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ZIL diseña un cómico todoterreno que aspira a ser el Hummer




ZIL diseña un cómico todoterreno que aspira a ser el Hummer militar ruso en un futuro próximo




¿Cómo serán las guerras del futuro? ¿Y cómo lucirán los vehículos de combate ligeros que se utilicen en esas guerras? Rusia ya está trabajando en una nueva generación de vehículos de transporte y combate como el que ilustra estas fotografías. ZIL, fabricante de camiones y vehículos industriales y otrora creador de berlinas lujosas con sabor soviético, como la limusina que disfrutó en sus años de presidencia Boris Yeltsin, ha recibido una encargo del ejército para perfilar el aspecto que tendría el “Hummer” ruso del futuro. Y lo que estás viendo ahora mismo es el resultado, un trabajo que esperemos esté pendiente de muchos cambios, porque de otra forma las únicas guerras en las que hubiera podido tener el algún éxito hubieran sido las guerras de Gila (DEP).

Aunque de momento solo sea un prototipo, esta máquina se convertiría en el transporte ligero oficial del ejército ruso en 2015. Por su diseño, este todoterreno militar de ZIL parece haber salido de una película sci-fi de bajo presupuesto, lo cual hace que tenga mis dudas acerca de que sus creadores hubieran alcanzado su cometido, el de lograr que su aspecto intimide a los enemigos.




Su habitáculo, que es extraordinariamente amplio y espacioso, se podrá adaptar para diferentes cometidos. En este todoterreno se nos muestra una versión de transporte, con unas sillas estilo “sala de espera de hospital en los años ochenta” que aparentemente no parecen muy cómodas ni seguras. Aunque teniendo en cuenta que aún es solo un prototipo, nos olvidaremos por un momento de este detalle.



En la cabina de mandos, el aspecto de este supuesto todoterreno militar de ZIL no es menos desternillante. En su puesto de conducción nos encontramos con un volante digno de un Mercedes Actros, en el que no se ha disimulado ni siquiera la estrella de tres puntas. El cuadro de mandos emplea una estética retro-futurista muy ochentera, con una combinación de instrumentos analógicos y digitales que hace tres décadas hubiera estado a la última, pero que ahora nos haría dudar incluso de su funcionalidad. Pero sin duda lo más llamativo de su puesto de conducción serían tres inmensas pantallas dispuestas junto al conductor, una de las cuales nos va revelando imágenes de los ángulos exteriores, que de otra forma no podrían ser controlados visualmente por el conductor.







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