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Astrología Vs Astronomía. La Pelea Final. Mega Post.




Quienes tengan el privilegio de dedicarse a la Astronomía, sabrán por experiencia propia la cantidad incontable de bromas respecto a la eterna confusión de la astronomía con la astrología (definición gráfica). Comentarios tipo “¿escribes horóscopos?“, “¿léeme la mano?” o “¿de qué signo soy?” son una mera muestra. Para qué hablar del típico familiar viejito que no cacha mucho, tía abuela, o whatever, que intenta presumirte chochamente (orgullosa) diciendo “sí, mi sobrina nieta mira las estrellas, ella es astróloga“… FAIL (ninguna relación con la realidad… no sé si mis tías abuelas saben lo que hago). O uno que otro apodo referente al tema, tipo “Javi Nostradamus” (gracias, Víctor).



En el último tiempo se ha dado cabida en la televisión (y radio) a muchos personajes cuestionables que gustan de masificar pensamientos pseudocientíficos. Es el caso de los astrólogos, quienes además de contribuir a esta confusión haciendo pasar la astrología como una verdadera ciencia, contribuyen (junto a los medios de comunicación responsables de darles pantalla) a que prácticas sin verdadera validez científica se instalen en nuestra sociedad chilena. Y así es como nos vemos inmersos en un país que, estando consciente de que NO se le da la importancia necesaria a la ciencia, se toma el tiempo de darle importancia a su horóscopo todas las mañanas mientras lee el diario. Y mientras los científicos peleamos para ser escuchados y que se nos tome en cuenta, los medios de comunicación se dan el gusto de darle tribuna a la señora astróloga para que nos deleite hablando sobre “el año del caballo” y “las profecías mayas”.


La siguiente trilogía de notas, que comienza con la presente, tiene por objetivo no solo marcar las diferencias claras entre ambas disciplinas, la astronomía y la astrología, sino también intentar despertar el espíritu crítico de nuestros queridos lectores para no volver a escuchar nunca más un “léeme mi horóscopo” ni un “yo no creo en el horóscopo… ¡pero te juro que este le achunta (acierta) a todo!”

En esta primera entrega (o Round 1, para hacerlo sonar más emocionante) sentaremos las bases, definiendo cada disciplina, analizando el contexto histórico y las diferencias entre ambas en la actualidad. En la segunda entrega (Round 2) veremos un poco más en detalle la astrología horoscopal en paralelo con la realidad astronómica. En la tercera y final (Round 3), analizaremos las explicaciones y tests científicos que se han realizado para comprobar que no existe relación alguna entre los astros y el comportamiento humano o el desarrollo futuro de nuestras vidas.

Comencemos… Round 1….. FIGHT!




(Ambas definiciones tienen como fuente Wikipedia)

1.1 Astronomía


Nebulosa del cangrejo. Créditos: HST

La astronomía es la ciencia que estudia los objetos celestes (como estrellas, galaxias, planetas, lunas, nebulosas, etc.), la física, química, y evolución de tales objetos, y fenómenos que se originan más allá de la atmósfera terrestre, incluyendo explosiones de supernova, brotes de rayos gamma, y radiación de fondo de microondas, entre otros.


Otra área relacionada, pero con una temática distinta, es la Cosmología, que se encarga de estudiar el Universo como un todo.

La astronomía es una de las ciencias más antiguas. Muchas culturas prehistóricas y primeras civilizaciones como los babilonios, griegos, chinos, indios, iraníes y mayas realizaron observaciones metódicas del cielo nocturno. Sin embargo, fue necesaria la invención del telescopio antes de que la astronomía pudiese desarrollarse como una ciencia moderna. Históricamente, la astronomía ha incluido disciplinas muy diversas como la astrometría, la navegación celeste, la astronomía observacional, la creación de calendarios, etc., pero en la actualidad, la astronomía profesional suele considerarse un sinónimo de astrofísica.

