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Interna y armado de las listas del PJ 1983

Introducción:
La muerte del General Perón, líder del Partido Justicialista, ocurrida el 1 de Julio de 1974 aceleró el proceso de lucha interna dentro de las distintas corrientes del partido por la toma del poder. Su viuda María Estela Martínez de Perón, que ocupaba la vicepresidencia de la nación, asumió el cargo de presidente del país y del partido político más grande de Sudamérica. La situación general de país presentaba un deterioro económico significativo, en donde la dinámica de la violencia política afecto a distintos ámbitos de la sociedad. El golpe militar del 24 de Marzo de 1976, llamado Proceso de Reorganización Nacional, suspendió toda actividad partidaria. Encarcelando a los máximos dirigentes del Partido Peronista que aún se encontraban en el país dejando para el futuro la definición sobre el liderazgo político del partido.
Después de la derrota en la guerra de Malvinas el gobierno militar empezó a transitar sus últimos meses en el poder. El 1 de julio de 1982 el Gral.Bignone asume el cargo de presidente de facto. En su discurso inaugural se pronuncia “Asumo el gobierno con la clara misión de institucionalizar el país a mas tardar en marzo de 1984” . La jornada de protesta del 16 de diciembre de 1982 que llevo la consigna de “Marcha del pueblo por la Democracia y la Reconstrucción Nacional” convocada por la Multipartidaria , organismos de derechos sociales y derechos sociales, tuvo una masiva participación popular acelerando los tiempos electorales. A fines de enero de 1983 la Comisión de Asesoramiento Legislativo anticipó que el 30 de marzo de 1983 vencería el plazo de los partidos políticos para sumar partidarios.
En la segunda quincena de febrero de 1983 el presidente Bignone se reúne con la mayoría de los representantes de los partidos políticos para fijar el cronograma electoral. Los lideres que asistieron a la reunión en representación de los partidos políticos fueron: Carlos Contin (UCR),Francisco Manrique (PF), Arturo Frondizi (MID), Deolindo Bittel (PJ), Francisco Cerro (DC), Emilio Gianino (PDP),Abelardo Ramos (FIP), Eduardo Massera (PDS), Alvaro Alsogaray (UCD) y Oscar Alende representante del Partido Intransigente (PI) que rechazo participar de la reunión. El cronograma electoral fijó las fecha de las elecciones para el 30 de Octubre de 1983 y la asunción presidencial para el 30 de enero de 1984.
El objetivo del trabajo es analizar el armado de las listas del partido justicialista para las elecciones de 1983, señalando las dificultades a superar por la desestructuración que sufrió el partido por la dura represión de la dictadura militar y los plazos electorales impuestos por la apertura democrática sumado a la dinámica política de la época. La idea general es detallar las facciones internas en que se dividía el partido, describir el reposicionamiento de los sobrevivientes del ultimo gobierno peronista de 1976, el papel jugado por la dirigencia sindical en el armado del partido y la definición de la candidatura presidencial. Las fuentes para realizar el desarrollo del trabajo serán diarios, revistas políticas y partidarias de la época, libros de historia reciente y relatos escritos de los principales protagonistas de la dirigencia partidaria.

