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Projecto Corvus

Corvus


Prólogo


"Lo imposible solo esta restringido por lo improbable..."

"Pocos años después la guerra entre ángeles y demonios era devastadora para ambos lados, incluyendo la tierra, humanos que a falta de guías este se vio comprometido a buscar su propio camino, parecía que sería una guerra sin fin que nunca terminaria, que acabaría con la tierra.
Ellos se percataron de eso de la desdicha que había hecho sufrir a los humanos, solo porque qué bando tomaría control de ellos, luego de innumerables guerras, se dieron cuenta que nunca podrían resolverlo de esta forma que nadie podía tener el control de los hombres por el método de la fuerza sin que otro intentará arrebatarle, por lo cual, se decidió hacer un trato que pondría en paz a la tierra dejando el curso que esta quiera tomar. Un pacto que Angeles y Demonios no podrían pisar la tierra mientra este pacto se vea aun sellado si algun Angel o Demonio pisara la tierra este se encontraba sin su fuerza y apoyo de alguno, practicamente seria el débil.
Se decidió firmar el pacto en una roca de forma circular, y para evitar que dicho trato se rompa, la piedra fue rota a la mitad, y una mitad iría al Infierno, y otra al Cielo, luego de dicho pacto la paz a la tierra volvería, y el hombre sería capaz de continuar con sus vidas en paz...
Hasta estos tiempos el pacto se ha respetado, bueno, en su mayor totalidad, claro que ambos bandos tienen sus propios juegos."


Capítulo 1

-Despierta...

Un hombre despertó, ahogado, en lo que pensó que sería su propia saliva, tosiendo al punto de casi llegar a vomitar, apenas pudo recuperar la conciencia, empezó a notar que hacía demasiado frío, intentó sentarse muy débilmente y al abrir sus ojos en totalidad pudo ver que estaba solo, en un lugar en el que sólo había nieve y árboles, confundido por lo que estaba viviendo, intentó levantarse pero sólo consiguió caerse de nuevo a la suave nieve, le dificultaba respirar, la confusión de cómo había llegado a ese lugar, de quien era él, ni siquiera recordaba su propio nombre, asustado intentó levantarse de nuevo, pero siguió cayendo, se sentía muy débil...

-Ayuda!...gritó el hombre, esperó una respuesta de alguien que nunca llegó, empezó a gritar por el dolor que sentía a causa del frío, no quedando más remedio, empezó a arrastrarse hasta llegar a un árbol donde en este él se apoyó para poder mantenerse sentado

-Hola, ¿hay alguien? ¡necesito ayuda! Por favor..¿Hay alguien aquí?.. Dijo el hombre, su voz se fue apagando casi no sentía su cuerpo, era muy débil su voz al hablar, sus párpados se fueron cerrando cuando pensó que ya era el final, el se rindió, luego de sentir que su respiración se disminuye cerró los ojos completamente y perdió la conciencia.

Se despertó sin aliento, y se sentó rápidamente poniendo sus manos en su rodillas y respirando muy rápido, luego de recuperar el aliento se percató que ya no estaba más en el árbol en que él había estado apoyado, seguía en el mismo bosque nevado, o al menos asi parecia, pero estaba en un lugar distinto, intento recordar cómo fue que termino en ese lugar, pero no pudo recordar nada, en ese momento se sorprendió al ver que el estaba de pie, ¿cuánto tiempo había estado dormido?, se preguntó, en ese momento se sentía mucho mejor, algo cansado, pero mejor que antes, decidió empezar a caminar, no tenía dirección y ni siquiera sabía dónde estaba, pero no iba a quedarse en el frío, siguió caminando, abrazando su estómago, hacía frío y el no estaba vestido para dicha ocasión, ya que solo llevaba un buzo, pantalones y zapatillas, lo que le llamo la atencion, ya que eso diría que él no pertenecía a este lugar, si no estaria mas abrigado, la duda lo seguía comiendo por dentro desde quien era, como llego a ese lugar, y hasta como pudo despertar con tanta energía siendo que estuvo lo que el creyó muriendo, intentando resolver estas dudas mientras caminaba empezó a nevar más fuerte y a hacer más frío, el viento empezó a soplar más fuerte, empezó a correr en busca de un refugio, corrió hasta que logro ver a lo lejos una cueva, corrió hasta ella, al entrar hacía menos frío, vio que la cueva se adentraba más adentro, dudo por un momento, pero decidió quedarse cerca de la entrada de la cueva, el no quería encontrarse con que algo estuviera viviendo dentro de esa cueva, esa idea lo asustó, él necesitaba algo para protegerse en ese caso, entonces pensó en fuego, salió de la cueva rápido, a su suerte encontró cerca a un árbol derribado y empezó a cortar con las manos las ramas que sobresalen de él, luego de obtener una cantidad de razonable, volvió a la cueva, empezó a cavar un hoyo, cuando terminó puso piedras alrededor del hoyo para proteger el fuego del viento, luego intento hacer fuego, agarro una rama y empezó a rozarla con otra, y así durante minutos hasta que consiguió una braza, la junto con unas hojas secas que había en la cueva y pudo hacer fuego, la fogata empezó a prender, en ese momento ya no le importaba ni como es que el sabia como hacer una fogata, lo hizo por naturaleza como si ya lo supiera desde antes, se sentó cerca del fuego, y trato de recordar de nuevo, pero seguía sin nada, se rindió y se acurrucó cerca del fuego, hasta quedar profundamente dormido.

