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A don José Francisco de San Martín! Epopeya Musical

A don José Francisco de San Martín

Epopeya Musical

OSCAR RUEDA AVELLANEDA



(Aunque dudo de la historia oficial sobre el Gral. San Martin comparto esta cantata hermosa)!
Tengo el CD entero con todos estos temas! Pedime por MP

Este video es una obra musical de un ballet


link: https://www.youtube.com/watch?v=S73eYvzRKis

QUIÉN DIRÍA, DOÑA GREGORIA...
(25/II/1778)
chamamé
recitado:

De don Juan de San Martín, teniente gobernador,
Y de Gregoria Matorraz, José Francisco nació...
Veinticinco de febrero, qué luz eclipsaba el sol
Que la américa naciente de esa luz, se iluminó?
cantado:

Quién diría, doña Gregoria, que ese pequeño gloria tendrá,
que su espada brillará en España y en la misma Francia lo recordarán,
quién diría doña Gregoria, que aquí en la patria, lo despreciarán.

Si lo ha visto jugar muy serio, es porque tiene en su mente ya,
una idea que va creciendo, que con el tiempo comprenderá,
quién diría doña Gregoria, que en él la historia se detendrá.

José tendrá mil nombres y todos ellos justicia harán,
El Santo de la Espada, Libertador, Gran Capitán,
llora doña Gregoria, virtud de madre poder llorar.
recitado:

Capital de las Misiones, que destruyó el invasor,
Ese día en que triunfaba en el campo del honor,
Era acaso su destino el desarraigo total:
Perder cuna, perder patria, todo por la libertad.
cantado:

Quién diría, doña Gregoria, que en esta tierra del Yapeyú,
quiso Dios que naciera su niño, del padre la fuerza, de ud. la virtud,
gloria eterna para las armas de la Argentina, Chile y Perú.

Quién diría doña Gregoria, que ese pequeño que juega allá,
ha nacido con una estrella, que va camino a la liberta,
quién diría doña Gregoria, que ese pequeño nació inmortal...



SAN MARTÍN EN EUROPA
(1786) (21/VII/1789) (14/IX/1811)
vals
De valor reconocido, diz tu foja militar,
en Bailén, en Rosellón, en la tierra o en el mar,
en la vida o en la muerte, en la lucha o en la paz,
España templó su espada, y él, nos dio la libertad.

Seminario de nobles de Madrid,
en donde San Martín comenzará a estudiar,
y muy pronto se alejara de aquí,
con rumbo y vocación de vida militar.

Regimiento de Murcia, y a pelear,
los moros ya sabrán de su ferocidad,
en Melilla y más tarde en Orán,
su huella de valor, impresa dejarán.

De aquí al ejército de Aragón,
franceses enfrentó con el mismo tesón,
Villalonga, Hermita de San Lluc,
San Telmo, Port Vendres, Coulliore... y muchas más.

Más tarde será contra el inglés,
y en batalla naval, también se lo verá.
Así forjó su intrepidez,
el grande que después, sembró la libertad.




CABALLEROS RACIONALES
(1812)
vals
recitado:

En el siglo dieciocho, en Europa pululaban
las sociedades secretas; sangre y fuego, cuerpo y alma.
Una de ellas se llamaba "Gran Reunión Americana",
y no sólo americanos se templaron en su fragua.
cantado:

Caballeros racionales, nace la Logia Lautaro,
es Francisco de Miranda quién los está congregando,
aunque su centro sea Londres, no están por Londres luchando.

Mil brazos tiene la logia, en Cádiz hay uno de ellos,
Servando Teresa Miez, Bolívar, don Andrés Bello,
Zapiola y San Martín, idealistas y señeros.

Juran por la libertad del naciente continente,
a los pueblos respetar, su voluntad defenderles,
sistema republicano, y no capricho de reyes.
recitado:

Marzo de 1812... Llega al puerto una fragata,
George Canning era el nombre, que en su costado ostentaba,
un hombre de tez morena, desde la borda observaba
con lágrimas en los ojos, la ribera de su patria.
cantado:

El teniente coronel don José de San Martín,
se va para Buenos Aires su juramento a cumplir,
deja la gloria segura, por la que habrá de venir.

