El género de hormigas que más se ha extendido






El género de hormigas que más se ha extendido por la Tierra




Esta extraña especie de Pheidole, descubierta en 2008, se encuentra solo en dos pequeñas islas del Pacífico. La función de las espinas de tamaño exagerado es desconocida. (Foto: Eli M. Sarnat, AntWeb)





Aproximadamente la décima parte de las hormigas del mundo pertenece a un único género de entre los 323 existentes, el conocido como Pheidole.

Las hormigas de este género ocupan nichos en ecosistemas diversos, desde selvas a desiertos. Sin embargo, hasta ahora los entomólogos nunca habían tenido una perspectiva global de cómo evolucionaron y se extendieron por la Tierra las numerosas especies del Pheidole.

El equipo internacional de Evan Economo, del Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa en Japón, y Eli M. Sarnat, de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, Estados Unidos, comparó secuencias genéticas de 300 especies de Pheidole de todo el mundo. Estos científicos utilizaron dichas secuencias para construir un árbol genealógico evolutivo que muestra cuándo y dónde evolucionó cada especie a partir de otra anterior.

Al mismo tiempo, en un esfuerzo paralelo, recorrieron la literatura científica, museos de todo el mundo y grandes bases de datos para agregar toda la información adicional posible sobre dónde viven en la Tierra las aproximadamente 1.200 especies del género Pheidole, creando un mapa de áreas de distribución geográfica para cada una de tales especies.

Uno podría pensar que con cientos de especies viviendo en casi cada continente, se han producido muchos movimientos poblacionales y colonizaciones de estas hormigas en todo el mundo. Sin embargo, lo que el equipo de Economo halló fue que el género se dividió en dos grupos principales de parientes evolutivos: uno en América, y otro en Europa, Asia, África y Australia. Las Pheidole evolucionaron primero en América, desde una especie a más de seiscientas. Entonces, una de esas especies colonizó el resto de los continentes, donde evolucionó hasta convertirse en otras seiscientas especies.

El interés de esta investigación va mucho más allá del meramente académico en el marco de la entomología. Por ejemplo, muchos ecólogos se valen de las hormigas para conocer mejor la evolución y los ecosistemas terrestres, ya que en casi todos viven hormigas. En ese sentido, estos insectos son un referente magnífico. A ello contribuye el hecho de que son abundantes en la mayor parte de los ecosistemas, hasta el punto de que suman tanta biomasa como todos los vertebrados combinados. Además, tienen importantes papeles ecológicos, como la aireación del suelo, el reciclaje de nutrientes y la dispersión de semillas vegetales.

Otra necesidad de estudiar a fondo las especies y poblaciones de hormigas deriva del hecho de que tienen también consecuencias económicas para los humanos, algunas buenas y otras muy malas; ciertas especies de hormigas se convierten en fuente de plagas y causan miles de millones de dólares en daños.