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Argentina quedó al borde del descenso

Zeballos y Delbonis cayeron en cinco sets contra Ram-Erlich e Israel se puso 2-1 en el repechaje. Para seguir en el Grupo Mundial, este domingo deberán ganar Mayer y Berlocq.




La lucha no tuvo premio, y la chance argentina está contra las cuerdas. Federico Delbonis y Horacio Zeballos cayeron contra dos especialistas del dobles, Jonathan Erlich y Andy Ram, por 6-3, 3-6, 6-1, 3-6 y 6-3, y entonces Israel pasó arriba 2-1 en el repechaje que se juega en Sunrise, EE.UU. La chance de la permanencia ahora depende de que este domingo Leonardo Mayer venza primero a Dudi Sela, y luego Carlos Berlocq haga lo propio ante Bar Botzer. De lo contrario, Argentina descenderá a la Zona Americana.

El arranque del equipo argentino fue preocupante. Con Delbonis impreciso en la volea y Zeballos sin gravitar con su saque, cedieron enseguida el primer break. Tuvieron inmediatamente la chance de salir adelante, con excelentes devoluciones de ambos, para quebrar el saque de Ram. Parecía entonces que podían encontrar cierta tranquilidad para hacer su juego. Pero en el sexto game, otra vez con el saque de Zeballos, aparecieron nuevos errores y los israelíes hicieron pesar su mayor oficio para conseguir un nuevo quiebre. Ram, que había arrancado algo frío, ya no fallaba. Los argentinos lograron levantar tres set points con el servicio de Delbonis, pero con Erlich al saque Israel no perdonó y puso el 6-3 que ratificaba su dominio del partido.

Las hinchadas trataban de aportar lo suyo, en un marco que otra vez tuvo no más de 900 personas. De un lado, el "Vamos, vamos, Argentina", del otro el "El, el, Israel". Y mientras tanto, en la cancha, Zeballos y Delbonis buscaban estabilizar la situación. Y después de mantener sus saques con alguna dificultad, apareció una extraña laguna de Erlich -de gran nivel hasta ese momento- con su saque en el sexto game: cometió dos dobles faltas y un error de volea, y después un revés cruzado de Zeballos le dio el esperado break a Argentina. Entonces se soltó más Delbonis -que aportaba los puntos más altos del equipo, a pesar de ser el debutante- y empezó a castigar la pelota como lo hace habitualmente en el circuito. Tuvieron cuatro set points con el saque de Ram que no pudieron concretar. Hubo que esperar al saque del marplatense para sellar el 6-3 que emparejaba la historia.

Cuando empezaba a haber razones concretas para ilusionarse, otro flojísimo game de la pareja con el saque de Zeballos -muy errático durante buena parte del partido- les entregó el break a los israelíes. Algunos aciertos de Delbo mantenían la ilusión, pero no alcanzaba. Los argentinos no lograban acertar con la devolución de saque y no hacían pesar la mayor potencia de sus golpes. Así, Erlich y Ram jugaban cómodos y se alejaban esas dudas que habían tenido en el segundo set. Llegó después otro quiebre al saque de Zeballos -el cuarto del partido sobre siete games hasta ese momento- y después, en un game largo, Ram aseguró el 6-1 con su servicio. El panorama volvía a ser oscuro.

El comienzo del cuarto set sirvió para devolver la ilusión. Los argentinos superaron algunas dificultades en el game inicial con el saque de Delbonis y consiguieron quebrarle a Ram luego de aciertos de los dos en la devolución. Después sacaron adelante el saque de Zeballos pese a dos break points de los israelíes. Al marplatense le costaba mucho solucionar la devolución de Erlich, que persistentemente buscaba su revés. Algo que se agravaba con el escaso oficio de Delbonis para cerrar caminos en la red. Pero también los israelíes sufrían con el saque propio, en un partido muy inestable. Argentina no resignó la ventaja y con el saque de Delbo aseguró el 6-3. Todo se definiría en el quinto.

Los dos bancos repartieron arengas. Todos sabían que en ese parcial se jugaba buena parte del destino del repechaje. Y en el cuarto game, con la formación más floja del equipo argentino, Zeballos cometió dos dobles faltas que costaron un break demasiado caro. Los israelíes, confiados, ya no volvieron a equivocarse. La caída era una realidad. Argentina ya no puede equivocarse más si quiere evitar el descenso a la Zona Americana después de 13 años en la elite.
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