Caballeros Racionales, sigue la Logia Lautaro,
don José de San Martín esta filial ha fundado,
se unen entre muchos otros, Trillo, Alvear, Manuel Belgrano.



YA SE VAN LOS GRANADEROS
(17/III/1812)
cueca
recitado:

Su primer renunciamiento a la gloria conquistada,
levanta aquí en Buenos Aires, olas de suspicacias,
cómo puede abandonar a su carrera en españa?
Cómo puede desechar tanta fama bien gana?
Qué odio los enceguece que no ven en su mirada,
la humildad de aquél que ama, por sobre todo la patria.
cantado:

El teniente coronel don José de San Martín,
organiza el escuadrón de los valientes de aquí;
Granaderos a caballo, los que no temen morir.

Aquél que llegue a oficial, llegará por su valor,
él quiere sólo soldados que sepan lo que es honor,
no tolera cobardía, desobediencia, ni error.

Vivirán grandes batallas, muy pocos regresarán,
por la gloria de la patria su sangre derramarán,
desde el Plata hasta Pichincha, cual leones lucharán.
recitado:

Donde haya un Junín, habrá un Necochea.
Para un Río Bamba, habrá un Juan Lavalle.
Para un Ayacucho... Un Alejo Bruix,
del Plata a Pichincha. Del mar a los Andes,
levanten sus armas, ustedes, señores,
que son herederos de la historia grande.
cantado:

Usarán el sable largo, el godo lo sentirá,
cabeza que se aproxime con el filo partirán,
si fuerza no tiene el brazo, el valor se la dará.

El mejor de lo mejor, se debe perfeccionar,
San Martín les da el ejemplo y ellos hacen lo demás,
por la gloria de la patria y para la libertad.

Ya se van los granaderos, muy pocos regresarán,
el pueblo los acaricia con la mirada al pasar
desde hoy en adelante, la batalla es el hogar.



LA BATALLA DE SAN LORENZO
(3/II/1813)
chacarera
recitado:

Recién casado y la gloria ya lo llama a combatir,
combate de San Lorenzo, primer paso de la lid,
María de los Remedios, él no se olvida de ti,
quiebra el amor la distancia, porque Dios lo quiere así.
cantado:

A mediados del enero por las bocas del Guazú,
once barcos penetraron para conquistar el sur.
Unos pocos granaderos y el coronel San Martín,
van siguiéndoles los pasos, para acelerar el fin.
Don Celedonio Escalada, comandante militar,
reúne la milicia al punto, no deben desembarcar.
Veintidós hombres armados de fusil y valentía,
con chuzas, sables, pistolas; treinta de caballería.
Cañoncito de montaña, gloria de seis artilleros,
cincuenta y nueve valientes y una América hecha, fuego!

Principio del gran combate, nadie te olvida Escalada,
eran tan poquitos hombres, pero igual dieron batalla,
una legua sólo falta y el coronel San Martín,
estará de pie a tu lado, para vencer o morir.
"Son el doble que nosotros, pero habremos de vencer,
vienen en son de conquista y no debemos perder.
En el centro de batalla nos habremos de encontrar
allí les daré mis órdenes, pero desde ya a triunfar".

Por derecha y por izquierda del altivo Monasterio,
dos columnas de soldados vienen raudas como el viento.
Llegan con el sable en mano, no le temen ni a los fuegos
de los cañones que siembran toda la tierra de muertos.
Donde cae uno, ya hay otro, en miles se convirtieron,
cargan por segunda vez, maturrando se hace el miedo.
Va San Martín a enfrentar al comandante Zabala,
hiere su cabalgadura un cañonazo a metralla,
y dos héroes se perfilan para salvar a la patria,
Baigorria, bravo y puntano. Cabral, correntino y basta.