El Partido Justicialista desde 1982

Los extremismos han sido siempre necesarios en las primeras etapas de la evolución, pero la sedimentación los va paulatinamente borrando hasta desaparecer, para resurgir cuando se inician nuevos ciclos evolutivos
Juan Domingo Perón, Marzo de 1945
El mapa interno del partido peronista en 1982 sufrió profundos cambios con respecto al que gobernó al país hasta marzo de 1976. No existían casi vestigios de la organización Montoneros, diezmados por la represión o en el exilio, ni tampoco de los partidarios lopezrreguistas que se habían unido al aparato represivo del gobierno militar y que se encontraban en retirada ante la apertura democrática. El sector sindical fue uno de los tantos sectores que sufrieron la persecución política de la dictadura militar. No solo se atacó a los más combativos, sino también a los activistas sindicales, desestructurando la columna vertebral del movimiento peronista. La CGT fue primero intervenida y luego legalmente disuelta. Pese a ello el sindicalismo se reorganizó en dos sectores: a) un sector "confrontacionista" con la dictadura, llamado primero "los 25" y luego CUTA y finalmente CGT-Brasil; y b) un sector "dialoguista" con la dictadura llamado primero CNT y luego CGT-Azopardo.
A comienzos de 1982 el partido justicialista había podido reestructurar su base política. La presidencia del partido era ejercida por Isabel Perón desde su exilio en España. La vicepresidencia primera era ocupada por Deolindo Felipe Bittel, dirigente chaqueño de amplia trayectoria política dentro del peronismo, electo gobernador de su provincia en dos oportunidades. Cara visible del peronismo en época de la dictadura militar participó en un duro informe presentado en 1979 a la Comisión de Derechos Humanos . Estaba secundado por Lázaro Roca como secretario general, quien ocupó el cargo de presidente de la Cámara de Diputados durante el gobierno de Isabel Perón, de orientación ultra verticalista. El Secretario político del Consejo Nacional era Herminio Iglesias militante peronista histórico del partido de Avellaneda en el conurbano bonaerense. Le gustaba hacer política en medio del desorden, estuvo preso en épocas de la resistencia peronista , en los años 70 mantenía buenas relaciones con la dirigencia sindical cercana a José Ignacio Rucci y posteriormente a Lorenzo Miguel. Torcuato Fino como apoderado nacional, de militancia histórica dentro del peronismo, apoderado de las 62 organizaciones mantenía vínculos directos con Lorenzo Miguel. Durante el resto del año los dirigentes peronistas se organizaron en distintas agrupaciones internas .

Agrupación Líder Político
MUSO (Movimiento, Unidad, Solidaridad y Organización) Antonio Cafiero

Seguidores destacados
Miguel Unamuno, Miguel Santos Casale, Carlos Corach, José Rodriguez, Irma Roy, Alberto Iribarne, Oraldo Britos, Roberto Digon y Carlos Garcia de la CGT de los 25.


Convocatoria Peronista Carlos Grosso
Seguidores destacados
Miguel Toma, Julio Guillan, José Manuel de la Sota, José Octavio Bordón, Roberto Carigliano,

Lealtad y Unidad Carlos. S.Menem
Seguidores destacados
Carmelo Diaz (también cercano a Carlos Grosso)

Coordinadora de Acción Justicialista Angel Romero
Abogado de Isabel Perón




Agrupación Líder Político
Movimiento de Reafirmación Doctrinaria Raúl Matera
Seguidores destacados
Nicolás Argentano, Juan Rachini (sindicalista de Aguas Gaseosas), el ex diputado Rodolfo Tecera del Franco y el ex diputado Luis sobrino Aranda (un colaborador de Massera y amigo de López Reja)

Pensamiento y Acción Justicialista Juan Labaque
(Seguidores de Isabel Perón – Línea Verticalista) Pedro Arregui

Ortodoxia y Lealtad Carmelo Amerixe
(Seguidores de Isabel Perón – Línea Verticalista) Humberto Martiarena

Comisión de Gestión y Enlace Roberto Ares
(Ex Guardia de Hierro)
Seguidores destacados
Ricardo Guardo, Benito Llambi y Virginia Sanguinetti entre otros.

Intransigencia y Movilización Peronista Vicente Saadi
(Izquierda peronista y grupo de con diferente de adhesión a Montoneros)
Seguidores destacados
Andrés Framini, Nilda Garre y Susana Valle

