Programar ordenadores usando el lenguaje humano cotidiano

Programar ordenadores usando el lenguaje humano cotidiano




Se puede decir que los ordenadores hablan un tipo propio de lenguajes, que los humanos debemos aprender si deseamos programarlos. Por eso, los ordenadores solo pueden ser programados por las personas que conocen el tipo de código adecuado. Unos expertos en ciencias de la computación del Instituto Tecnológico de Karlsruhe (KIT), en Alemania, están actualmente trabajando en un software que traduce directamente lenguaje humano en un código que pueda leer la máquina.

El software traduce órdenes formuladas en lenguaje natural en lenguaje de programación. De esta forma, los usuarios podrían generar sus propias aplicaciones informáticas en unas pocas frases. Uno de los principales retos a superar es que las personas no siempre describen los procesos con un orden estrictamente cronológico. Una nueva herramienta de análisis desarrollada por investigadores del KIT ordena automáticamente las órdenes de una forma que puedan ser ejecutadas por el ordenador.

“Queremos librar a los usuarios de reglas complejas (esto es lo que son los lenguajes de programación) y avanzar hacia ordenadores inteligentes que dialoguen con nosotros”, explica Mathias Landhäußer del KIT al describir su objetivo con el proyecto en el que trabaja.

Hasta ahora, los programas solo pueden ser controlados por órdenes verbales si están diseñados conforme a ello por el fabricante. Los informáticos del KIT están trabajando ahora mismo en un software que instala una interfaz de lenguaje para cualquier tipo de programas y con unas prestaciones más amplias que las ofrecidas por las escasas interfaces actuales existentes.

Lo que cada vez es más habitual es manejar programas mediante órdenes verbales. Puede ser muy útil con los teléfonos inteligentes o con las casas domóticas, por citar dos ejemplos. Abrir y manejar una aplicación del teléfono sin tener que tocar siquiera la pantalla, o decir en voz alta que suba la temperatura de la calefacción y que así suceda, son cosas que no muchos años atrás eran exclusivas de la ciencia-ficción y que ahora se van volviendo más comunes. Sin embargo, se necesitará algún tiempo para que se pueda no solo manejar programas complejos sino también crearlos y modificarlos mediante lenguaje natural, pero Landhäußer y sus colegas ya se han puesto manos a la obra.