Don Hipólito Bouchard la bandera arrebata,
cae gimiendo el español en medio de la batalla.
Llega el capitán Bermúdez, colosal última carga,
muere Manuel Díaz Vélez... en la muerte se hermanaban.
Firma el parte de su triunfo, pino testigo del alba
ni tú, ni yo olvidaremos esta primera batalla.
Lanchero del Paraná, el paraguayo Bogado,
se une presto a nuestras fuerzas por San Martín a pelear.




CINCO DAMAS
(24/XII/1816)
canción
recitado:

Fue una Navidad, cuando su voz de augusto vencedor
un deseo expresó:
- quiero una bandera de ilusión
un férreo pabellón que guie nuestro andar -.
cantado:

Pronto cinco voces de mujer,
prometieron su fe, su esfuerzo y su lealtad,
pase lo que pase tendrá usted,
el día de reyes, la enseña inmortal.

Recorriendo toda la ciudad, no logran hallar
el paño de luz,
de celeste cielo de ilusión,
llora el corazón de la libertad.

Son cinco mujeres que en su andar,
buscan el calor del color ideal.
No en vano son, los mismos que Dios
al cielo le dio, con su majestad.
recitado:

Pero al igual que al niño Jesús,
deberán buscar junto a la humildad,
una pobre tienda les brindo,
la tela que el amor, bandera volverá.
cantado:

Tarde de alegría y renacer,
comienza a florecer, la bandera de paz.
Qué mejor, que manos de mujer
para poder hacer algo en la eternidad.

Lentejuelas de oro, adornarán,
las perlas del collar, diamantes... y bondad
gorro frigio de la libertad,
manos para la unión que pronto nacerá.

... dos de la mañana pone fin,
podrá San Martín su bandera llevar.
Lloran agradeciendo a la cruz,
el camino de luz que pronto se abrirá.




LA VIRGEN Y LA BANDERA
(5/I/1817)
canción
Al entrar al altar los celebrantes, se acerca el General, humilde y grande,
van andando tras él los Edecanes, una guardia de honor, tiemblan sus sables.
En bandeja ideal va la bandera, bendición de ritual, gloria primera,
bastón del General, puño en topacio, y saludan la acción los cañonazos.

Por las calles del Sol va la bandera, el pueblo acompañó, flores sinceras,
Estanislao Soler luce su garbo, con su Estado Mayor, la va escoltando,
al llegar al altar frente a la plaza, te dice el General, voz de esperanza,
ofreciéndote el bastón, santa señora, las armas a tus pies y el pueblo llora.
recitado:

Virgen del Carmen de Cuyo, mi General y señora,
del ejército del Ande bendecida protectora,
interceded ante Jesús, del Dios vivo hijo dilecto,
Jesús, quién resucitó de entre los vivos y muertos...
Di que me tenga piedad, y mis designios permita,
libertad para los pueblos que bajo el yugo agonizan
que no pueda el interés, ni mezquinas ambiciones,
quebrar mi renunciamiento, trastocar mis sentimientos,
ni enceguecerme en pasiones...
Virgen del Carmen de Cuyo mi generala y señora,
sabes tú que no soy yo, es la patria quién te implora.
cantado:

Soldados!, ésta es la primera bandera libre que se ha levantado en América,
las salvas, cañones, fusiles, voces y clarines, tu flamear celebran...
"Juro por mi patria y por mi honor, defender y sostener con mi espada
y con mi sangre", la bandera que desde hoy, cubre cual manto de luz...
... A los bravos de los Andes.



