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2 de octubre de 1968 (parte 2, El despues)

Continuacion de mi post: 2 de octubre de 1968 (Parte 1, cronologia)

Parte 1: http://www.taringa.net/posts/ciencia-educacion/18171000/2-de-octubre-de-1968-parte-1-cronologia.html



3 de octubre 1968

Al otro día de la masacre, el caricaturista Abel Quezada publica un cartón que no es más que un rectángulo negro y un título: "¿Por qué?"


*Fotografia / Caricatura de Abel Quezada.

El Senado de la República publica un documento donde considera que la actuación del Ejecutivo Federal se ha apegado a la Constitución política del país y a las leyes vigentes.
Hay indignación, estupor y condena por la matanza fuera de los círculos oficiales y en muchos países del mundo.
La ciudad es vigilada estrictamente.


*Fotografias / Titulares de 3 de octubre.

El jefe de la policía culpa a los padres de familia de las recientes tragedias. La policía catea los edificios cercanos a la Plaza de las Tres Culturas en busca de estudiantes.

La plaza luce llena de zapatos y charcos de sangre, que los empleados municipales intentan cubrir con aserrín.



Para deshacerse de los cadáveres, muchos son quemados o arrojados al mar desde helicópteros.



Otros son sepultados en una fosa común del Panteón de Dolores, cerca de la Rotonda de los Hombres Ilustres, junto a la Tercera Sección del Bosque de Chapultepec.



*Fotografia / Supuesta tumba de uno de los muertos en la Plaza de las Tres Culturas.

Jacobo Zabludovsky, conductor del noticiero de televisión 24 horas, recibe una llamada de Gustavo Díaz Ordaz en las instalaciones de Telesistema Mexicano (hoy Televisa), en Avenida Chapultepec. El Presidente le reclama al periodista que, en el noticiero nocturno de la víspera, transmitido por Canal 4, hubiese aparecido en pantalla portando una corbata negra. Zabludovsky le explica: “Señor presidente, yo uso corbata negra desde hace años. No tengo otra”.


*Fotografia / Jacobo Zabludovsky.

El escritor José Revueltas es acusado de ser el autor intelectual del Movimiento. El periódico Excélsior, dirigido por Julio Scherer García, publica una crónica en la que dice: "Nadie observó de dónde salieron los primeros disparos. Pero la gran mayoría de los manifestantes aseguraron que los soldados, sin advertencia ni previo aviso, comenzaron a disparar. Los disparos surgían por todos lados, lo mismo de lo alto de un edificio de la Unidad Tlatelolco que de la calle, donde las fuerzas militares en tanques ligeros y vehículos blindados lanzaban ráfagas de ametralladora casi ininterrumpidamente.

“Se calcula que participaron unos 5,000 soldados y muchos agentes policiacos, la mayoría vestidos de civil. Tenían como contraseña un pañuelo envuelto en la mano derecha. Así se identificaban unos a otros, ya que casi ninguno llevaba credencial por protección frente a los estudiantes.


*Fotografia / Carta del general Javier Vásquez Félix a Alfonso Corona del Rosal sobre los muertos en Tlatelolco.

“El fuego intenso duró 29 minutos. Luego los disparos decrecieron pero no acabaron. Los cuerpos de las víctimas que quedaron en la Plaza de las Tres Culturas no pudieron ser fotografiados debito a que los elementos del ejército lo impidieron”.



4 de octubre 1968

Octavio Paz renuncia a la Embajada en La India como protesta por la masacre de Tlatelolco. Declara al periódico francés Le Monde: “He visto noticieros internacionales, también las fotografías de los corresponsales extranjeros. Las imágenes no mienten. No puedo seguir sirviendo a un régimen de asesinos. La mañana del 3 de octubre me enteré de la represión del día anterior. Decidí que no podía continuar representando a un gobierno que había obrado de una manera tan abiertamente opuesta a mi manera de pensar”.


*Fotografia / El escritor Octavio Paz.

