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Fiat - coupé (1993-2000)

Fiat, el fabricante de coupés tan justamente añorados como los 850, 124 o 128 -coupés que en España había fabricado SEAT-, llevaba desde 1979 sin ofrecer ninguno.

La firma remediaría esta deficiencia presentando en noviembre de 1993 el Fiat Coupé, cuyo diseño estaba firmado por el Centro de Estilo Fiat y por Pininfarina, empresa que se ocuparía de su fabricación. 
Se inició su diseño con una primera propuesta de marzo de 1990, en la cual intervino el discutido Chris Bangle, el que le puso cejas al BMW 7 y ojos de Bambi al serio serie 5.






La acertada y peculiar estética del Fiat Coupé, no carente de una evidente agresividad, le confería una personalidad muy notable, acentuada por el acierto de ofrecer el cuadro de mandos en chapa del mismo color que la carrocería o un prominente tapón de gasolina de lo más racing, detalles que Bangle destacaba añadiendo que había diseñado cada línea de su exterior con toda su creatividad y sin mediatizaciones,
 con la voluntad de unir el mundo del mítico Ford GT 40 y las carrocerías italianas de los 70 y los 80, así como las de dos prototipos, el Chevrolet Ramarro de Bertone de 1984 y el Lamborghini Athon, sin olvidar un homenaje a un automóvil de culto como el Porsche 911, homenaje concretizado en su trasera redondeada. Añadía Bangle que la asociación estética del Coupé y el cuerpo femenino era un hecho y que, concretamente, y en palabras textuales de quien diseñó su carrocería, “el volumen tipo doble seno de las luces anteriores era un hurto directo del mejor trabajo de Dios”.







El Fiat Coupé, presentado por su fabricante como exponente de “vanguardia y de tradición” en sus catálogos de presentación -siempre ilustrados por ejemplares amarillos o rojos- y anunciado como “la máquina”, disponía de alicientes ciertos. Se le podía calificar de deportivo por el placer de conducción que proporcionaba y por su potente apariencia. Se podía igualmente decir de él que era habitable, por sus cuatro plazas con suficiente maletero (295 litros), siendo además seguro gracias a las ayudas a la conducción disponibles, e incluso confortable, aunque su suspensión no era demasiado conciliadora. Su base era la plataforma Tipo 2, la misma sobre la que se construyeron los Fiat Tipo, Tempra, Bravo y Brava y Marea, junto con los Lancia Dedra y Delta, así como los Alfa Romeo 155, Spider, GTV, 145 y 146.

El Coupé fue presentado oficialmente en el Salón de Bruselas de enero de 1994 y allí le acompañaba la novedad que fue el Rover 111 cabriolet y la primicia europea del Honda Accord Coupé, así como el Renault Laguna en su primer salón.



El Fiat Coupé era ofrecido inicialmente en dos motorizaciones (2.0-16v de 142 cv y 2.0-16 v T de 195 cv, procedentes del Fiat Tipo 16 v y del Lancia Delta Integrale) y también en dos acabados (normal y Plus).


Su venta comenzó en Italia en diciembre de 1993 y a nuestro mercado llegó en mayo de 1994, encontrando entonces en nuestro país una abundante competencia en precio y prestaciones, competencia entre la que se podían destacar los siguientes cupés: Audi Coupé 2.0, BMW coupé 318 y 320, Ford Probe, Honda Accord Coupé, Nissan 200 SX, Opel Calibra, Rover 220 T, Toyota Celica, Volkswagen Corrado y Volvo 480.


El 20 de mayo de 1994 comenzaron las ventas del Coupé de Fiat en España.


Se ofrecía en tres versiones de 4 cilindros y 1995 cc, llamadas aquí: Coupé 16 v de 142 cv din, Coupé 16 v Turbo de 195 cv din y Coupé 16 v Turbo Plus.

El Fiat Coupé se inscribía dentro de la gama Fiat para 1994, la cual empezaba en el Cinquecento, seguía con el Panda y las últimas unidades del Uno, todos ellos por debajo de los recientes Punto, seguidos de los Tempra y Tipo y coronados por los Croma, cuya versión TD ID ofrecía desde 1988 el primer motor TDI comercializado.



