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Sincretismo Religioso

INTRODUCCIÓN
       El sincretismo religioso consiste en la fusión de costumbres de una antigua religión con una nueva, en la mayoría de los casos, con el fin de atraer a los viejos creyentes a la religión neonata; y en otros casos, simplemente se lleva a cabo por el intercambio cultural y/o el contacto cotidiano entre diversos pueblos. Por más que en la actualidad muchos de nosotros sepamos fuerte o vagamente que el cristianismo ha llevado a cabo este proceso muchas veces para destruir y hasta absorber otras culturas y/o religiones, sabemos con certeza que este proceso surgió muchísimo tiempo atrás del nacimiento del cristianismo, y que de hecho, hasta hay teorías de que ésta última religión mencionada haya sido producto del sincretismo con otras; más allá de con el sabido judaísmo.


¿SINCRETISMO O TENDENCIA HUMANA?
       Si nos ubicamos en la antigüedad, en el origen de las civilizaciones, prácticamente todas las culturas del mundo tienen una imagen maternal muy similar al de la virgen María; más allá de si estos pueblos hayan tenido contacto entre sí o no, la poseen. Ejemplos como la famosa Venus de Willendorf, presente en diversas culturas (la más antigua de 28.000a.C.), son interpretados por algunos historiadores como la “Madre Tierra”,“Madre Misericordiosa”, “Diosa de la Fertilidad” o hasta “Diosa de la Sabiduría”. En el caso del budismo y el taoísmo, encontramos a Guan Yin, una bodhisattva (persona embarcada a la iluminación, muchas veces confundida con un Dios o Diosa) muy similar, cumpliendo el papel de “Madre Misericordiosa” y “Diosa de la Fertilidad”. En el Hinduismo, encontramos las mismas representaciones ya mencionadas, pero fraccionadas en varias diosas (Shakti y Radha entre otras); lo curioso es que muchas de estas diosas fueron sincretizadas en el budismo, respetando sus nombres y mismas características, pero con el grado de bodhisattvas. En el antiguo Egipto, encontramos a Ast (más conocida por su nombre helénico “Isis”), madre del famoso Horus, venerada como la madre y esposa utópica, representando todos los papeles que venimos mencionando; de hecho, hasta se cree que fue sincretizada por los griegos bajo la diosa Dímitra (Deméter para algunos traductores), diosa de la cosecha, y hasta pudo dar origen a las Titánides (madre de los dioses) Rea y Gea (Madre Tierra). Por último, también encontramos esta figura maternal en otras religiones menos difundidas, pero no por eso menos importantes, como en la mitología mexicana, en la incaica (Pachamama), la africana (Mawu) y hasta en la nórdica (Nerthus); y muchísimas más. Para muchos religiosos es interpretado como la misma diosa con distintos nombres, mientras que por supuesto, los teólogos y antropólogos afirman que simplemente es humano creer en esta figura.

SINCRETISMO Y FENÓMENOS NATURALES
       Casi en su totalidad, las creencias antiguas se basaban en la astrología, adoraban a las estrellas, los elementos de la naturaleza, y fundamentalmente al sol. Mucho antes del surgimiento del cristianismo, encontramos enormes similitudes entre los dioses Horus (Egipto), Attis y Dionisio (Grecia), Krishna (Hinduismo), Mitra (Persia) y muchísimos más; desde crucifixiones, resurrecciones a los tres días de morir, doce discípulos, milagros y hasta una virgen que da a luz específicamente un 25 de diciembre. La fecha de nacimiento de todos estos dioses y sus resurrecciones en tres días son hechos completamente astrológicos al igual que la virgen que da a luz, relacionada con la constelación de virgo (una virgen sosteniendo trigo; constelación que en el hemisferio norte, transcurre en plena época de cosechas). Así mismo, a los doce discípulos se los relaciona directamente con las doce constelaciones. En el hemisferio norte, estos acontecimientos importantes entre el 21 y el 25 de diciembre coinciden con el solsticio de invierno; no es casualidad que en las culturas del hemisferio sur, donde las estaciones transcurren de manera invertida, los acontecimientos importantes de las culturas de este hemisferio transcurran el 21 de junio.
       La Epopeya de Gilgamesh es un texto sumerio de 1.300 a.C. que narra las aventuras del rey Gilgamesh. Este texto, es el primero que narra la historia del diluvio universal (el Arca de Noé en otras culturas), el cual es mencionado por varias civilizaciones (desde India, China, y hasta los pueblos sudamericanos), por lo cual, más que sincretismo, se cree que fue un fenómeno meteorológico que devastó al planeta. Sin embargo, esta parte del poema está redactada casi textualmente en el Tanaj y la Torá de los hebreos (Antiguo Testamento de los cristianos). No sólo posee la historia del diluvio universal, sino otras historias similares aunque no textuales, como la del Génesis y la Torre de Babel. También se han encontrado ciertos paralelismos textuales con la Odisea de Homero.