Se despertó, sobresaltado de nuevo, que era esa voz en sus sueños, apenas se levanto noto que estaba en casi la completa oscuridad, sólo veía lo que algunas brazas reflejaban de la fogata de anoche, se dio cuenta de que la cueva estaba tapada de nieve, empezó a entrar en pánico y se puso a cavar para poder salir, luego de lo que se podría decir horas, se dio cuenta de que era inútil ya que al cavar seguía cayendo más nieve y que nunca iba a terminar, miro para todos lados tratando de pensar, miro para lo profundo de la cueva, rápidamente se sentó, sacándose las zapatillas, agarró una rama gruesa que no utilizado para la fogata e improviso con sus medias una antorcha, prendiendola con las pocas brasas que quedaban, se sintió aliviado luego de poder ver algo dentro de la cueva con la antorcha, se puso de nuevo sus zapatillas y empezó adentrarse dentro de la cueva, a medida que se acercaba la cueva se iba estrechando a tal punto de llegar a tener la forma de un pasillo con paredes rectas, siguió caminando hasta que vio un símbolo raro en la pared, era extraño, se quedó viendo el dibujo tratando de comprenderlo cuando de repente escuchó un eco de lo que sería como una roca cayendo al piso, esto lo asustó y siguió caminando, mientras pensaba en ese eco, y en el símbolo extraño, resbaló y cayó cerca de una puerta de lo que daba a lo que parecía un sótano, y este era el final de la cueva, una puerta de hierro que estaba entreabierta, la miró por un momento y la puerta tenía el mismo símbolo que la pared, intentó abrirla cosa que requirió un esfuerzo muy grande, ya que esta puerta parecía tener muchos años.

Al poder entrar vio una escalera que iba en bajada, asomo la antorcha, y comenzó a bajar con cuidado por ellas, al bajar, se encontró con otro pasillo, pero este tenía mesas, con papeles, le pareció raro, todo estaba abandonado, parecía que la gente que estuvo aqui se mudó dejando todo aquí, siguió caminando por el pasillo hasta que vio varias puertas a los costados del pasillo, empezó entrando por la primera y solo encontrándose con mesas, máquinas de escribir y varios papeles tirados, probó por otra puerta y lo mismo, y así siguió, puerta por puerta encontrándose más papeles y cajas de maderas que contenían archivos que el no tenia tiempo ni intención de leer, luego de seguir caminando, revisando todo el lugar que parecia un laberinto, entro en lo que parecía una bodega que contenía varias cajas almacenadas y cada caja tenía el mismo símbolo de la puerta y solo había un escritorio, en un momento de silencio mientras intento leer un papel que encontró en un escritorio pensando que por alguna casualidad este le dijera la salida de emergencia, un viento apagó su antorcha y cerró la puerta con tanta fuerza que retumbó el eco en todo lugar, intentó abrirla pero estaba atascada en la completa oscuridad, quedó atrapado en lo que pensó que era una bodega, asustado intentó guiarse por el sentido del tacto, luego de caminar, logro ver una pequeña luz, parecía de una linterna que se encontraba a lo lejos, empezó a acercarse trompezandose con varias cajas en el camino, al acercarse vio que la luz se hacia mas pequeña y era de un color azul, mientras más se acercaba la luz se hacia mas pequeña, a tal punto de verse apenas, esta luz provenía detrás de algunas cajas y escombros, que removió fácilmente, finalmente la luz provenía de una pequeña caja, la agarró con sus manos, y abrió la caja.