1.2 Astrología


Los signos astrológicos. Créditos: Wikipedia

La astrología, o astromancia, consiste en una serie de sistemas de adivinación basados en la premisa de que existe una relación entre los fenómenos astronómicos y los eventos en el mundo humano. Muchas culturas han atribuido importancia a los eventos astronómicos. Los indios, chinos y mayas incluso desarrollaron elaborados sistemas para la predicción de eventos terrestres a partir de observaciones celestes.



En occidente, la astrología consiste en general en un sistema de horóscopos que pretende explicar ciertos aspectos de la personalidad de una persona y predecir eventos futuros en su vida, con base en la posición del Sol, la Luna, y otros objetos celestes, al momento de su nacimiento. La mayoría de los astrólogos “profesionales” confía en tales sistemas.

La astrología ha sido datada hasta al menos el segundo milenio antes de Cristo la Era Común, con raíces en sistemas de calendarios usados para predecir los cambios en las estaciones e interpretar ciclos celestiales como signos de comunicación divina. Una forma de astrología fue practicada en la primera dinastía de Mesopotamia (1950-1651 AEC), para los chinos durante la dinastía Zhou (1046-256 AEC). La astrología helenística posterior al 332 AEC mezcló la astrología babilonia con la egipcia en Alejandría, creando los horóscopos astrológicos.





Un poco de Historia.

La palabra astrología viene del latín temprano astrologia, derivada del sustantivo griego ἀστρολογία. Posteriormente, astrologia pasó a significar “adivinación de las estrellas” con astronomia usada para el término científico.


Durante gran parte de su historia, la astrología fue considerada una tradición erudita. Era aceptada en contextos académicos y políticos, y estaba conectada con otros estudios, como la astronomía, alquimia, meteorología y medicina. Incluso grandes astrónomos como Tycho Brahe, Johannes Kepler y Galileo Galilei ejercieron como astrólogos de la corte.



Ejemplo de marcas con las que los antiguos representaban los movimientos del Sol y la Luna. Museo Arqueológico, Dordogne, Francia.

La astrología en su sentido más amplio, es la búsqueda de significados en el cielo. Las primeras evidencias de los intentos humanos por medir, registrar y predecir los cambios en las estaciones usando como referencia los ciclos astronómicos aparecen como marcas en huesos y cuevas. Esto nos muestra que eventos como los ciclos lunares, ya habían sido notados hace unos 25,000 años. Este fue el primer paso hacia el registro de la influencia de la Luna en las mareas y los ríos, y hacia la confección de un calendario común. Reconociendo las constelaciones que aparecían en las distintas estaciones, se podía organizar también la agricultura, reconocer la temporada de inundaciones anuales y desarrollar actividades estacionales. Para el tercer milenio AEC, las civilizaciones tenían una conciencia sofisticada respecto a los ciclos celestes.


El registro más antiguo indiscutido de la evidencia del uso de la astrología como un sistema integrado de conocimiento ha sido atribuido a los registros de la primera dinastía de Mesopotamia (1950-1651 AEC). Esta astrología tenía algunos paralelos con la astrología helenística griega, incluyendo el zodiaco, la división en 12 partes de 30 grados cada una, entre otras. Sin embargo, los babilonios veían los eventos celestiales como posibles señales más que como causas de eventos físicos.

Por otro lado, el sistema chino de astrología fue elaborado durante la dinastía Zhou (1046-256 AEC) y floreció durante la dinastía Han (segundo siglo AEC al segundo siglo EC), durante la cual todos los elementos familiares de la cultura tradicional china — la filosofía del Yin-Yang, la teoría de los cinco elementos, el Cielo y la Tierra, el confucianismo — fueron unidos para formalizar los principios filosóficos de la medicina china y la adivinación, astrología y alquimia.


