Popular channels

Mi Manual De Primeros Auxilios Primera Parte



Que tal amigos Taringueros les presento este Manual de Primeros Auxilios que realize en mi Universidad y se los comparto, los temas los voy a subir por partes ya que son varios, en este les presento la definición de primeros auxilios y que hacer en una situación de Fracturas, espero les guste y que les pueda servir de algo ya que aca nos enseña a como actuar ante estas situaciones

DEFINICIÓN DE PRIMEROS AUXILIOS
Los primeros auxilios, son medidas terapéuticas urgentes que se aplican a las víctimas de accidentes o enfermedades repentinas hasta disponer de tratamientos especializado.

Reglas generales para prestar los primeros auxilios
• Conserve la calma.
• Identifíquese como persona capacitada en primeros auxilios.
• Busque su seguridad ante todo.
• Procure el uso de guantes de látex.
• No mueva al lesionado si no es necesario o sólo lo suficiente para poder atenderlo.
• Afloje todas las prendas que hagan presión sobre el cuerpo del lesionado si es necesario.
• Evite dar a beber líquidos ni comida al lesionado.
• No ponga alcohol sobre las lesiones ni al lesionado.
• No deje que el lesionado vea sus lesiones ni la de los demás.
• Retire a los curiosos.
• Actúe si tiene seguridad de lo que va hacer, si duda, no lo haga.
• Actúe fría y serenamente, conservando la tranquilidad. De su actitud depende la vida de los demás; evite el pánico.
• No se retire del lado de la víctima; si usted está solo, solicite la ayuda necesaria.
• Imponga órdenes claras y precisas.
• No deje al lesionado en manos con menos capacitación que las suyas.



FRACTURAS

Interrupción de la continuidad o rotura del hueso. Se define según su tipo y magnitud. En la fractura, el hueso absorbe la energía del traumatismo al perder su integridad estructural.

Entre los diversos tipos de fracturas óseas se encuentran los siguientes:
• Oblicua - fractura en ángulo con el eje
• Conminuta - fractura en muchos fragmentos relativamente pequeños
• Espiral - fractura dispuesta alrededor del eje del hueso
• Compuesta o abierta - fractura que rompe la piel



Clasificación:

Fractura Abierta (Expuesta). Además del hueso también se rompe la piel que recubre la zona, pudiendo en ocasiones asomar algún fragmento óseo a través de la herida, llevando implícito un mayor riesgo de infección y mayor destrucción de los tejidos que le rodean.

Fractura Cerrada. Es aquella en la cual el hueso se rompe y la piel permanece intacta.

Signos y Síntomas.

Deformación. El desplazamiento de los extremos del hueso fracturado provoca ondulaciones o protuberancias en las partes afectadas.

Impotencia funcional. Se refiere a la incapacidad para realizar movimientos con los miembros lesionados, debido principalmente al dolor que se produce al intentarlo.

Dolor intenso y localizado. Es producido por el roce o frotamiento del hueso roto con los músculos, ya que éstos contienen los elementos para su funcionamiento.

Crepitación ósea. Son los ruidos que se producen con el roce de los fragmentos del hueso fracturado.

Inflamación. Reacción de los tejidos orgánicos ante una lesión infecciosa o traumática, en donde la zona se enrojece, se inflama y es dolorosa.

Dolor. Que aumenta al presionar en el punto de la lesión.

Hinchazón, calor y enrojecimiento de la zona.

Hemorragia. En las fracturas cerradas se verá hematoma (cardenal).

Shock. Provocado por la propia hemorragia o por el dolor.

Como Actuar

• Evitar movilizaciones
• Exploración:

Evaluación primaria:

Signos vitales.

• Evaluación secundaria: preguntando por sensaciones, dolor, posibilidad de movimiento, comparación de extremidades, acortamiento de las mismas, deformidades, etc.
• Valorar los pulsos dístales (radial o pedio), para descartar la existencia de hemorragias internas.
• Ante una fractura abierta poner apósito estéril sobre la herida.
• Tapar al accidentado (Protección térmica).
• Evacuación, manteniendo el control de las constantes vitales y vigilando el acondicionamiento de la fractura.
• Colocar una férula por debajo y otra por arriba de la fractura. La excepción de colocar una férula por arriba es cuando inmovilizamos en una camilla rígida, en los dos casos tiene que cumplir con lo marcado en el punto anterior.
• No apretar demasiado la inmovilización para no entorpecer la circulación de la sangre.