Al abrir la caja pudo notar que era una especie de daga, una daga con tribales que brillaban con ese extraño color azulado, en ese momento él estaba hipnotizado con ese objeto, empezó a escuchar voces en su cabeza al mirarlo, había tantas voces que no podía entender lo que dijera alguna, acercó una de sus manos hacia lo que le parecía un cuchillo o una especie de daga y al tocarlo, lo último que vio fue una luz blanca segandolo completamente, puso sus manos en sus ojos y trato de parpadear varias veces para recuperar la visión, al poder recuperar algo de ella, vio que el ahora se encontraba en una especie de llanura sin fin, en una noche completamente estrellada, y el pasto verdoso oscuro, y vio algo brillante en su mano, la daga que tenía en su mano hace unos momentos, se había alargado de la parte del manco formando una lanza dorada, asustado por su brillo soltó la lanza y al caer al piso esta volvió a la daga original que había visto, pensó durante un momento y lo volvió a alzar y al hacerlo está brillo y con un sonido metálico volvió a tener forma de lanza, pensó que era un sueño, puesto a que se puso a girar la lanza, cosa que le parecía muy familiar era como si supiera cómo usarla, se quedo viendo el
trival azul de la lanza

- Te diviertes?- Dijo una voz femenina, al darse la vuelta se encontró con una persona que llevaba una armadura brillante y volando con lo que parecían alas, cosa que obviamente lo asusto.

-Ahh... Grito cayendo al piso soltando la lanza y empezó a alejarse de ella lentamente.

-No tengas miedo, no voy a hacerte daño Corvus. Dijo mientras dejo de volar y aterrizo suavemente en el pasto.

-Esto es un sueño? -Mientras se frotaba los ojos esperando despertar.

-No, esto es mas parecido a una ilusion, una vision mas que todo, ya que no te encuentras en tu
mundo ni en el mio, estamos hablando por una conexión más fuerte, la lanza te trajo hacia mi Corvus - Dijo mientras se acercaba a él.

-Quien eres?, y porque me dices Corvus?- Dijo mientras se levantaba y miraba hacia la lanza que brillaba cada vez que él acercaba su mano.

-Disculpame no me he presentado, mi nombre es Sorva, soy un Arcángel de la 3º división, mi misión con la ayuda de otros 5 Arcángeles es de proteger a las personas de los Daemons, Demonios más fuertes que los que estas acostumbrado a ver en tu mundo, más inteligentes y más fuerte, por eso nos crearon para poder luchar con ellos en caso de que se rompiera el pacto... y respecto a Corvus, ese es tu nombre, cada ser humano, los distinguimos por nombres que los representan y no por lo que se les da al nacer, nos resulta más fácil reconocerlos así.

-Explicó Sorva eligiendo las palabras adecuadas para no confundir a Corvus.

-Quien soy? porque no recuerdo nada?- Dijo Corvus ya completamente de pie mirando al Arcángel.

-No recuerdas nada porque alguien te lo impide, Corvus esa lanza -Dijo señalando la lanza-Es más conocida como la "Lanza del Destino" de seguro la conoces, yo te he protegido y guiado a ella para que puedas cumplir con tu destino, esta lanza fue ocultada por humanos influenciados por Demonios para poder mantenerla más lejos de la humanidad posible, ya que es el único intermediario con el que un humano es capaz de poder lastimar a un Demonio, su poder no funciona si este es utilizado por angel o demonio, solo funciona si es utilizada por la persona correcta, ese serías tú Corvus- Dijo el ángel alzando la lanza que era una daga en ese momento ya que solo se transforma en lanza cuando Corvus lo utiliza tal como el ángel dijo, y estirando la mano para dársela, Corvus hizo un paso para atrás y dijo:

-Aun no me dijiste quien era yo- Sorva ladeo la cabeza hacia un lado y le dijo

-Me temo que no puedo decirte, perdoname pero no me lo permiten, debes averiguarlo por tu propia cuenta, toma la lanza Corvus y déjame guiarte hacia tu destino, una vez que hayas cumplido con este, todos tu recuerdos volverán, y tu vida volverá a la normalidad como era antes- Dijo Sorva de nuevo estirando la daga de nuevo hacia Corvus.

Corvus miro a Sorva que lo miraba, esperando su respuesta, dudo por un momento pero accedió a la daga, al recibirla, ésta se transformó en una lanza, Sorva sonrió contento porque Corvus confío en él, miró la lanza por un momento hasta que Corvus lo sacó de su trance

-Que debo hacer?- Dijo Corvus, llamando la atención de Sorva que estaba sorprendido por su determinación a recordar su pasado.


Sorva sorprendida por su determinación repentina a ayudarla dijo: -Debes ayudarme encontrar algo, una piedra, la mitad de una piedra más que todo

- Una piedra?- Dijo sorprendido con una sonrisa pensando de que se trataba de un chiste

-No es cualquier mitad de piedra, es la piedra donde se selló el pacto sagrado entre el bien y el mal con el acuerdo de no interrumpir en el ciclo de la vida humana cerrando puertas entre el cielo e infierno hacia la tierra y dejar que esta siga su propio curso en la vida de los hombres y luego se dividió en dos parte y distribuida a dos ángeles para que no pueda ser robada por demonios, en caso de que una parte fuera robada la otra se llevará a la máxima custodia y habría una traición del pacto generando la guerra entre el bien y el mal en la tierra, cosa que la dejaría devastada-
Dijo Sorva explicando con la mayor claridad que ella pudo para no confundirlo