Ptolomeo

Posteriormente, con la ocupación de Alejandro Magno en el 332 AEC, Egipto se volvió helénico. La ciudad de Alejandría, fundada por Alejandro Magno tras su conquista, se convirtió en el lugar donde la astrología babilonia se mezcló con la egipcia para crear la astrología “horoscópica” (ni siquiera sé si existe esa palabra). Esta contenía el zodiaco babilónico con su sistema de exaltaciones planetarias, las triplicidades de los signos y la importancia de los eclipses. Usaba el concepto egipcio de división del zodiaco en 36 decanos de 10 grados cada uno, y el sistema griego de dioses planetarios, regencia de los signos, y cuatro elementos. Los textos del siglo segundo AEC predicen las posiciones de los planetas en los signos del zodiaco al momento de la salida de ciertos decanos, en particular Sothis. El astrólogo y astrónomo Ptolomeo vivió en Alejandría. Su trabajo titulado Tetrabiblos constituyó la base de la astrología occidental, y disfrutó casi tanta autoridad como la de una Biblia entre los escritores astrológicos durante mil años o más.


La conquista de Asia por Alejandro Magno expuso a los griegos a ideas provenientes de Siria, Babilonia, Persia y Asia central. Para el siglo primero AEC, existían dos variedades de astrología, una usando horóscopos para describir el pasado, presente y futuro; la otra, teúrgica, con énfasis en la ascensión del alma hacia las estrellas. La influencia griega jugó un importante papel en la transmisión de la teoría astrológica a Roma.

La primera referencia definitiva a la astrología en Roma, viene de la mano del orador Cato, quien en el 160 AEC le advirtió a los capataces de las granjas sobre consultar a los babilonios, quienes eran descritos como ‘observadores de estrellas’. Entre los griegos y romanos, Babilonia se identificó tanto con la astrología que la “sabiduría babilónica” se convirtió en un sinónimo de adivinación usando planetas y estrellas.


Primera página del Tetrabiblos de Ptolomeo, traducido al latín.

Durante la Edad Media, continuó desarrollándose la astrología. El primer libro al respecto en ser publicado en Europa fue el Liber Planetis et Mundi Climatibus (“Libro de los planetas y las regiones del mundo”). El Tetrabiblos de Ptolomeo fue traducido al latín por Plato de Tivoli. El teólogo Tomás de Aquino siguió los pasos de Aristóteles proponiendo que las estrellas gobernaban el imperfecto cuerpo “sublunar”, mientras al mismo tiempo intentaba reconciliar la astrología con el cristianismo, manifestando que Dios gobernaba el alma.


Ya en el Renacimiento, los estudiosos muchas veces practicaban la astrología para pagar sus investigaciones en otros temas (adiós Becas Chile (?)). Los reyes tenían astrólogos personales quienes los aconsejaban y confeccionaban sus horóscopos. Catalina de Medici le pagó a Nostradamus en 1566 para verificar la predicción de la muerte de su esposo, el rey Enrique II de Francia, hecha por el astrólogo Lucus Gauricus. Grandes astrónomos ejercieron como astrólogos de la corte incluyendo a Tycho Brahe en la corte de Dinamarca, Johannes Kepler para los Habsburgs y Galileo Galilei para los Medici. El astrónomo y astrólogo espiritual Giordano Bruno fue quemado en la hoguera por herejía en Roma en el 1600.

En Europa, la astrología inglesa alcanzó su máximo en el siglo 17. Los astrólogos eran teóricos, investigadores e ingenieros sociales, y proveían consejo individual a todos desde los monarcas hacia abajo. Entre otras cosas, los astrólogos podían aconsejar sobre el mejor momento para ir de viaje, o cosechar, diagnosticar y recetar para enfermedades físicas o mentales, y predecir desastres naturales (me suena conocido). Esto generó un sistema en el que todo — la gente, el mundo, el universo — era bien comprendido y estaba interconectado, y la astrología coexistía felizmente con la religión, la magia y los unicornios y los dragones y la ciencia.

A finales del siglo 17, los nuevos conceptos en astronomía y física (como el heliocentrismo y la mecánica newtoniana) hicieron que la gente se cuestionara la astrología. Esta comenzó a perder su reputación académica y teórica, y la creencia común en la astrología comenzó a declinar.

Durante la Ilustración, la simpatía por la astrología se desmoronó, dejando solo un seguimiento popular apoyado por almanaques baratos.

