Canales populares

RETRO 'V-Rally', Los 10 mejores coches de la saga




Hora de quitarle el polvo a tu antigua consola...


Porque hubo un tiempo en el que los monstruos de las especiales cronometradas asaltaban las consolas bajo formas realmente bestiales... y poligonales. Sobre todo poligonales.




Hablemos de V-Rally: este valioso título apareció en 1997 para las plataformas de Play Station, PC y Nintendo 64 con la intención de acercar esta apasionante disciplina a los jugadores de todo el mundo. Dado el éxito de la primera entrega, en 1999 y 2002 llegarían su segundo y tercer capítulo, cada uno de ellos actualizados convenientemente con las pruebas y vehículos propios de cada temporada.




¿Todo listo para pasarte los próximos minutos llorando mientras recuerdas los viejos tiempos? A continuación tienes recopilados los mejores coches de la saga V-Rally...



Ford Escort WRC




A sus mandos Carlos Sainz y Luis Moya se llevaron varias victorias durante las temporadas 1996 y 1997... y alguna que otra oveja.






Alpine A110




El modelo original al que rinde homenaje el espectacular y nuevo coupé francés fue el encargado de inaugurar el listado de vencedores del WRC en el año 1973.






Fiat 131 Abarth




Este brutal artefacto que ves en la imagen fue capaz de hacer a su marca ganar el título de constructores en los años 1977, 1978 y 1980. Bonito, ¿eh?






Toyota Corolla WRC




Nos vamos a ahorrar el chascarrillo cruel que a todo el mundo le viene a la mente cuando piensa en un Corolla WRC, la etapa final de un Rally de RAC... y el año 1998.






Citroën Xsara Kit Car




Espectacular, ¿verdad? Entre las temporadas 98 y 99 acumuló 15 de las 20 posibles victorias bajo las órdenes de Philippe Bugalski. Muy grande.






Peugeot 306 Maxi




No hace falta que lo digas: es impresionante. Y lo de Maxi va en serio: según se cuenta, durante la cita que le vio debutar se tuvo que suspender una de las especiales porque había un paso por un puente más estrecho que las vías del brutal Peugeot. Sí.






Renault Mégane Kit Car




Un Mégane realmente bonito que recorrió tramos a toda velocidad: se llama Kit Car y ganó el mítico Tour de Corse en 1996.






Subaru Impreza WRC




Ostenta, junto al Lancia Delta, el récord del mayor número de victorias de un vehículo en el WRC: 46.






Audi Quattro




El primer automóvil de competición que llegó a los rallyes con un sistema de tracción integral permanente. Cambió las reglas para siempre.






Peugeot 405 T16




Brutal. Sencillamente brutal. ¿Quieres ver un vídeo molón? Busca en YouTube "Ari Vatanen Pikes Peak" y prepárate para gozar.






Con la llegada de los gráficos poligonales se pusieron de moda los juegos de conducción, ya que aprovechaban bastante bien esta nueva tecnología. Dentro de este boom del género, raro era el juego que no ofrecía algo revolucionario, pues era requisito indispensable para poder destacar entre tanta oferta similar. En el caso de 'V-Rally' se apostó por ofrecer una buena cantidad de contenido en forma de coches y circuitos, además de algunas innovaciones como las impresionantes carreras nocturnas o en condiciones climáticas adversas.

Para empezar disponemos de varios modos de juego, el modo arcade hace honor a su nombre y nos propone un estilo de juego más directo y desenfadado, acorde con el resto del título que deja en parte de lado la simulación. Las carreras se realizan en circuitos cerrados en lugar de los tramos de los rallies reales, y no luchamos contra el crono, si no contra otros tres coches manejados por la consola.




No obstante hay lugar para elementos más propios de un simulador, como la diferencia apreciable según el tipo de terreno sobre el que corramos, ya sea tierra, asfalto, gravillas, o nieve. A esto hay que sumarle un sistema de físicas que puede provocar accidentes aparatosos con vuelcos y trompos, si bien los coches no se dañan en ningún momento. Incluso los coches manejados por la IA pueden cometer errores y sufrir aparatosos accidentes, lo que da más emoción a cada carrera.

Además de este modo arcade disponemos del modo campeonato, que básicamente es lo mismo pero dentro de una serie de carreras preestablecidas. Aquí nuestra posición al terminar la carrera nos dará más o menos puntos, y al final ganará aquel que logre la mayor cantidad de ellos. Este modo es ideal para recorrer todas las pistas disponibles, que se basan en los rallies reales de todo el mundo.




Así encontraremos trazados que discurren por distintos países, como Inglaterra, Suecia, o España. Cada escenario ofrece su propio estilo visual y tipo de terreno, todo ello con un apartado gráfico muy cuidado que presenta pistas llenas de color y detalles. Además podemos afrontar etapas especiales con condiciones no habituales, como correr de noche, o bajo una torrencial lluvia.