Mientras tanto, internada en el Hospital Francés a causa de una bala alojada cerca de su columna vertebral, la periodista Oriana Falacci declara: “No, no voy a dar ninguna entrevista, ninguna, no después de lo que me pasó; me han disparado, me han robado mi reloj, me dejaron desangrarme ahí en el suelo del Edificio Chihuahua, me negaron el derecho a llamar a mi embajada. Quiero que la delegación italiana se retire de los Juegos Olímpicos; es lo menos que pueden hacer. Mi asunto va a ir al Parlamento, el mundo entero se va a enterar de lo que pasa en México, de la clase de democracia que impera en este país, el mundo entero. ¡Qué salvajada! Yo he estado en Vietnam y puedo asegurar que en Vietnam durante los tiroteos y los bombardeos (también en Vietnam señalan los sitios que se van a bombardear con luces de bengala) hay barricadas, refugios, trincheras, agujeros, qué sé yo, a dónde correr a guarecerse. Aquí no hay la más remota posibilidad de escape. Al contrario.


*Fotografia / La periodista Oriana Falaci en el Hospital Francés de la Ciudad de México.

“Yo estaba tirada boca abajo en el suelo y cuando quise cubrir mi cabeza con mi bolsa para protegerme de las esquirlas un policía apuntó el cañón de su pistola a unos centímetros de mi cabeza y me dijo: ‘No se mueva’. Yo veía las balas incrustarse en el piso de la terraza a mi alrededor. También vi cómo la policía arrastraba de los cabellos a estudiantes y a jóvenes y los arrestaban. Vi a muchos heridos, mucha sangre, hasta que me hirieron a mí y permanecí tirada en un charco de mi propia sangre durante cuarenta y cinco minutos. Un estudiante junto a mí repetía: ‘Valor Oriana, valor’. La policía jamás atendió a mi petición: ‘Avísenle a mi embajada, avísenle a mi embajada’. Todos se negaron hasta que una mujer me dijo: ‘Yo voy a hacerlo’.

“He llamado a mi hermana que sale hoy en avión, he llamado a Londres, a París, a Nueva York, a Roma. Hoy en la mañana, cuando me llevaron a rayos X, unos periodistas me preguntaron qué hacía en Tlatelolco. ¿Qué hacía, Dios mío? ¡Mi trabajo! Soy una periodista profesional. Tuve contacto con los líderes del Consejo Nacional de Huelga porque el Movimiento es lo más interesante que sucede ahora en su país. Los estudiantes me hablaron el viernes a mi hotel y me dijeron que habría un gran mitin en la Plaza de las Tres Culturas el miércoles 2 de octubre a las cinco de la tarde. Como no conocía la Plaza y sé que es un centro arqueológico pensé combinar las dos cosas. Por eso fui. Desde que llegué a México me llamó la atención la lucha de los estudiantes contra la represión policiaca. Me asombran también las noticias en sus periódicos. ¡Qué malos son sus periódicos, qué timoratos, qué poca capacidad de indignación! ¡Qué Olimpiadas ni qué nada! Apenas me den de alta en este hospital, me largo”.



5 de octubre 1968

Los líderes del CNH arrestados, son despojados de todos sus derechos civiles y entregados a los militares. En el Campo Militar número uno son sometidos a todo tipo de torturas y vejaciones: les dan choques eléctricos en los testículos, les inyectan anestésicos en el escroto para luego cortarles con bisturí, amenazándolos con castrarlos; los llevan al paredón y hacen simulacros de fusilamiento; los dejan en celdas infectas sin comer ni beber; los golpean día y noche; los obligan a comer excremento; los fuerzan a escuchar a sus compañeros mientras son torturados. A las mujeres, los soldados les queman los pechos con cigarrillos encendidos, las violan y golpean. Muchos detenidos desaparecen.



*Fotografia / Detenidos en el Campo Militar número 1.

Sócrates Amado Campos Lemus, líder estudiantil miembro del CNH, se revela como un agente infiltrado por el gobierno. Los agentes llevan a los líderes arrestados ante él para que los vaya identificando y señalando. Salvador Martínez della Rocca “Pino”, cuenta que “a un muchachito apodado ‘El Pirata’ (…) cuando los agentes le preguntaron por Sócrates, que qué hacía Sócrates, contestó todo cabizbajo: ‘Yo no sé lo que hacía; ando muy mal en historia’”.