Otros sectores menores eran: Grupos de Trabajo Justicialista del dirigente de Luz y Fuerza Juan José Tacone; Línea Azul y Blanca del coronel retirado Vicente Damasco ex ministro del Interior de Isabel Perón; y Justicialismo para la Proyección, de Jorge Paladino, el ex delegado personal de Perón. Dentro de este panorama también había figuras políticas que no se encontraban enroladas en ninguna línea sectorial como era el caso del constitucionalista Ítalo Argentino Luder. La revista Movimiento en su tapa de diciembre de 1982 bajo la consigna “Todos unidos triunfaremos “publico las 18 fotografías de los dirigentes que formaban parte del variado espectro que tenía el partido justicialista. La revista exhibía los rostros de Isabel Perón, Deolindo Felipe Bittel, Lorenzo Miguel, Angel Federico Robledo, Ítalo Argentino Luder, Antonio Cafiero, Saúl Ubaldini,Julio Romero, Vicente Leonidas Saadi, Julio Guillan, Carlos Saúl Menem, Felipe Sapag,Jose Maria Rosa, Eloy Camus, Raúl Matera, Humberto Martiarena, Roberto Ares y Aberto Rocamora
El sindicalismo aporto jugadores claves para la organización del partido justicialista con vistas a la apertura democrática. Uno de ellos fue el líder sindical de la Unión Obrera Metalurgica y de las 62 Organizaciones Lorenzo Miguel, detenido tras el golpe militar y puesto en arresto domiciliario a partir de 1978. A partir de ese momento comenzó a restaurar los hilos del poder en la conducción sindical que había logrado tener anterior al momento del golpe de estado. Otro dirigente sindical era Saúl Ubaldini cervecero participe de la Comisión de los 25 que organizó el primer paro contra la junta militar en 1979, siendo Secretario General de la CGT Brasil apadrinado por la Comisión de los 25,las 62 Organizaciones Peronista y Lorenzo Miguel. La secretaria general de la CGT Azopardo estaba a cargo de Jorge Alberto Triaca proveniente del sindicato del plástico. Durante el gobierno de Isabel Perón enfrentó las medidas económicas del ministro de economía Celestino Rodrigo y al secretario personal de la presidente López Rega. Durante los años finales de la dictadura militar mantuvo una relación directa con los líderes militares y enfrento a Saúl Ubaldini en la organización de la unidad sindical.

La lista electoral del 83

Los que gobiernan, los que conducen la política, los que la conducen en el campo estratégico y los que la conducen en el campo táctico, deben empujar desde el puesto que les ha correspondido, y al que tienen derecho, y empujar lealmente y corriendo ligero, pero no haciéndole zancadillas al que corre al lado para hacerlo caer y ganar él.”
Juan Domingo Perón, Conducción Política