Fracturas de Cráneo. Las más peligrosas en esta región son las que ocurren en la base del cráneo, en algunos casos las podremos identificar por el sangrado que aparece por oídos, nariz, boca, así como por el amoratamiento de los párpados.
También encontramos náuseas y vómito, pupilas irregulares, ventilación irregular y alteración del estado de conciencia.

Primeros auxilios en las personas con fractura de cráneo
• Trasladar al lesionado lo más rápido posible a un centro asistencial.
• Trasladar al lesionado acostado, con la cabeza elevada que le permita realizar movimientos (un socorrista debe sostenerla con las manos) y sincronizados en relación con la cabeza y el cuerpo.
• Si la cabeza o el tronco del lesionado se encuentran doblados o torcidos en posición antinatural, se sospecha de fractura o luxación de la columna vertebral. De ningún modo se debe intentar corregir la deformidad o mover el tronco.



Fracturas de columna vertebral:

Cuando se produce la fractura de una vértebra se corre el riesgo de lesión de la médula espinal. Si la médula se secciona, no podrá tener lugar la conducción nerviosa, no pudiendo ejecutarse las órdenes enviadas desde el cerebro.
La consecuencia de esta sección medular será la parálisis de la zona que queda por debajo de la lesión de forma irreversible. La extensión de la parálisis dependerá del nivel donde tenga lugar la sección de la médula.

Conducta a seguir:

• No deberá moverse a la víctima ante la sospecha de fractura vertebral, evitando cualquier incurvación del cuello o de la columna. Sólo moveremos al individuo y adoptando las máximas precauciones, si el no hacerlo entraña un mayor peligro.
• Se le mantendrá en la posición más cómoda posible y se esperará a la asistencia especializada para proceder al traslado en buenas condiciones.
• El traslado se hará bajo la tutela de personal especializado, colocando los brazos de la víctima doblados sobre su cuerpo. Se efectuará con la ayuda de cinco socorristas. Uno tira de la cabeza y un segundo de los pies provocando una discreta tracción, y los otros tres procederán a levantarlo de forma sincrónica y colocándolo sobre una camilla rígida y dura o improvisándola.
• Podrá sujetarse con ligaduras para que quede inmóvil durante el traslado.
• De todas formas es preferible dejarlo en manos de los servicios especializados que disponen de camillas específicas para el traslado de este tipo de lesionados (camillas de tijera).



Fracturas de Tórax. Son causados por golpes fuertes sobre la caja torácica. El principal peligro de esta fractura es la perforación que puede causar en pleuras y pulmones.

Primeros auxilios en las personas con fracturas de costillas o tórax.
• Traslado del lesionado a un centro asistencial.
• Si su traslado se retrasa, se debe inmovilizar todo el tórax con vendaje o tiras de tela, un poco apretado para provocar inmovilización de las costillas y disminuir el dolor.
• No movilizar en exceso al lesionado.



Primeros auxilios en las personas con fractura de clavícula


• Trasladar al lesionado lo más rápido posible a un centro asistencial.
• Antes de su traslado, realizar inmovilización: llevar el brazo correspondiente al lado de la fractura y flexionar por el codo hasta llegar al pecho; de forma que la mano quede a la altura de la clavícula opuesta. Con el vendaje inmovilizador se evitan compromisos con las estructuras circundantes por la movilidad de la claví¬cula fracturada.
• No movilizar en exceso al lesionado.



Fracturas de Pelvis. Se requiere de un gran traumatismo sobre esta región para producir la fractura, ya que los huesos que forman la pelvis tienen bastante resistencia, por lo que requiere de un tratamiento especial.

Primeros auxilios en las personas con fractura de pelvis

• Traslado hacia un centro asistencial.
• La movilización debe ser en bloque, con ayuda de varias personas, para evitar complicaciones por movilizaciones del lesionado inadecuadas.
• El traslado debe realizarse sobre superficies planas, en posición decubito
supino.
• No movilizar en exceso al lesionado.