Luego tuvo un renacimiento popular comenzando en el siglo 19 como parte de un renacimiento general de espiritualismo y posterior filosofía de la Nueva Era, y gracias a la influencia de los medios masivos como los horóscopos del periódico. A comienzos del siglo 20, el psiquiatra Carl Jung desarrolló conceptos que involucran la astrología, lo que llevó al desarrollo de la astrología psicológica.



La Astrologia en la Actualidad.

A diferencia de sus comienzos, actualmente la astrología y la astronomía se encuentran totalmente diferenciadas, siendo esta última la que realmente se dedica a la ciencia de los cuerpos celestes. La astrología ha sido rechazada por la comunidad científica al ser considerada como una pseudociencia, al no tener validez o poder explicativo para describir el universo.




Entre otros problemas, no propone ningún mecanismo de acción por el cual las posiciones y movimientos de las estrellas y planetas pudiesen afectar a las personas y eventos en la Tierra que no contradiga los aspectos bien aceptados y comprendidos de la biología y la física.
Las pruebas científicas realizadas a la astrología no ha encontrado evidencia que respalde alguna de las premisas o supuestos efectos que figuran en las tradiciones astrológicas.



El horóscopo es una carta o diagrama astrológico que representa las posiciones del Sol, la Luna, los planetas, aspectos astrológicos y ángulos sensibles al momento de un cierto evento, por ejemplo, el nacimiento de una persona.

Se utiliza como un método de adivinación de eventos de acuerdo al punto temporal que representa, y es la base de la tradición “horoscópica” en la astrología.



Comúnmente, llamamos horóscopo a la interpretación de un astrólogo, en general en base a un sistema de astrología de signos solares que considera la posición del Sol al momento del nacimiento de la persona. O en base al significado en el calendario de cierto evento, como es el caso de la astrología china.


Actualmente, es muy común ver en diarios y revistas las predicciones en base a influencias celestes en relación a la posición zodiacal del Sol en el mes de nacimiento, identificando el signo del individuo de acuerdo al zodiaco tropical. (Fuente: Wikipedia)


Horóscopo chino.

Aunque para nosotros el más común es el horóscopo occidental, también existen muchos otros alrededor del mundo. Probablemente el más conocido sea el horóscopo chino, que cambia mes a mes y se basa en 12 animales que van alternándose cada año. En lugar de basarse en la posición del Sol, como el horóscopo occidental (que explicaremos más adelante), se basa en el recorrido de Júpiter por el zodiaco, lo que tarda aproximadamente un año por cada signo y, por lo tanto, 12 años en recorrer el zodiaco completo.


Además de estos dos ejemplos existen muchísimos otros, como los horóscopos: árabe (12 signos representados por armas medievales), druída-celta (13 signos medidos por las fases de la Luna), egipcio, gitano, hindú, indio, maya, orishá, azteca, alquímico, angélico, africano y de las hadas madrinas (no, ese último no es broma). (Fuente: Long Island al día)


El Horoscopo Occidental y el Zodiaco.

La idea no es hacer un estudio profundo y detallado del horóscopo occidental, así que solo mencionaremos los puntos más importantes.

Uno de los componentes más conocidos por todos dentro del horóscopo occidental, es el uso del zodiaco.


En la astrología, el zodiaco occidental o tropical está formado por doce signos, que fueron enumerados por el astrónomo griego Ptolomeo en el siglo II (basándose en el sistema astrológico sumerio). Según la astrología, las personas tienen una determinada personalidad y futuro dependiendo del signo en el que nacieron.

Lo signos zodiacales son 12 secciones geométricas de 30º proyectadas en un cinturón o zona de la esfera celeste y cada sección corresponde aproximadamente a un mes. La línea media de esta zona, corresponde al plano de la eclíptica, es decir, el plano donde los planetas y el Sol se mueven.



El zodiaco tropical comienza a contar los grados a partir del punto vernal (equinoccio de primavera, 21 de marzo), en la constelación de Aries. Por otro lado, el zodiaco sideral define los 12 signos en base a estrellas fijas, permitiendo la precesión del punto vernal (debido al cambio de orientación del eje de rotación de la Tierra). En el cielo, el punto vernal se mueve aproximadamente un grado cada 72 años (aproximadamente 5 minutos de arco cada 6 años).