El 18 de octubre de 1982 el partido justicialista realizó en el estadio de Atlanta por primera vez durante la dictadura militar un acto rememorativo al “Día de la Lealtad” . El acto contó con una amplia participación de la militancia, donde se registraron incidentes entre las líneas de la izquierda y la derecha peronista. El sindicalista metalúrgico Lorenzo Miguel participó en el acto, que al momento en que se desata el enfrentamiento de las facciones se dirigió a la concentración “Algunos siguen insistiendo con que si Evita viviera seria montonera. Nosotros estamos convencidos que sería peronista” . Intransigencia y Movilización, agrupación liderada por Vicente Saadi, en donde participaban militantes de la izquierda peronista y de la agrupación Montoneros, emitió una declaración respondiéndole a Lorenzo Miguel. En la misma Saadi lo acusa de “botón”. Posteriormente Nilda Garre echó a correr un rumor que jugaría un papel muy importante en la campaña electoral en 1983 afirmando que Lorenzo Miguel se expresó así porque estaba preparando un acuerdo con algún sector militar.
El enfrentamiento entre las barras volvió a poner sobre el mapa político del partido peronista el fantasma de la confrontación entre los extremos ideológicos. El acto en Atlanta dejó en claro que las heridas del pasado no estaban cerradas. Este hecho preocupo a la dirigencia política del partido peronista, el hecho violento podría ser utilizado por el partido radical en la campaña electoral. El líder de la CGT Azopardo Jorge Triacca también tomo nota del hecho para criticar al líder de las 62 Organizaciones Lorenzo Miguel. En declaraciones a un diario local se pronuncia “Lo que ocurrió en Atlanta es una consecuencia de quienes pretenden mantener su dominio a través del agravio y la descalificación. Ya no se pueden insistir en acusar de Montoneros, zurdos o infiltrados a los que le piden democracia interna. Basta de fantasmas y de asustar a la gente para quedar bien con los militares” .
Finalizado el plazo dispuesto por el gobierno militar para el periodo de afiliaciones a los partidos políticos, el 31,4 del padrón electoral se había afiliado a un partido político. El justicialismo encabezo la lista con 3.005.355 afiliados, seguidos por el radicalismo con 1.410.123; el desarrollismo, con 143.759; y los intransigentes, con 81.014. El partido Comunista ocupaba el quinto puesto con 76.405 y luego continuaban: Línea Popular, 75.068;Democracia Cristiana ,67.052; el Partido Autonomista(Corrientes), 43.247; el PSD,38.422 y la UCD 639, entre otros. Estos datos dejan en claro que el partido justicialista mantenía un caudal político propio después duros años de represión y persecución política.
Durante el primer semestre de 1983 las reuniones políticas dentro del partido comenzaron a sucederse en forma ininterrumpida para conformar la fórmula presidencial. Las distintas líneas internas del partido comenzaron a proclamar a sus respectivos candidatos para encabezar la lucha por la precandidatura a la presidencia de la nación para las elecciones de octubre de 1983. La búsqueda en los sectores sindicales del apoyo político para sustentar la precandidatura presidencial demostraba lo debilitado que se encontraba la dirigencia política para formular una estrategia al margen del sindicalismo peronista. La definición de las candidaturas provinciales se dio por intermedio de una elección interna complicada que abarcaría a todo el país. En las elecciones internas peronistas los votantes no superaron el promedio el 60 % del padrón de afiliados y hubo caso en el Gran Buenos Aires en que apenas cubrieron un 30 %. En donde las figuras de Luder, Cafiero, Bittel, Robledo y Matera fueron los precandidatos principales para el cargo de presidente de la Nación.
Los afiliados peronistas de la provincia de San Luis fueron los primeros en concurrir a las urnas donde triunfo la línea que impulsaba la candidatura de Antonio Cafiero. San Juan y La Pampa le dieron su respaldo a Luder; mientras Entre Ríos respaldó a Cafiero, en Chaco triunfo Bittel que se tradujo en un respaldo en la candidatura en Cafiero. En Santa Cruz el triunfo de Arturo Puricelli también volcó su preferencia a Cafiero, Luder acumulo preferencias en Cordoba, Mendoza ,Formosa, Santa Fe y Chubut. Catamarca fue el único distrito en que Intransigencia y Movilización pudo ganar una interna de la mano de Vicente Saadi. En Rio Negro, Santiago del Estero, Tucumán, Salta y Jujuy se volcaron hacia Luder conjuntamente con Neuquén.
Los distritos más importantes del país la provincia de Buenos Aires y la Capital Federal fueron escenario de fuertes disputas internas. La elección interna se realizo en la misma fecha para ambas jurisdicciones: el 14 de agosto de 1983. La resolución de las internas porteñas y bonaerenses se dieron en el mismo momento en que comenzaba la definición de la candidatura presidencial. En estos distritos la injerencia del poder sindical jugó un papel clave en la elección de los candidatos a congresistas y consejeros de la provincia de Buenos Aires y la Capital Federal. En la definición de la interna de la Capital Federal el líder de las 62 Organizaciones Lorenzo Miguel había llegado a conformar una lista de amplio espectro. La provincia de Buenos Aires tendrá la particularidad de sumar a la competencia por la gobernación a Antonio Cafiero que había sido desplazado de la candidatura presidencial.
