bugatti historia

Bugatti
Bugatti
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Industria Automóvil
Fundación 1909
Fundador(es) Ettore Bugatti
Sede Bandera de Francia Molsheim, Alsacia, Francia
Productos Automóviles deportivos
Matriz Grupo Volkswagen
Sitio web www.bugatti.com

Prototipo del Bugatti Veyron 16.4.
Bugatti es una marca francesa de automóviles de gran lujo y competición fundada por el italiano Ettore Bugatti (1881-1947) en el año 1909 en Molsheim, localidad actualmente en Francia y por entonces perteneciente al Imperio alemán. Pertenece al grupo VW.

Con el lema de Nada puede ser demasiado hermoso, nada puede ser demasiado costoso, la familia Bugatti, Ettore, su hermano Rembrandt (escultor de la célebre mascota del Type 41 Royale, el elefante) y su hijo Jean (talentoso diseñador y piloto) diseñaron y construyeron durante 30 años una serie de lujosos automóviles que destacaron tanto por su rendimiento como por su diseño.

A finales de la Segunda Guerra Mundial la marca, como otras del sector, conoció dificultades económicas y no pudo recuperar el esplendor alcanzado en los años 1920 y 30 pero su prestigio mantuvo el interés por relanzarla como competidora de Maserati o Alfa Romeo durante los años 1950 y 60.

Desde los años 1980 esta marca fue gestionada por la empresa Bugatti Automobili SpA que adquirió también Lotus, hasta que tras ser comprada en 1998 por el Grupo Volkswagen, se constituyó en empresa de capital francés en el año 2000 con la denominación de Bugatti Automobiles SAS con base en Molsheim.

Índice [ocultar]
1 Bugatti entre las dos guerras
2 Crisis
3 Resurgimiento italiano
4 Empresa alemana
5 Lista de modelos históricos
6 Prototipos
7 Modelos actuales
8 Véase también
9 Enlaces externos
Bugatti entre las dos guerras[editar]

Bugatti Type 59 Grand Prix 1933.
En 1912, el Bugatti Type 13 acaparó los cuatro primeros lugares en el Gran Premio de Brescia. Entre 1929 y 1932, Bugatti fabricó seis unidades de su modelo Type 41 Royale, el automóvil más lujoso de aquella época, una colosal limusina de 6,5 metros de largo propulsada por un motor de 12,7 litros y 300 CV. En 1935, Jean Bugatti presentó el Type 57, considerado un hito en la historia automotriz. Otros diseños notables incluyeron al Type 57 Atlantic Coupe de 1936. En 1939 la Segunda Guerra Mundial provocó el cierre de la fábrica, pues los alemanes la confiscaron después de ocupar territorio francés, obligando a Ettore Bugatti a refugiarse en Italia.

Crisis[editar]
Concluida la Guerra se libró una dura lucha para recuperar la fábrica. Apenas un mes después de la devolución en 1947, Ettore Bugatti murió, liquidando toda posibilidad de volver a las gloriosas épocas de antaño. En 1956, se lanzó el modelo Type 251 siendo éste un fracaso, significando de paso la quiebra de la empresa; cerrando sus puertas por un lapso de 35 años.

Resurgimiento italiano[editar]

Bugatti EB110 SS de 1992.
En 1991, Romano Artioli compró el nombre de Bugatti (lo único que hasta entonces quedaba de la marca) e instaló una fábrica en Módena, Italia. Se lanzó el EB110, el coche más rápido de su época, pero el bajo presupuesto le impidió a la nueva fábrica ampliar sus horizontes y tuvo que cerrar nuevamente sus puertas cuatro años después.

Empresa alemana[editar]
En 1998, el Grupo Volkswagen le compra la marca a Artioli, siguiendo y ampliando la tendencia de crear superdeportivos pero sin pasar todavía de la etapa de prototipo. Este consorcio estableció una planta en Molsheim, en la región de Alsacia, (Francia), lugar en donde operó la fábrica original.

En el Salón del Automóvil de Ginebra de 2002 se presentó el primer prototipo del automóvil de calle más rápido del mundo: el Bugatti Veyron EB 16.4, con 7993 centímetros cúbicos, que desarrollaba la velocidad máxima de 406 km/h y aceleraba de 0 a 100 km/h en 3 segundos y de 0 a 300 en menos de 14. El motor de este prototipo era un W16 (16 cilindros en W) de 1.001 CV de potencia. La gente de Bugatti habla de una producción estimada de 50 unidades al año de este superdeportivo, disponible desde 2005, y acepta pedidos a través de canales exclusivos.

En el 2007 Bugatti fabricó 88 unidades del Veyron que se vende en 1.835.135.337 CDF (Francos Congoleños) cada uno. Esta cifra representa un aumento de 100 % con respecto al 2006 (44 unidades). Bugatti ha anunciado que sólo fabricará 300 unidades del Veyron. En el 2008 se presentó la versión descapotable Grand Sport.