Esto significa que según los signos tropicales, una persona nacida, por ejemplo, el 28 de agosto de 2002 debiese ser Virgo de acuerdo a la astrología occidental. Sin embargo, el Sol el 28 de agosto de 2002 estaba en la constelación de Leo.

Algunos astrólogos no hacen uso del zodiaco en lo absoluto, y se enfocan más en los aspectos astrológicos y otras características del horóscopo.

¿Como se Construye el Horóscopo occidental?

Para crear un horóscopo, un astrólogo (idealmente) averigua el momento y lugar exactos del nacimiento de una persona, o del inicio de un determinado evento. Este momento debe ser convertido a Tiempo Universal o GMT (tiempo medio de Greenwich). A continuación, convierte esto a tiempo sidéreo (ángulo horario del equinoccio vernal) para calcular dos valores, el ascendente y el mediocielo. Para esto, se consulta un conjunto de tablas llamadas “efemérides”, que contienen la posición del Sol, la Luna y los Planetas en un año, fecha y tiempo sidéreo en particular, con respecto al punto vernal o las estrellas fijas (dependiendo el sistema astrológico usado).


En cuanto a la importancia de la posición, de acuerdo al lugar geográfico del hecho en cuestión, el astrólogo calcula el Tiempo Local Medio para ver qué planetas eran visibles sobre el horizonte en el tiempo y lugar del evento en cuestión. Los planetas ocultos bajo el horizonte también se muestran en el horóscopo.

Para no alargarnos más, el astrólogo también debe identificar las casas (12 sectores alrededor de la eclíptica), la posición del Sol, la Luna y los planetas (algunos también consideran cuerpos menores del Sistema Solar, asteroides, estrellas fijas, etc.), aspectos o ángulos relativos entre pares de planetas y el ascendente (un punto en la eclíptica que aparece en el horizonte al este durante el amanecer, y cambia a medida que la Tierra rota sobre su eje).

Recién después de todo esto, el astrólogo puede comenzar a interpretar una carta, interpretación que dependerá de la astrología que se esté utilizando. (Fuente: Wikipedia) (Admito que en este punto me percaté de que esto tiene más ciencia de la que pensaba (mucho de esto se usa también en astronomía), aunque dudo mucho que personajes como Yolanda Sultana se preocupen de hacer toda esta serie de cálculos)


La Realidad Astronómica.

A diferencia de la astrología, en la astronomía el zodiaco está formado por trece o catorce constelaciones. Estas constelaciones son aquellas por las que el Sol pasa durante el año, visto desde la Tierra.



Las constelaciones zodiacales tienen formas irregulares (y no secciones de 30º como en astrología), y el Sol no pasa una cantidad de tiempo regular en cada una de ellas. Como todas las constelaciones astronómicas, son patrones formados con algunas de las estrellas más brillantes de nuestro cielo, muchas veces usando representaciones de personajes mitológicos. En conclusión, los signos y las constelaciones parecieran no ser lo mismo, aunque por razones históricas lleven los mismos nombres.




La constelación de Ofiuco

Como mencionamos más arriba, el Sol pasa no por 12, sino más constelaciones. La más conocida es Ofiuco, donde el Sol se encuentra entre el 1 y el 18 de Diciembre, según los límites de la constelación definidos por la Unión Astronómica Internacional (IAU).


Además de Ofiuco, el Sol también pasa algunas horas en la constelación de Cetus, por lo que está en discusión si debiese ser considerada o no como una constelación zodiacal.
La duración aproximada de la estadía del Sol en cada constelación se muestra a continuación. Debemos recordar que esto no es definitivo y otras fuentes pueden mostrar otros días (en este caso, yo usé la información de The classroom astronomer. Estas fechas irán cambiando no solo con la precesión de los equinoccios, sino también por los años bisiestos, pero por el momento nos sirve como referencia:


La precesión de los equinoccios.