-Perdieron una mitad?- Pensando en que podría haber salido mal si dos angeles la custodiaban

-Fue robada- Dijo repentinamente- Por un daemon, Sonus, uno de lo daemons más fuerte, el fue uno de los primeros daemons creados, un veterano, el a robado una de las mitades derrotando al ángel que lo custodiaba, debo recuperarlo antes de que alguien más lo sepa, si alguien mas llegara a saberlo se rompería el pacto y la guerra se libraría en la tierra, necesito que recuperes la parte que fue robada

-Y..yo?- Dijo sorprendido y tartamudeando

-Si tu, la lanza te dará el poder para derrotarlo- Dijo Sorva mirando las estrellas del lugar- Tu eres, quien fue elegido por la lanza para poder utilizar su poder..- Al bajar la cabeza Corvus ya no estaba, el estaba caminando rápido en sentido contrario de ella

-Eh..espera donde vas Corvus?- Ella empezó a correr detrás de el

-Yo no pienso luchar contra un demonio- Dijo mientras continuaba caminando

-Pero tu eres el único que puede vencer a Sonus-Dijo tratando de mantener su ritmo, entonces ella cansada lo agarra del hombro y se para al frente de el y le dice -Escuchame Corvus!

Corvus la miro y le dijo -Ya dije que no, ahora dime- mirando para todos lados -Por donde salgo de aquí?-

Sorva se quedó callada mientras Corvus la miraba, entonces al no recibir respuesta alguna el siguió caminando hasta que Sorva le dijo- Si recuperas la mitad de la piedra volveras a donde pertenencias, con las personas que quieres- Corvus se detuvo por completo intentando recordar a esas personas, pero no recordó nada y miró a Sorva que lo miraba esperando una respuesta, el quería recordar
Suspiro y dijo:
-Recupero la mitad de la piedra y vuelve todo a la normalidad asi de facil?- Dijo mirándola

-Seras un heroe, y si, recuperarás tu vida, te lo prometo- Dijo mirándolo a los ojos

-Te ayudare a recuperarlo, no sé como pero lo intentare- Sorva sonrio al escuchar eso, ahora solo quedaba recuperar la mitad de la piedra y terminar con todo esto de una vez

-Que pasa ahora?- Dijo Corvus sacando del trance a Sorva

-Debes ir a lo profundo del infierno a para llegar a Sonus y vencerlo, dame tu mano y te llevaré- Dijo extendiendo la mano

- Y si muero?- Dijo sin moverse de su lugar

-Con la lanza no podrán dañarte ademas te estaré protegiendo- Dijo con una sonrisa

-Esta bien, vamos- Tomo su mano y al tomarla de nuevo ese destello blanco

Pero al aclararse la vista el lugar era mucho peor que el de hace un momento, había mucha humedad, se le dificultaba la respiración, todo era rocoso, de color gris con un cielo oscuro, con una niebla intensa que era lo que dificultaba respirar, Corvus empezó a toser por un momento hasta que pudo acostumbrarse al olor, y empezó a caminar buscando a Sorva

-Sorva donde estas?- Dijo entrecerrando los ojos y buscándola entre la niebla

-Aquí estoy- Dijo la voz de Sorva pero Corvus seguía sin encontrarla

-Dónde estás? no te veo- Mientras caminaba

-No estoy contigo fisicamente pero puedo comunicarme y guiarte desde aquí arriba- Dijo Sorva

-Que!? Dijiste que me protegerías!- Dijo enojado

-Y eso estoy haciendo, perdoname pero no me permiten entrar al infierno, tranquilo de aquí te guiare- Dijo tratando de calmarlo

-Ahora me siento más seguro- Dijo Corvus siendo sarcastico

Sorva no entendió el sarcasmo y continuo -Perfecto ahora sigue en línea recta hasta encontrarte con un camino de rocas- dijo claramente

Corvus empezó a caminar y caminar entre la densa niebla balbuceando sobre el problema del angel con el sarcasmo

-No te desconcentres sigue por la izquierda- Dijo la voz del angel resonando en su cabeza

-Esta niebla no me deja ver nada- Mientras giraba hacia su izquierda como le ordenaron,
mientras el caminaba podía oír algunas voces que hablaban en un idioma que el no reconocía, incluso llegó a pensar que no eran voces humanas y sentia la sensacion de que alguien lo miraba.
No presto atención y siguió caminando mientras veía la lanza que resplandecía con su color azul, quedando hipnotizado tratando de ver que dibujos eran lo que la lanza tenía, al verla más detalladas empezó a las voces más fuertes, muchas voces que hablan rápido y sin sentido alguno, las voces se escuchaban más fuerte en un momento entre todas esas voces y sonidos podía entenderse apenas lo que esta decian, en un momento todas las voces y los ruidos se detuvieron y pudo escucharse una palabra que pudo entender perfectamente “Traición” y luego de eso no hubo más voces, pensó en la palabra que había escuchado, no lograba comprender porque…