SINCRETISMO POR CONTACTO COTIDIANO
       En la edad de bronce encontramos grandes relaciones comerciales entre Egipto y Grecia, y más allá de que siglos más tarde, tanto el filósofo Tales (siglo VI a.C.) como el historiador Heródoto (siglo V a. C.) hayan quedado fascinados con la cultura egipcia en algunos de sus viajes, hay evidencia y algunas teorías de la influencia egipcia sobre la cultura griega, especialmente por el nombre de muchísimos dioses; citando como ejemplo a Heródoto, quien comparó a Ast (Isis para los griegos, la diosa maternal egipcia ya mencionada), con la diosa griega Dímitra, llegando a ser conocida por muchos griegos como “Isis, de los diez mil nombres”. Los griegos también veían al oráculo de Amón (Egipto) como una manifestación de Zeus, aunque tal vez el mejor ejemplo es el de la deidad sincrética Sérapis, la cual Ptolomeo I declaró como patrón de Alejandría y dios oficial de Egipto y Grecia.
       Ya en la época de Alejandro Magno, el Imperio Romano tenía una visión favorable del sincretismo con la imagen de Ast. Tanto es así, que cuando Alejandro conquista Egipto, los templos en honor a Ast se expanden por todo el mundo grecorromano. Muchos ejemplos más del sincretismo de Egipto y del culto a Ast con el mundo grecorromano pueden ser mencionados: Calígula, Vespasiano, Tito, Domiciano,Trajano, Adriano, y Galerio le rendían culto de alguna manera u otra. En el cristianismo ya mencionamos tanto a Ast como a Dímitra en su figura de la Virgen María. De hecho, los primeros cristianos le rendían culto a la figura de Ast amamantando a Horus, y como si fuera poco, cuando el cristianismo se convirtió en la religión oficial del Imperio Romano, el santuario de Ast en Egipto fue convertido en una iglesia en honor a la Virgen María.

SINCRETISMO POR HERENCIA CULTURAL
       Más allá del gran parecido entre la famosa cruz de Ankh egipcia y la cruz del cristianismo, el mito de Jesús está estrechamente relacionado con el de Horus (Egipto), casi en su totalidad; donde encontramos enormes paralelismos. Lo mismo sucede con el mito del nacimiento y crianza de Moisés, casi idéntico al de Sargón de Acadia; o el mito de su transcripción de las leyes de dios (las famosas tablas de piedra), que presentan grandes paralelismos con otros mitos como el de Manu en el hinduismo, Minos en la mitología griega y Mises en Egipto; más allá de la similitud en sus nombres. En cuanto a los diez mandamientos, son transcripciones casi literales del “Libro de los Muertos” de los egipcios. Podemos entender estos sincretismos, teniendo en cuenta el estado de esclavitud en el que estuvo sometido el pueblo hebreo bajo Egipto, durante muchos años. Por lo tanto, la cultura egipcia se mantuvo latente en ellos, incluso hasta el surgimiento del cristianismo (religión derivada del judaísmo), manteniendo así, muchísimas similitudes con ella, desde el bautismo, la comunión, la idea de apocalipsis y el “más allá”, hasta costumbres como la circuncisión. Todas ellas presentes en la cultura egipcia.
 
       Hay historiadores como Thomas Paine (siglo XVIII) que afirman que la figura de Jesús es simplemente una “parodia” del culto al sol, donde simplemente reemplazaron a éste último por un hombre, y continuaron rindiéndole culto de la misma manera. Esto explicaría el por qué siempre se lo representa con el sol detrás de su cabeza, iluminándolo, como si fuera el representante en carne del mismo. El historiador cristiano Justino Mártir, del siglo II de nuestra era, escribió textualmente lo siguiente: “Cuando decimos que Jesús fue concebido sin unión sexual, crucificado, muerto y que resucitó en los cielos, no proponemos nada distinto a lo que ustedes creen, hijos de Júpiter” (…) “Nació de una virgen, igual que Perseo”. Por lo tanto, los primeros cristianos, eran conscientes de todas estas similitudes.





