Las Drogas | Tipos, Efectos y Consecuencias en el Organismo.





Buenas, hoy les hablare de los tipos de drogas, espero que les sirva esta información que no es menor en el día de hoy.




Drogas depresoras
Droga psicoestimulante
Droga alucinogena
Drogas inhalantes
Drogas y cerebro




Recuerda que puedes seguirme y así verás los próximos aportes que iré subiendo.







Empecemos...



Drogas y Drogadicción





La drogadicción es una enfermedad que consiste en la dependencia de sustancias que afectan el sistema nervioso central y las funciones cerebrales, produciendo alteraciones en el comportamiento, la percepción, el juicio y las emociones. Los efectos de las drogas son diversos, dependiendo del tipo de droga y la cantidad o frecuencia con la que se consume. Pueden producir alucinaciones, intensificar o entorpecer los sentidos, provocar sensaciones de euforia o desesperación. Algunas drogas pueden incluso llevar a la locura o la muerte.






La dependencia producida por las drogas puede ser de dos tipos:


Dependencia física: el organismo necesita las drogas; si se interrumpe el consumo, sobrevienen trastornos fisiológicos, lo que se conoce como síndrome de abstinencia.


Dependencia psíquica: es el estado de euforia que se siente con el consumo de droga y que lleva a buscar nuevamente el consumo para evitar el malestar y obtener placer. El individuo siente una imperiosa necesidad de consumir droga y experimenta un desplome emocional cuando no la consigue.


Algunas drogas producen tolerancia, que lleva a consumir cada vez mayor cantidad de
droga, puesto que el organismo se acostumbra a su consumo y necesita una mayor
cantidad de sustancia para conseguir el mismo efecto.






Clasificación de las drogas

Se pueden agrupar en depresoras, estimulantes y alucinógenas


Depresoras: relajan al SNC. Dosis pequeñas tienen propiedades estimulantes, produciendo euforia. En dosis elevadas reducen la actividad, produciendo aturdimiento, sopor, llegando incluso a producir la muerte del individuo al paralizar la actividad cerebral que controla el aparato respiratorio.


heroína

Ejemplos: opio, morfina, heroína, ansiolíticos, marihuana, sedantes





Estimulantes: estimulan al SNC y cerebro mediante la liberación de neurotransmisores, como la adrenalina, que mejora el ánimo porque aumenta la sensación de felicidad, entre otras consecuencias.


café

Ejemplos: cocaína, anfetaminas, café, tabaco.





Alucinógenas: modifican el nivel de conciencia y las sensaciones (visuales, auditivas, etc.); las alucinaciones van más allá de la realidad. Estas drogas aumentan la actividad cerebral, provocan midriasis o dilatación de la pupila, frío en los brazos y piernas y sensación de hormigueo en el estómago.


éxtasis

Ejemplos: LSD, éxtasis, disolventes, mescalina.







Drogas Depresoras



Cannabis en el cerebro




La marihuana y el hashish son productos de la planta del cáñamo, o Cannabis sativa. La sustancia activa del C. sativa es el THC (tetrahidrocannabinol).

En dosis normales el THC se comporta como el neurotransmisor anandamida.

El cannabis induce un sentimiento placentero y relajado y una sensación de bienestar. Esto se consigue al estimular indirectamente el centro de refuerzo del cerebro, vía dopamina, aumentando su liberación. El THC provoca exceso de liberación de dopamina, ya que bloquea la acción del GABA, que en condiciones normales impide que la dopamina se secrete excesivamente. La dopamina secretada va directo al centro de refuerzo.














Consecuencias





A nivel de Hipocampo: el THC se adhiere a los receptores de cannabinoides (anandamida), lo que interfiere con el funcionamiento de la memoria a corto plazo.


A nivel del Hipotálamo: esta zona es conocida como el centro del apetito. Al adherirse al receptor cannabinoide, el THC puede provocar ataques de hambre.


A nivel del Cerebelo: el THC también afecta la coordinación y el equilibrio.


A nivel Ganglios Basales: estas estructuras están relacionadas con los movimientos involuntarios de los músculos. El THC provoca problemas en la coordinación física.






Heroína



Es una droga que pertenece a la familia de los opiáceos, concretamente de la morfina, una sustancia natural que se encuentra en el capullo de la amapola. Generalmente, la heroína se presenta como polvo blanco o café. Se puede inyectar, fumar o inhalar.

