Nos mintieron en la escuela y te lo muestro

Verdades que aprendimos en la escuela y son falsas

Nadie pone en duda que el conocimiento está en constante evolución. Pero todos repetimos como letanías ciertas verdades que nos dieron por ciertas en nuestra infancia y, o bien creímos que eran axiomas inmutables, o bien no nos tomamos el tiempo necesario para confirmar o refutar. Business Insider ha recopilado nueve ejemplos en los que a buen seguro te vas a ver reflejado y que tienes que actualizar cuanto antes, para que ese amigo tuyo tan listo, que en todos los grupos hay al menos uno, no te deje en mal lugar ante los demás.

1- El brontosaurio, un dinosaurio herbívoro gigante

Si piensas en un dinosaurio gigante herbívoro de cuello larguísimo se te vendrá a la mente la palabra brontosaurio. Pero técnicamente no existe. Todo comenzó en un periodo en que dos paleontólogos rivales, Othniel Charles Marsh y Edward Drinker Cope, competían por documentar estos grandes animales.

Marsh descubrió un esqueleto parcial, que por desgracia carecía de cabeza, y le nombró apatosaurus. Usó el cráneo de otro dinosaurio, un camarasaurus, para terminar la réplica, y al conjunto le dio el nombre de brontosaurio. El error se descubrió en 1979 y muchos no saben aún la verdad.

2- El diamante es el mineral más duro que existe

Desde 2009 conocemos dos sustancias más duras que el diamante: el nitruro bórico de wurtzita y la lonsdaleíta, según la revista 'Scientific American'. La primera es un 18% más dura que un diamante y la segunda, la friolera de un 58% más.

Desafortunadamente, ambas sustancias son bastante inusuales e inestables en la naturaleza. De hecho, los autores del estudio, publicado en la revista 'Physical Review Letters', solo calculan la dureza de las nuevas sustancias, lo que hace que el descubrimiento sea un poco teórico

3- Hay un eslabón perdido en la evolución de simios a humanos

Pues no. No desde que descubrieron a Ida (en la imagen), un enlace crítico (algunos científicos creen que falta uno más) en la evolución de los primates. En 2009, el paleontólogo Jorn Hurum y su equipo descubrieron este fósil de hace 47 millones de años en Alemania en perfecto estado.

Ida es un puente de la evolución entre los primates superiores (monos, simios, seres humanos) y otros parientes más lejanos como los lémures. Denominado científicamente 'Darwinius masillae' es el esqueleto de un lémur con características de los primates, como pulgar retráctil, ausencia de garras y extremidades relativamente cortas

4- La Muralla China es la única construcción humana visible desde el espacio

Técnicamente, esto no fue siempre una sólida verdad. Pero muchos lo tomaron como tal. Hasta que en 2003 el primer astronauta chino rompió el mito. Yang Liwei admitió que no pudo ver la Gran Muralla desde el espacio. Hay consenso en que este monumento puede apreciarse pero solo bajo determinadas condiciones (que haya nieve encima) o con un potente zoom. Pero con este método también es posible ver la iluminación de grandes ciudades y de las principales carreteras, puentes, aeropuertos, presas y embalses.

Desde la Luna, otra variación de este mito, la realidad es que no se ve más que "una hermosa esfera, en su mayoría blanca y azul con parches de color amarillo y, de vez en cuando, un poco de verde", aseguró el astronauta del Apolo 12 Alan Bean.

5- Esclavos judíos construyeron las Pirámides de Egipto

El cine contribuyó a difundir este bulo. Incluso había quien se apoyaba en La Biblia, que no menciona específicamente esta historia. Sin embargo es imposible porque los judíos como tal no existían en la época en la que se construyeron estos monumentos fúnebres.

Pero es que ni siquiera eran esclavos. Recientes hallazgos arqueológicos muestran que los propios egipcios construyeron sus pirámides. Se trataba de trabajadores de familias pobres reclutados en el norte y el sur, pero muy respetados. Con su trabajo se ganaban el derecho a un enterramiento cerca de las pirámides e incluso la preparación adecuada de su funeral. A los esclavos no les habrían tratado así de bien.

6- Doblar un trozo de papel más de siete veces es matemáticamente imposible

Ya sea en las clases de Arte o en las de Ciencia, este rumor se extendió rápidamente. Pero Britney Gallivan, un estudiante de secundaria de California, no se lo creyó. Con unos compañeros, compró un rollo gigante de papel e hizo la prueba logrando doblar una pieza sobre sí misma 11 veces.

Descubrió que en los intentos anteriores habían estado alternando las direcciones de plegado e incluso desarrolló una ecuación, en función del espesor y el ancho del papel específico, explicando por qué no había que hacerlo así.