Canales populares

SEVEL: Fabrica Argentina desparecida

Marcas emblemáticas desaparecidas, que dejaron de vender, se arruinaron o sencillamente no supieron adaptarse a los clientes ni a los tiempos.

Dejaron de fabricarse pero quedaron en la historia [parte 3]




Muchas marcas de coches que fueron desaparecieron, y algunas que tal vez vuelvan, pero que dejaron un buen legado de Maquinas para recordarlas y admirarlas



Fabricantes de automóviles desaparecidos de Argentina
SEVEL:



En 1978 se funda en Italia Sevel, Società Europea Veicoli Leggeri S.p.A. El mismo año se funda en Francia Sevel, Société Européenne de Véhicules Légers S.A. Las dos sociedades, que pasan a conocerse como Sevel Sud (Italia) y Sevel Nord (Francia), son fruto de un acuerdo de producción por el que Fiat S.p.A. y el Grupo PSA abren dos grandes fábricas, una en el Sur de Italia (Sevel Val di Sangro) y una en el Norte de Francia (Sevel Valenciennes). La primera está destinada a la producción de vehículos comerciales de tamaño grande mientras que la segunda fue destinada a la producción de vehículos comerciales de tamaño mediano y mono-volúmenes.

El 28 de febrero de 1980 Umberto Agnelli, vicepresidente ejecutivo de Fiat S.p.A., y Jean Paul Parayre, presidente del Grupo PSA, firman un acuerdo que contempla la fusión de las sociedades argentinas Fiat Concord, filial de Fiat S.p.A. y SAFRAR (Sociedad de Automóviles Franco Argentinos), representante oficial de Peugeot. El acuerdo se encuadra dentro de la ley Nº 21.932 de Reconversión de la Industria Automotriz. Con la realización de las asambleas de las respectivas compañías se establecieron las bases de la fusión, dando origen a Sevel Argentina, Sociedad Europea de Vehículos para Latinoamérica.

Su primer presidente fue Charles Barthier.

Este acuerdo contemplaba que la producción de vehículos de tránsito estaría centrada en la fábrica de Fiat El Palomar, que Fiat S.p.A. tenía en Buenos Aires, mientras que la producción de maquinarias de trabajo (tractores, camiones, camionetas de gran porte) se centraba en la planta Fiat Cordoba, también propiedad de Fiat S.p.A. y ubicada en la ciudad de Cordoba, Argentina.





En 1993, debido al aumento de la demanda de automóviles en Argentina, se reabrió la ex fábrica de SAFRAR-Peugeot en Berazategui. La misma había sido desactivada tras la creación de Sevel, transfiriéndose la producción de Peugeot a El Palomar. A Berazategui fue transferida la producción de los Spazio-Vivace.



A partir del año 1980, Sevel Argentina comienza a producir teniendo en línea de montaje automóviles clásicos de ambas marcas, como los
Fiat 125


Fiat 128


y el Peugeot 504.


Los dos primeros fueron reformados y en el caso del 128, vendidos hasta los años 90, mientras que el tercero recibió todo tipo de evoluciones hasta su discontinuación en 1999. El 128, fue rebautizado como Fiat 128 Europa, y su evolución Fiat 128 Súper Europa, mientras que el 125, fue rebautizado como Fiat 125 Mirafiori.



En 1982, la producción local del Fiat 147, recibe un re-diseño bajo el nombre de:
Fiat Spazio,

vehículo que se fabricaba en Brasil junto a sus versiones Sedán (Fiat Oggi) y Rural (Fiat Panorama) y luego su versión económica como auto del pueblo denominada Fiat Brío y posteriormente Vivace.

También, la producción se agrandó en 1981 con la llegada del Peugeot 505, el automóvil más grande de la gama. Juntando ambas marcas, quedó establecido que Fiat era la marca de los vehículos compactos y económicos, mientras que Peugeot representaba a la gama de lujo.