-Corvus cuidado!- Dijo la voz de Sorva, pero ya era demasiado tarde, corvus resbalo cayendo en un acantilado, si no fuera que él pudo sostenerse con el borde, jadeando mientras se sostenía solo con un brazo, rápidamente se sujeto con la otra mano y con un esfuerzo logro subir al borde, al subir, Corvus se acostó en el piso respirando con fuerza y abrazando con una mano la lanza

-En qué estabas pensando, ¿acaso no me escuchabas?, pudiste morir Corvus- Dijo Sorva molesta y preocupada

-Yo… estaba distraído- Dijo parandose y sacudiéndose la tierra de la ropa, empezó a mirar a sus alrededores escuchando ruidos de pasos y dijo -Creo que alguien me sigue-


-Lo se, ten cuidado, vez algún puente de piedra- Corvus miró a su alrededor y vio cerca de él una entrada a un puente gigantesco que atravesaba por una cueva, con un fondo debajo de este puente que parecía no tener fin

-Si lo veo, es dificil de no ver, es gigantesco- Dijo Corvus asombrado por el gigantesco puente rocoso que se encontraba delante de él

Al empezar a cruzar por él la niebla se fue dispersando, empezó a seguir el puente admirando las montañas rocosas que estaban cerca de este, en ese entonces caminó en línea recta por un largo tiempo, empezó a sentir cansancio y decidió tomar un respiro se acercó a una roca que se encontraba a metros de él y se sentó a tomar un respiro entonces fue cuando Sorva hablo

-Que haces?- Dijo con curiosidad -Debes seguir- Terminó con esa frase esperando una respuesta

-Llevo horas caminando, este lugar es gigantesco, dame un respiro- Dijo mientras se estiraba estando sentado

-Esta bien, pero solo un momento, no se cuanto vas a estar antes de que te descubran- Dijo Sorva

-Si si… - Dijo Corvus, entonces él empezó a mirar las formaciones rocosas a su alrededor, a pesar de la niebla y del lugar parecido a un desierto que no mostraba algo de vida, ese lugar no parecía tan malo, era más… tranquilo, eso atrajo su curiosidad y dijo

-Esperaba algo más del infierno algo más… terrorífico… - Dijo Corvus mirando él lugar a lo que Sorva contesta

-Eso es porque no estás muerto, además aquí no es donde se torturan almas humanas, este es otra…- Pensó en una palabra más adecuada para que Corvus entendiera -Sección del infierno, aquí es donde se albergan los Daimons, y otras cosas entre ellas por ejemplo, la piedra que buscas- Terminó de explicar

-Mmm, este “Sonus” del que me hablaste ¿que tan fuerte es?- Dijo Corvus mientras se recostaba en la piedra, pensando en como seria Sonus

-Muy fuerte… creo- Dijo Sorva dudando un poco al final de esa frase

-¿Creo?- Dijo levantando una ceja al escuchar al ángel dudar

-Bueno no estoy segura, eh escuchado leyendas sobre el, que datan sobre qué Sonus fue uno de los primeros Daimons, uno de los primeros ángeles caídos, sin duda debe ser muy fuerte para que le ordenen a él solo que cuide la otra mitad de la piedra, claro que fue hace mucho tiempo, tal vez ya no sea tan fuerte como antes pero de todos modos, no debemos subestimar su poder- Dijo haciendo hincapié en sus últimas palabras

-Sonus ¿es un ángel caído?- Dijo Corvus pensando

-Si, uno de los primeros en revelarse- Contesto Sorva

-¿Porque no enviaron a un Arcángel a tomar la lanza y recuperar la piedra?- Pregunto pensando qué debía preguntar eso en él principio

-Él poder de la lanza no puede ser controlado por cualquiera, se necesita de la persona correcta, y tu Corvus fuiste el elegido entre millones de personas para poder utilizarlo…- Al terminar de hablarle, hubo un silencio intenso, Corvus se quedó recostado con los ojos cerrados pensando en quién sería él, de qué lugar pertenecía, si tendria un hogar, cuál sería su empleo, y quién su familia, esos pensamientos invadieron su mente hasta qué Sorva lo sacó de sus pensamientos

-¿Ya terminaste de descansar?, no debe faltar mucho- Dijo Sorva

-Sí- Dijo levantándose y estirándose, mientras lo hacía pregunto -¿Como hare para vencer a Sonus si es tan fuertes como dices?, recuerda que soy humano- Dijo Corvus una vez emprendiendo camino