Años después, cuando sus antiguos compañeros lo acusan, Sócrates Amado Campos Lemus se defiende ante la periodista Elena Poniatowska: “Veamos eso de las delaciones. ¿Usted cree que no hubo muchos que ‘cantaron’? Usted cree que un muchacho que jamás ha pasado por una situación semejante, loco de terror por todo lo que ha visto, presa de un nerviosismo incontrolable, expuesto a una tensión constante, sujeto a torturas, a amenazas no sólo a él sino a su familia, ¿usted cree que no ‘canta’? ¿Lo considera usted un coyón, un asco, un delator? ¡Hombre! Es una víctima de las circunstancias. ¡Por favor, que no jueguen a los héroes quienes no lo son!”


*Fotografia / Parte militar sobre la ocupación de Tlatelolco

Sócrates involucra en el Movimiento Estudiantil a políticos e intelectuales de alto nivel, entre ellos a Carlos A. Madrazo (presidente del PRI), Humberto Romero Pérez (ex secretario particular de Adolfo López Mateos) y a la escritora Elena Garro, ex esposa de Octavio Paz.


*Fotografia / La escritora Elena Garro.



6 de octubre 1968

El CNH publica un manifiesto en el que declara: “El saldo de la masacre de Tlatelolco aún no acaba. Han muerto cerca de cien personas de las cuales sólo se sabe de las recogidas en el momento: los heridos se cuentan por miles”.





7 de octubre 1968

El escritor Octavio Paz, desde Nueva Delhi, se niega a asistir al Encuentro Nacional de Poetas. “Me invitaron a escribir un poema que exaltase el espíritu olímpico. Decliné porque, según expresé a ustedes oportunamente, no pensaba que yo fuese la persona más a propósito (…) para escribir un poema con ese tema. No obstante, el giro reciente de los acontecimientos me ha hecho cambiar de opinión. He escrito un pequeño poema conmemorativo de esa Olimpiada. Se los envío a ustedes, anexo a esta carta y con la atenta súplica de transmitirlo a los poetas que asistirán al encuentro”.

Paz adjunta un texto titulado “México: Olimpiada de 1968”, que reza:


“La limpidez

(quizá valga la pena
escribirlo sobre la limpieza
de esta hoja)
no es límpida:
es una rabia
(amarilla y negra
acumulación de bilis en español)
extendida sobre la página.
¿Por qué?
La vergüenza es ira
vuelta contra uno mismo:
si
una nación entera se avergüenza
es león que se agazapa
para saltar.
(Los empleados
municipales lavan la sangre
en la Plaza de los Sacrificios)
Mira ahora,
manchada
antes de haber dicho algo
que valga la pena,
la limpidez”.

En México, escondida en un departamento, su ex esposa Elena Garro hace declaraciones a la prensa y señala: “Culpo a los intelectuales”. En las mismas involucra a quinientos artistas como responsables del Movimiento Estudiantil, entre ellos a Carlos Monsiváis, José Luis Cuevas, Leonora Carrington, Luis Villoro, Jesús Silva Herzog, Rosario Castellanos, Víctor Flores Olea, Emmanuel Carballo, Leopoldo Zea y Carlos Fuentes. Afirma también que a los estudiantes se les pagaban 150 pesos por hora para ir a balacear escuelas. Su hija, Helena Paz Garro, apoya las acusaciones. José Luis Cuevas declara que Garro ha enloquecido. Estas acusaciones le ocasionan el rechazo de la comunidad intelectual mexicana, lo que la lleva al exilio primero en Estados Unidos y luego en Francia, durante veinte años.



9 de octubre 1968

Conferencia de prensa del CNH en la Casa del Lago. Se declara la "Tregua Olímpica", del 12 al 28 de octubre, en la que no habrá manifestaciones ni declaraciones.


*Fotografia / Publicaciones de oposición.

Como resultado de las acusaciones de Elena Garro, crecen entre los intelectuales la paranoia y el temor de ser involucrados por ella o por los estudiantes detenidos. Roberto Blanco Moheno, eterno detractor del Movimiento, afirma: “Y que no lloren los padres de familia. No han sabido serlo”. En Francia, Carlos Fuentes publica en Le Monde una carta abierta dirigida a Arthur Miller y a Maurice Béjart en la que denuncia la represión efectuada por el presidente Díaz Ordaz y los invita a no asistir a la Olimpiada Cultural.