En octubre de 1996 el Coupé (esta vez presentado en catálogos ilustrados con Coupés azules o blancos) recibió muy leves cambios en su frontal y en su cuadro de mandos y, sobre todo, vio modificadas sus motorizaciones.



Se ofrecía ahora con un nuevo 4 cilindros, el 1.8-16v de 130 cv del Fiat Barchetta, que alcanzaba los 205 km/h y se ponía de 0 a 100 km/h en 9,2 segundos. Se ofrecía también con un 5 cilindros en línea, procedente del Lancia Kappa y del Bravo HGT, el 2.0-20v de 147 cv, que alcanzaba los 212 km/h y llegaba de 0 a 100 Km/h en 8,9 segundos, o bien se le ofertaba con este mismo motor en versión Turbo, como 2.0-20 v Turbo dando 220 cv, lo que entonces le convertía en el Fiat de serie más rápido y potente de la historia, capaz de alcanzar los 250 km/h de velocidad máxima y de hacer en 6,7 segundos el 0 a 100 km/h.


La nueva gama llegó a nuestro país en noviembre de 1996 y su precio empezaba en 3.633.000 pts en el caso del 1.8 de 130 cv, seguía con el 2.0 i 20 v de 147 cv (sólo en venta hasta noviembre de 1998), cuyo precio era de 4.396.000 pesetas, llegando a costar 4.968.000 pts si se trataba del 2.0 i 20 v Turbo de 220 cv.





Los Fiat Coupé, en versión 1.8 i y 2.0 i 20 v Turbo, estuvieron a la venta hasta el año 2001, fabricándose 72.762 unidades.



En su edición inicial de 1994 el Coupé disponía de ABS, aire acondicionado, airbag para el conductor y servodirección. El Turbo añadía de serie Viscodrive y llantas de 16 pulgadas. Eran opcionales el techo abrible eléctrico (100.000 pts), la preinstalación para radio con antena y 6 altavoces, que valía 15.000 pesetas, facturándose en 50.000 tanto el airbag del pasajero como el antirrobo y siendo 90.000 pts el precio de la radio y 35.000 el de la pinturas metalizada.



En su última edición, a partir de octubre de 1996, todos los Coupé ofrecían en nuestro mercado dirección asistida, sistema de prevención de incendios y climatizador con filtro antipolen. El ABS era opcional sólo en el 1.8 de 130 cv (186.000 pts). Eran opciones en toda la gama la pintura metalizada (37.000), el techo abrible electrónico, la alarma, el radiocassete con CD (118.000 pts) y el airbag del pasajero (52.000 pts). El 2.0-20 v T ofrecía además Viscodrive, llantas de 16, tapicería de cuero y pintura metalizada sin coste adicional.



Aparte de su carismática y bella presencia, de su “elegancia agresiva”, como pregonaba su publicidad, el Fiat Coupé, de solo 4,25 m de largo, estaba disponible en tres colores, de los que destacaba el rojo y el amarillo, y otros tres metalizados.


En su segunda versión de 1996 eran ocho los colores, algunos tan expresivos como el amarillo ginestra, el azul eléctrico y el gris moon, colores que ilustraban los coupés de los catálogos. El 1.8 podía ver realzada su presencia con opciones posibles como el limpialuneta trasero (10.000 pts), las llantas de aleación ligera con neumáticos sobredimensionados de 205 (70.000 pts), lavafaros (24.000 pts) o pintura metalizada (37.000 pts).









La principal virtud del Fiat Coupé era su singular estética que le hacía destacar muy favorablemente entre el tráfico, donde lucía una presencia agresiva y grata sin parangón posible con sus competidores, que carecían de su enorme y sonora personalidad. Su habitabilidad para cuatro pasajeros -siempre que los del asiento trasero no rebasaran el 1,75 m.de altura- y la brillantez general de sus mecánicas, especialmente en el caso del 2.0-20v T de sonoridad muy deportiva, también eran virtudes. Su estabilidad, su comportamiento deportivo, su dirección precisa y la frenada resistente eran cualidades a destacar, así como su equipo de serie.


