Check the new version here

Popular channels

Boca vs River 2do Round



Bianchi volvió a la madrugada de Mar del Plata tras el 3-0 a Independiente y, sin dormir, dirigió la práctica de los que pondrá mañana con River. ¿Y si con los suplentes lo duerme a Ramón?

Algunos inventan bautismos para no ir a trabajar un lunes después de un domingo de fútbol. Otros pasan la práctica para la tarde para dormir un rato en la mañana. Carlos Bianchi, con todos sus pergaminos, podría hacer cualquiera de esas dos cosas sin tener que darle explicaciones a nadie. Sin embargo, Boca se entrena a las 9 AM de un domingo, tras haber jugado la noche anterior, y el Virrey está firme ahí, como los rulos de su cabeza. Luego de viajar toda la noche desde Mar del Plata, el micro lo dejó a las 5.45 en Casa Amarilla. El técnico se hizo una escapada hasta su casa en Barrio Parque y, dos horas más tarde, estaba de regreso en el club. Y, al lado suyo, también dieron el presente sus colaboradores José María Castro y Marcelo Herrera, los profes Alfano y Santella, el médico, el kinesiólogo... Hasta los utileros. Toda una señal de respeto para aquellos jugadores que no viajaron a La Feliz y que son los que hoy irán a Mendoza para jugar mañana con River. Por más que al DT le parezca “una estupidez enfrentarse tres veces en 15 días”, mostró una actitud clásica suya -una obligación que la siesta no durmió pero que, igual, no deja de asombrar-, de cara al segundo superclásico del verano.

Y si a alguno le costó sacarse la almohada de la cara, la voz enérgica del DT durante todo el entrenamiento habrá terminado de despertarlo. “¡Seguilo!”; “¡Definí ahora, pegale!”; “¡Andá al gol!”; “¡Marcá!”; “¡Vamos, hay que defender!”; “¡No pasa, no pasa!”; “¡Buena, buena!”; y varias consignas, órdenes y alientos más, acompañados de otros tantos signos de exclamación, salieron de su boca en un ejercicio mano a mano de delanteros y volantes ofensivos contra defensores, en lo que fue un tramo de los 90 minutos que el plantel de 14 futbolistas (incluye el aporte de Franco Cángele, libre de Turquía) trabajó en el campo. Y, fiel a su estilo de conducción, a cada uno lo llamó por su nombre (no por su apodo o apellido), sin medir trayectorias: entonces, Lucas es Viatri y Dino es Castagno. Y hasta se dio el lujo de bromear: “A por él, a por él”, lo cargó a Juan Manuel Alfano por los modismos españoles que se le escapan al PF campeón con Boca en el 2008 -Ischia DT-, producto de su paso por Valencia, Betis, Mallorca y Murcia, club que dejó para trabajar junto al Virrey.

Después del 3-0 ante Independiente, primer triunfo en esta nueva etapa, ahora Bianchi va por el desquite ante los primos (0-2 en La Feliz). El DT, en función de equilibrar las cargas y administrar los descansos, programó que los titulares enfrentaran al Rojo y repitan el sábado, en el tercer derby, en Córdoba, a una semana del debut en el torneo Final. Por eso, y sin guiarse por los resultados, mañana jugará una formación alternativa. Y así como en Mar del Plata rescató que “tuvimos mucho más ritmo y jugamos mejor que en los partidos anteriores”, lo mismo espera en Mendoza. Así se verá en acción a un Ustari que se quedará a pelearle el puesto a Orion, a un Burdisso recuperado de una lesión, al mediocampo que terminó jugando con Falcioni (Pol Fernández, Erbes y Colazo), también chicos que recién se inician (Aguirre, Federico Bravo...) y falta saber quién acompañará a Viatri (Acosta o Blandi, ¿o acaso ambos?).





Ramón repetirá el equipo que le ganó a Boca: son los 11 que imagina en el debut del Final contra Belgrano.

Si algo le sobra a Ramón Díaz, es ambición. Quiere todo. Desde los mejores refuerzos hasta ganar los amistosos. Desde recuperar la identidad a volver a jugar la Libertadores. La carpeta del Pelado está llena de objetivos para cumplir. Y así como avisó que pondría lo mejor en los dos River-Boca que quedan para cerrar el verano, también tiene la cabeza puesta en el 10 de febrero, cuando arranquen los partidos por los porotos, frente a Belgrano. Si bien quiere anotarse tres Súper garbanzos frente a los de Bianchi, uno de los motivos por los que el Pelado decidió tirar los nombres más importantes es el de consolidarlos como equipo, que se conozcan y aceiten el funcionamiento dentro del 3-4-1-2, el esquema que más le gusta y que ya eligió para el River 2013.

Entonces, en la calurosa mañana dominguera, el riojano le dio a su hijo Emiliano la lista con los mismos nombres que festejaron en Mar del Plata contra Boca. Emiliano repartió las pecheras y esos 11 fueron los que más órdenes escucharon durante los 20 minutos de fútbol que hubo en el predio de Ezeiza, pero el de la AFA, que sí tiene un verde césped acorde a las necesidades que exige el entrenador. Esos futbolistas son hoy “lo mejor que tenemos”, según había anticipado Ramón cuando le preguntaron por el equipo que pondría mañana.

El Pelado repetirá en Mendoza la formación de Mardel porque tiene tan pocas dudas como variantes, al menos hasta que le lleguen los dos refuerzos que todavía puede incorporar. Barovero es fija en el arco como el trío Mercado-Román-Bottinelli en el fondo. Detrás de ellos, como opciones, sólo corren los juveniles. Sánchez y Vangioni encajan perfecto para hacer las bandas de punta a punta como quiere el DT, Ponzio hace rato que es intocable y Ledesma, una de sus debilidades que se gana el lugar por ese motivo y porque Acevedo y Cirigliano hicieron poco hasta ahora para competirle. Sin Fabbro ni otro 10 de experiencia por el momento, Mauro Díaz va un paso adelante de Lanzini porque Manu estuvo en el Sub 20, mientras que Mora y Funes Mori ya es la dupla elegida por el ataque.

Ellos son los que mañana irán otra vez por el objetivo B. El plan se repetirá el sábado para bajar al mismo rival. Y también son los soldados que Ramón imagina para apuntarle el 10 de febrero a la B de Belgrano.



0
0
0
0
0No comments yet