A mediados del año 2010, Bugatti lanzó el auto de serie más rápido y potente del mundo, la versión Super Sport del Bugatti Veyron, con el mismo motor W16 cilindros, pero que a diferencia de los anteriores, este entrega 1.200 CV y alcanza una velocidad superior a los 430 km/h, imponiendo un nuevo récord mundial que pondría a la marca francesa a la cabeza en cuanto a potencia y velocidad de serie se refiere.

Lista de modelos históricos[editar]
1912 - Bugatti Type 13.
1929 - Bugatti Type 41 Royale.
1930 - Bugatti Type 50T Coupé Profileé.
1932 - Bugatti Type 55 Super Sport Roadster.
1935 - Bugatti Type 57.
1936 - Bugatti Type 57 SC Atlantic Coupé.
1951 - Bugatti Type 101 Ghia Roadster.
1991 - Bugatti EB110 GT.
1992 - Bugatti EB110 SS.
2005 - Bugatti Veyron.
2009 - Bugatti Veyron Centenaire.
2010 - Bugatti Veyron Sang Noir.
2010 - Bugatti Veyron Sang Bleu.
2010 - Bugatti Veyron Super Sport.
2011 - Bugatti Veyron Grand Sport L'Or BlancBUGATTY TYPE 32 El Bugatti Type 32 fue diseñado y fabricado, aunque no lo parezca, en 1923. Conocido como el “tanque de Tours”, el T32 contaba con una carrocería con un primer intento de aerodinámica para reducir la resistencia del aire. No hay ni que decir que para que esta idea fuera eficiente, aún faltaban muchas décadas, pero el caso es que Bugatti empezó a experimentar a principios de la década de los años 20 con un coche carenado que se aprovechara de una resistencia del aire reducida y un peso relativamente ligero.
Pero, como suele suceder con las ideas revolucionarias, la primera vez que se utilizan raramente tienen éxito. Esto es exactamente lo que le sucedió al Type 32, que solo disputó una carrera, el Gran Premio de Francia de 1923, disputado en Tours. Fue una durísima carrera de 35 vueltas a un trazado de casi 23km para llegar a un total de 800km de distancia de gran premio. Ernest Friderich fue el único piloto en llevar el Type 32 a la línea de meta y lo hizo en tercera posición, lo que puede considerarse como un éxito a medias.
Curiosamente, entre los cuatro pilotos de las cuatro unidades que se fabricaron y que estuvieron en Tours, encontramos a un español. Se trata de Pierre de Vizcaya, que además es el primer español en disputar las 500 millas de Indianápolis, algo que hizo también en 1923. Pero volviendo al Bugatti Type 32, el poco éxito del vehículo, que montaba un novedoso sistema hidráulico para los frenos delanteros, hizo que Bugatti desestimara el proyecto y se centrara en sus siguientes máquinas. Habría que esperar bastante antes de que el concepto aerodinámico funcionara.BUGATTY TYPE 35 El Bugatti Type 35 es el coche más exitoso en las carreras para Bugatti e indudablemente uno de los que más (sino el que más) de toda la historia del automovilismo deportivo. Los númeors hablan por si solos, con un total de victorias que excede el millar (en sus mejores tiempos, el T35, que participaba en un sinfín de carreras, conseguía la abrumadora media de 14 victorias por semana). Entre estas, está el éxito en el campeonato del mundo de grandes premios de 1926 y las cinco victorias consecutivas en la Targa Florio, de 1925 a 1929.
También fue el legendario modelo en vencer el primer Gran Premio de Mónaco, disputado en 1929, con William Grover-Williams ]al volante. Versiones del Type 35 las hay muchísimas. Empezando por la primera evolución, llamada Type 35A hasta llegar a la Type 35B, pasando por los T35C y T35T de por medio. También encontraríamos los modelos Type 37 y Type 39, que eran esencialmente el mismo coche con un nuevo motor que llevaba la potencia bastante más allá de los 90 caballos que había tenido la primera versión.
Los T35 y sus derivados seguirían ganando en Bélgica, Mónaco, Checoslovaquia, Italia e incluso en España durante varios años, demostrando que no en vano Bugatti había dado con exactamente lo necesario para vencer en cualquier circunstancia. Además, los chicos de la marca francesa podían vanagloriarse de tener el único coche del momento que podía competir en las carreras pero también circular por las calles y venderse a particulares. TYPE 57. El modelo Bugatti Type 57 fue una creación de Jean Bugatti, hijo del fundador, que además buscó basarse en conceptos que la propia marca había explorado en el pasado aunque sin el éxito deseado. El Type 57 re-utilizaba motor de otro modelo pero con una concepción totalmente distinta, basada en el “T32” con diseño aerodinámico. Ese fue el gran éxito del Type 57, que tras aprovechar lo que nadie había aprovechado en el pasado, ganó las 24 horas de Le Mans de 1939.
