okis dokis está bien!”responde Teo.

34 minutos después. ¡Por fin bola viniste! ¡gracias me ayudas a llegar a horario!”, “¡De nada!, así nos apoyamos en la liga de minos, jaja”, responde Estefania mientras apura a su chofer dado que ambos llegarían tarde si no se apuran, “Claro, claro gracias sister gracias de nuevo por traerme”.

Unos minutos después llegan al instituto, y rápidamente se dirigen al salón de clases, al entrar el Profesor Pearson los vé y les dice: “¡Señorita Estefanía y señor Teodoro siempre tarde como de costumbre!”, “Perdón profe por llegar tarde es que el tren estaba lleno y no pude tomarlo y Tefi me trajo en su auto con su chofer”, se excusa Teo. “Señor Teodoro la próxima vez tendrá media falta por llegar tarde ya se lo advierto sin excusas si no quiere cursar nuevamente mi materia el año que viene”.

Después de media hora de clases Teo se empieza a sentir mal, “¡Estefanía!, no me siento muy bien, voy a ir al baño, creo que me cayó algo mal, pero lo único que comí fue un alfajor, capaz que estará vencido, me refresco la cara y vuelvo en un ratito.”, “OK, ¡Anda tranqui no pasa nah!”. Al entrar al baño se encuentra con la banda que siempre le trae problemas. Al parecer se encontraron con que su profesora faltó por lo que tenían hora libre y aprovecharon el momento para ir a fumar al baño, ya que es el único lugar en donde no hay nadie vigilando, al ver a Teo no dudaron en increparlo, y el primero de ellos fue el Oso quien en tono burlón dice: “¿Que haces blaqui de mierda? indio pata sucia, salí de acá rarito!”, Teo buscando no confrontar intenta ignorarlos no dirigiendolos la mirada y permaneciendo en silencio a medida que se acercaba al inodoro, pero esta actitud parece que los hace enojar ya que el grupo buscaba divertirse a costa de sus reacciones, al no encontrar respuesta el Pelusa intenta redoblar la apuesta y dice “Que bonita princesa! como me gustaría comerme a esta Pocahontas”, Teo continúa ignorándolos haciendo de cuenta de que no escuchó nada, actuando con seguridad de sí mismo, esto los hace ofenderse aún más, por lo que ahora el Lechu intenta ir más allá y dice “Miren la señorita hoy está histérica y no nos quiere dar bola, parece que la negrita hoy consiguió mejores clientes, viniste de acostarte con él Miqueas ese puto judio de mierda”, Teo continuó con su estrategia, ni se inmutó y siguió haciendo lo que se proponía, esto hizo que se enfurecieran aún más y como las palabras no le bastaban intentaron someterlo a fuerza de golpes, se le acercaron por atras y lo voltearon de una patada, el Lechu al verlo tirado en el piso lo agarró de las piernas para que no se pudiera levantar, y preguntó “Que podemos hacerle a este negro piojoso?, ahh ya sé lo vamos a dejar en bolas y que ande así por el resto del instituto, total mientras no lo mandemos al hospital nadie nos va a recriminar nada”, el Oso y el Pelusa asintieron con la mirada y el primero empezó a forcejear para sacarle el suéter y al otro se le ocurrió la idea de sacarle los zapatos y tirarlos al inodoro. Teo forcejeaba con todas sus fuerzas para liberarse de sus atacantes, al no poder hacerlo se empezó a desesperar, ya llegando al límite empezó a gritar, en ese preciso momento el Pelusa le tapa la boca para que no alerte a los preceptores, entonces Teo le muerde la mano y como respuesta el Pelusa le pega una fuerte trompada en el estómago para dejarlo sin aliento, Teo al ya verse acorralado y no poder hacer nada más sufre un ataque de pánico, se desmaya y en ese momento ocurre algo inimaginable, su temperatura corporal sube súbitamente quemándole las manos al Oso que lo estaba sosteniendo, un rayo sale disparado de sus ojos y le impacta al Pelusa impulsandolo contra la pared y golpeando su cabeza contra un mingitorio, con la fortuna para él de que el mismo no se rompió y por lo tanto no le causó una herida que podría haber sido grave, luego un potente campo electromagnético se manifiesta quemando los móviles de los tres atacantes resultando en la explosión de uno de ellos, al cabo de milésimas de segundo Teo se esfuma lo que provoca una implosión por el vacío que dejó al desaparecer haciendo que explotaran los cristales.