10 de octubre 1968

Leonardo Femat da a conocer una cinta sonora grabada en Tlatelolco durante la matanza, en la que se escuchan los gritos, los disparos y las lamentaciones de los heridos.


*Fotografia / Vecinos de Tlatelolco protestan por la presencia militar.



12 de octubre 1968

Se inauguran en México los Juegos Olímpicos en medio de protestas nacionales e internacionales.


*Fotografia / Ceremonia de inauguración.

Una paloma negra pintada en un papalote sobrevuela el palco presidencial durante la inauguración y Díaz Ordaz recibe una rechifla al dar su discurso, de tan sólo veintidós palabras.

Un atleta italiano protesta por la masacre: “Si están matando estudiantes para que haya Olimpiada, mejor sería que esta no se realizara, ya que ninguna Olimpiada, ni todas juntas, valen la vida de un estudiante”.


*Fotografia / Carteles parodiando los imagotipos (isotipos) y el logotipo de los Juegos Olímpicos de México 68.

El gobierno y los medios de comunicación se dedican a calumniar y tergiversar el Movimiento Estudiantil y justifican la represión.



26 de octubre 1968

Son liberados 67 estudiantes detenidos en el Campo Militar número 1.


*Fotografias / Familiares de los detenidos.



31 de octubre 1968

Mitin en la UNAM. La madre de un estudiante muerto en Tlatelolco habla ante 7,000 personas.


*Fotografia / Reunión del Gabinete de Seguridad.



2 de noviembre 1968

Festejo del Día de Muertos en la Plaza de las Tres Culturas, en memoria de los caídos allí un mes antes.


*Fotografia / Familiares de los muertos en Tlatelolco.

El sacerdote de la iglesia de Santiago Tlatelolco se niega a decir una misa fúnebre por los muertos, e incluso a permitirle a los familiares de los caídos que recen por ellos en la iglesia.


*Fotografia / Declaración oficial de los sacerdotes católicos respecto a la matanza de Tlatelolco.

Los intelectuales Carlos Fuentes, Fernando Benítez, Elena Poniatowska, Juan Bañuelos, Eduardo Santos, José Carlos Becerra, Rosario Castellanos y Juan García Ponce rompen con el gobierno de Díaz Ordaz.


*Fotografia / Lista de muertos durante el Movimiento Estudiantil, según la Dirección Federal de Seguridad, dirigida por Fernando Gutiérrez Barrios.



4 de diciembre 1968

Se renaduan las clases.



13 de diciembre 1968

Comienza una campaña de hostigamiento contra los involucrados en el Movimiento Estudiantil. Más de quinientos son arrestados, asesinados o desaparecidos durante las semanas siguientes. Al final y como una ironía, se condena a 68 personas involucradas en el Movimiento. El acta contra Gilberto Rincón Gallardo (quien, a causa de un problema congénito, nació parcialmente incapacitado de los brazos) lo acusa de “incendio de doce trolebuses a larga distancia y con gran fuerza”.


*Fotografia / Gilberto Rincón Gallardo (cuarto, de izquierda a derecha).



15 de diciembre 1968

El escritor Octavio Paz declara en París: “Si podía creerse que el PRI era capaz de renovarse, semejante esperanza se ha vuelto absurda después de los acontecimientos del dos de octubre. Por lo tanto, la única solución consiste en separarse del gobierno y en criticarlo desde fuera. No es casual que los jóvenes mexicanos hayan caído en la antigua Plaza de Tlatelolco: ahí precisamente se encontraba el templo azteca donde se hacían sacrificios humanos. El asesinato de los estudiantes fue un sacrificio ritual. Se trata de aterrorizar a la población, usando los mismos métodos de sacrificios humanos de los aztecas”.


*Fotografia / Carta Abierta de apoyo para Octavio Paz, firmada por intelectuales mexicanos.



16 de diciembre 1968

Un joven estudiante apellidado González Sánchez es asesinado a balazos a manos de un policía, por pintar una barda.



23 de diciembre 1968

Marcha en recuerdo de los muertos. El Ejército hace acto de presencia en las calles e intimida a los manifestantes.



