[Boca] Chávez va camino a la idolatría



Un partido que sirvió para confirmar que Chávez va camino a la idolatría

No fue un buen partido de Boca, que monopolizó el balón pero careció de profundidad. Se hizo sentir la falta de un conductor como Gago, porque Carrizo ni Meli ni Colazo pudieron serlo. Sin embargo, con el delantero del momento todo es más fácil. Ya clasificado a la Libertadores -el primer objetivo- hay que seguir ajustando detalles para la 'final' de la Sudamericana, donde habrá que imponer la paternidad.



Rodolfo Arruabarrena apeló nuevamente al recambio para darle descanso a los jugadores que venían de golear a Cerro Porteño por Copa Sudamericana. Esto se hizo sentir de nuevo, tal como sucediera una semana atrás contra San Lorenzo. Pese a sus distracciones defensivas, el equipo no sufrió sobresaltos ante un Tigre que prácticamente no incomodó.

Sin embargo, de mitad para adelante faltó el jugador que se haga cargo de crear. Un organizador nato, como lo es Fernando Gago, el único capaz de ordenar y hacer jugar al equipo. Federico Carrizo, Marcelo Meli y Nicolás Colazo lo intentaron, pero no pudieron.

Por eso se vio un equipo con amplio poder de dominio territorial y de balón, pero con nula profundidad. Dentro de este déficit se puede destacar los toques cortos, precisos y rápidos que se vieron en mitad de cancha. Pero si no convertís, de nada sirve.

Fue ahí cuando el "Vasco" Arruabarrena, con muy buen tino, apeló a Andrés Chávez, el jugador del momento. Con poco más de media hora de juego, generó todo lo indispensable para que el equipo vuelva a la victoria. Metió y se mostró muy vertical al arco, como nos tiene acostumbrados. En el penal, la fabricó toda él. Por más que en las repeticiones haya parecido que no fue, la falta es cobrable.

Pero por si cabía alguna duda, él mismo robó una pelota en el campo propio, corrió y metió el pase, dentro del área rival, para el tanto de Gigliotti, que también hace varias fechas demuestra estar fino y con el olfato a pleno. Otro gol (o en este caso, par de goles) del "Puma" que le sirven tres unidades al equipo.

Con la clasificación a la Copa Libertadores definida y con un torneo que se peleó pero nunca estuvo dentro de las prioridades, Boca tiene que seguir trabajando en ajustar los detalles posibles de cara a la gran final, que serán las semifinales de la Copa Sudamericana. Ahí sí que no debe haber fallas, desatenciones o poca profundidad. Ahí sí que habrá que dejar la piel, el alma y ganar a lo Boca, como la historia y la paternidad lo demanda.