Tolerancia a sequía, el foco de las investigaciones en maíz

La semilla de maíz como vector fue uno de los ejes de la segunda jornada del Congreso Nacional de Maíz, organizado por la Asociación de Ingenieros Agrónomos del Norte de Buenos Aires

tolerancia-sequiaArgentina.─ La semilla de maíz como vector fue uno de los ejes de la segunda jornada del Congreso Nacional de Maíz, organizado por AIANBA (Asociación de Ingenieros Agrónomos del Norte de Buenos Aires), en la Bolsa de Comercio de Rosario.



Guillermo Van Becelaere, de Monsanto, abordó la nueva frontera de mejoramiento en maíz. El especialista definió a la historia del maíz en la Argentina como exitosa, gracias a la contribución de los grandes mejoradores que tuvieron objetivos claros y una gran visión.

Van Becelaere profundizó que “el objetivo del mejoramiento sigue siendo alimentar al mundo que en al año 2050 tendrá una población que alcanzará a los nueve mil 600 millones de habitantes, situación que no sería sostenible con la utilización de las herramientas empleadas en los años noventa y para ello es necesario recurrir a nuevas tecnologías para aumentar los rendimientos”.

Las herramientas evaluadas para integrar la tecnología que posibilite el desarrollo de maíz tolerante a la sequía fue el tema abordado por Carlos Loffler, de Dupont Pioneer. Contó que estudios realizados en los últimos 30 años en el cinturón verde de Estados Unidos permitieron determinar que el 43 por ciento de las áreas destinadas al cultivo de maíz fueron afectadas por sequías o deficiencias hídricas.

En ese sentido, explicó que mediante simulaciones realizadas con el programa EnClass entre 1950 y 2013 y datos experimentales entre 1930 y 2012, demostraron una ganancia genética en rendimientos de granos en condiciones de sequía.

Al respecto, sostuvo que “el éxito obtenido hasta el presente y el esperado en el futuro se basa en la integración de tecnologías que incluyan el uso de técnicas moleculares para mejorar simultáneamente la tolerancia a la sequía, caracteres agronómicos y tolerancia a enfermedades de sequía manejados con riego controlado, predicciones de comportamiento bajo estrés basadas en información genómica y modelos de simulación”.

Como ejemplo, el expositor contó que en Estados Unidos se le propuso al productor experimentar con diferentes tipos de híbridos de maíz elegidos por él, tolerantes a la sequía, y uno propuesto por Pioneer (Aquamax). Los resultados de los ensayos medidos entre 2008-2010, demostraron que estos híbridos superaron a los mejores productos tolerantes a sequía en casi un 5 por ciento.

Los aportes y desafíos para la sustentabilidad en el caso del maíz fueron abordados por Emilio Satorre, de la cátedra de cereales de la UBA, quien explicó que el cultivo de maíz ocupa un lugar clave en la sustentabilidad de la producción a partir del aporte de materia orgánica con la cobertura de residuos de siembra directa y su aporte a la diversificación y estabilidad de las rotaciones.

Otro de los aspectos abordados en el Congreso de Maíz se vinculó con el empleo eficiente de los fertilizantes y de los sensores remotos, tema que abordó Ricardo Melchiori, de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Entre Ríos. El especialista explicó que el uso de nitrógeno para la fertilización del maíz tiene importantes implicancias económicas y ambientales.

“La eficiencia en el uso de este nutriente, considerando el uso de fertilizantes en el corto plazo, depende de las acciones ambientales medidas dentro del lote y durante el ciclo del cultivo; por lo tanto, tener en cuenta estos aspectos significa un verdadero desafío para la agricultura de precisión en el mundo”, apuntó.