Check the new version here

Popular channels

Boca: Los años que fuimos felices...

Si sos un taringuero promedio bostero, de unos 30 años, seguramente sos una de las personas mas felices del mundo. Por lo menos en lo que tenga que ver con el futbol.
Vamos a repasar en este post el porque el pais nos mira con otros ojos, y festeja cada traspie que damos.
Te invito a repasar los 10 momentos mas felices de nuestras vidas de "hincha", en un ranking de las emociones mas fuertes que vivimos , llegando a la que para mi fue la mejor: La obtencion de la primera intercontinental del siglo ante el Madrid, en un partido epico.
.


PUESTO 10: BOCA - PALMEIRAS - LIBERTADORES 2000



Boca ha tenido finales historicas por Copa Libertadores, frente a Gremio, frente a Cruz Azul. Sin duda, la mas clara en el tiempo es el partido de Riquelme ante Gremio. Inmediatamente despues, las finales contra el Santos y el Palmeiras se disputan el proximo lugar.



Boca Gritó campeón en el Morumbí tras ganarle al Palmeiras, en la definición por penales, la final de la Copa Libertadores de América del 2001
El encuentro había terminado igualado sin tantos y en la ronda de penales, equipo argentino logro el título continental después de 22 años.


link: http://www.youtube.com/watch?v=Oy6eec242hY



PUESTO 9: EL BOCA DEL BASILE.... "EL COCO" DE LOS DEMAS EQUIPOS..




Boca Juniors termina la temporada 2005-2006 con cuatro títulos de campeón al ganar los torneos Apertura y Clausura del fútbol argentino, la Copa Sudamericana y la Recopa Sudamericana dirigido por Alfio Basile, quien comenzó a entrenar al equipo hace 10 meses.

Basile tiene también el mérito de haber terminado de manera contundente con el "síndrome Carlos Bianchi", que había quemado a dos entrenadores en 12 meses (Miguel Brindisi y Jorge Benítez), tras la dimisión en 2004 del que después fue técnico, por poco tiempo, del Atlético de Madrid.

La desvinculación de Bianchi había dejado vacío y desorientado a Boca Juniors, tras ganar nueve títulos bajo su dirección.

Aquella crisis futbolística, una de las más graves en la historia del club, impidió al conjunto boquense clasificarse para la actual Copa Libertadores, plaza que ha recuperado para el año próximo.

El fichaje de Basile, promovido por Diego Maradona pero resistido por los hinchas, dio frutos inmediatos que permitieron su consolidación en el puesto, pero estuvo en duda hasta que el equipo obtuvo el Apertura 2005.

Basile, ex seleccionador argentino que jamás había ganado un torneo en su país en tres décadas como técnico, estuvo sometido a una presión agotadora de la cual salió airoso tras correr el riesgo de afrontar dos competiciones (Apertura y Copa Sudamericana) casi sin cambios en la alineación del equipo.

La Recopa Sudamericana, disputada entre los ganadores de la Libertadores y la Sudamericana de 2004, quedó en las vitrinas boquenses el 31 de agosto pasado tras conseguir el equipo argentino un resultado global de 4-3 sobre el Once Caldas colombiano.

El Apertura fue ganado por Boca Juniors en diciembre y poco días después retuvo la Copa Sudamericana en una tanda de penales (4-3) tras igualar a uno con el mexicano Pumas de la UNAM.

La obtención del Clausura 2006 se ha producido a falta de una jornada para la finalización del torneo.

La base del equipo son el arquero Abbondanzieri, los defensores Ibarra, Silvestre (que a principios de año sustituyó a Schiavi, traspasado al Hércules español) Díaz y Krupoviesa, los mediocampistas Ledesma, Battaglia (jugó los últimos partidos del Clausura tras varios meses de inactividad por una lesión), Gago y Bilos, el mediapunta Insúa y los delanteros Palacio y Palermo.