En la Capital Federal en la lista “Azul Unidad” se sumaron distintos frentes ideológicos, se agruparon candidatos de las 62 Organizaciones, MUSO, Intransigencia y Movilización, Comisión de Gestión y Enlace (ex Guardia de Hierro) y Frente de Unidad Peronista. La lista “Azul Unidad” estaba encabezada por Carlos Ruckauf, ministro de trabajo del gobierno de Isabel Perón vinculado desde los 70 con Lorenzo Miguel. Ésta lista se enfrentó a la “Verde” de Julio Guillan, miembro de la vieja guardia sindical que en la década del 60 militó en la CGT de los Argentinos (contracara de la vandorista CGT Azopardo). Los candidatos a diputados triunfantes en la interna pertenecían a las 3 líneas internas que se perfilaban con los candidatos principales para la disputa por la presidencia. Julio Barbaro (luderista) en 1972 había llegado a ser secretario general del peronismo de Capital y diputado nacional en 1973; Juan José Minichilo dirigente mercantil de amplia trayectoria en el peronismo, Luis Santos Casale y Celestino Blanco (los tres pertenecientes a las 62 Organizaciones); Miguel Unamuno y Roberto Garcia (MUSO); Amadeo Genta (municipales porteños) y Eduardo Vaca (luderista). Los candidatos a senadores nacionales serían Ruckauf y Taccone.
En 1973 el padrón de la provincia de Buenos Aires representaba el 35,69 % del total nacional, diez años después llegaría al 36,70 %.El incremento representaba a 1.462.810 ciudadanos en condiciones de votar con respecto a la década anterior . La provincia de Buenas Aires, enorme en su dimensión no fue recorrida por ninguna fuerza interna durante los años del régimen militar, provocando una profunda desconexión entre los 125 distritos que la componían. La disputa de la interna bonaerense estuvo centrada en cinco líneas bien diferenciadas. La lista Azul (Herminio Iglesias), Azul y Blanca (Guardia de Hierro, anchoneristas y sectores independientes), Celeste (MUSO) y Marrón (luderistas). Su manejo político en la interna peronista bonaerense le permitió obtener la mayoría de congresales mediante pactos con las listas en que convergían las posiciones más verticalistas del movimiento peronista. El 14 de agosto los resultados de la interna dieron por ganador a Herminio Iglesias con cerca de doscientos congresales, más los votos de las líneas de Diego Guelar y la Guardia de Hierro para impulsar su candidatura en el Congreso Nacional Justicialista.
La elección de la formula a la presidencia de la nación comenzó a despejarse entre finales de agosto y comienzos de septiembre de 1983. La Carta Orgánica Nacional del Partido Justicialista en su artículo 26 establece la forma para la elección de los candidatos a presidente y vicepresidente “Internas Abiertas: Los candidatos partidarios a Presidente y Vicepresidente, serán elegidos por el voto directo de los afiliados y tomando a toda la Republica como distrito único” . La complejidad de la interna peronista sumado a la necesidad de responder a la candidatura del partido radical que ya se había resuelto un mes antes llevo a un pequeño grupo de notables Luder, Cafiero, Bittel, Iglesias y Lorenzo Miguel a realizar una reunión cumbre para resolver la fórmula presidencial. La idea general era la búsqueda de una formula de unidad para evitar la fractura del partido y su debilitamiento para las próximas elecciones. Lorenzo Miguel tenía su candidato en la figura de Ítalo Luder, que llego al peronismo en 1949 cuando trabajo junto a Arturo Sampay en el proyecto de reforma constitucional . Su última tarea de militancia antes de empezar la carrera presidencias fue como defensor de la ex presidenta Maria Estela Martinez de Perón. Luder no había participado en forma activa en ninguna de las líneas internas del partido manteniéndose al margen del desgaste político que ocasionaría el enfrentamiento por un espacio político dentro del partido. La consolidación de la figura de Luder para las candidatura solo podía darse si se pactaba con Antonio Cafiero para que resignara sus pretensiones presidenciales ofreciendo la gobernación de la provincia de Buenos Aires.
El grupo sindical de los 25 impulsaba a Cafiero en caso de no poder llegar a la presidencia su postulación a la gobernación de la provincia de Buenos Aires. El desplazamiento de Cafiero de la lucha presidencial hacia la gobernación de la provincia abrió un nuevo enfrentamiento con Herminio Iglesias que había obtenido la mayoría de los convencionales en las elecciones internas. Luder debió volver a negociar con Cafiero y Herminio Iglesias, ofreciendo la formula Cafiero-Iglesias que fue rechazada por Herminio dejando al distrito bonaerense al punto de la ruptura. El 3 de septiembre se realizo la convención nacional para la elección de los candidatos de todos los distritos. Este primer intento por formalizar el Congreso Nacional Justicialista fracasa por la crisis del distrito bonaerense. El llamado a un cuarto intermedio por 48 horas facilitaría el desarrollo de reuniones para destrabar el conflicto. La reunión central estuvo en el encuentro entre Luder y Herminio Iglesias, donde Ítalo Luder para consolidar su postulación para la candidatura a la presidencia de la nación se compromete a apoyar la candidatura de Herminio a la gobernación de la provincia dejando a Antonio Cafiero fuera del reparto político, recibiendo el consuelo de Lorenzo Miguel. Un último intento de ocupar un espacio político lo realizaron los partidarios de Isabel Perón fracasando en su intento al no obtener el apoyo necesario. El 6 de Septiembre de 1983 por aclamación se vota la fórmula del binomio presidencial Ítalo Luder –Deolindo Felipe Bittel.

