Check the new version here

Popular channels

El Auto y La Bici Eléctricos



Buscamos crear y extender en América Latina una red comprometida con la educación en prevención vial. Contenidos originales. Síguenos y participa!



link: https://www.youtube.com/watch?v=93cecMbqOc8

Según datos de la Agencia Internacional de Energía, cada día se consumen 87,6 millones de barriles de petróleo; cada barril equivale a 158,99 litros y se prevé que la demanda aumentará hasta los 115 millones de barriles en 2030, gran parte de ese consumo es provocado por el uso de automotores que, como sabemos, conllevan de manera implícita un grave riesgo para nuestro ecosistema.

De esta forma, automóviles, camiones, buses y gran variedad de vehículos emiten por sus escapes al aire que todos respiramos, una gran diversidad de contaminantes (dióxido y monóxido de carbono, óxidos de azufre y de nitrógeno, gases nocivos de hidrocarburos que no realizaron la combustión completa y el CO2, un gas con “efecto invernadero” íntimamente ligado al calentamiento del planeta).

Paremos de tapar el sol con el pulgar. Las reservas mundiales de petróleo se agotarán y aún cuando su desaparición no es inminente, esta cuestión también es preocupante. Si bien la reducción de emisiones es una de las prioridades en la mayoría de los planes del cuidado ambiental, no deben dejarse de lado las consecuencias de la extinción de los combustibles fósiles como principal fuente de energía.

Resulta obvio que si queremos seguir disfrutando de los automóviles, tendremos que buscar nuevas ideas y métodos para producirlos, en una transición donde es necesario optimizar los recursos que hoy tenemos a nuestro alcance. Se trata además de la única forma de liberarnos de la dependencia energética y reducir a la vez de manera importante las emisiones de dióxido de carbono.

Aunque algunas medidas puedan retrasar la previsible crisis global de energía, será necesario obtener nuevas fuentes o, -como plantean algunos grupos ecologistas-, explotar al máximo y lo mejor posible las renovables.

En este sentido, un estudio del World Watch Institute, -organización que estudia el impacto de las actividades humanas sobre el medio ambiente-, destaca que con las tecnologías actuales se podrían cubrir sobradamente las necesidades energéticas del planeta, utilizando exclusivamente fuentes inagotables.

Pero ¿es posible en la actualidad abastecer el motor de un automóvil únicamente del sol, el viento, el agua o la biomasa?

Desde tiempos no muy lejanos podemos observar a la industria automotriz trabajando en el desarrollo de vehículos “híbridos”, denominados así, porque la propulsión se genera por dos fuentes de energía diferentes. Por un lado utilizando los derivados del petróleo en el motor de combustión interna convencional y por otro la electricidad, provista por una batería que alimenta un motor eléctrico.

En estos “vehículos verdes” ambos motores combinan sus recursos para generar sinergia y disponer la potencia necesaria de manera más económica y ecológica al reducir las emisiones contaminantes (40% menos de dióxido de carbono y hasta 90% menos de óxido de nitrógeno).



Para este logro mecánico, al eje del motor a explosión son acoplados mediante un sistema de engranajes (similar al de un mecanismo diferencial) un generador de corriente y un motor eléctrico alimentado por la batería. El motor eléctrico se utiliza para poner en movimiento el vehículo y para circular en ciudad a velocidades inferiores a los 50 km/h, situaciones donde un motor convencional más consume y contamina.

Un cerebro electrónico recibe la señal cuando se acciona sobre el acelerador y con el incremento de velocidad comienza a funcionar el motor de combustión interna. El dispositivo electrónico también lo apaga cuando levantamos el pie del pedal, en fase de desaceleración. Esta operación de encendido y apagado cuenta con el generador como motor de arranque y se produce innumerables veces, especialmente cuando circulamos por zonas urbanas. El motor convencional también se enciende:

- cuando la carga de la batería es insuficiente,

- para cargarla estando el auto detenido y

- cuando el motor está frío.

Ante necesidades de mayor torque, como el caso de sobrepasos, el motor eléctrico asiste al de combustión sumando su potencia. No hay caja de cambios y la transmisión es de variación continua, lo que condiciona la capacidad de aceleración.

A estos adelantos se suman los increíbles rendimientos de los motores modernos, que cada vez consumen menos y vuelven a usar la nafta común y la utilización de materiales “bioplásticos” que son menos contaminantes y más reciclables.

Esperemos que los gobiernos contribuyan con menores impuestos y precios accesibles el fomento de estos “vehículos limpios”. Mientras tanto, aguardemos la llegada de esta nueva tecnología siendo conscientes que aún con los mayores avances siempre el conductor es el último responsable de la seguridad y el cuidado ambiental, mediante el uso responsable e inteligente de su automóvil. En los próximos números hablaremos del manejo de este tipo de vehículos.


SUSCRIBITE! A nuestro canal en Youtube:
https://www.youtube.com/channel/UCkeR5tZkRFUZ2BLT_jtvuwg

Y Dale Me Gusta a nuestro Facebook:
https://www.facebook.com/pages/El-Conductor-Inteligente/1430403963866131
0
0
0
0
0No comments yet