El guardameta fue el héroe ante Pumas al parar dos penales en la tanda decisiva y marcar con su remate. Abbondanzieri es el primer arquero en la convocatoria del seleccionador José Pekerman para el Mundial de Alemania 2006.

Díaz, Krupoviesa, Gago, Bilos y Palacio ganaron los primeros títulos de sus carreras en 2005 con el equipo boquense; Insúa ya había sido campeón con Independiente de Avellaneda, mientras que Schiavi, Ibarra, Battaglia, Palermo y Guillermo Barros Schelotto repitieron.

Abbondanzieri y Barros Schelotto comparten, con 14, el récord de campeonatos ganados con el conjunto auriazul y Martín Palermo destaca como su máximo goleador en el Clausura, con 11 tantos.

Boca Juniors ha igualado en el ciclo de Basile la marca americana de Independiente de Avellaneda al conquistar en su historia quince títulos internacionales, la misma cantidad que los europeos Real Madrid y Milan.



También logró, con el Apertura y la Sudamericana de 2005, lo que hasta ese momento sólo había alcanzado su histórico rival, River Plate, en 1996: ganar un torneo de Liga y un título internacional a la vez.



Los logros del equipo más popular de Argentina contrastan con el mal año de su archirrival River Plate, que se aferra a la esperanza de repetir en 2006 sus conquistas de la Copa Libertadores en 1986 y 1996.




link: http://www.youtube.com/watch?v=MgYvnN3I7rM


link: http://www.youtube.com/watch?v=y-4NLl3bliI




PUESTO 8: EL BOCA INVICTO DE 40 PARTIDOS.



El martes 5 de mayo de 1998, por la 15° fecha del Clausura, un xeneize que venía a los tumbos y dirigido interinamente por García Cambón tras la renuncia de “Bambino” Veira, goleó 4-2 a Huracán en Parque Patricios. Los hinchas de Boca jamás imaginaron que estaban en presencia del primer partido de una racha histórica, cuya verdadera magnitud podría verse recién al año siguiente.Es que el miércoles 2 de junio de 1999, por la 16° fecha del Clausura y ya con Bianchi como técnico, Boca todavía seguía sin perder.



Esa noche venció 1-0 a Rosario Central en la Bombonera, con gol de “Patrón” Bermúdez, y no sólo quedó a las puertas de lograr un nuevo título sino que logró lo que parecía imposible: alcanzar los 40 partidos invicto y superar los 39 que tenía el famoso Racing de Pizzuti desde 1966.A la fecha siguiente, Boca se consagraría bicampeón del fútbol argentino, pese a caer 0-4 ante el Rojo en Avellaneda. La racha positiva se frenaba entonces en 40 partidos, pero ya estaba escrita a fuego y con letras doradas en la historia del fútbol argentino.





PUESTO 7: BOCA 7 SAN LORENZO 1- PATERNIDAD ? JAJA




Fue un día inolvidable. El Boca de Alfio Basile funcionaba de memoria, llevaba diez triunfos seguidos, venía de ser bicampeón y tenía nueve puntos sobre nueve en el Apertura. Llegaba el primer clásico y fuera de casa, contra San Lorenzo.
El partido se presumía difícil, pero el Xeneize lo resolvió rápido jugando un fútbol de alto nivel. Los once de aquel 27 de agosto memorable fueron: Aldo Bobadilla; José María Calvo, Matías Silvestre, Daniel Díaz, Juan Krupoviesa; Pablo Ledesma, Fernando Gago, Neri Cardozo; Guillermo Marino; Rodrigo Palacio y Martín Palermo. Gabriel Favale, el árbitro.
La goleada empezó cuando se jugaban 22 minutos del primer tiempo. Pase de Marino para Palacio, que apareció a espaldas de los defensores, dejó en el camino al arquero Sebastián Saja y con el arco a su merced colocó el 1-0. Cuatro más tarde, los de Basile armaron la jugada por derecha, Ledesma habilitó al ex Newell’s que metió el centro, el autor del primer tanto abrió las piernas, Palermo le ganó a su marca y la empujó al gol.
Cuando iban 32, Boca siguió aprovechando los horrores del rival por el sector derecho del ataque boquense, Calvo la mandó al área y otra vez el nueve por atrás de todos y el portero vencido estableció tres de diferencia. Así terminó la primera parte.
Sobre los tres del complemento Cardozo ejecutó el corner corto, Krupoviesa remató desde afuera, Saja dio rebote y Palacio la punteó. 4-0, pocos podían creer tamaña diferencia y ni hablar cuando a los ocho minutos Neri avanzó con balón dominado, hizo la diagonal de la izquierda hacia el centro y sacó un derechazo perfecto contra el palo derecho del guardavallas, quien se estiró pero no pudo evitar el quinto.



