El corsario francés que extendió la bandera argentina...

El corsario francés que extendió la bandera argentina por Centroamérica




Si nos fijamos en las banderas de algunos países centroamericanos como Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica, nos daremos cuenta de una curiosa coincidencia. Todas emplean barras azules y blancas.

Esto no es ninguna coincidencia. En realidad todos estos diseños, ya sean verticales u horizontales, derivan de la misma bandera: la de la República Federal de Centro América. Ésta fue una federación que nació en 1824 formada por cinco estados. Precisamente los cinco cuyas banderas hemos mencionado. La República Federal sobrevivió hasta 1839, cuando los estados que la componían se convirtieron en países independientes.


El caso es que la bandera de la República Federal tampoco era una creación completamente propia. Sus semejanzas con la bandera argentina son más que evidentes. Y esto es así porque fue copiada para la ocasión por un corsario francés. Se llamaba Louis-Michel Aury.



Aury abandonó su carrera en la Armada francesa para hacer fortuna como corsario en América en 1802. Apoyando a las antiguas colonias españolas en sus guerras de independencia, siempre poniéndose del bando que mejor le convenía para sus intereses. Después de de intentar establecer una república independiente en la Isla de Amelia en Florida, de donde fue expulsado por los Estados Unidos, tomó la Isla de Providencia, en la costa de Nicaragua. Si en Amelia había utilizado una versión de la bandera mexicana como enseña oficial, en Providencia se le ocurrió copiar la de otro país recientemente independizado, las Provincias Unidas del Río de la Plata (el embrión de lo que más tarde se llamaría Argentina).



La nueva bandera ondeó durante tres años en la Isla de Providencia, hasta que fue anexionada por la Gran Colombia (unión de Venezuela y Nueva Granada), país que existió hasta 1831.

Aury moriría en 1821, pero su diseño de bandera sería adoptado por los círculos independentistas en toda Centroamérica. Así, será adoptada por la República Federal de Centro América cuando se constituye en ese mismo año 1821, añadiéndole su escudo de armas: un sol entre cinco montañas.



Una vez independizados los cinco países que la conformaban, cada uno mantuvo el esquema de colores blanco y azul. No obstante Costa Rica, con el propósito de diferenciarse de las demás, oscureció el color azul y añadió el rojo inspirado en la Revolución Francesa. Guatemala cambió a un diseño vertical en 1871, después de experimentar con la inclusión de la bandera española entre 1858 y 1871. Honduras y El Salvador también introdujeron pequeños cambios, quedando sólo la bandera nicaragüense como exactamente idéntica a la original, salvo por la sustitución de la leyenda.






FIN