Los efectos a corto plazo aparecen poco después de la primera dosis y desaparecen en unas cuantas horas; después de una inyección el usuario dice sentir un brote de euforia acompañado de un cálido sonrojo de la piel, boca seca y extremidades pesadas. Después de esta euforia inicial, la persona está “volando”, estado en el que se alterna la vigilia con el adormecimiento y se turban las facultades mentales debido a la depresión del SNC (GABA).

La heroína provoca los siguientes efectos: sedación, euforia, analgesia, depresión respiratoria (causa principal de la muerte por sobredosis), supresión fulminante de la tos, náuseas y vómitos, efectos gastrointestinales, cardiovasculares, renales, urinarios.





Si se consume heroína, el cuerpo convierte la droga primero en morfina. La morfina imita la acción que ejercen las endorfinas, los neurotransmisores naturales del cuerpo. Esto significa que los procesos del cuerpo que involucran a las endorfinas son imitados cuando se consume heroína.



Tres tipos de neuronas están involucradas en el placer o proceso de retribución:

1. Neuronas de endorfinas.
2. Neuronas de GABA.
3. Neuronas de dopamina.


La heroína interviene en la sensación de dolor, actuando idénticamente a las endorfinas naturales, ya que bloquea a la sustancia P, por lo tanto la señal de dolor deja de transmitirse; además, se une a los receptores de la neurona postsináptica, por lo tanto ya no pueden unirse a la sustancia P.





Las neuronas que regulan la respiración contienen receptores de opiáceos. Después de que la heroína ha sido convertida en morfina en el cuerpo, ésta puede adherirse a los receptores, lo que lleva a la supresión de la señal a los músculos respiratorios. La respiración se vuelve menos profunda.





El sistema gastrointestinal contiene un gran número de receptores de opiáceos. La heroína impide la actividad intestinal. Los adictos suelen sufrir de estreñimiento.






El Alcohol




Deja una sensación de calma y relajación, pero también interfiere en la memoria, afecta las funciones motrices, la respiración, velocidad de reacción, regulación de la temperatura y el apetito. El alcohol modifica a los siguientes neurotransmisores: GABA, glutamato, dopamina, serotonina y endorfina.


GABA + Alcohol: cuando se unen al mismo tiempo, el GABA permanece más tiempo en el receptor, enviando durante más tiempo su mensaje inhibidor a la neurona receptora. Como consecuencia, el cerebro trabaja más lento.

El cerebelo tiene muchos receptores al GABA. El alcohol reduce el control motriz porque el cerebelo responde más lento .


Glutamato+ Alcohol: cuando el alcohol se une al receptor de glutamato, éste modifica su estructura y el glutamato ya no puede unirse a él. Como resultado, ninguna señal es transmitida a la neurona contigua y no se lleva a cabo ninguna acción.





teniendo como consecuencia

Hipocampo: cuando el alcohol se adhiere a los receptores del hipocampo, interfiere en la memoria a corto plazo, se producen lagunas o agujeros mentales. La habilidad para dirigir las acciones también disminuye.

Cerebro: bloquea la liberación de otros transmisores, inhibe la liberación de enzimas y hormonas (la habilidad de la hormona para activar y desactivar genes es perjudicada).

Hipotálamo: se incrementa el apetito.


El sistema neurotransmisor de la dopamina es estimulado por el alcohol. Una explosión de dopamina fluye al centro de refuerzo del cerebro, dando una sensación de placer y euforia. Si se bebe regularmente, el cerebro se acostumbra y se vuelve menos sensible a la dopamina y por eso hay que aumentar la dosis. En ausencia de alcohol, las concentraciones de dopamina en el cuerpo son muy bajas y esto puede provocar depresión; para superar esta depresión se vuelve a beber





Serotonina: el alcohol afecta al sistema neurotransmisor de serotonina del cerebro. Este último es estimulado por el alcohol y hace sentir euforia. Como el alcohol da sensaciones placenteras sequiere tomar una y otra vez.


Endorfinas: el ritmo de la respiración es regulado por la médula oblonga o bulbo raquídeo. Esta área del tronco encefálico contiene muchos receptores de endorfinas (u opiáceos) que controlan los músculos respiratorios.

