Canales populares

26. Abandonos con historia. Faros nucleares rusos.








Recopilación de algunos de los lugares abandonados esparcidos a lo ancho y largo del mundo.



26. Abandonos con historia.



Faros nucleares en las costas rusas.








Peligro… zona radioactiva

La costa norte rusa es un vasto territorio de varios miles de kilómetros dentro del Círculo Polar.






Durante décadas, los largos inviernos polares en los que la luz solar es prácticamente inexistente, combinados con las abruptas y peligrosas costas, se convirtieron en un verdadero quebradero de cabeza para la seguridad de los miles de barcos de carga que usaban esta ruta para conectar la parte oriental y occidental de Rusia.







En nuestros días, con la aparición de los satélites y la navegación con GPS, ha solucionado el problema, pero a mediados del siglo pasado las autoridades tuvieron que buscar soluciones para este problema.






Fue así como el Partido Comunista de la Unión Soviética decidió construir una cadena de faros para guiar a los barcos en la oscuridad de la noche polar en estas costas deshabitadas.






Los faros, situados a cientos de millas de áreas pobladas, debían de ser completamente autónomos, puesto que en lugares tan alejados e inhóspitos no se disponía de ninguna fuente de alimentación externa.






Fue así como los ingenieros soviéticos decidieron emplear la energía atómica, creando una serie de pequeños reactores atómicos producidos en serie limitada expresamente para ser instalados en estos faros del Círculo Polar.






Los reactores podrían trabajar de modo independiente durante muchos años sin requerir intervención humana alguna.






Según la época del año, los faros se ajustaban automáticamente para encenderse cuando era necesario, a la vez que enviaban una señal de radio de advertencia a los barcos que pasaban cerca.






Durante varias décadas, los faros cumplieron su función, hasta la caída de la Unión Soviética, en la que su mantenimiento fue cayendo en el olvido.






Poco a poco, todos los faros fueron desatendidos y, tras averías que nadie se preocupó en solucionar, sus luces quedaron apagadas por siempre.






Por otro lado, la mejora tecnológica en los sistemas de navegación de los barcos también fue causa de que nadie se preocupara demasiado por aquellos antiguos y ruinosos faros y, según parece, tampoco recordaron que en ellos había reactores nucleares.






Por falta de información, o por exceso de hambre, la mayoría de los faros fueron víctimas de los saqueadores que en busca de cobre y demás componentes de valor, hicieron caso omiso a las advertencias sobre el peligro radioactivo desmantelando por completo sus entrañas y convirtiendo desde entonces a estas edificaciones en radiactivamente contaminadas.






En 2003 en Cabo Pihlissar, cerca de Kurgolovo, se encontró el generador radiactivo de uno de estos faros a unos 200 metros de éste, “sumergido en aguas poco profundas del Mar Báltico”.






Los faros utilizan un tipo de Generador Termoeléctrico de Radioisótopos (GTR), “un simple generador eléctrico que se alimenta por desintegración radiactiva.”






Los GTR se pueden considerar como una especie de batería y se han empleado como fuentes energéticas en satélites, sondas espaciales e instalaciones remotas sin personal, como los faros.






En general, los GTR son las fuentes más adecuadas para sitios sin personal ni mantenimiento, que necesitan apenas unos centenares de vatios, o menos, de energía durante períodos demasiado largos para que resulte económico alimentarlos por medio de células de combustible, baterías o generadores, y son también adecuados allí donde no son viables las células solares.







Es decir, que la energía se produce a partir del calor originado por el GTR. Por tanto el riesgo tiene su origen en el propio material nuclear en descomposición.






Los GTR utilizan normalmente estroncio-90 que está clasificado como fuente de categoría 1: máxima peligrosidad que puede producir graves quemaduras y la muerte por exposición.






En la actualidad, incluso tras varias décadas de abandono en algunos casos, las zonas todavía están catalogadas como peligrosas por los altos niveles de radioactividad.






Fuentes:
Wiki
http://tejiendoelmundo.wordpress.com/2009/11/24/abandonos-faros-nucleares-en-las-costas-rusas/
http://www.microsiervos.com/archivo/mundoreal/faros-radiactivos-abandonados-rusia.html









Nota:
Todas las fotografías son propiedad de sus respectivos dueños.
Todas las fotografías que aparecen en esta página Web son para uso no comercial.
Las imágenes que se ven son extraídas en su mayoría de Internet a los efectos meramente ilustrativos de las entradas como así otras que componen el entorno de la publicación.
No se pretende violar ningún derecho de autor si alguna de ellas tiene derechos reservados como algún texto favor comunicarse y se procederá a quitarla.


Nos colocamos bajo la protección del artículo 19 de la Declaración de Derechos Humanos, el cual estipula: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”. Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948 en París
0No hay comentarios