La producción aumentaría luego con la llegada del Fiat Regata (denominada en Argentina Regatta) en 1985,


el Fiat Duna en 1988


, el Fiat Uno en 1989


y la camioneta Fiat Fiorino, en 1990.


Por el lado de Peugeot, el 504 siguió en producción,


mientras que el Peugeot 505, fue reemplazado en 1992 por el Peugeot 405.



Además, también se ponía a la venta el Peugeot 504 Pick-Up,aumentando las opciones en la gama de utilitarios.


A todo esto, el grupo pasaría de poseer dos marcas a poseer tres: En 1985, Sevel, llega a un acuerdo con General Motors para producir bajo licencia las camionetas Chevrolet C-10. Las mismas fueron ensambladas en la planta cordobesa para transporte pesado, y eran equipadas con dos opciones de motor: El clásico Chevrolet "250" de 4100 cc. para la versión nafta, o el Indenor XD 2, el mismo que ocupaba la Pick-Up 504, para la versión diésel.


Este acuerdo finalizó en 1991. Pero Sevel, no iba a quedarse con dos marcas nuevamente. Luego de la adquisición de Alfa Romeo por parte de Fiat a nivel mundial, Sevel comenzó la importación de vehículos de esta marca, en el año 1991.


Sin embargo, esta razón social duró hasta 1999 cuando el Grupo PSA, decidió tomar el control de la mayoría de las acciones de Sevel, pasando a cambiar su nombre por Peugeot-Citroen de Argentina.
Productos
1980-1995






En 1996 la producción se repartió entre Fiat Auto Argentina S.A. (Fiat y Alfa Romeo) y Sevel Argentina S.A. (Peugeot y Citröen).

1995-1999


En 1999 Sevel Argentina cambió su nombre por Peugeot-Citröen Argentina S.A., continuando con la producción de los modelos Peugeot 306 (hasta 2003), Peugeot 206, Peugeot Partner y Citroen Berlingo.


Fiat dejó de producir los modelos que se venían fabricando de Sevel en el año 2000, pasando a importar solamente el Uno y el Fiat Fiorino de Brasil.



Importaciones

Entre los productos que ofrecía la gama Sevel, los importados también jugaron su rol en las ventas de la sociedad. Diferentes modelos eran importados de países como Brasil, Italia o Francia. Algunos, sorprendían por tratarse de coches que habitualmente no se vendían en la franja correspondiente a su marca, como ser el Fiat Croma en la franja grande y el Peugeot 205 en la de los pequeños.




Estos fueron los modelos importados por Sevel Argentina:







Se ha acusado a Mauricio Macri, cuando condujo la empresa, de destruir la integración del sector afectando a los autopartistas y promovió un fuerte déficit en intercambio comercial con el exterior que indujo mayores niveles de endeudamiento”, sostiene el informe de Lozano.


A esto hay que agregar el procesamiento por contrabando dispuesto en 1993 contra, en ese entonces presidente de Sevel. Según la DGI (Dirección General Impositiva), la empresa evadió unos 55 millones de pesos: la denuncia acusa a Sevel de enviar autopartes a Uruguay bajo el régimen de exportaciones definitivas, con las cuales habrían armado coches que después habrían sido importados a la Argentina, cobrando los reintegros correspondientes


En 1997 la Aduana denunció a la empresa SEVEL ante la justicia penal por el delito de contrabando decidió absolver a Franco y a Mauricio Macri. En febrero de 2001, el juez Carlos Liporace revocó la falta de mérito sobre Mauricio Macri y dispuso su procesamiento, acusándolo de exportar autopartes a Uruguay y cobrar reembolsos para importarlas como autos armados

​La investigación se centró en exportaciones realizadas en 1993 y, tras comparar números de chasis y de motor de 1300 vehículos, se determinó que las mismas partes que salían de la Argentina a su vez eran reingresadas en el país, luego de ser compradas y vendidas por Sevel Uruguay y Drago SA, supuestamente controlada por Sevel.