Como el alcohol estimula la liberación de endorfinas, dichas neuronas son inhibidas, y esto puede disminuir la respiración o incluso detenerla. Lo anterior puede disminuir el dolor y dar una sensación de euforia cuando se bebe alcohol.









Drogas Psicoestimulantes



Cocaína




La cocaína es un alcaloide que se obtiene de la planta de coca. Es un estimulador del sistema nervioso y supresor del hambre. A nivel del SNC, actúa específicamente como un inhibidor de la recaptación de serotonina, epinefrina y dopamina, aumentando el efecto de estos neurotransmisores y por ende, causando diferentes efectos a nivel sistémico.


Con la cocaína se alteran las condiciones normales del cerebro de dos modos:


1. Las moléculas de cocaína se adhieren a las proteínas de reabsorción, que normalmente retiran la dopamina del espacio sináptico. Esto bloquea el acceso a la dopamina, la que permanece en el espacio sináptico y choca con los receptores.


2. La cocaína induce a las vesículas de los neurotransmisores a liberar dopamina extra. La liberación continua de dopamina provoca acumulación de ella en el espacio sináptico, desplazándose a través del espacio sináptico y adhiriéndose a receptores de células contiguas. La señal es transmitida, estimulando el centro de refuerzo del cerebro.











La dopamina estimula el centro de refuerzo del cerebro; el organismo se siente eufórico y seguro de si mismo. Esta estimulación puede llevar a la dependencia. El repetido uso de la cocaína reduce la sensibilidad del cuerpo a la dopamina, ya que los receptores de dopamina son destruidos gradualmente con su uso. Se necesita tomar más y más cocaína para conseguir el mismo efecto.





La depresión suele manifestarse en personas que llevan largo tiempo consumiendo cocaína y dejan de hacerlo. Las neuronas se han vuelto insensibles a la dopamina y ya no pueden responder a cantidades normales de ésta.


La paranoia: la dopamina puede sobreestimular el centro cerebral del miedo, induciendo a paranoia. La sobreestimulación puede desencadenar excesiva ansiedad; una simple sombra o tono alto de voz pueden percibirse como una amenaza terrible.






Anfetaminas




Tienen un efecto energético en el cuerpo y en la mente. Una emisión intensificada de neurotransmisores dopamina y adrenalina forma la base de los efectos de la anfetamina. La dopamina y la adrenalina están involucradas en el transporte de información entre neuronas, o células nerviosas.

La adrenalina es liberada por todo el cuerpo y lo pone en estado activo. El corazón late más rápido y la presión sanguínea se eleva.

La dopamina es liberada en el centro del refuerzo del cerebro. Este sistema asocia los sentimientos de placer con ciertos tipos de comportamientos, como beber, comer y practicar sexo, induciendo a su repetición.





En condiciones normales, tanto la adrenalina como la dopamina son almacenadas en vesículas en el extremo del axón. Al llegar la señal eléctrica a este sitio, las vesículas se fusionan con la pared de la neurona. Esto libera la dopamina y la adrenalina al espacio sináptico y desde allí a las dendritas de la neurona postsináptica, uniéndose a los receptores y transmitiendo el mensaje.


Una vez que el mensaje es transmitido, la adrenalina y dopamina se separan del receptor y son destruidas por las MAOs o reabsorbidas por las proteínas de membrana de los axones de la neurona presináptica, donde son recicladas para su reutilización.











La anfetamina llega al cerebro a través de la sangre, ingresando a las neuronas que liberan dopamina y adrenalina con la ayuda de las proteínas de reabsorción. En las terminales del axón, la anfetamina provoca la expulsión del neurotransmisor (adrenalina y dopamina) hacia el espacio sináptico y bloquea las proteínas de reabsorción, provocando que los neurotransmisores permanezcan en el espacio, enviando así señales sostenidas.





La dopamina o la adrenalina son destruidas normalmente por las MAOs, sin embargo cuando la persona ha consumido anfetaminas esta destrucción queda inactiva, porque las MAOs están bloqueadas por la droga.

Todo lo anterior provoca una sobreestimulación del SNC, donde la dopamina estimula el centro del refuerzo del cerebro provocando un sentimiento de euforia, mientras que la adrenalina hace sentir más energético, impulsando al cuerpo hacia un estado activo y preparándolo para grandes esfuerzos físicos.






Además, la adrenalina provoca:

Aumento de la temperatura.
Aumento de la presión sanguínea.
Rechinamiento de dientes.
Depresión.
Dependencia.
Psicosis, alucinaciones y extrema paranoia.