1969

A pesar de la brutal represión, del encarcelamiento de líderes, así como de los estudiantes muertos (tanto en Tlatelolco como a lo largo del Movimiento Estudiantil de 1968, y aún después), en los siguientes meses el gobierno tiene que dar marcha atrás en sus métodos, para poder lograr restaurar la confianza y el poder. Según el general Marcelino García Barragán, los atentados con bombas contra cuatro periódicos, en septiembre de 1969, son obra del general Luis Gutiérrez Oropeza, jefe del Estado Mayor Presidencial. Se concede la ciudadanía a los dieciocho años.



1 de septiembre 1969

En su quinto informe de gobierno, el presidente Díaz Ordaz declara: “Asumo íntegramente la responsabilidad personal, ética, jurídica, política e histórica, por las decisiones del gobierno en relación con los sucesos del año pasado”. De esa forma, allana el camino para el Secretario de Gobernación, Luis Echeverría Álvarez, eximiéndolo de toda culpa.



2 de octubre 1969

Para disolver una marcha que conmemora la masacre de Tlatelolco en su primer aniversario, ataca por vez primera el grupo paramilitar denominado "Los Halcones".


*Fotografia / Cartel.



de octubre a diciembre 1969

El presidente Gustavo Díaz Ordaz designa a Luis Echeverría Álvarez como Candidato del PRI a la Presidencia de la República y virtual sucesor. Este, implicado en la feroz represión y artesano de la matanza, desde los primeros discursos de su campaña reconoce la justeza del Movimiento Estudiantil, lo equivocado de la represión y afirma que su gobierno será de “apertura democrática”. Durante su campaña en Guadalajara pide “un minuto de silencio en memoria de los caídos el 2 de octubre”. El Ejército protesta oficialmente. Díaz Ordaz considera el retirarlo como candidato oficial. No lo hace y Echeverría finalmente es electo para el sexenio 1970-1976.


*Fotografia / Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría.



1 de enero 1970

Los presos del fuero común (violadores, asesinos, ladrones) son llevados desde sus crujías, armados con palos, tubos y piedras, a atacar a los presos políticos en la cárcel de Lecumberri, por orden expresa del subdirector del penal, Bernardo Palacios Reyes.


*Fotografia / Activistas presos en Lecumberri.



Junio 1970

Gustavo Díaz Ordaz inaugura el Campeonato Mundial de Football en el Estadio Azteca; lo recibe una rechifla y una serie de insultos. Alguien le grita: “¡Chango, bájate de la penca!” En sus diarios apunta: “Se ha cumplido con este encargo como se debió cumplir, ni un milímetro de más ni de menos. Si algún día se ve, se verá y enhorabuena. Si no, me da lo mismo. No busco el aplauso del pueblo, de la chusma, ni figurar en los archivos de ninguna parte. Al carajo con el pueblo y con la historia”.


*Fotografia / Manifestaciones de las madres de estudiantes muertos.



Septiembre a diciembre 1970

Luis Echeverría Álvarez toma posesión como Presidente de la República. Multiplica el presupuesto para la educación y crea gran cantidad de escuelas: el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), el Colegio de Bachilleres, las Unidades de Estudios Superiores, las Telesecundarias, etc. Pero durante su sexenio surgen cientos de huelgas obreras, movilizaciones estudiantiles y campesinas, así como la guerrilla urbana que encabeza la Liga 23 de Septiembre y las guerrillas rurales de Genaro Vázquez y de Lucio Cabañas en el estado de Guerrero, que se consolidan.


*Fotografia / Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría.



Enero 1971

Octavio Paz regresa a México; pasa largas horas visitando al escritor José Revueltas en la prisión de Lecumberri.


*Fotografia / José Revueltas en su celda de la Prisión de Lecumberri.

Se concede la amnistía para los involucrados en el Movimiento Estudiantil. Son liberados más de trescientos, presos desde 1968. Muchos de ellos se dedican desde entonces a luchar contra el corrupto sistema político mexicano a través de los medios de comunicación, los libros y los partidos políticos de oposición; otros, radicalizados, se unen a la guerrilla y son víctimas de la “Guerra Sucia” de los años setenta.



10 de junio 1971

El Jueves de Corpus, una manifestación parte de las instalaciones del Politénico en el Casco de Santo Tomás hacia la Escuela Nacional de Maestros.


