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9 anécdotas de Albert Einstein

Les traigo un algunas anécdotas de este gran genio para variar un poco a politinga y el mundial, y aunque se que se habrán posteado antes pero seguro que muchos no las conocen y vale la pena recordar

















1- Y hablando de humor, también hay que decir que Einstein llegó a reunirse con el verdadero genio del humor de todos los tiempos: Charles Chaplin. El científico le dijo lo mucho que le gustaban sus películas y añadió: Señor Chaplin, su arte es universal. Todo el mundo le comprende y le admira. El bueno de Charlot, se rió y le contestó: Su caso, Señor Einstein es mucho más increíble:Todo el mundo lo admira y prácticamente nadie lo comprende.








2- En una conferencia que Einstein dio en el Colegio de Francia, elescritor francés Paul Valery le preguntó: Profesor Einstein, cuando tiene una idea original, ¿qué hace? ¿La anota en un cuaderno o en una hoja
suelta? A lo que Einstein respondió:
Cuando tengo una idea original no se me olvida.








3- En una reunión social Marilyn Monroe se cruzó con Albert Einstein, ella le sugirió lo siguiente: Qué dice profesor, debería­mos casarnos y tener un hijo juntos. ¿Se imagina un bebe con mi belleza y su inteligencia?. Einstein muy seriamente le respondió: Des afortunadamente temo que el experimento salga a la inversa y terminemos con un hijo con mi belleza y su inteligencia.








4- Otra curiosidad quizá desconocida es la afición que Einstein sentía por el violín. El físico no sólo se manejaba bien en el mundo de la ciencia, sino que también se movía con elegancia en el mundo de las artes. Era frecuente que en las reuniones de amigos, Einstein sacara su instrumento y deleitara a los asistentes con un pequeño concierto.
Sin embargo, no sabemos a ciencia cierta si Einstein tocaba bien o por el contrario desafinaba de vez en cuando... En una ocasión, un dibujante de viñetas que se encontraba presente mientras el físico daba un recital comenzó a reírse de su forma de tocar el violín.
Einstein se acercó y le contestó: Está muy mal eso de reírse del trabajo de otros... yo nunca me rió con su trabajo (Imagino que esto es lo peor que se le puede decir a un humorista).









5- Se cuenta que en los años 20 cuando Albert Einstein empezaba a ser conocido por su Teoría de la Relatividad, era con frecuencia so­licitado por las universidades para dar conferencias Dado que no le gustaba conducir y sin embargo el coche le resultaba muy cómo­do para sus desplazamientos, contrató los servicios de un chofer.
Después de varios días de viaje, Einstein le comentó al chofer lo aburrido que era repetir lo mismo una y otra vez.
Si quiere -le dijo el chofer- lo puedo sustituir por una noche. He oído su conferencia tantas veces que la puedo recitar palabra por palabra.
Einstein estuvo de acuerdo y antes de llegar al siguiente lugar, intercambiaron sus ropas y Einstein se puso al volante.
Llegaron a la sala donde se iba a celebrar la conferencia y como ninguno de los académicos presentes conocía a Einstein, no se descubrió la farsa:
El chofer expuso la conferencia que había oído repetir tantas veces a Einstein.
Al final, un profesor en la audiencia le hizo una pregunta. El chofer no tenía ni idea de cuál podía ser la respuesta, sin embargo tuvo una chispa de inspiración y le contestó:
La pregunta que me hace es tan sencilla que dejaré que mi chofer, que se encuentra al final de la sala, se la responda.









6- Einstein llegó a la Universidad de Princeton en 1935 y se le preguntó qué iba a necesitar para su estudio. Él respondió: Un escritorio, algunas pastillas, un lápiz y una papelera grande para contener todos mis errores.









7- Una vez Einstein envió esta respuesta, junto con una página llena de diagramas, a una chica de quince años que le había escrito para la ayuda en una tarea:

No te preocupes por tus dificultades en matemáticas, te puedo asegurar que las mías son mucho mayores.









8- En la Iglesia de Riverside en Manhattan se planeó poner estatuas de los ocho científicos más famosos de todos los tiempos, Einstein incluido. Cuando se le preguntó al físico cómo se sentía al ser inmortalizado de esta manera, respondió:

A partir de ahora y durante el resto de mi vida, tengo que ser muy cuidadoso de no cometer un escándalo.









9- Cuentan que una vez un periodista le pregunto a Einstein: me puede usted explicar la relatividad?;








a lo que Einstein respondió: me puede usted explicar como se frie un huevo?
El periodista lo mira extrañado y le contesta pues si, claro que puedo...
y Einstein replicó :bueno, pues hágalo, pero imaginando que yo no se lo que es un huevo, ni una sarten, ni el aceite, ni el fuego.


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