San Lorenzo no tenía fuerzas a pesar de haber conseguido el descuento por intermedio de Santiago Hirsig y Boca siguió aumentando la cuenta. Andrés Franzoia, que jugaba su segundo partido en Primera, capturó un rechazo de Saja (salió a cortar lejos un despeje de Krupoviesa) y desde la mitad de la cancha estampó el 6-1 a cinco minutos del final. Por último, cuando quedaban tres, Palermo de cabeza marcó su tercer tanto y el séptimo de Boca.
Fue cuando la hinchada deliró al grito de “Ya lo veo, ya lo veo, el equipo de Tinelli bailando por un sueño”, fue uno de los últimos partidos de Basile en su primera etapa como entrenador Xeneize. Y fue el día del 7-1, que no se olvida nunca más.





PUESTO 6: EL BOCA CAMPEON DEL FACHA



Julio Falcioni Fue campeón del Apertura 2011 y la Copa Argentina, y finalista de la Copa Libertadores 2012, pero el nivel de equipo siempre estuvo en discusión. Además, tuvo una mala relación con varios jugadores y los hinchas nunca lo quisieron.

El 22 de diciembre de 2010 asumió la dirección técnica del plantel profesional de Boca, ocupando el cargo que dejó vacante Claudio Borghi. Su debut oficial fue una derrota por 4 a 1 en La Bombonera frente a Godoy Cruz de Mendoza. Y su último partido también fue ante los mendocinos, pero con un triunfo por 2 a 1.

A Falcioni le costó adaptarse a Boca, con un primer campeonato bastante irregular. En el Clausura 2011 terminó septimo, muy lejos del campeón, Vélez, a siete unidades. Los xeneizes sumaron 28 puntos, producto de 7 triunfos, 7 derrotas y 5 empates.

Ése mal desempeño puso en duda la continuidad de Falcioni con apenas seis meses de trabajo. Boca debutó en el Apertura 2011 con un empate 1-1 ante Olimpo. Enseguida se escuchó la primera voz crítica por parte de un dirigente: Juan Carlos Crespi, vicepresidente de Boca, afirmó que el DT podría no continuar si los resultados no eran los esperados.

Días Después, el equipo de Falcioni se recuperó con una goleada ante Unión por 4-0 y se volvió imbatible en ese torneo. Festejó el título con un gran producción: 43 puntos, 12 partidos ganados y 7 empates. Fue la valla menos vencida en la historia de los torneos cortos y logró 12 puntos de ventaja con respecto al subcampeón (Racing). Ahí se empezó a gestar la marca de 36 partidos sin perder (20 triunfos y 16 empates).


Pero nada de eso alcanzó para los hinchas de Boca. Porque, si bien la campaña desde los números era muy buena, el juego del equipo siempre estuvo en discusión. Y el peor momento llegó en este 2012, en el que jamás se encontró ese equipo compacto del campeón.

Este año, logro llegar a la final de la Copa Libertadores contra el Corinthians: el partido de ida fue empate 1-1 en La Bombonera. En la vuelta el conjunto de xeneize perdió por 2-0 y quedó trunco el sueño de la vuelta a Japón.