Aunque personalmente las definiciones astronómicas me parecen claras (siendo las constelaciones zodiacales aquellas por las que pasa el Sol en su camino por la eclíptica y permitiendo que las fechas cambien), las astrológicas no me parecen tanto (dentro de lo que pude averiguar en internet). Algunas fuentes indican que claramente los signos y las constelaciones tienen solo una coincidencia de nombres pero su definición es totalmente distinta. Otras fuentes dicen que inicialmente, hace más de 2200 años, los signos efectivamente fueron definidos por la constelación en la que se encontraba el Sol, y las fechas NO fueron modificadas desde entonces, dejando los signos definidos en fechas fijas.



Precesión del equinoccio respecto a las constelaciones de fondo.

Esto es complicado ya que una de las primeras críticas a las bases de la astrología es el hecho de que los signos no corresponden a la posición del Sol, ni siquiera si consideramos las fechas actuales. Como dijimos antes, las constelaciones a diferencia de los signos no son secciones de 30º.




Otra crítica era el no considerar la precesión, que altera la posición de las constelaciones que vemos actualmente. Pero también vimos que hay astrologías que SÍ toman esto en cuenta. La precesión de los equinoccios (movimiento similar al de un trompo cuando gira su eje de rotación) ha hecho que en los últimos 2500 años, el punto vernal (intersección entre el ecuador celeste y la eclíptica) se haya movido hacia el oeste unos 36º. Si recordamos, el punto vernal era el comienzo del zodiaco, en Aries… pero esto hace que la posición cambie respecto a las estrellas de fondo. Dejo otra tabla a continuación para comparar las fechas que tomamos como referencia anteriormente, y las fechas en las que están definidas los signos zodiacales:



En conclusión, el asunto hasta ahora va a depender de la definición astrológica que tomemos. Lo que es seguro es que si consideramos los signos como la constelación en la que el Sol se encuentra, lo más probable es que su signo no sea el que pensaban. Todo se vuelve aún más complicado si consideramos los distintos husos horarios y el tamaño del disco solar, que al no ser puntual, provoca que el Sol pueda estar en más de una constelación a la vez. Aunque quizás no todo quedó claro, esperamos que hayan aprendido algunas cosas nuevas.



Aunque muchas herramientas que usan los astrónomos se utilizan en la fabricación de un horóscopo (uso de tiempo sidéreo, astros visibles sobre el horizonte, efemérides, etc.), la parte de interpretación y adivinación propia de la astrología se aleja totalmente del ámbito científico.
Es esto lo que vemos a diario de la astrología, los horóscopos en diarios y revistas, la creencia de que por haber nacido en una misma fecha, un grupo de personas tiene la misma suerte en el amor, trabajo, problemas de salud, etc.


Si la astrología actualmente es vista como una pseudociencia no es porque a los científicos les dio la gana de catalogarla así. Se han realizado diversos estudios que han comprobado que la efectividad de las adivinaciones astrológicas no van más allá que las del mero azar.
A continuación veremos los resultados de distintos estudios y efectos que toman parte en esta batalla por revelar la verdad tras esta práctica.

Antes de continuar, me gustaría que leyeran esto:

Tienes la necesidad de que otras personas te aprecien y admiren, y sin embargo eres crítico contigo mismo. Aunque tienes algunas debilidades en tu personalidad, generalmente eres capaz de compensarlas. Tienes una considerable capacidad sin usar que no has aprovechado. Tiendes a ser disciplinado y controlado por el exterior pero preocupado e inseguro por dentro. A veces tienes serias dudas sobre si has obrado bien o tomado las decisiones correctas. Prefieres una cierta cantidad de cambios y variedad y te sientes defraudado cuando te ves rodeado de restricciones y limitaciones. También estás orgulloso de ser un pensador independiente; y de no aceptar las afirmaciones de los otros sin pruebas suficientes. Pero encuentras poco sabio el ser muy franco en revelarte a los otros. A veces eres extrovertido, afable, y sociable, mientras que otras veces eres introvertido, precavido y reservado. Algunas de tus aspiraciones tienden a ser bastante irrealistas.

