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Cómo cambiar de color de ojos para ser todo un alemán



¿Es posible cambiar de color de ojos?

La respuesta es sí. A pesar de que años atrás no quedaba otra opción que contentarse con el color de ojos que tus genes te habían proporcionado, hoy en día, como con muchas partes del cuerpo, tenemos la oportunidad de cambiarlo a nuestro gusto. Estos son los métodos que hemos descubierto para cambiar de color de ojos. Unos cuyo efecto dura sólo un tiempo y otros, que perdurará para siempre.

Los métodos para cambiar el color de tus ojos

Las 3 primeras son maneras de cambiar de color de ojos de forma permanente:

1. Tecnología láser – Si quieres tener los ojos azules, pero los tienes marrones

Lo primero que debes saber sobre esta técnica, que usa tecnología láser, es que todavía no ha sido aprobada en algunos países, como los EE.UU., pero ya se está practicando en otros, como México o Costa Rica.

El efecto de esta técnica es permanente y sus creadores son una empresa llamada Stroma Medical. ¿Cuánto cuesta? Unos 5.000 dólares.



Veamos cómo funciona.

Si bien existen otras formas de cambiar de color de ojos que veremos más adelante, que implican implantar algo en el ojo, en este caso, se fijaron en que al fin y al cabo, los ojos azules son simplemente producto de cómo se dispersa la luz en ellos. Que sean de color azul depende de la melanina que haya en una parte del ojo llamada estroma. Si tus ojos son marrones, habrá mayor cantidad de melanina que absorberá la luz, la cual se dispersará y reflejará en menor grado y hará que tengan este aspecto oscuro. Así, un ojo marrón y uno azul son exactamente iguales, la única diferencia es que uno tiene más melanina que el otro. ¿Solución? Quitar parte de la melanina con láser. De esta forma, la luz podría dispersarse por el ojo, reflejando longitudes de onda más cortas y mostrándose de color azul.



Los efectos de este procedimiento son para siempre y la intervención dura solamente 20 segundos. Eso sí, no verás los efectos de la misma hasta varias semanas después, pues el cuerpo no termina de deshacerse del pigmento muerto hasta que ha pasado un tiempo.

Por el momento, sólo 37 pacientes se han sometido a esta técnica y han conseguido que sus ojos pasen de marrón a azul, pero hay especialistas que ven muy arriesgada la técnica como para que llegue a popularizarse. Sus temores apuntan a un aumento de la presión en el ojo tras la intervención, que podría traducirse en glaucoma. No obstante, los responsables de Stroma Medical aseguran que este incremento de la presión sería mínimo.

2. Implantación de iris de silicona mediante cirugía

Esta es una operación que se suele realizar en casos de necesidad médica, como son los de personas que tienen el diafragma dañado o cuyo funcionamiento no es el correcto y provoca problemas de visión. No obstante, cuando se trata de motivos estéticos son cada vez más los especialistas que insisten en que nadie pase por este tipo de cirugía.



Este método para cambiar de color de ojos se basa en la implantación de un iris artificial. El paciente elige qué color de ojos desea y luego permanece unos 15 minutos siendo intervenido. Lo que ocurre durante este proceso es que se implanta quirúrgicamente un disco de silicona sobre el iris de la persona, cubriéndolo y mostrando solamente el color del nuevo, a quienes lo miren.

Aunque a algunas personas les ha resultado satisfactorio, los problemas que supone esta operación están por toda la red. Además, no sólo se presentan estas complicaciones nada más pasar por quirófano, sino incluso algunos años más tarde, de modo que nunca estás del todo seguro de que el proceso haya resultado realmente exitoso. ¿Qué efecto negativos podría tener esta intervención? Existen casos de glaucoma, visión borrosa, daños en la córnea e incluso pérdida de la visión.

3. Queropigmentación o tatuarte la córnea

La queropigmentación consiste, resumiendo, en hacerte un tatuaje corneal. Usando una tinta especial y la ayuda de tecnología láser, se pinta del color deseado -cualquiera que te guste- la córnea.

¿En qué consiste esta intervención paso a paso?

Primero se realiza una pequeña incisión en el globo ocular, de modo que quede un espacio, como una fina lámina, operable en el tejido corneal. Entonces, este hueco mínimo es rellenado con lo que se conoce como pigmentos micronizados de, como te decíamos, cualquier color que desees. Y, ¡voilà! El ojo tendrá el iris de la tonalidad que hayas elegido.



¿Qué pasa si te arrepientes?

Antes de hacer esta operación, se suele pedir a los pacientes que lleven lentes de contacto del color deseado durante un periodo de tiempo, para que se acostumbren a su nueva tonalidad y evitar que una vez han pasado por todo el proceso, se arrepientan de su decisión. Ahora bien, en el caso de que el arrepentimiento fuera total, existe la opción de retocar el color o cambiarlo, aunque no desaparecerá.

En un origen, esta técnica se usaba para ayudar a aquellas personas con córneas opacas debido a una enfermedad, por lo que lleva aplicándose más de una década. Posiblemente por este motivo es una de las opciones en las que más se confía a la hora de buscar un cambio de color de ojos por motivos puramente estéticos, ya que, a pesar de tener algunos riesgos leves como infecciones, alteraciones de la cornea… es, además, menos invasiva que la implantación de iris o el primer método con láser de esta lista.

4. Usar lentes de contacto de colores

¿Quieres cambiar de color de ojos, pero sólo en ocasiones especiales o horroriza pasar por un quirófano? Entonces, la opción de las lentes de contacto de colores es perfecta para ti.

Hay cientos de opciones cromáticas, algunas realmente fascinantes, que harán que tu mirada cambie temporalmente e incluso puedas tener los ojos de un color distinto cada día.



Lo más importante al usar estas lentes de contacto tan llamativas: Ser consciente de la necesidad de hidratar tus ojos a menudo, usando lágrimas artificiales y estar atento a cualquier molestia y consultar con un especialista en caso de experimentarla.





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