Conclusión

El partido justicialista en 1982 tuvo la difícil misión de emprender una tarea de reconstrucción de sus estructuras internas tras sufrir una feroz represión y persecución de todos sus dirigentes políticos en los distintos niveles de conducción durante la dictadura militar. Con una doble misión a resolver como eran recomponer la mística peronista sin su máximo líder presente y dejar en el pasado los últimos años de la gestión del gobierno de Isabel Perón. La pesada herencia de la gestión anterior del gobierno justicialista caracterizado por el descontrol económico y la violencia política, limitaba la posibilidad de maniobra de los dirigentes para poder exponer ante la sociedad una nueva imagen del partido más grande de Latinoamérica.
La dirigencia política tuvo que institucionalizar el partido para recomponer su estructura partidaria en un tiempo límite. La formación de nuevos liderazgos dentro del partido no contó con los tiempos políticos necesarios para poder recuperar las generaciones perdidas durante la última dictadura militar. La estructura verticalista del movimiento peronista persiguió a los dirigentes en la construcción del partido. La búsqueda de la bendición de la viuda de Perón en su exilio en España no hacía más que marcar la debilidad política de las distintas líneas internas dentro del partido con técnicas verticalistas del pasado. Los sobrevivientes del último gobierno peronista que utilizaron prácticas, discursos y métodos generaron el rechazo entre el electorado . En la declaración de Ítalo Luder a un matutino luego de octubre de 1983 deja claro las dificultades que tuvieron que resolver “La lucha se ha llevado adelante en circunstancias bastante difíciles por la ausencia del general Peron, por los medios precarios y por la necesidad de reorganizar el partido con una metodología inédita para nosotros.” Como señala Levitsky el peronismo tenia orígenes populistas, creado por un líder sumamente personalista que nunca desarrollo una organización jerárquica disciplinada, frustrando el mismo Perón cualquier intento por crear reglas internas estables .
Los actores políticos en 1983 no pudieron desprenderse del legado recibido de la gestión anterior del gobierno peronista que es derrocado en 1976. La cúpula dirigencial confiaba que la mística peronista que tenia sobre el imaginario de la sociedad argentina sería suficiente para asegurar el triunfo electoral de octubre de 1983. El resultado final de la elección de la fórmula presidencial demostró la debilidad de la estructura partidaria que no pudo encausar su discurso político al momento de apertura política que reclamaba la sociedad argentina. Solo el partido ganaría las elecciones sin importar los hombres que dirigieran la estructura partidaria, relegando los cambios de métodos y hombres para un futuro cercano pero con el gobierno en manos de un hombre del peronismo en el poder. Herminio Iglesias lo resume en este pensamiento “El 30 de Octubre no gana Herminio, no gana Luder, va a ganar nuevamente el general Perón” . .
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