Te damos la bienvenida a la comunidad de T!Estás a un paso de acceder al mejor contenido, creado por personas como vos.

O iniciá sesión con
¿No tenés una cuenta?
En esta cantina,
cuento los adoquines de la calle duradera;
y mi espectro escucha historias entre tragos.

Otro whisky,
para el paladar ansioso,
para intimar con la eternidad
embriagadora;
la que te da el beso de los locos;
y se despide en las resacas
iracundas.

Fuerzas en los dedos,
y en los codos;
sólo para levantar la copa;
pues mi sed es absoluta,
absoluta sed de dios,
más me conformo
con el etílico candor en el gaznate.