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Campo del Cielo, una maravilla argentina

Campo del Cielo (en los idiomas aborígenes: qom: Pingüen N'onaxa o Pingüen Nunralta; wichí: Otumpa) es una extensa región del norte de nuestro país ubicada en el límite entre las provincias del Chaco y Santiago del Estero, en la cual hace aproximadamente 4000 años​ impactó una lluvia de meteoritos metálicos resultantes de la explosión en la atmósfera de un asteroide de alrededor de 840 000 kg.


El área de mayor densidad de cráteres está al sudoeste de la provincia del Chaco pero la dispersión ha sido mucho mayor. El área de Campo del Cielo es de aproximadamente 20 000 km², e incluye, por ejemplo, a la localidad santiagueña de Aerolito (a 20 kilómetros al nornoroeste de la población de Otumpa); a la también localidad santiagueña de Campo del Cielo, a la propia población santiagueña de Otumpa, a la localidad de Pozo del Toba y al sistema de depresiones del sudeste santiagueño, en cuyo fondo se ubican hoy lagunas estacionales como las de Los Cisnes, Salada y Los Cachitos.


En el lugar se encuentran los meteoritos Gancedo y Chaco, segundo y tercero más grandes en el mundo. El meteorito Gancedo, descubierto en 2016, pesa unas 30 toneladas y sólo es superado por el meteorito Hoba, hallado en Namibia (África) de 55 toneladas, siendo además el mas grande hallado en América.


El meteorito El Chaco, de unas 28 toneladas, fue descubierto en 1969 por Raúl Gómez, un habitante de la zona. La excavación fue dirigida hasta 1980 por William Cassidy, un astrónomo estadounidense de la NASA. En 1980 La Fuerza Aérea Argentina​ desenterró e izó fuera del cráter al gran meteorito.


Las características de esta lluvia meteorítica fueron bastante singulares. La mayoría de los cráteres conocidos hasta el presente son del tipo cono oblicuo de penetración, en donde el meteorito ha impactado en ángulo rasante (menor a los 10°). Estos cráteres son elípticos, y la mayor densidad de los mismos está en la zona fronteriza de las provincias de Santiago del Estero y Chaco.


En unos pocos cráteres de explosión el impacto de los meteoritos fue casi en ángulo recto por lo que el objeto estalló y se vaporizó, dejando como huellas cráteres circulares, y cráteres de rebote, es decir, aquellos formados por meteoritos que han entrado muy tangencialmente (casi en 180°) por lo que el objeto ha rebotado y ha quedado en la superficie. De esta clase es el Mesón de Fierro.


Se han descubierto 27 cráteres con sus correspondientes meteoritos. La tendencia oficial es mantener los meteoritos de Campo del Cielo in situ o transportarlos a las localidades más próximas a la zona en que fueron encontrados. A inicios de este siglo el gobierno de la provincia del Chaco creó cerca de la localidad de Gancedo el Parque Provincial Pigüem N´onaxa, donde todos los años, desde 2005, se realiza la Fiesta Nacional del Meteorito.


El mayor cráter de Campo del Cielo se encuentra cerca de la localidad chaqueña de Chorotis, en el límite entre las provincia del Chaco y de Santiago del Estero. Tiene 50 m de diámetro y su edad se estima en algo menor a 4 milenios, en el Holoceno. El cráter está a la intemperie. El meteorito El Chaco ingresó con ángulo de 9° respecto al horizonte dejando un cráter elíptico por cono de penetración. Dicho cráter tiene un túnel de unos 16 m quedando enterrado el objeto a 5,5 m de profundidad. La altura del meteorito es de 2,2 m.


El territorio fue considerado sagrado por las antiguas etnias. Los Qom consideraban que las "rocas" eran gotas del sudor del sol y se les rendía culto diciéndose que cuando amanecía en días despejados se transformaban en troncos de árboles. Igualmente los qom y etnias vecinas como las de los mokoit y abipones suponían al área del Campo del Cielo como un sitio en el cual se encontraban íntimamente la Tierra y el Sol:: lo terrestre y lo celestial, lo común y lo divino.


Los Wichi conocieron el mito de parte de sus vecinos, transformándolo acorde a su sistema de creencias. Para los wichis la lluvia meteórica había ocurrido cuando los yaguares atacaron a la luna, quitándole algunos pedazos. Aunque menos perceptible, también en este mito parece haber una referencia a la fertilización de la Tierra, en este caso a partir de los efectos de la luna.


Para llegar al parque, a unos 170 kilómetros de la ciudad de Presidencia Roque Sáenz Peña, es necesario dirigirse hacia el oeste por la RN 16 hasta la localidad de Avia Terai, luego desviarse hacia el sur hasta llegar a Gral. Pinedo primero y a Gancedo después. La reserva puede visitarse en cualquier época del año aunque es un recomendable hacerlo entre los meses de mayo y octubre.

Este es otro de los maravillosos lugares que tenemos en el mejor país del mundo. Espero que les haya gustado mi post. Muchas gracias por leer. Todos sus comentarios son bienvenidos, excepto si son políticos, fuera de tema y ofensivos. Me despido por hoy. ¡Saludos a todos!



Otras maravillas argentinas:
El Aconcagua.
Los Esteros del Iberá.
Las Salinas Grandes.
La Antártida.
El Cono de Arita.
El Glaciar Viedma.
El Valle de la Luna Jujeño.
La Laguna del Diamante.
El Parque Nacional Monte León.
El Bosque de Arrayanes.
El lago Nahuel Huapi.
La Payunia.
El Pozo de las Ánimas.
La Laguna Verde.
El Parque Nacional Los Cardones.
El Palmar de Colón.






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