El uso prolongado causa:

Daño en los nervios
Retracción de los axones de las neuronas secretoras de dopamina, por lo tanto su número disminuye y se hace cada vez más difícil conseguir sensaciones de placer.







Nicotina





El tabaco proviene de la planta Nicotiana tabacum y uno de sus componentes es la nicotina. Al fumar un cigarrillo la persona se siente gusto, relajada y calmada y se puede concentrar mejor. La nicotina produce estos efectos, imitando la acción del neurotransmisor acetilcolina en el cerebro.

La acetilcolina es el neurotransmisor que permite la comunicación entre las neuronas y los músculos y es secretada por la médula espinal y el tronco cerebral.

La acetilcolina también juega un papel importante en el control del ritmo cardiaco, respiración, funcionamiento del bazo y dilatación de las pupilas (funciones autónomas del sistema nervioso). Además, estimula a otras neuronas del cerebro, para que liberen neurotransmisores.











La nicotina permanece mucho más tiempo que la acetilcolina en el espacio sináptico, porque la acetilcolinesterasa no la metaboliza. Por tanto, transmite muchas más señales a la neurona de lo que hubiera hecho la acetilcolina.



Esto da una sensación de placer y euforia, debido a que la nicotina estimula los receptores de acetilcolina en las neuronas secretoras de dopamina, detonando la liberación de dopamina en el sistema de retribución cerebral. Lo anterior motiva a las personas a experimentar sensaciones de placer repetitivamente, convirtiéndose en poco tiempo en adicta.

Además, provoca la liberación de adrenalina y glucosa, aumenta el metabolismo y agudiza temporalmente la concentración.
















Drogas Alucinógenas




Se llama alucinógeno a cierto tipo de drogas que, en dosis no tóxicas, causan alteraciones
profundas en la percepción de la realidad del usuario. Bajo su influencia, las personas ven
imágenes, oyen sonidos y tienen sensaciones muy distintas a las propias de la vigilia.

Los alucinógenos producen sus efectos interrumpiendo la interacción de las células nerviosas y el neurotransmisor serotonina. El sistema de serotonina está involucrado en el control de los sistemas de conducta, percepción y regulación, incluyendo el estado de ánimo, el hambre, la temperatura corporal, el comportamiento sexual, el control muscular y la percepción sensorial.

Efectos psicodélicos

Alteración de la percepción.
Alucinaciones.
Euforia.
Hipersensibilidad sensorial.
Confusión mental.
Hiperactividad.





Efectos fisiológicos

Taquicardia, hipotensión, descoordinación motora.
Hipertermia.
Dilatación de la pupila.





Dado lo esporádico del consumo de esta droga, no existen pruebas de daños, siendo en la esfera psicológica donde se manifiesta la mayor probabilidad de consecuencias adversas:

Reacciones de pánico (mal viaje o bad trip).
Intentos de suicidio.
Reacciones psicóticas.
Reapariciones ( flash-back) espontáneas de la experiencia alucinógena, sin consumo de la sustancia.







LSD (dietilamida del ácido lisérgico)




Es uno de los alucinógenos más potente. También es posible que las personas que abusan de su consumo, tengan emociones y experiencias traumáticas que duren muchas horas. Algunos efectos de corto plazo incluyen una elevación en la temperatura corporal, frecuencia cardíaca y presión arterial, sudoración, pérdida de apetito, falta de sueño, boca seca y temblores. Muchos usuarios de LSD padecen de flash-backs sin haber ingerido nuevamente la droga y también pueden manifestar síntomas persistentes parecidos a los de la esquizofrenia o la depresión.

La mayoría de los usuarios de esta droga disminuyen o abandonan voluntariamente su uso con el transcurso del tiempo.



La LSD no se considera adictiva, ya que no causa un comportamiento compulsivo tendiente a la búsqueda de la droga, como sucede con la cocaína, anfetaminas, heroína, alcohol y nicotina. Sin embargo, al igual que muchas drogas adictivas, la LSD produce tolerancia, de manera que algunas personas que usan la droga repetidamente deben ingerir dosis cada vez más fuertes para lograr el mismo estado de intoxicación que lograban anteriormente.