¿Se sienten identificados con esta descripción?


El efecto Forer, también llamado Efecto Barnum (por la observación hecha por P. T. Barnum de que “tenemos algo para todo el mundo”) es la observación de que los individuos dan altos índices de acierto a descripciones de su personalidad que supuestamente han sido realizadas específicamente para ellos, pero que en realidad son generales y suficientemente vagas como para poder ser aplicadas a un amplio espectro de gente. (Wikipedia: Efecto Forer)


Créditos: Alberto Montt

En el año 1948, el psicólogo Bertram R. Forer le dio un test psicológico de personalidad a un grupo de sus estudiantes de psicología, a quienes les dijo que recibirían una breve descripción de su personalidad en base a sus resultados del test. Una semana más tarde, Forer entregó a cada estudiante un “único” análisis de su personalidad y les pidió que calificaran este análisis en una escala de 0 (muy pobre) a 5 (excelente) según se aplicara a ellos. Como podrán imaginar, el astuto Forer le dio el mismo resultado a todos los estudiantes… el mismo que ustedes leyeron más arriba, y que además surge de ensamblar textos de distintos horóscopos.


Finalmente, los estudiantes (antes de saber la verdad sobre el análisis) puntuaron la descripción con un promedio de 4,26.

En otro estudio similar, se sometió a estudiantes al test MMPI. Luego se analizaron las respuestas y se le entregaron dos evaluaciones a cada estudiante, una real basada en los resultados del test, y una falsa con banalidades y generalidades. Se le pidió a los estudiantes que escogieran la que más los representaba. El 59% de ellos escogió la evaluación falsa.

El efecto Forer es una parte importante a la hora de explicar la aceptación de algunas creencias y prácticas como la astrología, la adivinación, grafología, religión, lectura del aura y algunos tipos de test de personalidad.
Estudios recientes (Paranormal Beliefs and the Barnum Effect, publicado en el Journal of Personality Assessment) muestran que personas con creencias en lo paranormal parecen ser más susceptibles al efecto Forer. Otros muestran que al parecer el efecto Forer es más efectivo cuando se trata de un análisis con características positivas (Does self-serving bias cancel the Barnum effect?).

Validación subjetiva.

Muy cercana al efecto Forer es la validación subjetiva, también llamada efecto de validación personal. Es un sesgo cognitivo por el cual una persona considerará correcta cierta información si esta tiene cualquier significado personal o importancia para ella. En otras palabras, una persona cuya opinión es afectada por validación subjetiva, va a percibir dos eventos no relacionados entre sí (coincidencias) como si estuviesen relacionados, porque sus creencias personales así lo indican. Junto con el efecto Forer, es un elemento importante en la lectura en frío y una de las principales razones de los reportes de fenómenos paranormales.


Probando la Astrologia.

Es de esperarse que los astrólogos en general eviten hacer predicciones verificables y, en cambio, hagan afirmaciones vagas que les permitan evadir la falsabilidad. Como dijimos antes, las predicciones astrológicas nunca han sido más precisas que el mero azar. A continuación veremos algunos ejemplos en los que se ha intentado poner a prueba a la astrología:

El experimento de Carlson




Shawn Carlson

Uno de los experimentos más renombrados es el de Carlson, en el que 28 astrólogos aceptaron hacer coincidir más de 100 cartas natales (horóscopos) a perfiles psicológicos generados por el test CPI (California Psychological Inventory). Los resultados de este experimento fueron publicados en 1985 en la prestigiosa revista Nature (A double-blind test of astrology, Shawn Carlson).

El método del doble ciego ayuda a eliminar prácticamente por completo los sesgos de un estudio, desde los participantes hasta la persona que realiza el estudio.
El protocolo experimental usado en el estudio de Carlson fue aprobado tanto por físicos como astrólogos, previo a la realización del experimento.
Los resultados fueron que las predicciones basadas en la astrología natal no eran mejores que el azar, y que la prueba “claramente refutaba la hipótesis astrológica”.