En el Clausura 2012 Boca se mantuvo puntero la mayor parte del campeonato llegando con tres puntos de ventaja sobre sus rivales, pero un empate y dos derrotas consecutivas lo dejaron en el cuarto puesto, con nueve triunfos, seis empates y cuatro derrotas.

El 8 de agosto obtiene la Copa Argentina al vencer a Racing por 2 a 1 en la final disputada en la provincia de San Juan. Vale recordar cómo Boca llegó a la definición: pasó casi todas las instancias por penales y jugando muy mal. Es más: casi es eliminado en la primera rueda por el humilde Santamarina de Tandil, en lo que hubiese sido un papelón histórico.

Tres meses después, Boca cayó con Arsenal por penales y se quedó sin la Supercopa. Ése final debe haber sido uno de los peores partidos que jugó Boca en la era Falcioni. Y las críticas no tardaron en llegar desde el propio plantel.

En el Torneo Inicial terminó sexto con 33 puntos (la misma cantidad que en el Clausura 2012), ganó 9 partidos, empató 6 y perdió 4. Ésa producción le permitó clasificar a la Libertadores 2013.

Falcioni se fue de Boca con dos títulos y nada de fútbol. Durante su gestión aparecieron valores como Juan Sánchez Miño y Leandro Paredes. También se fueron los ídolos Martín Palerno (se retiró) y Juan Román Riquelme (peleado con el DT). Tuvo una buena relación con el presidente Daniel Angelici y gran parte de los dirigentes, y se llevó muy mal con muchos jugadores. Pero si los hinchas son los encargados de darle entidad a un club, está claro que a Falcioni nadie lo recordará.





PUESTO 5: BOCA 1 RIVER 0 2013




En un Monumental a pleno (sin hinchas visitantes), Boca le ganó 1 a 0 a River el superclásico del fútbol argentino, correspondiente a la fecha 10 del Torneo Inicial 2013.

Fue un partido intenso en el primer tiempo, y más chato en el segundo. Con Boca controlando casi siempre el ritmo (menos en los primeros 15m) y con un River que de a poco se fue desesperando.

El único gol lo marcó "el Puma" Emanuel Gigliotti a los 23m del primer tiempo, después de anticiparse a Maidana en un centro del "Burrito" Martínez.



En esos primeros minutos, partido fue claramente favorable a River, que arrancó mejor y atacó siempre. Pero Boca aprovechó la única que tuvo y la metió. Fue gracias al oportunismo de Gigliotti y a la gran jugada de Martínez, capaz de desbordar y tirar un centro al árrea chica.

En el segundo tiempo, Ramón tuvo que sacar a Maidana (lesionado) y metió a Ponzio, para rearmar la defensa. Enseguida, el propio Ponzio estrelló un tiro en el palo del arco defendido por Orión, casi en respuesta a un disparo del "Burrito" Martínez (que también reventó el palo del arco de River).

A los pocos minutos, Juan Román Riquelme pidió el cambio por una molestia y fue reemplazado por el juvenil Escalante.

River siguió buscando, pero sin ideas y Boca supo cómo contralar el partido ya que empezó a manejar los nervios del rival. Así, se fue diluyendo el encuentro hasta que se fue con un triunfo visitante.

Sobre el final, Rodrigo Mora conectó de cabeza un centro de Vangioni y la pelota dio, otra vez, en el palo. No había tiempo para más.





PUESTO 4; BOCA- RIVER LIBERTADORES 2004




En el Monumental, con todos hinchas de River, el equipo de Carlos Bianchi lo eliminó por penales y es finalista de la Copa

oca Juniors jugará por segundo año consecutivo la final de la Copa Libertadores al dejar en el camino el jueves por penales 5-4 en semifinales a su archirrival River Plate.

Boca, último campeón, jugará la final ante el sorprendente Once Caldas de Colombia, que el miércoles superó en la otra semifinal 2-1 al Sao Paulo de Brasil.

