Formula 1 - Gran Premio de Italia de 1973

Gran Premio de Italia de 1973: La última palabra es de Colin Chapman


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Autódromo Nacional de Monza, 9 de Septiembre de 1973.

La temporada estaba siendo convulsa dentro del equipo Lotus. El jefe del equipo, Colin Chapman, había decidido fichar a otro número 1 como compañero de equipo del actual campeón del mundo Emerson Fittipaldi, tras el mal año de la joven promesa David Walker. En un principio el elegido fue Mario Andretti, pero ante la negativa del piloto norteamericano decidió fichar al rapidísimo Ronnie Peterson procedente del equipo March. La maniobra de Chapman disgustó enormemente a Fittipaldi y más cuando tras los primeros test con el Lotus 72D equipado con los nuevos Goodyear, Ronnie se mostró más veloz que él a una vuelta.



Al igual que el año pasado, los rivales por el título serían los Tyrrell de Stewart y Cevert, que contaban con el mismo motor que Lotus, el mítico Ford Cosworth DFV de 3.0 litros V8. Lotus volvía a ser competitivo desde el principio y Emerson vencía en Argentina por delante de los Tyrrell, mientras Ronnie se veía obligado a abandonar. En la segunda prueba celebrada en Interlagos vendría el primer pacto entre Emerson y Ronnie, con el sueco en la pole y el brasileño en segunda posición, acordaron que Fittipaldi ganaría en su casa y que éste le devolvería la victoria en Suecia. Efectivamente, Fittipaldi ganó en casa por delante de Stewart y Revson. Peterson volvió a abandonar por problemas mecánicos. Cuatro carreras después llegaría el Gran Premio de Suecia en Anderstop y Emerson tendría que cumplir su parte del trato. El campeonato estaba con Fittipaldi con 41 puntos, Stewart 37, Cevert 21 y Peterson, asolado por las roturas en su Lotus y por algún que otro accidente, con tan sólo 4 puntos pero con 3 pole position. Fittipaldi abandonó cuando rodaba en segunda posición cumpliendo su parte, mientras que Peterson también se vio obligado a hacerlo cuando lideraba la prueba delante de más de 50.000 compatriotas, todo un palo para el equipo Lotus.

Tras el abandono en Suecia, Emerson comenzó a caer en picado, abandonando también en el Paul Ricard por choque y en Silverstone por rotura mecánica. Pero lo peor llegó en Zaandvort, aparte de la terrible muerte por accidente del piloto Roger Williamson; el brasileño se hirió un pié por un fuerte accidente en los libres y el dolor le hizo abandonar en la segunda vuelta de la carrera. Emerson corrió dolorido la siguiente carrera disputada en Nürbürgring, logrando un meritorio sexto puesto. Por aquel entonces, Ronnie Peterson ya había logrado su primera victoria en Francia y se había metido al equipo en su bolsillo. Ronnie era increíblemente rápido pero a menudo se perdía en el aspecto técnico a la hora de mejorar su monoplaza. Era habitual verle perdido con los reglajes durante los entrenamientos hasta que a 10 minutos del final, entraba a boxes, cogía los reglajes de Emerson y automáticamente hacía el mejor tiempo de la sesión. El estilo de Peterson era brutal, exprimiendo al máximo el monoplaza, derrapando de manera controlada en sitios inverosímiles. Emerson lo necesitaba para ganar el campeonato, sabía que Peterson era un hombre de equipo y no dudaría en ayudarle quitándole puntos a los Tyrrell en las carreras que faltaban. Ronnie había roto siendo líder en Alemania y en la primera vuelta en Holanda, con lo que sólo contaba con 25 puntos en su casillero. Al llegar a Austria el campeonato estaba: Stewart 60, Cevert 45 y Fittipaldi 42.

En Austria, Fittipaldi consiguió la pole seguido de Peterson, que le siguió sin atacarle durante toda la carrera hasta que el brasileño volvió a romper a 6 vueltas del final. Peterson venció la carrera delante de Stewart. Tras este nuevo desastre las opciones de ganar el campeonato se desvanecían para Fittipaldi, que veía como estaba a 24 puntos de Stewart a tres carreras para el final. Necesitaba por el momento ganar en Monza (recordemos que el sistema de puntuación de la época era 9-6-4-3-2-1) y que Jackie no subiese al podio.