Teo ya en la salida del instituto va caminando hacia la estación de tren, mientras sin percatarse, está siendo observado por unos sospechosos hombres que lo siguen a la distancia en una combi de color gris, que paulatinamente se le acerca, cuando ya se encuentra a pocos metros, Teo mira hacia atrás y se percata de la misma, acelera el paso y la combi también lo hace para alcanzarlo cuando llegue a la esquina cortándole el paso, rápidamente se abre la puerta de la misma y tres hombres fornidos y enmascarados se bajan y lo suben a la fuerza, uno de ellos lo inmoviliza tirándolo al suelo, otro de ellos usa una jeringa de Haloperidol que lo deja sedado.

Se escucha el retumbar de una puerta que se cierra con fuerza, Teo se despierta y mira a su alrededor, ve que se encuentra en una habitación similar a su pieza, cada una de las cosas está en su lugar, los posters de BTS, la foto de sus amigos de la Liga de Minos, su cama con sus sábanas de Star wars, pero no estaba la fotos de sus padres ni la camiseta autografiada de su ídolo futbolístico Carlitos Tevez de cuando fue a la “Bombonera” en el último superclásico River y Boca, ni su guitarra criolla. No sabe cómo llegó pero lo que ahora le interesa es preguntarle a Quimey donde están sus cosas, adormilado se pone las zapatillas y sale de la habitación.

Al abrir la puerta ve un largo pasillo angosto y muy iluminado lleno de puertas a su alrededor, claramente esa no es su casa, lo que le causa un profundo terror. Totalmente alterado sale corriendo por el pasillo para buscar la salida, pero lo único que encuentra es una gran sala llena de mesas con gente comiendo, se queda parado en un rincón y ve que la mayoría son chicos de aproximadamente su misma edad, cerca de las puertas parecen haber guardias de seguridad armados, en un costado hay una barra en la que están sirviendo la comida, investiga el lugar con la mirada buscando donde poder esconderse, pero es sorprendido por un joven pálido con los ojos vendados que caminaba por el mismo pasillo en donde esta Teo, a medida que avanza lleva algo en la mano, prestando atención ve que se trata de un cubo de Rubik de 15x15 casillas, que arma con una sola mano.

Teo se le acerca despacio y al oído le pregunta dónde estaban y el pibe le dice: “Chabón estás en la Zona de investigación cero, este es el centro de desarrollo para chicos con habilidades especiales ¿entiendes?, ya conocerás al regente Franco Castillo, estate tranquilo solo te van a hacer pruebas y análisis”, al oír la respuesta se estremece y le dice “Yo no soy de acá, tengo que volverme a mi casa”, “No te resistas wacho es peor el castigo para quienes no colaboran, hay quienes nunca más volvimos a ver”.

Mientras están distraído con la charla, un hombre extremadamente formal vistiendo un traje negro se les aproxima despacio pero con paso intimidante y les dice: “¡Claudio! puedes dejar de entretener al muchacho? y vé que te llama la señorita Eloísa en el pabellón tres, ¡¡Rápido!! no tienes tiempo ya comienza tu sesión.”, Claudio al escuchar las palabras toma una actitud firme, hace una venia militar y mirándole a los ojos dice: “¡Sí Señor! estoy yendo, quería recibir al pibito nuevo.”, mientras se está yendo le susurra a Teo: "Tené cuidado con este tipo, le dicen el Dogo, es medio hijo de puta. Hace lo que te mande y no le discutas, en cambio la seño Eloisa es piola. Suerte amigo la vas a necesitar aquí.”

“Tú eres Teo el muchachito mapuche ¿verdad?” dijo el hombre del traje negro, “Eres famoso por aquí, aguardábamos tu llegada.”, “¿Cómo sabés quién soy?” replicó Teo, “Lo sabemos todo de ti, te hemos observado desde hace un tiempo, no necesitas saber más, no debería sorprenderte, por algo el Jefe te escogio a ti a otros jóvenes por sus habilidades ¿sabes?”, resoplando hace una pausa y dice: “Soy Lucius, manejo la seguridad y te doy la bienvenida a la Zona Cero. más te vale desarrollar todo tu potencial.”, “Pero usted me secuestró, yo no quiero estar aquí lo que usted me hizo es un delito ¡Déjeme ir a mi casa ahora!” grito Teo llorando y con rabia,entonces Lucius con mirada intimidatoria hace un fuerte golpe con su tonfa contra la pared y le grita en la cara: “Acá mando yo, tu obedeces, y yo soy quien te autoriza a hablar! Deja de llorar mocoso!!”, luego se aleja despacio por el pasillo y luego de un par de metros se da vuelta y ya en una voz calmada y en un tono sarcástico que contrasta con sus gritos anteriores le dice: “Pido disculpas sé que mis colaboradores no son muy …¿Como se dice? Ah! prácticos en su métodos para reclutar, sabíamos que de otro modo rechazarías la invitación.”, luego sigue su camino.

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