El experimento de Dean y Kelly


Geoffrey Dean

El científico y ex-astrólogo Geoffrey Dean y el psicólogo Ivan Kelly realizaron un experimento científico a gran escala, que involucraba más de 100 variables cognitivas, conductuales, físicas entre otras. No lograron encontrar nada que apoyara las ideas de la astrología. Sus resultados fueron publicados en el artículo Is Astrology Relevant to Consciousness and Psi? publicado en el Journal of Consciousness Studies.


Otro experimento del artículo incluía 45 confiados astrólogos, con un promedio de 10 años de experiencia, y 160 sujetos de prueba (de un grupo inicial de 1198) que favorecían fuertemente ciertas características en el Cuestionario de Personalidad de Eysenck. Los astrólogos tuvieron resultados mucho peor que las decisiones basadas solo en la edad de los individuos, y mucho peor que los 45 sujetos de control que no usaron cartas de nacimiento.

También los autores incluyen en el artículo un análisis al experimento de los gemelos temporales, quienes por haber nacido en el mismo lugar y momento (nacidos con menos de 5 minutos de diferencia), debiesen tener futuros similares.

No se obtuvo ningún resultado que le diera validez a la astrología.

Otras pruebas

Muchos otros experimentos se han realizado, entre los que podemos mencionar los de gente eligiendo el horóscopo que sentían que mejor los representaba, búsqueda de efectos de los astros en la vida de gemelos temporales, etc. Otros estudios muy interesantes se realizaron para desmentir el supuesto “efecto Marte” que hacía relación con el éxito en ciertas profesiones. Algunos de estos son mencionados en el libro Nonsense on stilts : how to tell science from bunk, de Massimo Pigliucci, como también en The Mars Effect : A French Test of Over 1,000 Sports Champions, de Claude Benski.



Más allá de las pruebas que la astrología ha fallado, esta pseudociencia enfrenta muchas otras fallas teóricas que incluyen:



Falta de consistencia: No hay consenso dentro de la comunidad astrológica respecto a lo que la astrología es o lo que puede o no predecir. Georges Charpak y Henri Broch en su libro Debunked! ESP, Telekinesis and other Pseudoscience señalaron que los astrólogos tienen solo vagos conocimientos de astronomía y que en general no toman en cuenta cosas básicas como la precesión de los equinoccios.

Falta de habilidad para predecir planetas faltantes: Durante mucho tiempo, los planetas conocidos eran menos de los que tenemos ahora. Urano fue descubierto recién en 1781 y Neptuno en 1846. Neptuno se descubrió gracias a sus efectos gravitatorios sobre Urano y no por errores en los horóscopos que llevasen a pensar en la existencia de otro planeta. Al respecto, ¿qué ocurre con los nuevos objetos del Sistema Solar que continuamente se descubren más allá de la órbita de Neptuno?

Falta de conexión entre el zodiaco y las constelaciones: Un tema que tratamos en la nota anterior, ya no existe ninguna conexión entre el paso del Sol por una constelación zodiacal y los signos que han sido definidos por la astrología.

Total falta de mecanismos plausibles: La astrología ha fallado en darnos un mecanismo físico que vincule el movimiento de los cuerpos celestes con los supuestos efectos en el comportamiento humano. Como dijera Stephen Hawking en una clase en 2001, “la razón por la que la mayoría de los científicos no cree en la astrología es porque no es consistente con nuestras teorías, que han sido probadas por experimentos”.

Luego de tres largos Rounds analizando la astronomía y astrología vemos que no existen evidencias que apoyen la idea de que los planetas, el Sol y otros cuerpos del Sistema Solar influyen en nuestras personalidades o decisiones. También vimos que la astrología tiene muchas debilidades, desde la falta de consenso en su definición hasta la incapacidad de predicción.[/b]

Nuestra idea no era llegar y decirles “la astrología es mala”, sino poder entregarles la mayor cantidad de información posible de forma objetiva y que ustedes puedan sacar también sus propias conclusiones. También puede hacer usted la prueba en casa, por ejemplo, leyéndole a alguien el horóscopo de otro signo .


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PAOCOMPU

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