Check the new version here

Popular channels

Origen y Curiosidades del Mate

De acuerdo a Antonio Serrano, en un principio el mate fue usado sólo por los hechiceros como un narcótico que "jalaban" por la nariz hasta entrar en éxtasis, del mismo modo que los quechuas usaban la coca en las ceremonias religiosas.

El mate fue, para los españoles, "un vicio que fomentaba el ocio y que contagiaba a todos, no siendo esto bueno para la salud del alma y del cuerpo". Las colonias de Maracajú, Ibiraparya y Candelaria, situadas dentro de las provincias de Vera y Guaira, entre Paraguay y Brasil, fueron los principales centros yerbateros de la época.

Desde 1610, año de la llegada de los primeros jesuitas al Paraguay, hasta 1630, se prohibió la exportación de mate y su consumo. Los indios transportaban la yerba desde distancias enormes, y llegaban a veces a tardar un año hasta volver a su punto de partida. La prohibición del consumo de mate disparó la curiosidad de los conquistadores, que comenzaron a consumirlo clandestinamente.

El Santo Oficio de la Inquisición llegó a considerar su uso, más que un vicio, "una superstición diabólica".

En 1600 se consumían en Asunción cuatrocientos sesenta kilos de yerba por día dándose "a un vicio tan sin freno que todo el pueblo va tras ellos". Las penas impuestas en 1611 por el gobernador Marín Negrón para quienes fueran sorprendidos en "posesión de yerba" eran de cien latigazos para los indios o de cien pesos para los españoles. Para Hernandarias, en 1613, fueron de diez pesos de multa y quince días de cárcel, mandando quemar en varias oportunidades en la Plaza Mayor sacos de yerba que entraban clandestinamente, traídos por los encomenderos.

Finalmente, el cultivo fue permitido a favor de la Orden: los jesuítas tuvieron el monopolio del mate hasta 1774. Hacia 1720 también se había generalizado el mate en la zona paulista. En la segunda mitad del siglo XIX los consumidores de mate estaban estimados en la mitad del Perú, la tercera parte de Brasil, la mitad de Bolivia y la totalidad de Chile, Paraguay y Argentina, lo que sumaba once millones de habitantes.

El mate formó parte, al poco tiempo, del desarrollo económico de diversas zonas del país y también marcó pautas y códigos de sociabilidad en zonas rurales y urbanas. Se lo tomaba amargo o dulce, pero caliente en gran parte del país, frío en la zona del litoral (donde se lo llama "tereré" ) y se le agregaban yuyos y alcohol en los Valles Calchaquíes, al oeste de Tucumán.

El mate comprende, a la vez, un curioso código de señales: si se lo sirve frío significa desprecio, lavado muestra desgano, hervido delata la envidia; es una falta de respeto servirlo por la izquierda, se dice que está enamorado quien lucha con una bombilla trancada, muestra aprecio cuando tiene espuma y nunca acepte el primer mate al comenzar la rueda: es el mate para el tonto, debiendo ser el cebador quien lo prueba primero.

Editado
Extraido de Argentinos de Jorge Lanata
+1
9
0
0
9Comments