River se impuso 2-1 en los 90 minutos, pero debieron ir a la definición por penales porque Boca había ganado 1-0 en la ida.

Luis González, a los 50 minutos, y Cristian Nasutti, en tiempo de descuento, anotaron para River. Carlos Tevez convirtió el único tanto para Boca a los 88 minutos.

Los penales de Boca fueron convertidos por Rolando Schiavi, Pablo Alvarez, Pablo Ledesma, Nicolás Burdisso y Javier Villarreal.

Otra vez el arquero "xeneize" Roberto Abbondanzieri se puso el traje de héroe al atajarle un penal a Maximiliano López.

Por River convirtieron Marcelo Salas, Daniel Montenegro, Fernando Cavenaghi y Luis González.

Fueron expulsados el colombiano Fabián Vargas, al minuto de iniciado el complemento, y Carlos Tevez, a los 88, por Boca y el lateral Rubens Sambueza, de River, a los 84 minutos.

En su estadio "Monumental", colmado exclusivamente con 70.000 hinchas locales, vestidos de rojo y blanco, por la polémica decisión de las autoridades de seguridad de impedir el ingreso de público visitante en ambos encuentros, River arrancó hecho una furia.

Con un esquema ultraofensivo de tres defensores y cinco mediocampistas para intentar emparejar la serie, los "millonarios" dominaron a su antojo los primeros minutos, aunque no pudieron plasmarlo en la red.

Tras un tiro libre desde la derecha, Luis González le ganó al marcador, pero su cabezazo se fue afuera.



Dos minutos después, el lateral colombiano Luis Perea le tapó con la cabeza un remate de gol al delantero Maximiliano López.

Boca recién pudo tomar un poco de aire a los 20 minutos, con un disparo desde fuera del área de Carlos Tevez, que se fue por encima del travesaño.



Sobre el final del primer tiempo, los papeles se invirtieron: el local perdió claridad y se reiteró en improductivos centros a pedir de los defensores rivales. Boca, con Vargas hecho un cacique en el mediocampo, terminó más sólido.

Apenas iniciado el complemento, justamente Vargas dejó a Boca con uno menos al ser expulsado por reiteración de faltas y River no desaprovechó la oportunidad.



Cinco minutos después, Luis González se escapó por derecha y sacó un latigazo de zurda, que pegó en el palo y se metió en la red para igualar la serie.

River dispuso el ingreso del chileno Marcelo Salas, recuperado de un desgarro, para buscar la victoria con tres delanteros, obligando a Boca a replegarse atrás.



A los 72 minutos, López se dio vuelta en el área y sacó un derechazo mortal, que alcanzó a despejar el arquero de Boca, Roberto Abbondanzieri.

Los últimos diez minutos de partido fueron para el infarto.

River se quedó con nueve jugadores por expulsión del recién ingresado Rubens Sambueza --insultó al juez de línea-- y por lesión de Ricardo Rojas, ya que el técnico Leonardo Astrada había realizado los tres cambios reglamentarios.

Boca logró emparejar el trámite cuando de contragolpe el delantero Franco Cángele le dejó servido un centro atrás para Tevez, que definió derecha. El delantero fue expulsado por dedicarle el gol a los hinchas de River.

Parecía partido liquidado, hasta que en tiempo de descuento el defensor Cristian Nasuti apareció como un fantasma en un tiro de esquina para anotar el agónico 2-1 final y forzar la definición por penales.





PUESTO 3: BOCA RIVER: LIBERTADORES 2000- LA COPA ES SOLO PARA CAMPEONES






link: http://www.youtube.com/watch?v=oL4a5gL21KM





PUESTO 2: BOCA - MILAN. FINAL INTERCONTINENTAL 2003. EL MITO CRUZA EL ATLANTICO.