SINCRETISMO COMO MÉTODO DE ABSORCIÓN E IMPOSICIÓN SILENCIOSA
       Es así como desde tiempos inmemoriales, el sincretismo ha sucedido en muchísimas culturas, tanto de manera involuntaria, como voluntaria para ejercer poder sobre algunos pueblos. Años después de que Constantino oficializa el cristianismo en el Imperio Romano, ésta religión empieza a ganar poder y a sincretizar costumbres y hábitos de otras religiones y culturas. Tanto es así, que en el año 325 de nuestra era, los cristianos, mediante el primer Concilio de Nicea, deciden que el nacimiento de Jesús debía celebrarse el 25 de diciembre; en parte para “opacar” las fiestas saturnales (en honor a Saturno, dios romano) que se llevaban a cabo del 17 al 25 de diciembre. En estas fiestas romanas se bebía descontroladamente, había grandes banquetes y los esclavos eran hombres libres por este período de tiempo; además se intercambiaban regalos entre familiares y conocidos (costumbre que adoptó el cristianismo para convertir paganos). En un principio estas fiestas fueron desplazadas a la fecha de año nuevo, pero luego, la navidad se impuso por completo, cumpliendo así el cristianismo su objetivo de silenciar a los paganos y de convencerlos, en parte, de que las creencias cristianas no eran tan distintas a las del viejo mundo grecorromano.
       A fines del siglo V de nuestra era, la figura de Nicolás de Bari (nacido a fines del siglo III) comenzó a hacerse muy popular en todas partes. Nicolás era un obispo cristiano que tuvo relación con Constantino, obsesionado con erradicar los cultos paganos y con una devoción hacia los niños muy particular, por lo cual se narran muchas leyendas y hasta milagros de él salvando niños, aún después de muerto. La leyenda se volvió tan popular entre la gente que la iglesia lo santificó y lo adosó a la vieja costumbre romana de intercambiar regalos en las fiestas saturnales (ya para esta época, navidad oficial) creando el mito de Papá Noel que le lleva regalos a los niños el 25 de diciembre. Ya antes del sincretismo de Nicolás de Bari con esta costumbre de las fiestas saturnales, existían muchísimos pueblos con una figura muy parecida que le llevaba regalos a los niños en todos los pueblos de la península Ibérica (el Olentzero con los vascos, el Tió de Nadal en Aragón y Cataluña, el Apalpador de Galicia…) y hasta en ciertas regiones de Italia (el Hada Befana), las cuales, una vez que la iglesia oficializó el mito de Nicolás de Bari, fueron desapareciendo poco a poco, aunque algunos les rinden culto hasta el día de hoy.
       Encontramos una situación similar en el siglo VII, cuando Bonifacio comienza a evangelizar Alemania y luego extiende el cristianismo por toda la región nórdica. Este sujeto se encontró con que los pueblos nórdicos celebraban Júl, una fiesta en honor a Frey (dios nórdico del sol naciente, la lluvia y la fertilidad) en la fecha cercana a la navidad del cristianismo. Para ello, decoraban un árbol perenne en representación del Yggdrasil (árbol de la vida, o árbol que representa al universo según los nórdicos). Para facilitar la evangelización y convertir más personas del pueblo nórdico, Bonifacio decide sincretizar esta tradición de los nórdicos, incorporándola a la navidad.
       Casi llegando al siglo VI, el papa Gelasio I decidió prohibir una fiesta típica del paganismo que se seguía llevando a cabo, las fiestas Lupercales (en honor al Fauno Luperco, que amamantó a Rómulo y Remo). En esta fiesta se festejaba el traspaso a la adultez de ciertos adolescentes elegidos, los cuales debían pasar un tiempo determinado en las afueras de la ciudad o en el bosque, cazando. Al regresar, se celebraban las fiestas lupercales, donde además de sacrificar animales, los adolescentes, ahora convertidos en adultos, se comportaban como lobos y, luego de cortar en tiras la piel de los animales sacrificados (Februas), se vestían con ellas y salían a azotar con las mismas a todo aquel que se cruzara en su camino. Las Februas simulaban ser miembros viriles, y el ser azotado con ellas equivalía a un aumento de la fertilidad y a un acto de purificación (Februatio, el cual dio origen al nombre del mes febrero). Para evitar estos festejos, Gelasio I condenó la celebración de los mismos y trató de cristianizar la fecha (14 de febrero) sustituyendo el festejo con la celebración de la trágica muerte del cristiano Valentín. Recién a fines del siglo XIV, se empieza a utilizar esta fecha como día de los enamorados en el mundo anglosajón, lo que llevó a desvirtuar aún más el festejo y lograr que en 1969 la iglesia católica deje de considerarlo una celebración religiosa. En 2014 el papa Francisco decidió participar en la celebración, en un intento de devolverle un sentido religioso a la fecha, originalmente pagana, aunque actualmente comercial.
       Un caso similar es el delas fiestas grecorromanas “Bacanales”, en honor a Baco (Dionisio para los griegos), en las cuales se celebraban con fiestas orgiásticas y se bebía sin medida alguna. Esta fiesta fue prohibida por el mismo Imperio Romano en el siglo II, y hoy en día sobrevive con el nombre de “Carnaval”.
       La Pascua cristiana, tiene su origen en la religión judía, cuando en el año 1.513 a.C. el pueblo hebreo comenzó su éxodo desde Egipto hacia la tierra prometida. El pueblo hebreo comenzó celebrándola cada año para conmemorar su liberación como esclavos de los egipcios. En un principio, los cristianos siguieron celebrando la Pascua judía (Pésaj) paralelamente a la Pascua de Resurrección cristiana (la cual celebra la muerte y resurrección de Jesús), de hecho, no hay que olvidarse ni de que los primeros cristianos eran judíos (al igual que Jesús) ni de que la famosa Última Cena de Jesús con sus discípulos, era una cena de Pésaj. Los primeros cristianos, en forma de secta como casi toda religión que comienza, decidieron mantener no sólo el Pésaj como celebración, sino el resto de costumbres del judaísmo, como la circuncisión, el semitismo, concurrencia a las sinagogas y hasta el uso del Tanaj (Antiguo Testamento para los cristianos) como libro sagrado. Todos estos hábitos los mantuvieron de alguna manera para intentar sincretizar la religión judía con el cristianismo primitivo; hasta que el cristianismo empieza a expandirse. Cuando los cristianos comienzan a migrar a otros territorios para evangelizar, se encuentran con pueblos que carecían del origen judío (paganos) y empiezan a ser perseguidos por no reconocer al emperador como figura divina.A esta altura, el discípulo de Jesús, Pablo, era uno de los pocos cristianos que estaba convirtiendo al cristianismo a pueblos no judíos. A partir de este momento, el cristianismo comienza a abandonar poco a poco las prácticas judías, para intentar diferenciarse de su religión máter y no obligar a los paganos conversos a llevar prácticas antiguas con las que no tenían relación alguna. No es hasta el ya mencionado primer Concilio de Nicea del año 325, ya con el cristianismo más consolidado y adoptado como religión oficial del Imperio Romano, que se abandonan por completo las prácticas judías en esta religión, y las Pascuas de resurrección comienzan a celebrarse de manera independiente al judaísmo.
       Años más tarde, el cristianismo llega a sincretizar las Pascuas de Resurrección con las celebraciones del pueblo babilonio hacia la diosa Ishtar (diosa de la guerra, amor y la fertilidad), que se llevaban a cabo en las mismas fechas. Para los babilonios era una historia relacionada con la cosecha de manzanas y la celebración de la fertilidad de Ishtar, pero los cristianos lo sincretizaron como huevos de pascua que representan la fertilidad de la Virgen María. De hecho, los pueblos anglosajones llaman a las Pascuas por un derivado de Ishtar (Easter).


