Check the new version here

Popular channels

invasión de bríos



Nos invadían nuevos bríos
que favorecen el viaje
ecuestre en el protagonismo
del deslumbrar.
Sentimos la estocada en un reflejo
gozoso del agua,
que el mundo nos prestaba
clarines crepusculares,
juegos de espadas blancas,
interminables ocasos
en el bendito trofeo de la carne/

La hostia consagrada del alma
En el andén del acierto.
El sol iniciaba en las pestañas
de nuestro horizonte que instaba
la cura enroscada de la sangre.

En mitad de la partida
nos emborrachamos de hambre,
de cristales encendidos,
como lianas ensambladas.

La embarcación del sueño grande
forcejeaba en el nidos de metales.
La intimidad se mostraba desnuda
al ojo que no le incumbe
la asfixia de los canales ni
la desnudez de ese nudo de alambre.

Ahí éramos la palpitación al aire
del corazón en un pecho abierto
Dejamos hastiada la sonrisa cruda
del infortunio al latido de la piel.
La charca era marea sin gestos
cuando abruptamente enmudecieron
nuestros ademanes de puro templo/

En un baldío satisfecho
se grabó el hueco en el pastizal
como las patas del corcel llamado tálamo
dejamos un hueco sugiriendo el cenizo,
restos de flamas rotas en su nido
donde la calma era la pausa
de nuevos bríos y el cenit
una corola de rojo inmolado
en sus pétalos cobrizos.
En la sentencia del sopor
habíamos derrochados establecidos
colores en la insolencia del silencio amordazado/

Todos los derechos registrados en Safe Creative & Published Word Press Poetry
0
0
0
0No comments yet