-Bueno el plan es…- Sorva fue interrumpida por un grito agudo que resonó en todo el puente, Corvus miró por donde provenía ese grito y vio una criatura horrible dirigiéndose rápidamente hacia él con ese grito agudo, era de estatura media parecido a un primate pero sin pelos y a carne viva, su color era oscuro con sus dientes afilados que sobresalen de su boca, sus ojos eran circulares y pequeños y brillaban de un color rojo, corriendo en cuatro patas con ese grito agudo asustó a Corvus qué estaba petrificado mientras él monstruo avanzaba rápidamente hacia el

-Corvus defiendete!- Grito Sorva en su cabeza

Pero él solo pensó en una cosa y era correr, comenzó a correr a ciegas mientras sentía él chillido de ese monstruo de cuatro patas qué se le acercaba cada vez más cerca de él, en él medio de la persecución Corvus tropezó con una piedra haciéndolo caer y rodar quedando de espaldas contra el piso, intentó levantarse pero el monstruo le salto encima, puso la lanza entre él y la bestia que trataba de morderlo, mientras forcejeaba con el, Corvus con un esfuerzo lo empujo con ayuda de su pie tirandolo y alejandolo, se pudo reincorporar rápidamente mientras él monstruo también lo hacía entonces agarró la lanza con las dos manos y espero que la bestia se tirara de nuevo, cosa que hizo, entonces Corvus con la lanza lo atravesó en él medio del pecho haciendo que él mounstro gritara y cayera al piso mientras lo sostenía con la lanza, le quitó la lanza del pecho pero noto que seguia moviendose y decidió clavarsela de nuevo para estar seguro y con la segunda puñalada él monstruo dejó de gritar y empezó a desvanecerse en él piso rocoso

-Estás bien?- Pregunto Sorva preocupada

Corvus jadeando y con su corazón latiendo rápidamente se apoyó contra una roca y dijo
-Bueno… fue más fácil de lo que pensé- Dijo esperando la respuesta de Sorva mientras buscaba por el piso la supuesta “mitad de piedra” que había estaba buscando, a lo que él ángel le contesta

-¿Qué?,¿piensas que él era Sonus?- Dijo sorva

-Entonces qué era?- Dijo confundido

-Un centinela, están por todos lados en este lugar, debes moverte antes de que vengan más- Dijo mientras Corvus se limpiaba la suciedad de su ropa por culpa de ese “centinela”

-¿Más?- Dijo mirando para todos lados y luego dijo -Y gracias por la protección- Dijo con sarcasmo

-Pero yo no echo nada- Dijo Sorva

-Lo se, es sarcasmo- Dijo mientras se ponía en caminó

-¿Qué es sarcasmo?- Despertando la curiosidad de Sorva

-¿No sabes lo que es sarcasmo?- Dijo Corvus pensando en como un ángel no sabría que es el sarcasmo

-Tienes suerte que pueda comunicarme contigo, nosotros los Arcángeles hablamos en un diferente idioma al de los humanos y normalmente no se nos permite hablar con ustedes- Terminó de explicar Sorva

-Oh, a lo que iba- Dijo Corvus queriendo aclararlo -¿Porque no me ayudaste contra él centinela?- Dijo algo molesto
-Te dije que no podía ayudarte “físicamente” mientras estás ahí, pero estuve contigo en todo momento- Dijo tratando de ser reconfortante

-Gracias por la ayuda me siento mucho mejor sabiendo qué me “apoyas”-Dijo resonando más fuerte la palabra “apoyas”

-De nada- Dijo Sorva

Cansado de la ingenuidad de Sorva contra él sarcasmo Corvus empezó a caminar, cuando después de un tiempo de caminar por él puente interminable, él pudo ver el final de este que llegaba hasta una especie de castillo, más parecido a un fuerte medieval que se le notaban el pasar de los años admiro él viejo fuerte gigantesco construido en el pico de una montaña donde terminaba el puente

-Sigue hasta la puerta- Dijo Sorva

Al acercarse escuchó de nuevo él mismo grito del centinela anterior, al escucharlo Corvus optó una posición defensiva sosteniendo la lanza, pero se sorprendió a escuchar más de un grito miró alrededor y vio salir debajo, por detrás y delante del puente varios centinelas que corrían desesperados hacia él, logró contar que eran seis centinelas, buscó alguna salida pero estaba acorralado y entonces no le quedaba más remedio que luchar

El primer centinela qué salto hacía el, Corvus giro la lanza golpeándolo pero en ese instante otro centinela saltó hacia él mordiéndole el brazo en él que sostenía la lanza paralizando y otro centinela se acercó rápidamente saltó hacia él mordiéndole su pierna derecha y sucesivamente otro mordiéndole su otro brazo, los centinelas mientras lo mordian tiraban para intentar separar de sus extremidades a Corvus qué gritaba ante el dolor intenso que tenía y qué no lo dejaba pensar ni escuchar lo que Sorva le decía, durante el periodo de dolor todo a su alrededor se fue silenciando, todo se oscurecía