SAN MARTÍN Y LOS ANDES
(18/I/1817)
marcha
recitado:

Todo Cuyo colabora, con el gran gobernador,
para el cruce de los Andes, no es suficiente el valor,
ya nos vamos para Chile, apure fray Luís Beltrán,
que no se apaguen las fraguas que alumbran la libertad,
ya llega de Buenos Aires, lo que envió Pueyrredón,
puede ser que te falte algo... Pero sobra corazón.
cantado:

I
Ante él, sólo nieve y temporal, junto a él, un fervor de libertad,
y tras él, un puñado heroico va, de hombres que por él, nada temerán,

No tendrá más testigo, que ese sol, vencerá por su fe profunda en Dios
su altivez la montaña arrollará, sus ojos serán de febril mirar.
Con la luz del glorioso amanecer, sin dejar ni un instante de bregar,
pasarán hombres armas y valor, la bandera al frente va, gloria guerra y paz.

Se agiganta la luz de su alma, enceguece al duro español,
sable corvo, guardián de las patrias, que no pide clemencia,
pero otorga perdón.
II

Dejarán el abismo y el horror, sin mirar de la muerte, su quehacer
y el confín de Uspallata alcanzarán, es la decisión morir o vencer.

Crecerá paso a paso la ilusión, es la fe que creció en la inmensidad,
les dará la caricia el tibio sol, y será oración, tu voz libertad.

Con la luz de un glorioso amanecer, tocarán nuestro himno nacional,
y será como cántico triunfal, que hasta el cielo elevará, el gran Capitán.

Ciento treinta sables arrumbados, ni uno sólo, sin brazo quedó,
estos hombres, nos dieron la patria, y olvidarles sería,
igual que una traición.




LA BATALLA DE CHACABUCO
(12/II/1817)
huella
recitado:

No pudieron las montañas derrotar su decisión,
Maroto espera el ataque, dónde estás Marco del Pont,
venciendo desde Picheuta, Juncalillo y bajo el sol,
cae Enasco, Chacabuco será el numen del valor.
cantado:

La cabeza sana, el cuerpo enfermo, qué es la materia ante el alma invencible.
No habrá dolores, ni angustias, ni reparos en San Martín no existían imposibles,

Noche de luna sobre la Cuesta Vieja, los maturrangos aguardan el embate,
nuestros valientes al pie, la faz serena, el corazón de América es coraje.
La División de Soler por la derecha, atrás del batallón de cazadores,
O'Higgins no vacila por la izquierda, detrás va San Martín: estatua y hombre.
Bandera del celeste inmaculado, del blanco de la gloria y la hidalguía,
custodian ese símbolo sagrado, los héroes, batallón de artillería.
Soler por los tortuosos desfiladeros,
la guerrilla del 8 al flanco izquierdo.
Guerrilla con guerrilla luchan al frente,
O'Higgins se aproxima con sus valientes.
No aguardan ataque los maturrangos,
huyen por la planicie del desencanto.
El Sol ríe en los rayos de la victoria,
la cumbre es de los nuestros y de la historia.

El realista Elorreaga, con pericia, tiende su línea de batalla a un tiempo:
busca cubrir la bajada de la cuesta y dominar el lecho del estero.
Apoyó la derecha en el barranco, colocó las piezas de artillería,
batallones con sus columnas cerradas, en retaguardia, guerrilla y caballería.
Espera paciente más con firmeza, el ataque casi al nacer el día,
el desaliento cundía entre sus fuerzas, y la esperanza del alma les huía.
Granaderos que comanda Zapiola; O'Higgins a media cuesta todavía,
El Morro de las Tórtolas Cuyanas, vive la gloria del triunfo que nacía.

O'Higgins los persigue con gran denuedo,
maturrangos que huyen, la muerte es miedo.
O'Higgins se agiganta con sus pasiones,
derrocha la ofensiva sin prevenciones.
Cayó muerto Elorreaga; bravo combate,
avance o retirada: riesgos iguales.
A vivir con honores en la victoria,
es cosa de valientes morir con gloria.

Tambores con el toque calacuerda, empujan novecientas bayonetas,
Batallones 7 y 8, Conde y Cramer, mil quinientos enemigos y no tiemblan.
Sin disparar un tiro, nuestros héroes, avanzan inflamados por palabras,
no todo es triunfo, deben retroceder tras el Morro de las Tórtolas Cuyanas,
San Martín contaba con la victoria, O'Higgins con su ardor la desechaba.
Es Condarco quien le dice a Soler, General por el flanco y a la carga.
O'Higgins va al ataque nuevamente, tres escuadrones lo acompañarán,
Meián con Ramallo y Medina, Zapiola a la cabeza y a luchar!