Éxtasis





Los efectos del éxtasis (químicamente conocido como MDMA) derivan, en parte, de una secreción de serotonina intensificada. La serotonina es un neurotransmisor que transmite información al cerebro. En menor grado, el éxtasis también afecta a la adrenalina. Una secreción intensificada de adrenalina y serotonina son la base de los efectos del éxtasis: sentimientos de euforia y vinculación con otros, pero también un aumento de la temperatura corporal y deshidratación.


En condiciones normales la serotonina es almacenada en vesículas en el extremo del axón. Cuando la señal eléctrica llega a este lugar, las vesículas se fusionan con la pared de la neurona. Esto libera la serotonina en el espacio sináptico, entre el axón y las dendritas de la neurona postsináptica. En esta última, las dendritas poseen receptores que se unen a la serotonina, permitiendo la transmisión de la señal. Finalmente, una vez enviado el mensaje, la serotonina se separa y regresa al espacio sináptico; allí es destruida por las MAOs o absorbida por las proteínas de transporte.








Cuando una persona ha consumido éxtasis, se alteran las condiciones normales de 2 modos:





1. Se bloquea el retorno de la serotonina al axón. El éxtasis se adhiere a las proteínas de reabsorción, alterando su forma; esto impide que la serotonina ingrese a la neurona presináptica.


2. Cambia la configuración espacial de las proteínas que permiten la recaptura de la serotonina hacia la neurona presináptica. Ahora estas proteínas van a permitir que la serotonina salga desde la neurona presináptica hacia el espacio sináptico, provocando un exceso de liberación de este neurotransmisor.


Ambos procesos resultan en una acumulación excesiva de serotonina en el espacio sináptico, causando que se emita un número de señales mayor a lo normal.











Efectos del éxtasis

Aumenta el sentimiento de euforia y vinculación con los demás.

Aumenta la temperatura.

Provoca problemas de memoria. Se ha demostrado que el uso regular de éxtasis puede tener como resultado el deterioro de la memoria.

Depresión por su uso excesivo, porque gran cantidad de serotonina no regresa a la neurona presináptica y es destruida por las MAOs, disminuyendo su concentración; si esto continua en el tiempo, el suministro de serotonina se puede agotar, llevando a una depresión.

Altera el ritmo de sueño-vigilia.

Libera adrenalina.





Daños a la neurona

El uso regular de éxtasis causa destrucción de los axones de las células nerviosas. Esto puede ser de dos maneras:

1. Cierta cantidad de éxtasis es metabolizado en el cerebro. Algunos de los componentes, resultantes de este proceso, pueden ser dañinos para los axones, con lo cual deshabilitan a las neuronas.





2. Penetración de otros neurotransmisores: el MDMA disminuye la concentración de serotonina en el cerebro, por lo tanto las proteínas de reabsorción no tienen nada que reabsorber. Estas proteínas pueden arrastrar hacia las neuronas otros neurotransmisores, como la dopamina, quien junto con sus productos derivados daña los axones de la neurona.











Drogas Inhalantes




Según el término usado por las personas que los consumen, sustancias para “ponerse bien”. Incluyen pegamentos, pinturas, tolueno, acetona, aerosoles (gases propelentes, óxido nitroso), solventes de pinturas (petróleo, butano, aguarrás), líquidos para limpieza (xileno, éter de petróleo, benzol), naftas, etc.

Se trata de una amplia gama de productos que tienen en común que, al entrar en contacto con la atmósfera, liberan diversos compuestos químicos cuya inhalación altera de manera transitoria y reversible el funcionamiento de nuestro cerebro.

Al igual que el alcohol, se trata de sustancias depresoras del SNC, que primero desinhiben al consumidor, para posteriormente sumirle en una depresión general que puede dar lugar al sueño, estupor o coma.





Efectos de los inhalantes


Los síntomas y efectos pueden ser muy variados, dependiendo del tipo de sustancia química y de la cantidad inhalada o aspirada. Frecuentemente hay:

Irritación de nariz, olor o aliento a sustancias químicas.
Ojos enrojecidos, algunas veces con movimientos laterales rápidos involuntarios.
Mareos.
Somnolencia.
Pérdida de equilibrio.
Falta de coordinación.
Embriaguez, lenguaje lento e incoherente.
Temblores, tensión muscular.
Alteración de la memoria, falta de concentración.
Cambios de conducta y personalidad.
Agitación, irritabilidad.
Cambios en la presión y ritmo cardíaco.