No obstante, las recuperaciones del 1.8 y su motor ruidoso dejaban que desear, al igual que el radio de giro de los 5 cilindros, su posición de conducción imponiendo brazos extendidos, la escasa sujeción de los asientos, el alto consumo de las versiones turbo, algún defecto de motricidad en las versiones más potentes, su escasa visibilidad trasera, la dureza de su suspensión o la rueda de repuesto de emergencia.





Más en concreto, se expresan a continuación las opiniones de la prensa especializada sobre los Fiat Coupé.



Por ejemplo, L’Autojournal probaba un Coupé 2.0-16 v de 1994, cuya llegada al mercado celebraba alegrándose de que Fiat volviera a ofrecer un coupé después de haber cesado el último suyo, el 128, que en España conocimos hasta 1979. Destacaba por encima de todo su línea original, detonante y atrevida, que con su silueta en Z les sugería más Zagato que Pininfarina y en la que saludaban su satisfactoria habitabilidad, la acertada mezcla de antiguo y de moderno, así como su agradable ambiente deportivo, acentuado por el acierto de su cuadro de mandos en el color de la carrocería y por su ruido evocador de prestaciones (206 km/h de velocidad máxima y los 400 m desde parado en 16,9 segundos haciendo el km en 31 segundos), quejándose de su amortiguación, de su acabado y de su escaso radio de giro.


La versión más poderosa del Coupé, el 2.0-16 v Turbo de 1994, merecía la atención de Le Moniteur Automobile, donde lo habían definido en su presentación como “un coupé que sonríe”, siguiendo con frases como “vuelta a la tradición” y “confort y deportividad”. Comenzaban la prueba del Turbo 16 v señalando que el Coupé Fiat no era un simple bricolaje procedente de recurrir al banco de órganos de la casa, sino una verdadera y muy original novedad en la línea de ancestros tan distinguidos como el 509 de 1922, el 1100 ES de 1949 o los Fiat Dino de 1967. Comenzaban sus impresiones afirmando que el Coupé era un coche concienzudamente concebido que procuraba un placer verdadero para cuatro personas, rivalizando con coetáneos como el Volkswagen Corrado V 6, el Honda Prelude 2.2 i Vtec, el Rover Coupé 220 Turbo o el Opel Calibra Turbo 4×4. Sus virtudes se concretaban en su comportamiento, en su dirección precisa, en sus frenos duros y poderosos, en la potencia y nervio de su motor (226 km/h de velocidad máxima y los 400 m desde parado en 15,4 segundos, que eran 28 para recorrer el km), siguiendo con un confort de conducción y de utilización destacable, un estilo original y su favorable relación precio-prestaciones. El consumo en uso deportivo (18,4 litros cada 100 km), su autonomía limitada (menos de 500 km) o la pereza del motor a bajo régimen no eran ideales, ni el sostenimiento de sus asientos o la escasa modularidad de su maletero de 295 litros donde iba una rueda de repuesto temporal, ni tampoco sus ruidos aerodinámicos y de rodamiento.



Las libertades que Fiat se había tomado adaptando el chasis del Tipo a las exigencias derivadas de un deportivo, consiguiendo un tracción delantera sin subviraje excesivo y dotado de excelente motricidad gracias al Viscodrive, constituyendo un deportivo que agradecería más que los 195 cv que ofrecía su motor, procedente del Lancia Delta 2.0 HF.



Motor 16 probaba también el Fiat Coupé 2.0-16 v Turbo Plus -dotado de tapicería de cuero-, etiquetando como virtudes su carrocería exclusiva, su motor brillante y su habitabilidad, aunque no así sus consumos elevados(17,9 litros cada 100 km en conducción rápida y 10,1 a 120 km/h), sus recuperaciones o sus asientos con escasa sujeción lateral.



De nuevo se refería Motor 16 al Fiat Coupé en su edición de 1997, que sólo se distinguía en los anagramas que especificaban la versión en el montante central de las puertas, en sus nuevas llantas con pinzas Brembo, en la tercera luz de freno incorporada o en el reloj interior ahora analógico.