Corvus cerró los ojos y hubo tranquilidad, escuchando apenas un murmullo de lo que eran los centinelas mordiéndole y Sorva gritando, no sentía más dolor, era una paz que recorría todo su cuerpo, entonces en lo que pensó que era su lecho de muerte, una voz resonó por su mente

-Levantate-

Abrió los ojos que ahora eran de color blanco, su lanza empezó a brillar más fuerte y entonces Corvus golpeó la lanza contra él suelo tan fuerte que lanzó a los centinelas lejos de él, se levantó rápidamente, totalmente distinto, ya no sentía más miedo, un centinela qué se había reincorporado rápidamente saltó hacia él

Corvus giro la lanza hacia él cortándole la cabeza, al hacerlo vio otro acercándose por detrás para morderle el brazo como había hecho anteriormente pero esta vez Corvus giro clavándole la lanza en el pecho y luego tiro para atrás golpeando con la parte de atrás de la lanza otro centinela, y girando con mucha fuerza su arma corto a este a la mitad, luego giró la lanza sobre él poniéndose finalmente en posición de combate esperando a los demás centinelas se acercaran pero ellos simplemente huyeron por donde vinieron, Corvus jadeando relajo los músculos y sus heridas ya no le dolían tanto, se sentía distinto se sentía...

-¿Estás bien?- Pregunto Sorva rompiendo el silencio

-Me siento más fuerte- Dijo Corvus apretando sus puños

-Aprendiste a usar el poder de la lanza, eso es la fuente de tu poder-DIjo Sorva mientras Corvus miraba su lanza

-Estos centinelas parecen no tener cerebro, solo atacan y huyen al momento de luchar-Dijo corvus

-sí, tú sigue antes de que logren reagruparse y volver -Dijo Sorva

-Lo se -Dijo Corvus- Pero si esto sigue así voy a terminar muriendo-

Corvus siguió caminando hacia ese majestuoso fuerte mirándolo con admiración, pero no era tonto y observaba para todos lados en busca de alguna señal de la vuelta de los centinelas, ya que lo que parecía faltaba poco en realidad era mucho, pero, él estaba preparado con la lanza en mano a todo momento.

¿No era que faltaba poco para llegar?-Dijo Corvus

Recuerda que en este lugar las distancias engañan-Dijo Sorva- además yo nunca he ido hacia el infierno pero creo que vas bien…

Corvus cansado de todo lo que había logrado avanzar estaba llegando hacia la fortaleza, todo estaba calmo y eso le parecía muy sospechoso, pero él ya no tenía miedo, sino que tenía curiosidad sobre este lugar tan distinto como el y toda la sociedad pensaba. A punto de llegar y el camino se separa en dos, las dos llevándolo a cuevas diferentes pero solo una estaba conectado con el fuerte.

Esto no me gusta nada -Dijo Corvus- respirando hondo- es más difícil de lo que pensé -murmuró cansado de las largas caminatas

-No te rindas -Dijo Sorva- Solo piensa, el camino que lleve a la fortaleza será el más custodiado..

-Alfin sirves para algo-Dijo Corvus

-¿Sarcasmo?- Dijo Sorva confundida

-¿Tu crees?- Dijo Corvus mientras se adentraba en la cueva que conectaba al fuerte

Él Arcangel solo lo ignoro, no tenía tiempo para meterse en juegos humanos, mientras que Corvus caminaba por la oscura cueva guiándose solamente por el brillo de la lanza y él no estaba percatado de que sus ojos seguían de color blanco, cosa que llamó la atención de Sorva pero decidió ignorarlo por él momento para qué Corvus continuará su camino sin distracciones pensó ella

Corvus caminó por un buen rato guiándose por la luz la cueva estaba húmeda y la humedad no le gustaba ya que le daba mucho calor, siguio y siguio caminando por la cueva gigantesca topando con cruces, huecos, lugares estrechos y solo siguió cuando en un momento estando extremadamente cansado decidió apresurar su caminata sintiendo la desesperación y un poco de claustrofobia por él lugar y Sorva no le estaba hablando Corvus pensó porque ni ella sabía cuál era él caminó por ese laberinto de cueva en el que se encontraba caminó hasta que se encontró con una luz a lo lejos marcando él final de la cueva, Corvus sonrió y empezó a correr mientras él final de la cueva se acercaba más y más

Al salir de la cueva, cerró los ojos y respiró profundo, al abrirlos se encontró con que era él mismo lugar donde él había estado, él había salido por la otra parte de la cueva, que estaba al lado de la parte por donde había entrado, ahí estaba él puente que ya había cruzado