El gran sueño se cumplió. Boca repitió la epopeya del año 2000 y es nuevamente el Rey de Argentina, de América y del Mundo. Y de yapa, ingresó al exclusivísimo círculo de los Tricampeones del Mundo, privilegio de sólo cinco equipos en el planeta: Boca Juniors, Real Madrid (España), Peñarol y Nacional (ambos de Uruguay) y el derrotado de ayer, el Milan italiano.

La actuación xeneize en la noche de Yokohama fue de menor a mayor. Flojos comenzaron Luis Perea (se ganó la amarilla a los 5 minutos de juego), Seba Battaglia (impreciso en las entregas) y el brasileño Iarley (inseguro con la pelota). En esos primeros minutos, fue el Milan el que se adueñó del balón. Boca prácticamente se limitaba a esperar atrás.



Sin embargo, los de Bianchi contaron con la primera situación clara del partido, a partir de una de las jugadas que el DT xeneize tenía preparadas para esta final: Cascini ejecutó un tiro libre desde la izquierda, Donnet picó desde la medialuna hacia la derecha, sector dónde llegó el envío de Cascini. El santafesino le pegó de aire y obligó a Dida a sacar la pelota al córner. Del mismo, llegó un gran cabezazo de Schiavi y el brasileño arquero del Milan volvió a intervenir en buena forma.

Justo cuando Boca comenzaba a animarse, Battaglia entregó corto para Iarley, Andrea Pirlo recuperó la pelota y sacó una larga habilitación que tomó a la defensa xeneize a contrapierna, y Tomasson, entrando de frente, puso en ventaja a la "scuadra rossonera".

Parecía que se venía la noche. Boca necesitaba encontrar la igualdad cuanto antes. Y este equipo siempre aparece en las mas difíciles. Asimiló el golpe y Battaglia recuperó una pelota que jugó mal Cafú. El "León" tiró una pared con Clemente, éste habilitó a Guillermo, quién sacó el centro. La estirada de Iarley dejó desubicado a Dida, que venía saliendo rápido y mal, la pelota le quedó a Donnet y el santafesino definió con mucha tranquilidad para darle la rápida igualdad a Boca. De esta manera el ex Venezia de Italia logró retribuirle la confianza al técnico Carlos Bianchi, quién se jugó por su inclusión y lo bancó durante todo el 2003, a pesar de algunos bajos rendimientos.

Apenas dos minutos después, el Milan pudo encontrar el segundo cuando Kaká (hasta ahí de lo mejor de los italianos) remató desde afuera del área y su tiro se estrelló contra el palo izquerdo de Abbondanzieri. El danés Tomasson, por centímetros, no pudo tomar el rebote. Los de Ancelotti retomaron el control del balón y Boca volvió a retroceder en su propio campo pero ya no había mas tiempo y el primer tiempo se fue con un lógico 1 a 1.

El complemento comenzó siendo similar a lo visto en el primer tiempo. A Boca le costaba tener la pelota lejos de su arco (por la ya mencionada inseguridad de Iarley) y Ancelotti parecía querer poner toda la carne en el asador cuando mandó a calentar a Filippo Inzaghi, quién luego reemplazó a Jon Dahl Tomasson. A esa altura, era evidente que Boca necesitaba el ingreso de Carlitos Tevez.

Corrían 15 del segundo tiempo y los italianos, que por ese momento controlaban el juego, obligaron a la primera gran intervención de Abbondanzieri en la fría noche de Yokohama: Pirlo metió un tiro libre en el área, Shevchenko se la bajó de cabeza a Paolo Maldini y Abbondanzieri tapó el remate del capitán milanista para que luego Cascini despejara al córner.



El partido cambió claramente a partir del ingreso de Tevez por un maltrecho Guillermo Barros Schelotto (27 minutos del complemento). En la primera jugada en la que intervino el 9 xeneize, ganó un córner desde la derecha que pudo ser el segundo de Boca, luego de que la bajara Schiavi en el segundo palo y el nuevo cabezazo, esta vez de Donnet, se fuera por sobre el travesaño. Si bien Tevez no brilló, Boca fue un equipo con él y otro sin Carlitos. A partir de su ingreso, los italianos levantaron el pie del acelerador y tomaron mayores recaudos en la parte defensiva.