El uso continuado provoca dependencia psíquica, creando una situación de necesidad de ingesta similar a otras drogas. A consecuencia de la rápida distribución por los pulmones, el inicio de la intoxicación es inmediato.

Efectos posteriores a una inhalación o aspirar:

Una sensación de euforia primero, seguido de aturdimiento, que conlleva a una grave perturbación psíquica.
El nivel de inteligencia disminuye, haciendo frecuentes los problemas escolares.
Se presentan cambios y descuido en la apariencia física, falta de higiene.
Falta de atención, alteraciones de la memoria.
Alucinaciones con trastorno en el juicio crítico.
Agresividad, diplopía, nauseas, vómitos.
Depresión, ansiedad.
Ataques de pánico.
Ataxia, oraciones incoherentes y precipitada.





Daños físicos





Cerebelo: el abuso severo de inhalantes daña los nervios que controlan los movimientos, lo que resulta en pérdida de coordinación general. Los adictos crónicos experimentan temblores y agitación incontrolable.


Cerebro: las sustancias inhalantes afectan diferentes partes del cerebro, provocando alteraciones sensoriales y psicológicas. Los estudios indican que estas sustancias disuelven la capa protectora de mielina que rodea a las neuronas, dañando la corteza cerebral y produciendo muerte celular (irreversible). Esto implica cambios permanentes de personalidad, pérdida de memoria, alucinaciones y problemas de aprendizajes


Corazón: el abuso de inhalantes puede resultar en “Síndrome de Muerte Súbita por Inhalantes”. Las dos sustancias que han provocado estas muertes son el tolueno y el gas butano.


Hígado: los compuestos halogenados, como el tricloroetileno (presente en pinturas en aerosol y correctores líquidos) causan daño permanente a los tejidos hepáticos.


Médula ósea: se ha probado que el benceno, componente de las naftas y gasolinas, causa leucemia.


Músculos: el abuso crónico de inhalantes causa desgaste de músculos, reduciendo el tono y su fuerza.


Sangre: algunas sustancias como los nitritos y el cloruro de metileno (thinner de pintura), bloquean químicamente la capacidad de transportar el oxígeno en la sangre.


Nervios craneales, ópticos y acústicos: el tolueno atrofia estos nervios, causando problemas visuales y baja coordinación de los ojos. Además, destruye las células que envían información asociada al sonido hacia el cerebro. Por lo tanto, se producen problemas de ceguera y sorderas.


Nervios periféricos: la inhalación crónica de óxido nitroso (propelente) y el hexano (presente en algunos pegamentos y combustibles) resulta en daño a los nervios periféricos. Los síntomas incluyen: adormecimiento de extremidades, calambres y parálisis cerebral.


Riñones: el tolueno altera la capacidad de los riñones para controlar la cantidad de ácido en la sangre. Este problema es reversible cuando el consumidor no es crónico y el tolueno deja el cuerpo, pero con el uso repetido puede derivar en litiasis e insuficiencia renal.


Sistema respiratorio: la inhalación repetida de pinturas en aerosol resulta en daño pulmonar. Se presentan graves irritaciones en las mucosas nasales y tracto respiratorio.








Drogas y Cerebro





Cómo funciona el Cerebro

Las neuronas transmiten información desde y hacia las diferentes partes de nuestro cuerpo. Para entender cómo funciona el cerebro, se necesita saber cómo funcionan las neuronas y cómo se comunican entre ellas.


Neuronas

Son células especializadas en transportar información eléctrica de una parte del cuerpo a otra. Las neuronas tienen una forma especial, que consiste en tres partes: el cuerpo o soma, el axón y las dendritas.








Neurotransmisores


La distancia entre dos neuronas es pequeña, pero no se tocan entre ellas. El axón de una neurona está dispuesto en dirección a las dendritas de la siguiente neurona. La comunicación entre ellas es vía neurotransmisor.

Un neurotransmisor es una sustancia química capaz de transmitir señales. Los neurotransmisores son liberados por los axones y se unen a receptores de las neuronas contiguas, las cuales a su vez transmiten la señal nuevamente.








El proceso de transmisión de señales funciona de la siguiente forma:


1. Una señal eléctrica pasa a través del axón hasta que alcanza el extremo o terminal del axón.

2. Una vez allí la señal provoca que sacos membranosos previamente formados, conocidos como vesículas sinápticas, liberen neurotransmisores en el espacio entre el axón y las dendritas de la siguiente célula. Este espacio es conocido como espacio sináptico o sinapsis.

