Arte

Mi rostro (Poema).

Mi rostro no ha cambiado en esta infancia;
por eso tengo frente de jardines;
por eso son mis ojos dos candiles
en donde se recuerdan las migajas
de juguetes ya extraviados en el tiempo.

Mi rostro se ha empeñado en el candor
de la poesía,
dice no saber de prosas vanas,
entre peligrosas sinfonías.

Oh curioso gesto que se encarna
en la certidumbre de lo humano;
un genio se conmueve con mi vista;
extraño de las cosas cotidianas.