Bolt se lo toma con calma

Debuta esta temporada de transición con un tiempo discreto, 38.99 segundos, en las series clasificatorias del relevo 4x100 de los Juegos de la Commonwealth.

Camino a Río 2016 y saliendo de una lesión en el pie izquierdo, sólo competirá este año en dos meetings a finales de agosto en Varsovia y Zúrich






Las obras que levantaron un velódromo, luego una villa y luego rimbombantes discursos políticos sobre la independencia de Escocia; los actos oficiales, con su liturgia, el atleta cansado, los niños jubilosos y aburridos discursos políticos sobre la independencia de Escocia; y las horas de cobertura de la BBC, con los deliciosos comentarios de analistas como Paula Radcliffe, una lúcida realización y perturbadores discursos políticos sobre la independencia de Escocia encontraron este viernes su razón. Él.

En unos Juegos de la Commonwealth de escaso nivel competitivo, por debajo de cualquier reunión de la Diamond League, aparece y todo resplandece aunque su estado físico muestre que no está al 100% y que, seguramente ni aquí, ni en este 2014, se vaya a aproximar a sus récords. Usain Bolt hizo su debut de la temporada en el Hampden Park de Glasgow, en las series clasificatorias del relevo 4x100, y lo hizo con una marca discreta, 38.99 segundos (Jamaica ya ha bajado dos veces de 38 segundos este año) aunque venciendo con sencillez su ronda y logrando el sexto mejor tiempo del global.

Ocurre con el jamaicano que, siendo tan breve su estancia en pista como desmedida su figura en la historia del atletismo, cada gesto que realiza debe ser analizado y existe la tentación de darle un valor numérico: un paso de baile, una décima de segundo menos; una mueca, una más. En la cita escocesa apareció bromeando con todo el mundo, primero con la voluntaria que llevaba su ropa y luego con el público, y así acabó, descubriendo de forma pública, antes y después del disparo, que no iba precisamente a reescribir su carrera.

Su posta, la última como es habitual, fue tranquila, como también lo fueron los intercambios de los testigos (una característica del relevo caribeño), y las actuaciones de sus compañeros de equipo. Lesionado Yohan Blake, saliendo de su sanción Asafa Powell y ausentes Nesta Carter y Michael Frater, le acompañaron, como ya hicieran en Moscú 2013, los miembros de la generación siguiente: Kimmari Roach, Julian Forte y Nickel Ashmeade, bronce en los 100 metros días atrás.



Una temporada 'sabática'

Una relajación que ha sido y será la tónica de su curso, haya o no lesiones de por medio. Imbatido desde los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 (exceptuando la salida nula de los 100 de Daegu) Bolt sabe que son ya casi 28 sus años y que si quiere alcanzar su objetivo antes de la retirada, un nuevo triplete en Río 2016, debe tomarse con calma una temporada en la que no existen objetivos claros más allá de los 'meetings' y en la que, además, una dolencia ya le ha dado un aviso.

En febrero, el sprinter notó unas molestias en el pie izquierdo que rápidamente se empezó a tratar en Múnich y que, al parecer, tardaron en curar más de lo debido. Envuelto en un notable secretismo (tardó en saberse que había sido sometido a una operación), tuvo que cancelar sus ya confirmadas presencias en las reuniones de Ostrava, París y Malmoe y no pudo participar en los Campeonatos de Jamaica aunque a última hora pidió formar parte del equipo en Escocia y, con prontitud, fue aceptado.

Desde el meeting de la Diamond League de Bruselas, el 7 de septiembre del año pasado, Bolt no se calzaba unas zapatillas de clavos y tampoco lo hará muchas veces más este 2014. Tras la final del relevo de mañana que concluirá los Juegos (22:15 hora española), el campeón mundial y olímpico y recordman de los 100 y los 200 metros tan sólo participará en una exhibición en la playa de Copacabana en Río de Janeiro (17 de agosto), en una reunión en Varsovia (23 de agosto) y en el importante encuentro de la Diamond League en Zúrich (28 de agosto).

"Este año no tengo objetivos, es todo divertimento para mí. En octubre me reuniré con mi entrenador y decidiremos el plan para la próxima temporada", decía el jamaicano en una de las extrañas ruedas de prensa que ha ofrecido en Glasgow, donde le han preguntado por las bombas que azotan Gaza, por la comida de la villa, por si le gustaría llevar kilt y, claro, por los discursos políticos sobre la independencia de Escocia. "Estos Juegos son un poco mierda", dice 'The Times' que exclamó esta semana a la salida de un acto. En realidad no lo son. Corre él.