*Fotografia / La marcha del Jueves de Corpus.

Los convocantes son antiguos estudiantes que formaron parte del Movimiento Estudiantil de 1968. Están recién amnistiados. Problemas en la Universidad de Monterrey los llevan a solidarizarse con sus compañeros de provincia.

Reaparece entonces el grupo paramilitar llamado "Los Halcones". Son jóvenes de cabello muy corto y armados con enormes varas de kendo, macanas y pistolas. Creados por el mismo que formó y entrenó al Batallón Olimpia, “Los Halcones” asesinan a varios de los asistentes a la marcha, vinculada con el Movimiento Estudiantil de 1968. A otros los arrestan y meten en coches privados y en ambulancias que sirven como vehículos policíacos. Pero el ataque no termina allí; más tarde, “Los Halcones” entran al hospital Rubén Leñero y a la Cruz Verde; allí rematan a muchos de los estudiantes heridos.


*Fotografias / ”Los Halcones” al acecho.

El regente Alfonso Martínez Domínguez declara a la prensa que “Los Halcones son un mito”. Y el anciano líder de la CTM, Fidel Velázquez, afirma que “los halcones no existen, porque yo no los veo”. Todo ha sido una maniobra del presidente Echeverría, quien esa misma noche ordena una investigación “caiga quien caiga” y menciona que los culpables son los “emisarios del pasado”, en velada alusión al ex presidente Gustavo Díaz Ordaz.


*Fotografia / El ataque del grupo paramilitar

La renuncia del chivo expiatorio Alfonso Martínez Domínguez no se hace esperar; la opinión pública lo bautiza como “Halconso”, aunque la orden haya sido enviada desde Palacio Nacional.


*Fotografia / Los titulares sobre el ataque.

Los escritores Octavio Paz y Carlos Fuentes dan su respaldo a las declaraciones del presidente Echeverría, creyendo en sus buenas intenciones.



14 de marzo 1975

Luis Echeverría asiste a la UNAM a inaugurar los cursos. Tras una discusión con los estudiantes, quienes lo interpelan, Echeverría declara que elementos fascistas y agentes de la CIA se han infiltrado en la universidad.


*Fotografia/ Pintas contra Echeverría en la Universidad.

Como respuesta, recibe una pedrada en la cabeza. Su cuerpo de seguridad logra sacarlo y llevárselo, pero el repudio hacia él es generalizado.


Fotografia / El ataque a Echeverría en la UNAM.



1977

José López Portillo, Presidente de la República, nombra a Gustavo Díaz Ordaz como Embajador en España. El repudio es unánime; Carlos Fuentes, como protesta, renuncia a la Embajada de Francia afirmando que no puede sentarse a la mesa con el asesino de Tlatelolco.


*Fotografia / El escritor Carlos Fuentes.

Los estudiantes lanzan proclamas diciendo: “¡Al pueblo de España no le manden esa araña!” En una entrevista, Díaz Ordaz declara ante un periodista que lo interroga sobre su participación en la represión contra el Movimiento Estudiantil: “Disiento totalmente del criterio, muy personal de usted, de que hay un hecho que ensombreció la Historia de México. Hay un hecho que ensombreció la historia de unos cuántos hogares mexicanos. Yo le puedo decir a usted que estoy muy contento de haber servido a mi país en tantos cargos como lo he hecho; estoy muy orgulloso de haber podido ser Presidente de la República y haber podido así servir a México.


*Fotografia / Díaz Ordaz durante la controversial entrevista.

“Pero de lo que estoy más orgulloso de esos seis años es del año de 1968, porque me permitió servir y salvar al país, les guste o no les guste, con algo más que horas de trabajo burocrático, poniéndolo todo: vida, integridad física, peligros, la vida de mi familia, mi honor y el paso de mi nombre a la Historia. Todo se puso en la balanza. Afortunadamente, salimos adelante. Y si no ha sido por eso, usted no tendría la oportunidad, muchachito, de estar aquí preguntando. (Salvé al país) del desorden, del caos, de que se terminaran las libertades de que disfrutamos. Quizá usted estaba muy chavito y por eso no se dio cuenta”. Díaz Ordaz presenta su renuncia a la embajada días después.