Todo iba viento en popa para una marca que estaba creciendo a pasos de gigante, pero el propio Jean Bugatti se subió al coche ganador para realizar unas pruebas en una carretera cerrada pero tras tener que realizar un giro brusco para evitar a un ciclista ebrio que se había colado, sufrió un accidente y falleció a la temprana edad de 30 años. Fue un duro golpe para una marca que necesitaba a su genio creador, que con el T57 había dado un nuevo salto de calidad.
Esa victoria en Le Mans, con los míticos Jean-Pierre Wimille y Pierre Veyron (de ahí el nombre del modelo actual) compartiendo el volante, fue la última de Bugatti, que no supo recuperarse de la pérdida del hijo del fundador. A pesar de ello, sus modelos siguieron destilando clase en la calle y el Type 57 Atalante llegó a ser uno de los más famosos de toda la historia de la marca, junto al Type 35 que tantos éxitos había cosechado en los circuitos pero que tan apreciado había sido fuera de ellos también. TYPE 251. El tiempo dejaba a Bugatti fuera de onda en términos de carreras, pero en los años 50 se realizó un último intento tan desesperado como serio. La marca francesa se hizo con los servicios de Gioacchino Colombo, conocido por su tiempo en Ferrari, y le pidió que diseñara un Bugatti para participar en la Fórmula 1. El coche tenía un nuevo tipo de suspensiones y un motor de ocho cilindros en línea montado transversalmente detrás del piloto.
Cuando el monoplaza estuvo finalizado, se inició el programa de pruebas desde principios de 1956 y el equipo convenció al veterano Maurice Trintignant, ganador del Gran Premio de Mónaco del año anterior con Ferrari, para que disputara su carrera de casa con un equipo de casa. Tal y como son los franceses, era una ocasión que no podía desaprovechar. Maurice Trintignant en el debut de Bugatti en el Gran Premio de Francia de 1956 en el circuito de Reims. Parecía un sueño y seguramente lo habría sido en caso de obtener un buen resultado.
Clasificado en décimoctava posición (sobre veinte) en los entrenamientos clasificatorios, el coche no fue competitivo en ningún momento y tras dieciocho vueltas, un problema en el acelerador les dejó fuera de carrera. El proyecto del Type 251 quedó aparcado para siempre al darse cuenta Bugatti que no tenían los medios para evolucionar un coche tan lento y prefirieron hacerse a un lado elegantemente. Como anécdota, ese Gran Premio de Francia vio la única inscripción en la Fórmula 1 de Colin Chapman, que pilotando un Vanwall se clasificó en una genial quinta posición pero no pudo salir por haber dañado su coche durante los entrenamientos. EB 110 GRAN TURISMO. El Bugatti EB110 se presentó el 15 de septiembre de 1991, exactamente 110 años después del nacimiento de Ettore Bugatti (de ahí el nombre) e inicialmente quería convertirse en el coche que provocara el renacimiento de la marca. El coche era, tecnológicamente hablando, la bomba. Un motor V12 que daba 550 caballos de potencia (600 en su versión SuperSport), alerón trasero electrónico y las espectaculares puertas de estilo tijera.
Tan solo llegaron a fabricarse 95 unidades de la versión original y 31 de la versión SS (una de las cuales perteneció a Michael Schumacher en su día). En cuanto a competición, su presencia es testimonial pero con la espectacular estética y la avanzada tecnología que tenía el Bugatti EB110, es una presencia que merece ser contada. Eso sin olvidarnos que a día de hoy, el EB110 es el último Bugatti en tomar parte en una carrera. Concretamente en dos; las 24 horas de Le Mans de 1994 y las 24 horas de Daytona de 1996.
El coche no tuvo un mal rendimiento aunque no llegó a terminar ninguna de las dos carreras por problemas técnicos. En Le Mans, se clasificó en décimoséptima posición de la general, quinta de GT1 con pilotos como Alain Cudini, Eric Hélary y Jean-Christophe Boullion pero se vieron obligados a abandonar tras 230 vueltas cuando luchaba por el podio de su categoría. En Daytona, dos años después, los pilotos incluían a Derek Hill, hijo de Phil Hill, y a Olivier Grouillard, ex-piloto de Fórmula 1. Clasificaron en vigésimotercera posición sobre 76 coches pero tuvieron que abandonar por problemas en la caja de cambios cuando lideraban en su categoría.
Recientemente, el nombre Bugatti está en boca de cualquier aficionado o aficionadillo del mundo del motor gracias al siempre espectacular Veyron. El último modelo de Bugatti puede gustar o no, pero han conseguido volver a hacerse un nombre por ellos mismos. Desgraciadamente, entre los planes de la marca no parece estar el volver a tomar parte en carreras como lo habían hecho en sus primeras décadas de historia. Pero, como suele decirse, mientras hay vida hay esperanza, y ahora Bugatti está casi tan viva como en sus mejores tiempos.