Ópalo

El arlequín juguetón de la gemología.

El ópalo es una gema que vale la pena ser estudia con detenimiento y profundidad, no sólo por la gran variedad de gemas que pertenecen a esta forma de oxido de silicio con una de los fenómenos ópticos más fascinantes de la naturaleza (la opalescencia), sino también por ser la forma de este mineral que más valor económico tiene en el comercio de las gemas, llegando a costar, cuando las condiciones de belleza y rareza lo ameritan, tanto como una buena esmeralda o diamante. Por ello el presente artículo es tan sólo una presentación de esta mística, bellísima y arlequinesca gema.


La opalescencia son destellos de colores de forma puntual u otras como las irregulares de tonos verdosos que produce esté “ópalo lechoso” (fotografía). Irregular también puede ser la cantidad de destellos que se producen en una misma gema llegando a ser, unos cuantos, todo un carnaval de destellos luminosos multicolor. 6.15x4.20mm; 0.25ct


Miembro del grupo mineralógico del silicio, al que pertenecen entre otros el cuarzo y las ágatas. Transparente a opaco; de “color de cuerpo” blanco lechoso a colores vivos como el rojo, naranja, amarillo, pero también pueden ser tonos pasteles diluido hasta incoloro totalmente. Puede presentar opalescencia o no, pero los más apreciados en gemología son los que sí presentan dicho fenómeno. Son precisamente estas características de diafanidad, color de cuerpo, la presencia y forma de la carnavalesca opalescencia, las que determinan su nombre y valor económico.


En el comercio puede presentarse confusiones respecto a que si es el “color del cuerpo” o el de la opalescencia es lo que le da el nombre al ópalo. Así, este ópalo de color de cuerpo lechoso y opalescencia de tonos verdosos metálicos es llamado por algunos “ópalo lechoso” (con opalescencia verdosa) y por otros simplemente “ópalo verde”. 6.15x4.20mm; 0.25ct