Arte

esclava de la plusvalía se revela.

Susana, bailó un día en el patio del sanatorio...nevaba, fue 2 de abril, eso dicen los memoriosos o los que gustan de encontrar casualidades inútiles en todo suceso.

Susana bailaba con los brazos estirados y la mirada en alto, así como cuando se quiere agradecer al cielo, susana bailaba y no sentía ni el frío.

El ambo rosa triste de enfermera se le fruncía entre los pechos, pero no le importaba, me gritaba
- Mira,fíjate, nunca vi nieve en mi vida, mira es muy linda, muy..!

giraba y giraba riendo a carcajadas en el patio, por donde entran las ambulancias y mientras lo hacía se volvía imposible que alguien muriera adentro. Morir en ese momento hubiera sido una infamia...porque ella bailaba sus 16 horas de trabajo seguidas, se olvidaba de los vómitos, de la jefa, de su marido que la tiene de mucama...nada tenía consistencia, ella bailaba y entre el piso, sus zapatos roñosos, nacía el día...aunque ya fueran las 5 de la tarde..se desplegaba ahí, en sus firuletes y le iba brotando en las palmas, en sus ojos...como siestas en la playa...


Susana bailaba porque nevaba y estaba feliz, lo sé, porque yo la vi.