1 de septiembre 1978

El político Javier García Paniagua recibe de su padre, el general Marcelino García Barragán, una carta esclarecedora. En ella se describe detalladamente la responsabilidad del Estado Mayor Presidencial en la matanza: “Has de recordar que el 2 de octubre, en el tiroteo de Tlatelolco, el Gral. Luis Gutiérrez Oropeza, Jefe del Estado Mayor Presidencial, mandó apostar, en los diferentes edificios que daban a la Plaza de las Tres Culturas, diez oficiales armados con metralletas, con órdenes de disparar sobre la multitud allí reunida, y que fueron los autores de algunas bajas entre gente del pueblo y soldados del Ejército”. Le deja además una carpeta con documentación oficial sobre los sucesos; sin embargo, sospechosamente, dichos documentos sirven básicamente para deslindar la responsabilidad de García Barragán.





15 de julio 1979

Muere Gustavo Díaz Ordaz por cáncer de colon. A sus exequias asisten, entre otros, Luis Echeverría Álvarez y el presidente José López Portillo.



1986

Nuevo conflicto en la UNAM. Lo encabeza el Consejo Estudiantil Universitario (CEU); entre los integrantes están Imanol Ordorika, Carlos Imaz, Martí Batres, Antonio Santos, Guadalupe Carrasco, Oscar Moreno y Andrea González.


*Fotografia / Integrantes del CEU.



1991

Se estrena la película Rojo amanecer, cinta mexicana dirigida por Jorge Fons, que trata sobre la matanza, tras permanecer “enlatada” un tiempo. Obtiene varios premios.


*Fotografias / Escenas de Rojo amanecer.



1993

Veinticinco años después, se crea la Comisión de la Verdad, integrada por reconocidos intelectuales, para investigar los sucesos de Tlatelolco. La Comisión de la Verdad analiza 70 casos, de los cuales se logra la plena identificación de cuarenta muertos. Los nombres y apellidos de más de una treintena de víctimas son colocados en una estela de piedra en la Plaza de Tlatelolco. También entrevistan a muchos de los protagonistas.





2 de octubre 1997

El pleno de la Cámara de Diputados nombra una Comisión Especial del Caso 68, integrada por ocho diputados encabezados por el panista Gustavo Espinosa Plata, quienes citan a declarar a un sinnúmero de protagonistas, muchos de los cuáles no aceptan comparecer.

Entre estos últimos están Luis Gutiérrez Oropeza (entonces jefe del Estado Mayor Presidencial), Fernando Gutiérrez Barrios (entonces jefe de la Dirección Federal de Seguridad), Ernesto Gutiérrez Gómez Tagle (Comandante del Batallón Olimpia) y Rafael Rocha Cordero (ex jefe del Servicio Secreto).


*Fotografia / Fernando Gutiérrez Barrios, ex dirigente de la Dirección Federal de Seguridad.



1998

A lo largo del año aparecen diversos estudios sobre el Movimiento, libros, programas televisivos y revistas especiales, y se abren los archivos personales de Marcelino García Barragán, entonces Secretario de la Defensa. Según estos, los disparos contra la multitud fueron hechos por un grupo de diez oficiales armados con metralletas, bajo la conducción del general Luis Gutiérrez Oropeza, jefe del Estado Mayor Presidencial, enviados a diferentes edificios que daban a la Plaza de las Tres Culturas, con la instrucción precisa de hacer fuego contra la multitud allí reunida, por órdenes superiores. El Movimiento Estudiantil de 1968 era uno de los problemas graves que había enfrentado el régimen de la Revolución Mexicana. Esta estrategia para terminar con las protestas sociales no era nueva para el presidente Díaz Ordaz. En distintos momentos de su gobierno había sido puesta en práctica sin demasiadas repercusiones en la opinión pública. Para el gobierno y para el Ejército, la situación prevaleciente en octubre de 1968 era de virtual estado de guerra.


*Fotografia / Monumento a los Caídos en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco.



21 de septiembre 1998

En una conferencia en la Universidad Autónoma Metropolitana, Cuauhtémoc Cárdenas pide que se exonere al ejército la responsabilidad en los sucesos de Tlatelolco, y que se identifique a los responsables con nombre y apellido. Varios de los ex líderes del CNH protestan.