Kaká ya no era ni por asomo el del primer tiempo y Ancelotti lo reemplazó por un apático Rui Costa. Pancaro ya no se proyectaba como al comienzo del complemento y Boca comenzaba a adelantar sus líneas y a demostrar mayor resto físico. Perea se comenzó a proyectar por la derecha y Battaglia ya había retomado su nivel habitual. Sobre la hora, Boca se pudo quedar con la Copa cuando Cascini presionó a Gattuso, la pelota le quedó a Battaglia, este habilitó a Iarley, quien se la cedió a Tevez y el zurdazo de Carlitos se fue apenas por sobre el travesaño.

En el tiempo suplementario, el que propuso fue Boca y el que esperaba era el equipo italiano. Cafú y Pancaro ni siquiera cruzaban la mitad de la cancha, Boca ganaba las pelotas divididas y comenzaba a inclinar la cancha. Cascini se deglutía a Rui Costa y Burdisso (de gran partido) y Schiavi estaban cada vez mas firmes. Los de Ancelotti sólo llegaban con pelotas paradas que terminaban en contragolpes xeneizes.



El Milan contó con una clara y aislada situación de gol apenas comenzado el segundo tiempo del alargue. Pirlo se la puso a Shevchenko, éste la bajó con el pecho, giró y sacó un remate que Abbondanzieri, achicándo muy bien, sacó al córner.

Sobre la hora, otra vez lo tuvo Boca. Cagna metió una pelota para Tevez, el Milan jugó mal con el offside (Seedorf habilitaba a todos), el holandés rechazó y Schiavi remató por sobre el travesaño.

Llegó la hora de los penales y era evidente que el nerviosismo era mucho mayor por parte de los italianos. Bianchi reunió al grupo y tiró unas palabras que le sacaron presión a los xeneizes.

El primer penal lo ejecutó Andrea Pirlo y Abbondanzieri lo atajó al mejor estilo Oscar Córdoba, manejándo los tiempos de gran forma para arrojárse hacia su derecha. Luego Schiavi continuó con su cien por ciento de efectividad en penales desde que está en Boca, rematándo sobre la derecha de Dida quien fue hacia la izquierda. Rui Costa convirtió rematándo también hacia la derecha, a pesar de que el Pato adivinó la intención. El peor momento de la definición llegó cuando Battaglia remató al medio y tapó Dida. Pero Seedorf la tiró a las nubes y Donnet aseguró la ventaja con un remate fuerte, otra vez hacia la derecha de Dida. Luego el veteranísimo Costacurta le pegó a la tierra y Abbondanzieri atajó su segundo penal. Como un símbolo de la histórica garra xeneize, como ocurriera con el Patrón Bermúdez en el Morumbí cuando Boca ganó su tercera Libertadores, llegó Cascini para rematar con alma y vida hacia la derecha de Dida y darle a Boca la triple corona del 2003 y el Tricampeonato del Mundo.

Una vez más Boca Juniors estuvo a la altura de las mas grandes exigencias. El Pato Abbondanzieri fue el héroe de la noche con dos atajadas claves durante el juego y dos mas en los penales. Schiavi y Burdisso respondieron siempre. Clemente y Cagna anularon por completo las proyecciones de Cafú, que de tanto perder no fue mas al ataque. Donnet le demostró a varios que es mucho mas jugador de lo que imaginan. Administró siempre bien la pelota y le dió fútbol al ataque xeneize. Cascini y Battaglia volvieron a comerse el medio. Guillermo se brindó hasta que el físico dijo basta y metió el centro con que nació el gol. Y Iarley, en el partido mas importante y difícil de su vida, fue de menor a mayor.