Con nocturnidad y alevosía


Estas carreras con cambios climáticos y nocturnas son como decimos una de las grandes propuestas de 'V-Rally', ya que sus efectos de luz consiguen realmente bien hacernos sentir que corremos con visibilidad reducida, con la dificultad añadida que supone por ejemplo ir alumbrados únicamente por nuestros faros en plena noche. Hoy en día esto poco puede sorprender, pero en su momento fue uno de los puntos fuertes de este título. No por la novedad, pues era algo que ya existía, si no por su cuidado aspecto gráfico y realismo.




No podía faltar el clásico modo contrarreloj, donde el crono será nuestro único adversario. Este modo va estupendamente también para aprendernos los circuitos y mejorar nuestra técnica, tratando de conseguir los mejores tiempos. Además podemos usar este modo para picarnos con los amigos por ver quién logra los mejores récords, lo que nos asegurará motones de horas de diversión.

También es posible correr en modo versus a pantalla partida contra otro jugador, aunque en este punto se puede echar de menos permitir correr a más de dos personas, algo que ya se corregiría en el genial 'V-Rally 2'. Este modo versus ayuda a alargar la vida del juego, pero con tantos coches y circuitos esta no supone ningún problema. Hay que destacar que por aquel entonces los juegos de este tipo solamente incluían dos o tres coches, y un número no mucho mayor de pistas.




A nivel gráfico ya hemos destacado la gran calidad de los circuitos y sus efectos de luz, sin embargo hay que hacer notar que los vehículos no están al mismo nivel, pues son básicamente cajas de zapatos con ruedas. Los vehículos reales a los que representan son reconocibles, sin embargo el modelado es bastante mejorable y está por debajo de lo visto en títulos incluso anteriores. No es un problema demasiado grave, pero si se habría agradecido que mostrasen el mismo grado de cuidado que los entornos.

En lo referente al apartado sonoro, durante las carreras nos acompañara música cañera que se mezclará con el sonido de los motores. Esta banda sonora acompaña bien, y marca aún más el componente arcade del título. Además los efectos de sonido son muy variados y acertados, pudiendo escuchar por ejemplo al público enfervorecido en los márgenes de la pista.




En el aspecto jugable quizá se nos haga algo extraño el manejo en las primeras partidas, ya que los coches tienden a pegar "coletazos" como si fueran sardinas. Es posible cambiar nuestro estilo de conducción en las opciones para que el coche tienda a subvirar o a sobrevirar, pero tratándose de un juego de rallies, se puede echar de menos un sistema de derrapes más eficiente. En el lado positivo encontramos una buena sensación de velocidad, incluso con los vehículos más modestos.


¡Trata de arrancarlo!


También hay que mencionar la tendencia de los coches a volcar, algo que por un lado le da un componente realista, pues basta con pisar un bache de mala manera para terminar patas arriba. Sin embargo también puede hacerse algo molesto, especialmente hasta que le cojáis el truco tras las primeras partidas.




Dentro de la propia PlayStation es posible encontrar dos versiones distintas del mismo juego, por un lado la original tal y como fue lanzada bajo el nombre de 'V-Rally 97 Championship Edition'. Y por otro lado la otra versión la que se publicó dentro de la serie Platinum, serie que a veces se utilizaba para corregir bugs de los juegos originales, o como es este caso, añadir nuevo contenido (cosas de los tiempos en los que no había parches ni DLC's).

Esta versión eliminaba el "97" del título dejándolo solamente en 'V-Rally Championship Edition'. También añadía un nuevo coche, el Toyota Corolla de 1998 (si, el mismo que dejó tirado a Carlos Sainz a 500 metros de su tercer campeonato). Además de añadir compatibilidad con el mando Dual Shock, algo muy de agradecer en un juego como este.




También hubo versiones para Game Boy y PC, añadiendo esta última un mejorado modo multijugador. Un año más tarde llegaba 'V-Rally 99' para PC, Nintendo 64, y Game Boy Color. Sin embargo esta versión era más bien una pseudo-secuela que incluía los coches del campeonato del mundo de 1998. Hubo que esperar hasta la llegada de 'V-Rally 2' para tener una secuela completa en condiciones, pero mereció la pena la espera ya que superó en prácticamente todo a su predecesor.

Para jugarlo en la actualidad lo más fácil es buscar el disco original y meterlo directamente en una PS3, ya que todos los modelos son retrocompatibles con la primera PlayStation, y le añaden efecto de reescalado para evitar que les deje los ojos en una pantalla moderna.







+35
34
0
34Comentarios