Popular channels

Fósiles dan pistas sobre el tan buscado antepasado

Fósiles dan pistas sobre el tan buscado antepasado de la especie humana más extraña




Restos de 700.000 años de antigüedad procedentes de Indonesia, podrían dilucidar los oscuros orígenes de los "hobbits" en nuestro árbol genealógico.

A menudo se dice que cada familia tiene una oveja negra. Entre las especies que componen la familia humana, esa oveja es sin duda Homo floresiensis. Apodado el hobbit, esta criatura medía algo más de un metro de altura, con piernas cortas, pies grandes y un pequeño cerebro del tamaño de un pomelo –todos ellos rasgos primitivos asociados con los ancestros humanos de hace millones de años–. Sin embargo, H. floresiensis vivió en la isla de Flores, en Indonesia, hasta hace tan solo 60.000 años, punto en el que la especie humana con proporciones corporales y cerebrales modernas –incluyendo H. sapiens y neandertales– estaba bien establecida en otras partes del mundo.


El cráneo de un humano anatómicamente moderno (derecha) hace ver pequeño el cráneo de Homo floresiensis del yacimiento de Liang Bua en Flores (izquierda). El área de la mandíbula resaltada en azul muestra el área anatómica conservada en la nueva mandíbula fósil de Mata Menge.

¿Cómo llegaron los hobbits de Flores a tener esas características de otra época? Los científicos han estado desconcertados sobre esta cuestión desde que en 2004 se dieron a conocer los restos extraños, que se encuentran en una cueva llamada Liang Bua en la zona occidental de Flores. Ahora han surgido nuevos hallazgos en otro yacimiento de la isla. Sus descubridores dicen que estos fósiles, que datan de hace 700.000 años, ofrecen luz sobre el misterioso origen de los hobbits. Sin embargo, otros investigadores no están tan seguros.



Homo florensis es una especie de humano diminuta que habitó en la isla de Flores en Indonesia hasta tan recientemente como 60.000 años. Reconstrucción hecha por Atelier Elisabeth Daynes. Crédito: Kinez Riza

Hasta la fecha, los paleoantropólogos se han centrado principalmente en dos hipótesis excluyentes sobre como evolucionó H. floresiensis. La primera sostiene que desciende de H. erectus, una especies más alta, con un cerebro más grande que fue el primer miembro de la familia humana en extenderse fuera de África hacia otras partes del mundo. En este escenario, el cuerpo y el cerebro diminutos de H. floresiensis evolucionaron después de que su antepasado llegara a Flores, como adaptación a la disponibilidad limitada de comida en la isla. Tal enanismo es bien conocido en otras especies de grandes mamíferos que colonizan islas, incluyendo miembros de la familia del elefante, pero nunca antes había sido documentado en seres humanos.

La segunda explicación postula que H. floresiensis desciende de un ancestro más primitivo que de por sí tenía el cuerpo y el cerebro pequeños, posiblemente H. habilis o un miembro del género Australopithecus. En este escenario, H. floresiensis ya habría sido pequeño cuando llegó a Flores, conservando esas características primitivas –así como otras que se encuentran en el brazo, la muñeca, la mano y los pies– de su antepasado directo. Pero antepasados tan ​​primitivos nunca han sido descubiertos fuera de África.

Un tercer escenario, presentado por una minoría pequeña pero ruidosa, es que los restos no representan una especie distinta en absoluto, sino que pertenecen a individuos H. sapiens que tenían algún tipo de trastorno del desarrollo.

La ausencia de fósiles humanos en Flores que sean más antiguos que los restos de Liang Bua ha obstaculizado los esfuerzos por poner a prueba estas hipótesis. Hasta ahora. En un par de artículos publicados el 9 de junio en Nature, D. Gerrit van den Bergh y Adam Brumm de la Universidad de Wollongong en Australia y sus colegas anunciaron el descubrimiento de una colección de fósiles humanos en un yacimiento en el centro de Flores llamado Mata Menge que data de hace 700.000 años. Los investigadores han asignado provisionalmente los fósiles –un trozo de una pequeña mandíbula inferior y seis pequeños dientes aislados pertenecientes a al menos tres individuos– a H. floresiensis y sugieren que representan el ancestro directo de los hobbits de Liang Bua.




Los investigadores han recuperado un trozo de mandíbula inferior (arriba) y varios dientes del yacimiento de Mata Menge en Flores. Los restos datan de hace 700.000 años y son tan pequeños como los restos del mucho más joven H. floresiensis encontrados en el yacimiento de Liang Bua. Crédito: Kinez Riza


Análisis de la mandíbula y los dientes nuevos mostró que son similares en tamaño y forma a sus homólogos de Liang Bua, aunque menos especializados en varios aspectos, que es lo que uno esperaría ver en un hobbit ancestral. Los autores señalan que otras pruebas de Mata Menge y Liang Bua son compatibles con esta estrecha relación entre los dos grupos: las sencillas herramientas de piedra en ambos yacimientos son notablemente similares, también. El equipo también comparó la mandíbula y los dientes de Mata Menge con los de otras especies, incluyendo humanos Australopithecus y Homo habilis, y concluyó que, en general, su hallazgo había evolucionado más que esas especies, con características que recordaban H. erectus. Por lo tanto, argumentan, sus resultados apoyan la hipótesis de que H. floresiensis es un descendiente enano de H. erectus en lugar de descender de un ancestro humano más primitivo.