-¿¡Que!?, ¿¡Ahh porque ami!?- Grito cayendo arrodillado pensando en todo el camino que le tomó demasiadas horas, toda su caminata en vano

-¿Porque no me dijiste Sorva qué estaba caminando en círculos?- Crítico Corvus tirado en el suelo cansado, exhausto, con hambre y sed

-No me culpes yo no lo sabía, debe ser una de las trampas de lugar, están tratando de confundirte, así que tranquilizate y continúa- Dijo Sorva tratando de entender cómo sucedió esto

-¡Estaba tan cerca!- Dijo dándose vuelta y quedando tirado de espaldas contra él pisó mirando para él ¿cielo? solo podía ver que estaba todo oscuro, sin estrellas ni una luna, era raro, pero eso no le importaba tanto cómo qué había vuelto al lugar de donde empezó

-¿No puedes llevarme directamente al fuerte?- Preguntó Corvus a Sorva

-Tuviste suerte de que te llevara cerca de el, bueno en parte, no tengo mucho conocimiento de ese lugar, además acuerdate que no puedo bajar donde estás tú- Explico Sorva


-¿Qué hago ahora?- Preguntó sentándose en él suelo arenoso donde antes él estaba recostado

-Levántate y continúa- Dijo Sorva

-¿Qué?, no haré todo ese camino de vuelta solo para terminar en el mismo lugar, debe haber otro camino- Dijo poniéndose de pie y enojado hablando mirando el puente mientras esperando que Sorva le contestara con alguna solución, cómo algún atajo pensó él

-No hay otro camino Corvus, debes seguir- Dijo Sorva tratando de calmarlo

-Estoy cansado, sácame de aquí, descansaré y mañana lo intentare de nuevo, así tal vez pienso un mejor camino- Dijo Corvus esperando que Sorva lo sacara de ese lugar desierto,
pero no paso nada y Sorva se quedó en silencio por un largo tiempo haciendo incomodar a Corvus

-¿Sorva?- Dijo Corvus esperando una respuesta

-No puedo sacarte Corvus- Dijo Sorva directamente sin vacilar...

Corvus ya se había cansado de todo lo que estaba pasando gracias a sorva y le echaba constantemente la culpa en su mente.

¿Porque tengo que ser yo el que tiene que estar pasando por esto? -pensaba Corvus

Fue en ese momento cuando escuchó lo que pareció algo gigante caminando hacia donde él se encontraba, en busca de esos gritos de desesperación, Corvus por primera vez se sintió asustado, levantándose rápido del suelo frío en el que estaba acostado, entonces este corrió a ocultarse detrás de una roca dentro de la cueva.

Cuando llegó este resultó ser una un estilo de hiena gigante pero con cabeza de perro y con alas que dependían plumas al pasa que caminaba, perforaciones cubrían gran parte de él y se entraba con comodidad comiendo todo a su paso.

-¿Qué es esa cosa?- Dijo en voz baja

-Es un cazador, !Corre¡- Hablo Sorva grito

En el momento que ella lo dijo, Corvus comenzó a correr lo más rápido que pudo en dirección al contraria por el puente, esto atrajo la atención de la bestia que levantó su cabeza ladeando en todas direcciones para ver con sus ojos secos y oscuros como su nueva presa escapaba mientras que Corvus corría detrás de él se veía cómo esta bestia desplegaba sus alas sin quitar la vista de el, mientras corría lo más rápido que podía esquivando piedras qué se encontraban en él caminó sintió una ventisca en su espalda y un chillido en lo alto, al escuchar esto decidió voltear para ver si él cazador todavía lo seguía, ya no estaba, un silencio que se encontraba en todo lugar excepto por el sonido de la respiración exagerada generada por su carrera imprevista, miró a su alrededor y al notar que él “cazador” cómo lo había llamado Sorva, ya no se encontraba, un suspiro largo fue interrumpido por un fuerte golpe en la espalda qué hizo gritar a Corvus, solo para enterarse qué ya no estaba más en tierra firme, sintiendo el ardor de las garras que estaban aferradas a su espalda mientras que la bestia emplumada mientras se eleva más alto giró la cabeza hacía abajo para ver a Corvus forcejeando para zafarse de sus garras, la bestia chillo al mirarlo apretando más sus garras y haciéndolo gritar más, en sus garras Corvus pensó que debía actuar rápido, tomó su lanza e intentó clavarle al pecho de la bestia pero solo consiguió que esta rebote sin daño alguno


Continuara...

Hola a todos en esta cuenta estoy publicando esta historia, el que desee ayudar bienvenido sea mande mp, acepto criticas y/o recomendaciones, Gracias.
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