2 de octubre 1998

Se celebra una marcha en memoria de los estudiantes muertos. En la Plaza de las Tres Culturas se lee en voz alta, completo, el libro La noche de Tlatelolco de Elena Poniatowska. Cuauhtémoc Cárdenas declara "día de luto" e iza la bandera a media asta.

En punto de las 12:52 horas, los coordinadores de las cinco fracciones partidistas de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal develan una placa en letras de oro con la leyenda "Mártires del Movimiento Estudiantil de 1968", en el mismo recinto de las calles de Allende y Donceles donde el presidente Gustavo Díaz Ordaz tomó posesión de su cargo el primero de diciembre de 1964 y en el que también, tras escuchar el aplauso unánime que le tributó la diputación priísta, afirmó: “el único responsable del 2 de octubre soy yo y como tal asumo la responsabilidad”. Los asistentes al acto gritan: “¡Dos de octubre no se olvida!”


*Fotografia / El ex dirigente estudiantil Florencio López Osuna, años después.



1999

Muere Roberta Avendaño "Tita", lideresa del CNH. Estalla una nueva huelga en la UNAM. El Consejo General de Huelga (CGH), dirigido entre otros por Alejandro Echavarría "El Mosh", capitaliza la memoria de Tlatelolco. El conflicto es manipulado por los ultras, grupos de estudiantes radicales, y por los moderados.

El CGH llega al extremo de expulsar a los estudiantes que no están de acuerdo con sus métodos e incluso rodea el campus con alambre de púas. Destruyen parte de las instalaciones de la universidad y no ceden ni siquiera cuando la mayoría de sus demandas han sido satisfechas. En un acto cobarde y deleznable, agreden verbal y físicamente a Gilberto Rincón Gallardo, mexicano de izquierda discapacitado de ambos brazos participante en el Movimiento Estudiantl de 1968, cuando acude a la UNAM para dialogar con ellos.





2000

La Policía Federal Preventiva, a petición de la rectoría y la comunidad estudiantil, libera las instalaciones universitarias que han estado tomadas casi un año. Encarcela a los paristas, que llevan meses en las instalaciones de la UNAM, sin que haya muertos ni heridos.

La mayoría salen días después. La izquierda mexicana afirma que el acto es una violación al estado de derecho, pero la sociedad apoya la medida.



20 de diciembre 2001

Muere en extrañas circunstancias Florencio López Osuna; su cadáver es hallado en el hotel Museo debido a una congestión etílica. Iba acompañado de una mujer a quien nunca se identifica.



Enero 2005

La Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (FEMOSPP), solicita la aprehensión de 55 personas presuntamente responsables de la matanza de Tlatelolco.


*Fotografia / Titulares extranjeros sobre nuevas fotos sobre Tlatelolco.



Mayo 2005

La FEMOSPP asegura que el ex presidente Luis Echeverría Álvarez será consignado ante un juez penal federal. Para entonces, la fiscalía considera también como sospechosos de la matanza tanto al ex presidente, como al ex Procurador General de la República, Julio Sánchez Vargas; al ex agente del Ministerio Público, Salvador del Toro Rosales; al entonces subdirector de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), Luis de la Barreda Moreno; y al entonces comandante de un grupo de agentes, Miguel Nazar Haro.



29 de noviembre 2006

El juez José Mattar, responsable del Segundo Tribunal Unitario en Materia Penal, ordena la detención de Luis Echeverría Álvarez. Se ordena su arresto domiciliario debido a su avanzada edad. Está acusado de ser responsable de la desaparición forzada del activista político universitario Héctor Jaramillo, así como de los delitos de genocidio y homicidio a causa de los sucesos de Tlatelolco en 1968 y el Jueves de Corpus en 1971.


Fotografia / Luis Echeverría Álvarez bajo arresto.



8 de julio 2007

Un tribunal federal concede un amparo contra el auto de formal prisión y se ordena levantar el arresto domiciliario de Echeverría. El titular del Tercer Tribunal Unitario en Materia Penal, Jesús Guadalupe Luna Altamirano, exonera a Echeverría al considerar que no existe ninguna prueba que lo inculpe como responsable de los hechos ocurridos cuando fue secretario de Gobernación; si bien determina que hubo genocidio planeado y ejecutado.





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