Sí, Los Agujeros Negros Existen



Recientes titulares han proclamado “¡Los Agujeros Negros No Existen!” Bueno, se equivocan. Los Agujeros Negros existen, absolutamente. Lo sabemos por observaciones. Sabemos por las órbitas de las estrellas que en el centro de nuestra galaxia hay un agujero negro supermasivo. Conocemos sistemas binarios de agujeros negros. Hemos encontrado los infrarrojos de más de un millón de agujeros negros. Conocemos la masa estelar de los agujeros negros y la masa promedio de los agujeros negros. Hasta podemos ver que una nube de gas es desgarrada por la intensa gravedad de un agujero negro. Y podemos tomar fotografías de agujeros negros, como la que está arriba. Si, Virginia, los agujeros negros existen.

Entonces, ¿qué pasa con los titulares? Parecen empezar con un artículo sobre un nuevo trabajo a cerca de la formación de la masa estelar de agujeros negros. El documento no ha sido revisado por expertos, pero es una extensión de un trabajo anterior hecho por los mismos autores que ya ha sido revisado. El enfoque de ambos documentos está en la Paradoja del Muro de Fuego, específicamente cómo la radiación de Hawking podría afectar el colapso gravitacional de una estrella para formar un agujero negro.



La paradoja del muro de fuego es algo que surge cuando tratas de combinar agujeros negros con la teoría cuántica. En la teoría cuántica hay límites a lo que puede ser conocido como un objeto. Por ejemplo, no puedes saber la energía exacta de un objeto. Debido a esta incertidumbre, la energía de un sistema puede fluctuar espontáneamente, siempre y cuando su promedio permanezca constante. La demostración de 1974 de Stephen Hawking es que cerca del horizonte de eventos de un agujero negro pueden aparecer pares de partículas, en donde una partícula queda atrapada dentro del horizonte de eventos (reduciendo ligeramente la masa del agujero negro) mientras que la otra escapa como radiación (llevándose un poco de energía del agujero negro). Estas partículas fugitivas han llegado a ser conocidas como radiación de Hawking.

De acuerdo con la relatividad general, si cayeras dentro de un agujero negro, no deberías notar nada raro cuando cruces el horizonte de eventos. Si, podrías sentir fuertes fuerzas de marea, pero deberías haberlas sentido afuera también. Pero de acuerdo con la teoría cuántica si todo esto sobre la radiación de Hawking está siendo creada cerca del horizonte de eventos, entonces deberías experimentar un muro de fuego de partículas cuánticas. La solución de estos problemas teóricos es aún materia de algunos debates. Algunos, como Hawking y los autores de este nuevo documento, creen que el muro de fuego de Hawking previene que se formen los horizontes de eventos de los agujeros negros. Otros, como Sabine Hossenfelder, argumentan que la teoría cuántica no conduce al muro de fuego de Hawking. Solo por aclarar, personalmente estoy de acuerdo con Hossenfelder.



En este nuevo documento, los autores demostraron que si la idea del muro de fuego de Hawking es correcta, una estrella empezaría a colapsar al final de su vida, antes de convertirse en un agujero negro, la radiación de Hawking comenzaría a golpear, lo cual postergaría de nuevo el colapso de la estrella. Entonces en vez de colapsar en un agujero negro de masa solar, cuando la estrella intente colapsar formando un agujero negro, la radiación de Hawking la detendría, y el núcleo estelar luego explotaría. Entonces la estrella moriría en una explosión de supernova, pero ningún agujero negro se formaría de su núcleo.

Este es un trabajo teórico muy interesante, y hace surgir preguntas sobre la formación de agujeros negros de masas solares. Pero no prueba que los agujeros negros de masa estelar no existan, ni tampoco dice nada sobre los de masa intermedia o agujeros negros supermasivos, los cuales serían formados por otros procesos en vez de colapsos estelares. Y por supuesto que el trabajo depende de que la teoría del muro de fuego de Hawking sea tomada como correcta, lo cual no ha sido probado. Decir que este trabajo prueba que los agujeros negros no existen es de ingenuo.




Entonces no creas cualquier cuento. Los agujeros negros son reales, este trabajo es interesante, y el periodismo virtual amarillista debería avergonzarse de sí mismo.

[/size]