Primeros auxilios en las personas con fracturas de extremidades superiores. Este tipo de fracturas son las más frecuentes. Para la inmovilización en fracturas de miembros superiores (brazos y antebrazos) se basa en colocar el brazo doblado, con el codo en ángulo recto o clavícula. Las más frecuentes son de clavícula, humero, radio, cubito y radio.
• Un movimiento muy leve produce dolor intenso; no se recomienda manipular la extremidad afectada ni intentar “enderezarla” o corregir la deformidad. Solo se debe inmovilizar el miembro en la posición en que se encuentra, preferiblemente con férulas.
• Si la fractura se localiza al nivel del codo, se mantiene el brazo extendido median¬te un vendaje inmovilizador con una regla o tabla que impida su movilidad (flexión).
• Cuando la fractura es en el antebrazo (más frecuentes) se debe entablillar el mismo mediante 2 férulas como en el caso de las fracturas de tobillo o pierna. Una de ellas se aplica a la cara interna del antebrazo, desde el codo hasta los dedos y la otra en la cara opuesta.
• Más tarde se realiza la fijación total del miembro, se construye un cabestrillo, que puede ser con 2 pedazos de cuerda, uno con el que se cuelga el brazo del cuello y otro se anuda alrededor del pecho con la consecuente fijación del brazo.
• No movilizar en exceso al lesionado.
• Trasladar al lesionado a un centro asistencial (si su estado general lo permite el lesionado deambula en compañía del socorrista).
• Se puede improvisar una férula fácilmente con la utilización de un material rígido, ejemplo: revistas o tablillas. La férula debe ser más ancha que la parte a la que se va a aplicar, así como suficientemente larga para evitar el movimiento de las articulaciones cerca de la fractura.



Primeros auxilios en las personas con fracturas de extremidades inferiores. Se producen por movimientos bruscos durante sus juegos. Uno de los signos más comunes, aparte de los generales es el acortamiento de la extremidad.
Nos podemos encontrar con fracturas de tibia, peroné, fémur y tobillo. Aquí utilizaremos férulas o ligaduras con el propio cuerpo del individuo.
• Como el leve movimiento produce dolor intenso en el lesionado, no se recomien¬da manipular la extremidad afectada ni intentar enderezar o corregir la deformi¬dad.
• Antes de su traslado, aplicar la inmovilización de la pierna afectada, y mantenerla extendida.
• Para el vendaje inmovilizador se utiliza una madera larga, que cubra todo el pie, o el palo de la escoba o trapeador. Si no existen estos objetos, se sujeta por varias partes la pierna afectada con la no afectada.
• La movilidad inadecuada del miembro puede aumentar la lesión de las partes blandas, producida por los extremos óseos fracturados al moverse; este fenóme¬no es de especial importancia en el caso de afectación de vasos y nervios. La incorrecta manipulación de un miembro fracturado puede provocar que los picos y biseles de la fractura desgarren arterias, venas o nervios.
• No movilizar en exceso al lesionado.
• La persona que sufre de fractura del tobillo o la pierna no debe caminar, aun cuando se le haya aplicado una férula. El lesionado debe ser trasladado en camilla.
• En caso de fractura de fémur o de cadera, el lesionado debe ser atendido por un socorrista experimentado, no movilizar hasta tener las condiciones adecuadas para su traslado a un centro asistencial.



Complicaciones de las fracturas
• Formación de un callo óseo (proceso normal de consolidación de una fractura) excesivamente grande, que puede comprimir las estructuras vecinas, causando molestias más o menos importantes.
• Lesiones de los vasos sanguíneos, que pueden dar lugar a trombosis arteriales, espasmos vasculares y a la rotura del vaso, con la consiguiente hemorragia. Este tipo de lesiones puede provocar también gangrena seca, debida a la falta de irrigación del miembro afectado.
• Estiramientos, compresiones y roturas nerviosas, que se pondrán de manifiesto con trastornos de la sensibilidad y alteraciones de la motilidad y la fuerza musculares.
• Cuando la fractura ha sido articular, puede dejar como secuelas: artritis, artrosis y rigidez posterior de la articulación.
• Las fracturas que afectan al cartílago de crecimiento en los niños pueden ocasionar la detención del crecimiento del hueso fracturado.
• Infección de la zona fracturada, cuando en ella se ha producido herida.

0
0
0
0No comments yet