Canales populares

Un caso increíble de la ciencia




El cerebro que ves sobre estas líneas es historia de la neurociencia. Durante más de 50 años su dueño vivió recluido y era visitado regularmente por decenas de investigadores, para quienes se convirtió en una referencia. Henry Molaison, conocido durante años solo como el paciente H.M., quien murió en 2008 en una residencia de ancianos de Connecticut (EE UU), fue intervenido por un neurocirujano en 1953, cuando tenía 27 años, para terminar con sus ataques de epilepsia.



(Henry Molaison)


Desde que era pequeño, en Hartford, EEUU, sufría ataques epilépticos que no podían ser controlados por los fármacos anticonvulsivos. Todo esto empeoró cuando a los 16 años fue atropellado por un ciclista y Henry acabó golpeándose la cabeza contra el suelo. Desde que sufrío ese accidente, sus crisis eran más severas y más frecuentes. Su calidad de vida era tan mala que el mismo decidió someterse a una operación experimental (recientemente mencionada) en el Hospital de Hartford.




La operación fue todo un éxito – la cirugía consiguió reducir al mínimo los ataques epilépticos. Sin embargo, había efectos secundarios. El paciente había perdido la capacidad de memorizar. A los pocos días de la operación Henry no reconocía al personal sanitario que le había atendido, no encontraba el camino al baño y tampoco podía explicar el motivo por el cual se encontraba en el hospital. Al principio, los expertos supusieron que se trataba de una pérdida de memoria transitoria. Sin embargo, con el tiempo se vió que se trataba de una amnesia irreversible.

Antes de la operación de Henry Molaison (o paciente H.M., como se le conocía en los libros de medicina con la intención de preservar su privacidad) se pensaba que la capacidad de almacenar memorias estaba distribuida por todo el cerebro. El caso del paciente H.M. demostró que no era así, que existía un área específica para el almacenamiento de nuevas memorias, ya que, Henry no recordaba nada de lo ocurrido después de la intervención quirúrgica pero sí recordaba su infancia, su adolescencia y sucesos públicos como La Gran Depresión de 1929 y La Segunda Guerra Mundial (Todo lo que conocía acerca sobre hechos previos a la operación). Después de la operación, Henry sólo era capaz de crear memorias de corta duración: podía recordar sucesos hasta por 20 segundos.

Los médicos que le visitaban se sorprendían cuando, al salir un momento y volver a entrar en la habitación, Henry hablaba con ellos como si acabara de conocerlos. Su caso fue objeto de estudio durante años y sirvió para determinar el importante papel del hipocampo en la fijación de la memoria y en la creación de nuevos recuerdos.



Estudios de H. M. realizados en 1960 parecían indicar que había dos sistemas de memoria, uno a corto plazo o memoria operativa, como se la conoce en la actualidad, con capacidad limitada y donde la información permanece unos 20 segundos (en el caso de H. M. estaba intacta), y una memoria a largo plazo, con una capacidad ilimitada y donde la información perdura de forma permanente (en el caso de H. M. estaba deteriorada, con la excepción del recuerdo de los acontecimientos antes de la operación).

A H. M. se le puede considerar como un amnésico "puro", escasos en la disciplina, y por ello se les conoce por sus iniciales – además de proteger su identidad como antes se menciono - , pues el resto de sus procesos psicológicos, como percepción, lenguaje, inteligencia, eran totalmente normales, o incluso superiores a la media.

En 2009, un año después de la muerte de Molaison, el doctor Jacopo Annese, de la Universidad de California, comenzó el análisis exhaustivo del cerebro de H.M. en su laboratorio. En una operación que transmitió en directo por internet, Annese dividió el cerebro de H.M. en 2.401 láminas de un espesor microscópico y compartió la información con el resto del mundo a través de la red.



Los primeros análisis con neuroimagen indicaban que efectivamente el cerebro carecía del hipocampo y de parte de la amígdala, lo que cuadraba con los resultados de las pruebas y sus dificultades de memoria. Pero cuatro años después, los resultados apuntan a una pequeña sorpresa: a H.M. no le faltaba todo el hipocampo.

El análisis detallado de Jacopo Annese y su equipo, publicado esta semana en Nature Communications, muestra que una porción importante del hipocampo posterior, que se pensaba que había sido extirpada en la operación, siguió intacta durante años. "Durante muchas décadas", asegura Annese, "se pensaba que el área dañada principalmente responsable de la amnesia de H.M. era el hipocampo. Estos nuevos hallazgos, sin embargo, muestran que una parte sustancial del hipocampo pudo ser preservada durante la operación". Lo más destacado, señala el científico, es que la corteza entorrinal, la conexión clave de toda la información que llega a este núcleo, estaba destruida casi al completo. "Esto sugiere que la corteza entorrinal pudo ser más importante en los déficits de memoria de H.M. de lo que se pensaba", indica. De hecho, añade, "esta área es la misma que sufre el mayor impacto durante las etapas tempranas del Alzhéimer".

¿Invalida esto las cientos de pruebas que se hicieron a H.M. y las conclusiones que se sacaron?

Afortunadamente, las conclusiones sobre el papel del hipocampo han sido confirmadas en otros muchos casos y su funcionamiento ha sido muy estudiado. Lo que sí apunta es a algo muy importante para la neurociencia: la necesidad de mejorar la resolución de los sistemas de neuroimagen, que están siendo puestos en cuestión por diversos frentes. "Estos resultados son un recordatorio importante", aseguran los autores del estudio, "de que incluso en esta era de las tecnologías avanzadas de neuroimagen, no existe todavía un sustituto para el examen meticuloso y el análisis post mortem del tejido cerebral real". También, un recordatorio de que los errores en ciencia existen, con la ventaja de que siempre esta es susceptible de rectificar y mejorar.

Por último, este caso es tan conocido que, además, del libro sobre la vida de Henry escrito por la Dra. Suzanne Corkin del MIT (Massachusetts Institute of Technology) que trabajó con él por más de cuatro decadas, Columbia Pictures ha comprado los derechos de la obra y piensa llevar la historia del paciente H.M. al cine.



0
0
0
0No hay comentarios