Escuadrón de Medina que se desprende,
entre los artilleros siembra la muerte.
Zapiola con O'Higgins a bayoneta,
tomarán posiciones; batalla cruenta.
Coronel Alvarado por la derecha,
Salvadores, Zorrilla, la gloria es nuestra.
En veinticuatro días liberó Chile,
montañas, y tiranos, vencidos fuisteis.



CANCHA RAYADA Y MAIPO
(19/III/1818)-(5/IV/1818)
baguala
recitado:

Del triunfo al fracaso, hay un sólo paso
del fracaso al triunfo hay mil, y hay que darlos,
con la fe despierta, puños apretados,
la mirada alerta y el paso, apurado.
No es hombre el que llora sobre lo perdido,
es hombre el que lucha por recuperarlo.
cantado:

Sorpresa del 19, pena de Cancha Rayada,
ataque de los realistas, tristeza para la patria.
Osorio goza y presiente, que ya ha triunfado su causa,
nunca creas en el triunfo, que lo hecho es sólo esperanza.
Si es que temen en Santiago, que San Martín se acobarde,
no conocen a los bravos, que han prometido guardarles.

..."los tiranos - dice San Martín, a la gente que en Santiago pena - ,
no han avanzado ni un sólo paso, están igual, en la misma trinchera.
La patria existe y triunfará. Cuatro mil hombres representan mis
fuerzas, mi honor está empeñado y en breve, un día, la gloria volverá
para la América".

Cinco de abril es en Maipo, donde la palabra es cierta,
no podrán los maturrangos acabar con nuestras fuerzas.
Una hondonada separa, dos ejércitos que anhelan,
acabar con su enemigo, o que los trague la tierra,
Osorio se preparaba en defensiva certera,
San Martín grita: al ataque!, fuerte hacia el ala derecha.
San Martín no tiene plan pero la inspiración, cierta,
le señala la victoria que es de aquél, que vive en alerta.

Zapiola ya los persigue hasta el pueblo del Parral,
Manuel Bulnes, temerario, los ve y se pone a temblar.
Don Miguel Caxaraville no te podrán olvidar
cinco días con sus noches, todo por la libertad.

..."al grano, al grano Las Heras, si escribo una línea más,
me dirán que me comparo con Bonaparte al contar,
hemos amolado al godo, ahora al Perú, sin cejar,
muchos de los que nos miran, no nos podrán perdonar
el hecho de haber vencido, con nuestra fe y nada más",
No se alegraba Carrera, no se alegraba Alvear,
... ay! Soler porque te olvidas, que tú luchaste a la par.



EL GRAN PROTECTOR
(8/IX/1820)
vals
recitado:

Mientras no estemos en Lima, la guerra no acabará,
vámonos, amigo Guido, a buscar la libertad.
Si Arenales lucha en tierra, y Bouchard lo hace por mar,
no podrán lograr Pezuela, La Serna, ni Canterac,
para la frágil corona, más que un amargo final.
cantado:

No importan los achaques que minan a su cuerpo,
su voluntad es más fuerte, más fuerte que el dolor,
su mira apunta a Lima, tal vez porque sus sueños,
le dieron un destino y cumplirlo buscó.

Orden de Buenos Aires, regresar al infierno,
la anarquía sin freno requiere un salvador,
no quiere ser verdugo, ni llorar a los suyos,
sabe que aún en victoria, sería perdedor.

A mediados de agosto allá en Valparaíso,
la flota de la gloria, tras el triunfo zarpó,
Bahía de Paracas, de Pisco sólo un día,
luego, desembarcaban en la playa de Ancón.
recitado:

Sin sangre derramada pudo llegar a Lima,
el pueblo por las calles le brindó su ovación,
tres meses que siervieron para la independencia,
el escudo y bandera, en su mente creó.
cantado:

Sabiendo que Bolívar se encontraba muy cerca,
decide entrevistarlo para poder lograr,
juntos y para siempre, la libertad soñada,
su alegría en gran pena se habrá de transformar.

