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Si estás harto de tu SUV chino, de tu plagio de un BMW X5




Si estás harto de tu SUV chino, de tu plagio de un BMW X5, no lo dudes: haz que explote





Si estás harto de tu SUV chino, de tu plagio de un BMW X5, no lo dudes: haz que explote (vídeo)
David Villarreal (@davidvillarreal) el 23 de octubre de 2014Breves
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Hasta hace bien poco hablar de automóviles chinos era equivalente a hablar de plagios flagrantes de productos europeos. Uno de nuestros “favoritos”, por decirlo de alguna forma, era el Shuanghuan CEO, un SUV con una clara inspiración en el BMW X5. Pero a juzgar por lo visto, esa inspiración apenas pasaba de vagas reminiscencias en su línea lateral, el portón trasero y el diseño del capó. Un propietario alemán, cansado de su máquina, no dudó en convocar a la prensa, mostrar cómo había afectado el paso del tiempo a este SUV y proceder más tarde a su detonación, pena de muerte y final poco digno para un automóvil que sin lugar a dudas le había decepcionado.

Aunque el Shuanghuan CEO no haya sido comercializado en Europa, sí sabemos que algunas unidades han desembarcado en nuestro continente mediante diferentes importadores. Tras su presentación en 2008, BMW se vio inmersa en una serie de litigios contra el fabricante chino, para impedir, entre otras cosas, su comercialización en Europa. Los jueces dieron la razón a BMW en Alemania, no así en Italia, lo cual no impidió que algunos Shuanghuan CEO aún estén rodando por las carreteras europeas. Sin ir más lejos, el año pasado un lector nos enviaba las fotografías de su avistamiento de este modelo en Madrid, en el barrio de Usera. En todos estos años también conocimos la historia de un cargamento de Shuanghuan CEO que permanecieron acumulando óxido durante años en el puerto de Rotterdam, por la paralización de las ventas que supuso la denuncia de BMW.

En el vídeo publicado por Auto Bild Alemania se aprecian claramente los estragos que ha provocado la corrosión en su carrocería, en algunos cromados y en los componentes mecánicos. Con poco más de 100.000 kilómetros hay que reconocer que el coche presenta un aspecto lamentable. Con lo cual, no nos extraña que su propietario haya decidido contar la historia a la prensa del automóvil de Alemania para proceder más tarde a descargar su rabia contra un coche que solo le habría proporcionado dolores de cabeza en todos estos años.

Estoy convencido de que China aún tiene que sorprendernos. No es fácil interpretar los factores que podrían confluir para hacer que los automóviles chinos puedan desembarcar con garantías en Europa, convertirse en los nuevos coreanos, en productos que poco a poco adquieran la calidad suficiente para competir, de tú a tú, con fabricantes con una larga trayectoria en el viejo continente. Marcas como BYD, y sobre todo Qoros, están haciendo que cada vez mostremos más interés en las novedades que llegan del Gigante Asiático.



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