Motor 16 definía al Coupé 1.8 i como dotado de una elevada estabilidad y de un cambio muy manejable, ofreciendo un excelente tacto de conducción, pero sufriendo un motor ruidoso de recuperaciones lentas y la consabida terminación a la italiana. Las prestaciones medidas eran de 204,2 km/h de velocidad máxima y 17,2 y 31,6 segundos para acelerar desde cero hasta los 400 m y hasta el km, con un consumo de 8,3 litros cada 100 km a 120 km/h.









El 2.0 i 20 v -que desaparecería de la oferta española desde noviembre de 1999- se describía como deportivo en su comportamiento, agradable en su conducción y con un cambio muy grato. En cambio, su precio se tildaba de elevado y se lamentaba su rueda de repuesto de emergencia, lo mismo que sus asientos de escasa sujeción. Las prestaciones medidas eran de 209,7 km/h de velocidad máxima y 16,3 y 30 segundos para recorrer desde cero 400 m o el km, con un consumo a 120 km/h de 9,2 litros cada 100 km.


Al alto de gama, el 2.0- 20 v Turbo se le reconocían unas prestaciones excepcionales (247,4 km/h de velocidad máxima y 14,6 y 26,3 segundos para hacer los 400 m y el km desde parado), una frenada impresionante y un comportamiento deportivo, pero se criticaba su escaso radio de giro de 11,9 m así como sus consumos altos (9,6 a litros cada 100 km 120 km/h y 17,8 en plan deportivo), no faltando la queja recurrente referida a sus asientos.
En general, los Coupés de la segunda generación estaban mejor construidos y su fiabilidad era superior a la de los primeros Coupés del 94 al 97.



Su pintura exterior y su chapa no eran problema; sí lo eran las juntas de estanqueidad mal fijadas en maletero y puertas, las cuales tendían a desencajarse. En algunos modelos del 95 y 96 entraba agua en sus ópticas delanteras.



Sus motores de 2.0 acusaban tirones, desarreglos de la inyección y algunos problemas eléctricos y de cableado; el motor de 5 cilindros tampoco estaba exento de tirones. En conjunto, los 4 cilindros, y más los turbo, eran más delicados que los 5 cilindros, con problemas de refrigeración, encendido, conexiones y cableado, exigiendo especial cuidado en la vigilancia de la correa de distribución. Los 5 cilindros tenían algún problema de gestión electrónica y los 1.8 presentaban su punto débil en el variador de fase a partir de los 50.000 km.


En los primeros Coupés se registraron defectos del antirrobo, que llegaban a impedir el arranque y, por otra parte, la marcha atrás pasaba a veces difícilmente.






Las características del Fiat Coupé de 1994 son éstas:

  • Motor delantero transversal de 4 cilindros, inyección Multipoint y1995 cc dando 142 cv din a 6000 rpm o 195 cv din con turbo
  • Caja de velocidades de 5 marchas
  • Dirección de cremallera asistida
  • Frenos de 4 discos, ventilados los delanteros, con servofreno y ABS
  • Suspensión de 4 ruedas independientes, MacPherson delantera
  • Dimensiones: 4,250 m de largo; 1,766 de ancho y 1,340 de alto.
  • Peso en vacío de 1.250 kg el 16 v y 1.320 el 16 v Turbo.
  • Neumáticos de 205/55 ZR 15 en el 16 v y de 205/ 50 ZR 16 en el 16 v Turbo
  • El 1. 8 16 v llevaba un 4 cilindros en línea de 1747 cc que daba 130 cv a 6300 rpm y el 2.0 20 v y 2.0 20 v Turbo usaban el 5 cilindros de 1998 cc que daba 147 cv din a 6100 rpm o 220 cv din a 5750 rpm, con o sin turbo.








En resumen, una estética tan conseguida hace recomendable cualquier versión, sin olvidar que los Coupé de la segunda serie son más logrados en general.
Dicho esto, hay que advertir que al 1.8 le falta potencia, así como al 2.0 de la primera serie. En la segunda serie, el 2.0-20v es un motor francamente agradable y el 2.0-20 v con turbo es un cohete, lo que les hace a ambos los Coupés más recomendables. No es tan potente el 2.0-16 v T de la primera serie y, además, es más delicado.
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