3. Los transmisores se mueven hacia las dendrita de la siguiente célula y se unen a sus receptores.

4. La unión provoca apertura de algunos canales iónicos y cierre de otros, lo que a su vez conlleva a que se produzca una señal eléctrica en la neurona postsináptica, transmitiendo la información hacia el interior de la célula.

5. Una vez ocurrido esto, los neurotransmisores se separan de los receptores y vuelven a introducirse en el espacio sináptico. Allí son metabolizados mediante la acción de las MAOs (monoaminaoxidosa), proteínas que degradan los neurotransmisores. Los neurotransmisores también pueden ser reabsorbidos por el axón de la neurona presináptica, a través de canales proteicos que facilitan el reingreso de las moléculas.











Efectos de las drogas sobre los neurotransmisores





Las drogas operan influyendo sobre las acciones de uno o más tipos de neurotransmisores. Esto puede suceder de cualquiera de las siguientes maneras:


1. La emisión de neurotransmisores es intensificada o disminuida, provocando que grandes o pequeñas cantidades de éstos entren en el espacio sináptico (como sucede con el speed o anfetaminas).





2. Se altera la destrucción mediante las MAOs, causando que los neurotransmisores permanezcan en el espacio sináptico (como sucede con el speed o anfetaminas).




3. Se impide el retorno de los neurotransmisores al axón, conducido por las proteínas de reabsorción, provocando que permanezcan en el espacio sináptico (como sucede con la cocaína).




4. Los neurotransmisores son imitados. La droga se adhiere a los mismos receptores (como sucede con la marihuana).




5. La producción de nuevas moléculas transmisoras es inhibida.







Tipos de neurotransmisores

Los neurotransmisores tienen diferentes efectos, por lo tanto es importante saber en que
procesos están involucrados cada uno de ellos.

Adrenalina: activa el cuerpo. El corazón late más rápido y los bronquios se dilatan, lo que permite aumentar la cantidad de que ingresa. El individuo se siente más alerta.

Dopamina: estimula el centro de refuerzo del cerebro, provocando sensación de placer, felicidad y satisfacción. La dopamina se encuentra también en el área del cerebro involucrada en los procesos de pensamiento y de la memoria, y ejerce un papel en los movimientos del cuerpo.

GABA: tiene un efecto tranquilizador y de reducción del dolor, porque inhibe los procesos provocados por otros neurotransmisores.

Glutamato: es el neurotransmisor excitante más importante del cerebro. Estimula a otras neuronas a que entren en acción. Los receptores del glutamato son encontrados en todas partes del cerebro y están , por lo tanto, involucrados en muchos de sus procesos vitales.

Serotonina: influye en el estado anímico, en la habilidad de aprender y en la memoria. La deficiencia puede causar depresión. La serotonina también está involucrada en el ciclo del sueño y la vigilia, el apetito y la regulación de la temperatura del cuerpo.

Anandamida: está involucrada en el funcionamiento de la memoria, la coordinación y el equilibrio.

Endorfinas (hormona de la felicidad): estimulan el centro de refuerzo del cerebro y disminuyen el dolor.

Sustancia P: transporta el estímulo de dolor al cerebro, a través de los nervios.







El cerebro está dividido en diferentes partes. Cada una de ellas se especializa en una función particular. Si una persona consume drogas, éstas son transportadas al cerebro a través de la sangre. Los efectos de las drogas dependen de:

Los neurotransmisores sobre los que actúa.
Las áreas del cerebro sobre las que actúa.
Las funciones que realizan estas áreas del cerebro.


La mayoría de las drogas influyen no solo en uno, sino en varios neurotransmisores.





Centro de refuerzo

Es un área clave del cerebro. La dopamina es el neurotransmisor más importante de esta área.

Este centro, despierta los sentimientos de placer cuando se come, bebe o durante las relaciones sexuales. Esto hace que se asocie a estos comportamientos y sentimientos positivos, por lo que la persona quiere repetir el comportamiento.

De acuerdo con la teoría de la evolución, el centro de refuerzo juega un papel vital en la supervivencia de las especies









Bueno Amigos, hasta acá llega el post, espero que les haya servido esta información, ya vendrán mas aporte.

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