Marqués de Torre Tagle, reemplaza al que se aleja,
compadre y buen amigo, sublime protector,
aguardan su regreso, Lima también lo anhela,
pero al volver... sorpresa, a todo renunció.

Su gloria está colmada, en silencio se encierra,
parte para su tierra pero lleva el dolor,
de ver como la intriga, juega con la apariencia,
tan sólo su conciencia nunca lo defraudó.



LA CARTA EJEMPLAR
(28-V-1827)
milonga
recitado:

Atrás quedó Guayaquil y la entrevista frustrada,
a la orden de Bolívar, puso San Martín su espada,
y Bolívar no aceptó la esperanza más soñada,
de luchar juntos los dos. Hasta la última batalla.
cantado:

Excelentísimo señor General, don Simón Bolívar,
libertador y presidente de Colombia...

Amigo desde Bruselas le escribo,
tan lejos de mi América que estoy,
mi alma está rondando siempre en ella,
me siguen los recuerdos donde voy.
Ayer supe del triunfo en Ayacucho,
por siempre han derrotado al español,
la lucha que hace mucho comenzamos
hoy tiene un broche de oro, y del mejor.

Me cuentan y en verdad eso me preocupa,
proyectan una gran federación,
Bolivia y el Perú, también Colombia
unidos por una constitución.
Y a usted, lo nombrarán jefe supremo
pudiendo designar un sucesor,
entonces, le repito aquél consejo
que a usted le di allá por el veintidós.

Vuestra obra déla ya por terminada
de la misma manera que hice yo,
los pueblos deben buscar su gobierno,
bastante gloria es ser libertador.
No acepte las pasiones personales,
aleje su destino del dolor,
hay quienes quieren llevarlo al engaño
y convertirlo a usted, en un dictador.

Mi General y amigo, con mi ejemplo
señalo su camino con razón,
me consta, que ante el juicio de la historia,
con lo hecho, ya se ha vuelto usted acreedor.
Mi General y amigo... yo presiento,
la lucha terminada deja al fin,
la gloria sólo a aquél que la merece,
lo abraza vuestro amigo San Martín.



EL SUPREMO INSTANTE
(17/VIII/1850)
zamba
recitado:

Alejandro Aguado, del corazón grande,
extiende su mano al amigo triste...
Compañeros de armas, pero hoy más que hermanos,
pasean por las calles recuerdos felices.
Mercedes, Mariano,... sus dos nietecitas,
son el mundo simple, que la paz le brinda,
sus flores, sus sueños, el mar... la sonrisa...
sonrien los grandes aún cuando agonizan.
cantado:

Contemplando el mar... allí está tu patria,
ya no volverás... y estás llorando,
sientes en el alma el frío imponente
que nace en distancia de aquello que amamos,
gran libertador, Francia es tu calvario.

Tus blancos cabellos, nieve de los Andes,
tus ojos altivos aún en el cansancio,
así, frente al mar evocas las sombras
de todos aquellos que te acompañaron,
también se aproximan los que te negaron.

Se acerca la muerte, ya sientes sus brazos
hace mucho tiempo la estás esperando,
oyes el fragor de tantas batallas,
ansiosos esperan tus bravos soldados
voces de otros tiempos: serán tus hermanos.

El supremo instante, te roza la frente,
comprendes tu sino, perdonas tu gente,
es verdad inmutable y así lo presientes,
sólo con el tiempo los pueblos comprenden;
no olvides que Cristo nació con su muerte.

Y así abres tus alas mediando el agosto
no tienes siquiera temor en el rostro,
un caballo blanco te espera en el cielo,
los libertadores corren a tu encuentro,
así fue tu muerte, y así, yo la siento.







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