Barcelona ganó en Inglaterra, pero se quedó corto

A pesar de dominar gran parte del partido, el equipo catalán venció apenas 2-1 a Manchester City. Suárez anotó un doblete, mientras que Agüero le dio vida al local. Messi, de buen nivel, falló un penal en la última oportunidad.





Lo perdonó y le permite seguir soñando. Porque, aunque con u estilo de juego renovado, Barcelona bailó como en sus mejores épocas a Manchester City en Inglaterra, en la ida de los octavos de final de la Champions League. Se puso en ventaja de la mano de Luis Suárez, que antes del descanso amplió la brecha. Incluso, podría haber ampliado la brecha: una goleada en esos 45 minutos no habría extrañado a nadie. Pero bajó la intensidad y permitió que Sergio Agüero anotara el 2-1 definitivo a pura polenta. Encima, Lionel Messi –de excelente nivel– falló un penal y no pudo anotar en el rebote. El Barça se quedó corto.

Con todos los titulares (incluido Mascherano), el conjunto catalán regaló una primera etapa de ensueño. Dueño del mediocampo, el elenco de Luis Enrique se lució con la pelota en su poder y con la sabiduría necesaria para lastimar en los flancos más debiles al equipo de Pellegrini. Un cuarto de hora tardó en caer el primer grito. El autor fue el uruguayo Suárez, que capitalizó un rebote en el fondo ciudadano y superó la resistencia de Joe Hart con un remate potente.

Lo perdonó y le permite seguir soñando. Porque, aunque con u estilo de juego renovado, Barcelona bailó como en sus mejores épocas a Manchester City en Inglaterra, en la ida de los octavos de final de la Champions League. Se puso en ventaja de la mano de Luis Suárez, que antes del descanso amplió la brecha. Incluso, podría haber ampliado la brecha: una goleada en esos 45 minutos no habría extrañado a nadie. Pero bajó la intensidad y permitió que Sergio Agüero anotara el 2-1 definitivo a pura polenta. Encima, Lionel Messi –de excelente nivel– falló un penal y no pudo anotar en el rebote. El Barça se quedó corto.

Con todos los titulares (incluido Mascherano), el conjunto catalán regaló una primera etapa de ensueño. Dueño del mediocampo, el elenco de Luis Enrique se lució con la pelota en su poder y con la sabiduría necesaria para lastimar en los flancos más debiles al equipo de Pellegrini. Un cuarto de hora tardó en caer el primer grito. El autor fue el uruguayo Suárez, que capitalizó un rebote en el fondo ciudadano y superó la resistencia de Joe Hart con un remate potente.

Entonces, el Manchester quedó sometido a su rival. La defensa culé impido que Dzeko y Agüero fueran profundos. Y, en cada contra, eran apenas tres futbolistas locales contra cinco o seis de un Barça que mantiene la solidaridad para replegarse. Sin embargo, la visita no pudo transformar el triunfo en goleada y, en el complemento, el City encontró huecos por donde respirar fútbol. Y en una guapeada del Kun, que superó la resistencia de Alba, Piqué y Mascherano, puso el descuento a los 24.