La relación entre Fittipaldi y Chapman había comenzado a resquebrajase desde hacía unos días. Se rumoreaba que Emerson había estado filtreando con McLaren para siguiente temporada para ser el número 1 del equipo. Se podía percibir como Ronnie era amigable con Emerson, en cambio el brasileño le correspondía de una manera tanto forzada. Le incomodaba enormemente que fuera más rápido que él y que fuera el ojito derecho de Chapman. Emerson era un hombre que dominaba la política en el deporte y efectivamente había convencido a John Goossens (el hombre fuerte de Texaco en el equipo Lotus) para marcharse a McLaren al año siguiente a espaldas de Chapman.



Tres eran los pilotos que todavía podían ganar el campeonato de F1 de 1973: Stewart, Cevert y Fittipaldi. Al escocés le servía un segundo puesto sin importar lo que hicieran los demás para ganar el campeonato. Era un hecho que Stewart quería dejar la F1 con un tercer título en el bolsillo y la presión no iba a ser un problema para él en Monza.

Tyrrell no traía nada nuevo para la carrera, Lotus en cambio contaba con algunas mejoras como un depósito nuevo de aceite y llantas. Ferrari por su parte y con Jackie Ickx como piloto estrella, intentaría salvar una temporada sin victorias ganando en casa. El McLaren de Revson dominó las sesiones libres pero una vez más a la hora de la verdad Ronnie Peterson puso su Lotus 72 en la pole con 1:34.8, seguido de los McLaren de Revson y Hulme y de Fittipaldi. Stewart calificó 6º y Cevert 11º.

Alrededor de unos 100.000 espectadores estaban en Monza a la hora de la salida. Peterson salió como un rayo conservando la primera posición y Fittipaldi en una brillante salida, adelantó a los dos McLaren situándose en segunda posición. Tras la primera vuelta, Ronnie lideraba con cierta ventaja al grupo liderado por Fittipaldi, Hulme y Stewart. En las siguientes vueltas los Lotus se distanciaron y Stewart se vio obligado a entrar a boxes en la vuelta 8 por un pinchazo, saliendo el 20º a más de de un minuto de la cabeza de carrera. El escocés tenía que realizar una remontada heroica si quería ganar el campeonato. Y eso es lo que hizo: Ganley, Purley, Lauda, Ickx, Hailwood y Reutemann fueron algunas de las presas que Jackie se cobró en su remontada, sabía que tarde o temprano Peterson le cedería la plaza a Fittipaldi, por lo que necesitaba un podio para ganar el campeonato. Emerson también esperaba que Ronnie se apartara pero no se desesperaba, no quería meterle el coche y arriesgarse a provocar un accidente estúpido. Stewart rodaba 2 segundos más rápido que el resto y tras estar un par de vueltas detrás de Cevert, acabó por adelantar a su compañero e irse tras la cuarta posición que poseía Revson. Las vueltas pasaban y Chapman no ejecutaba las órdenes de equipo. Ronnie seguía rodando a tope y Emerson cada vez más nervioso continuaba tras su estela. Al pasar por línea de meta en la última vuelta la tensión se podía cortar con un cuchillo, no había cartel ni mensaje de Colin Chapman a Ronnie. Ken Tyrrell estaba al borde del infarto.

Peterson ganó la carrera, seguido de un furioso y despechado Fittipaldi. Stewart cruzó la línea de meta en cuarta posición proclamándose campeón del mundo por tercera vez. Emerson se sentía traicionado y no ocultó su enfado con Chapman, que a última hora apostó por el piloto sueco, probablemente sabiendo que Emerson estaba negociando su salida a sus espaldas. Peterson por su parte, declaró que al no ver ningún mensaje del equipo y dada la dificultad de Emerson para ganar el campeonato había decidido ganar la carrera.

Después de Monza, Ronnie comprobó como su relación con Emerson se volvió distante, ahora el brasileño no le necesitaba para vencer el título. A Emerson le daba igual, ya tenía firmado un contrato con Marlboro y Texaco para correr con McLaren en 1974. En la última prueba del campeonato disputada en Watkins Glen, Cevert perdió la vida en un accidente y Stewart anunció su retirada de manera inmediata. La despedida más triste posible para uno de los grandes del deporte. La temporada de 1973 había dado grandes lecciones a muchos.