Boca dejó atrás el favoritismo del Milan, ganó merecidamente según el propio Ancelotti e hizo delirar a los 5000 xeneizes que se llegaron hasta Yokohama y a mas de medio país. El ciclo Bianchi se anotó la novena estrella, reeditó la hazaña del 2000 ante el Real Madrid y el mundo del fútbol está, nuevamente, rendido a los pies de Boca Juniors.




link: http://www.youtube.com/watch?v=C1FTfrGgbMo



PUESTO 2: (MENCION ESPECIAL) BOCA - GREMIO 2007. EL GIGANTE NO MURIO. Y HA VUELTO.




Riquelme aseguró que no le molesta tener que definir una hipotética final de visitante y recordó la Libertadores de 2007, cuando bailaron a los brasileños acá y allá. “La Copa la gana el que mejor juega”, agregó Román.

Boca cumplió y le ganó al Zamora por 2-0. Sin embargo, con la victoria de Fluminense ante Arsenal, no pudo quedar como primero del Grupo 4. De esta forma, definirá la mayoría de sus cruces como visitante, pero esto no parece ser preocupante para el máximo referente del plantel. “Con Gremio, en 2007, nos tocó primero de local y le terminamos metiendo cinco. Hasta erramos un penal”, explicó Juan Román Riquelme en conferencia de prensa.

“La única que nos tocó definir de visitante fue con Cruz Azul, y perdimos acá”, continuó Riquelme, en referencia a la final de la Copa 2001, (1-0 allá, 0-1 en La Boca y triunfo por penales), desestimando cualquier pensamiento de que Boca puede estar en desventaja por la forma en que le tocará cerrar cada cruce. “La Copa la gana el que mejor juega”, aclaró.



“Es difícil jugar cada tres días, y a veces es mejor perderse un partido para no quedar afuera de varios”, dijo Román. Además, tiró que está “disfrutando cada partido al máximo”, y confesó: “Me siento importante para el equipo, creo que estoy ayudando”.

El probable equipo contra Belgrano: Orión; Sosa, Schiavi, Insaurralde y Clemente o Sánchez Miño; Ledesma, Erbes, Erviti; Riquelme, Cvitanich y Silva.







PUESTO 1: BOCA- REAL MADRID 2000. GRANDE HAY UNO SOLO.

La argentina no durmio, y los pocos que pudieron pegar un ojo se levantaron bien temprano para ver algo de otro planeta. En 5 minutos Boca le liquidaba el partido al Campeon Europeo.
Fiesta absoluta.

.


ace 10 años, Boca lograba una de las hazañas más grandes de su historia. Por la final de la Copa Intercontinental derrotaba 2 a 1 al Real Madrid en Tokio, sorprendiendo al mundo y dando lugar a uno de los capítulos más gloriosos de la era más exitosa de su vida, liderada por Carlos Bianchi. Con Riquelme conduciendo al equipo y Palermo quemando las redes, Boca sacó ventaja en los primeros cinco minutos y luego aguantó los embates del Madrid, que descontó rápido pero que nunca logró jugar cómodo para revertir el partido, más allá de contar con algunas chances para empatar. A los dos minutos tras un centro de Delgado y a los cinco tras un gran pelotazo de Román, Martín no perdonó y puso a Boca 2 a 0. Fue demasiada ventaja para una final y para un equipo que ya sabía lo que eran las paradas difíciles y cómo era salir bien parado de las mismas.



Con astucia, garra, el fútbol de Riquelme y los goles de Palermo, Boca ganaba 2 a 1 y llegaba a la cima del mundo, contra la mayoría de los pronósticos. Fue el 28 de noviembre de 2000, hace exactamente 10 años.






link: http://www.youtube.com/watch?v=c09ONmkvABI

BOCA ES MAS GRANDE QUE RACING MUCHACHOS...

Y QUE TODOS LOS DEMAS TAMBIEN...
0
0
0
0No comments yet