La investigación que comandó la fiscal María Gabriela Ruiz Morales permitió establecer que mediante esta operatoria, sólo en 1993 se habrían evadido unos 14 millones de pesos. Pero los investigadores creen que esta práctica se mantuvo hasta 1995. Finalmente el juez Liporace, a instancias de los integrantes de la Sala B de la Cámara, procesó a Franco Macri y Mauricio Macri por el delito de contrabando agravado.


Franco y Mauricio Macri fueron finalmente sobreseídos luego de un fallo de la Corte Suprema de Justicia dictado el 8 de agosto de 2002 (causa nº 2646), que generó fuertes polémicas, con los votos contrarios de Carlos Fayt, Enrique Petracchi y Augusto Belluscio.

En 2003 la Cámara de Diputados inició juicio político contra los ministros de la Corte Antonio Boggiano, Eduardo Moliné O'Connor y Adolfo Vázquez y entre los cargos incluyó las irregularidades cometidas en la sentencia dictada en el "caso de contrabando de Sevel Argentina" por haber favorecido a Franco y Mauricio Macri.

En el año 1995, el entonces ministro Domingo Cavallo promovió el decreto 493 que estableció una condonación de la deuda por intereses, multas “y demás sanciones emergentes de obligaciones tributarias vencidas al 31 de julio de 1995” para Sevel, conocido como “el decreto Sevel” o “moratoria Sevel”.

Para la misma época, la empresa automotriz Sevel, del Grupo Macri, arrastraba una denuncia por evasión impositiva que la DGI había estimado en 55 millones de pesos (o dólares, según la paridad uno a uno de la época), causa en la que su titular, Francisco Macri, resultó procesado.


Las operaciones por la cual la DGI llevó la causa Sevel a los tribunales, exigiéndole un pago por el equivalente a 55 millones de dólares, consistía en la importación de vehículos desde Uruguay supuestamente por cuenta de particulares. Quien aparecía como vendedor desde el país vecino era la firma Opalsen SA, que el juez consideró “una ficción jurídica” creada por Sevel para posibilitar el ingreso de los vehículos al país evadiendo sus obligaciones impositivas (pago a cuenta de IVA y anticipo de Ganancias). Los vehículos así ingresados, eran comercializados por concesionarios oficiales de Sevel, pero las operaciones eran registradas como “importación directa” de los particulares adquirentes. En esta etapa, se generaba una nueva evasión, por el IVA del 18 por ciento (alícuota de ese momento) correspondiente a la operación comercial de compraventa no registrada. En total, se habrían concretado por ese mecanismo el ingreso de 15 mil unidades importadas, lo cual originó una evasión fiscal de 55 millones de pesos.

Dichas maniobras, y la acusación de la DGI, dieron lugar a una causa en el juzgado de San Isidro, que dio por probada la evasión impositiva y dictó el procesamiento de los responsables de la terminal automotriz, la importadora y de las tres concesionarias.​

El Poder Judicial determinó, en un fallo del año 2002, que el modelo de Fiat Duna producido por SEVEL durante la gestión de Mauricio Macri tenía graves defectos de fabricación que causaron al menos un accidente mortal. Según el fallo de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial de la Capital Federal, al menos las 42.000 unidades de Fiat Duna fabricados durante el año 1994 tenían un desperfecto de fábrica en la caja de dirección capaz de provocar el vuelco imprevisto del vehículo. Esto fue lo que le sucedió el 6 de Octubre de 1994 al modelo patente C 1.784.403, y que causó la muerte de un niño de 4 años. Debido a esto se mandó a la empresa a que arregle todos los Duna que pudieran haberse fabricado con el mismo desperfecto mecánico, aunque SEVEL ya había sido liquidada por la familia Macri y nunca se cumplió la sentencia.

Asi solucionaba mauricio macri el problema de competitividad cuando era presidente de Sevel





Post de la segunda parte


Post de la primera parte
52Comentarios