Arte

Leopoldo Maria Panero (Poema)

Se necesitaron las sombras
que ahuyentan el mármol.
se necesitaron los símbolos
errantes de la luna.

El poeta temblaba
ante el abismo:
y soñaba la canción definitiva.

Incluso el alba colaboraba
con su prodigio.
para brotar en sus centellas desbordantes.

¿Quién desato la esquirla que sucumbió
esa mañana?

Leopoldo se fue goteando,
igual que todo rocío.
y la tierra se hizo aún mas seca,
más sedienta,
doblegando la verdad de versos vivos.