La restos de Mata Menge dan indicios de que este enanismo se produjo a una velocidad sorprendente. La evidencia más antigua conocida de humanos en Flores –una colección de herramientas de piedra de un yacimiento llamado Wolo Sege– data de hace alrededor de un millón de años. No han aparecido restos humanos asociados con esas herramientas antiguas, pero si fueron hechas por el gran antepasado de las personas diminutas de Mata Menge que vivieron hace 700.000 años, entonces el pequeño tamaño corporal de los hobbits podría haber evolucionado en quizás solo 300.000 años. Esa rápida disminución contrasta significativamente con la tendencia evolutiva que se ve en otros fósiles humanos del Pleistoceno, que se extiende en el tiempo desde hace unos 2,6 millones hasta 11.600 años. "El tamaño del cuerpo y el cerebro humano incrementó en el Pleistoceno, pero Flores demuestra que no fue unidireccional", dijo Van den Bergh durante una teleconferencia de prensa el 6 de junio.

Fósiles de animales encontrados en el lugar muestran que los seres humanos de Mata Menge vivían en un hábitat similar a una sabana, cerca de pastizales y agua dulce. Roedores, cocodrilos, parientes de los elefantes llamados stegodontes, dragones de Komodo y una gran variedad de aves compartían su mundo. Se desconoce si la diminuta gente podría haberse comido a alguna de estas criaturas; sus herramientas de piedra habrían permitido la carnicería, pero los investigadores no encontraron marcas de corte en ninguno de los huesos de animales.

Paleoantropólogos que no participaron en el nuevo descubrimiento llaman los hallazgos emocionantes e importantes. "Han argumentado de manera muy sólida" sobre el vínculo entre los fósiles de Mata Menge y los restos de Liang Bua, comenta Fred Grine de la Universidad de Stony Brook, un experto en dientes humanos tempranos. Apunta que el pequeño tamaño de los nuevos especímenes sería suficiente para sugerir tal relación; las similitudes en la forma fortalecen la afirmación. Grine comparte la opinión del equipo de que los restos apoyan la noción de que H. floresiensis es un descendiente enano de H. erectus. Añade que los nuevos fósiles entierran la idea de que los hobbits eran individuos H. sapiens enfermos. Es "difícil sostener esto con otro yacimiento sustancialmente más antiguo que preserva el mismo tipo de material", explica.




Incisivos y molares se encuentran entre los hallazgos de Mata Menge. Crédito: Kinez Riza


Sin embargo, otros expertos tienen reservas sobre las afirmaciones del equipo. Shara Bailey, de la Universidad de Nueva York, que también se especializa en dientes humanos fósiles, dice que nada acerca de los especímenes de Mata Menge los une al H. floresiensis de Liang Bua, aparte de, posiblemente, el pequeño tamaño de la mandíbula inferior. Las características de la forma de los dientes de Mata Menge no demuestran un vínculo, sostiene, a pesar de que tampoco descartan tal vínculo. Bailey añade que el descubrimiento de un tercer premolar inferior (P3 en la jerga de los anatomistas) en Mata Menge podría ayudar a resolver el asunto, debido a que ese diente tiene una forma muy particular en los H. floresiensis de Liang Bua. "Si encuentran un P3 que se parece mucho al P3 [de Liang Bua], entonces estaría convencida", dice ella.



Adam van Arsdale de la Universidad de Wellesley, que se especializa en mandíbulas fósiles humanas, expresa dudas similares sobre el argumento de que los restos de Mata Menge representen el ancestro directo de los hobbits de Liang Bua. "Soy escéptico de que la morfología de las muestras que tienen sea suficiente para verdaderamente excluir relaciones específicas entre el material de Mata Menge y otros linajes del Pleistoceno", dice. Es decir, los nuevos hallazgos no son un diagnóstico suficiente como para descartar otras alternativas posibles sobre el lugar en el árbol genealógico humano donde pertenecen.

Más fósiles definitivos pueden llegar. "La búsqueda sigue", comentó Brumm en la teleconferencia de prensa. Ahora él y sus colegas están excavando sedimentos en Mata Menge que datan de hace 900.000 años y también otros yacimientos anteriores, en la región de la Cuenca Soa de Flores. Encabezando su lista de deseos: "piernas y brazos, muñecas y pies, que es donde aparecen las características realmente curiosas de floresiensis".








deja tus 10 puntos y siganme los buenos
gracias
0
0
0
0No comments yet