       No se puede dejar de mencionar al Islam, religión  que surge en el siglo VII con el profeta Mahoma, y que, si bien tiene sus propios textos sagrados (el Corán), también tomó los textos del judaísmo (Tanaj) y del cristianismo (Nuevo Testamento) como oficiales de la religión. Además, reconocen a la mayoría de los grandes profetas de ambas religiones, y tienen cierta admiración por la figura de la Virgen María.



CONCLUSIÓN
       Como vemos, el sincretismo sucedió de muchísimas maneras y muchas veces como un manejo político o simplemente por fusión de culturas por contacto cotidiano. De esto no están exentas las poco mencionadas tribus norte y sudamericanas, las cuales poseían sus propias costumbres, culturas y hábitos, y que casi todas fueron aplastadas por las religiones europeas, aunque en pocos casos, de manera sincrética, razón por la cual, poco podemos aportar en este relato.       En cuanto a lo personal, la investigación y consulta de fuentes fueron realizadas con un carácter totalmente científico, tratando de ser lo más objetivo posible. Por más que muchísimos ejemplos fueron sobre el cristianismo, podemos ver que el sincretismo es más antiguo que esta religión y posteriormente también lo realizaron otras culturas. Vemos, aún en la actualidad, cómo los sectores más vulnerables de cualquier sociedad son los más religiosos (en muchos casos por la falta de educación, la cual los liberaría como individuos), o cómo se manifiesta la misma devoción en sectores más acomodados, para mantener tanto el estatus social  propio, como el de los sectores marginados. Aunque entiendo que para algunos seres humanos es necesario creer en algo, en alguien o que en el pasado haya sido necesario crear mitos para intentar darle una explicación científica a los fenómenos naturales, realmente creo que cualquier religión institucionalizada es utilizada como método de control y opresión, sincretice costumbres o no. Además, analizando los cambios religiosos de todos los tiempos, podemos ver claramente cómo las religiones oprimidas terminan convirtiéndose en religiones opresoras.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
-Textos de National Geographic.
-Textos de la BBC.
 -Película-Documental  “Zeitgeist: The Movie (2007)”.
 -Wikipedia.
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