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Di María la rompió, la defensa falló

Mientras que otros no le pueden meter gol al Apoel





















Al Manchester se le escapó un partido increíble

Perdió 5-3 contra Leicester, tras ir ganando 3-1. Ulloa (2) y Cambiasso marcaron para el local; Di María marcó un golazo para los de Van Gaal.



La ilusión del Manchester United duró apenas un suspiro. Y esta vez ese suspiró duró apenas 57 minutos, momento en el que Ander Herrera, con un taco, marcó el tercer gol del equipo de Van Gaal. Hasta ese momento, los Diablos Rojos fueron explosivos y contundentes en el ataque. Pero cuando Leicester atacó salió a a la luz el otro Manchester United. El que muestra flaquezas en el fondo, el que comete errores infantiles, el que no puede sostener un resultado. Así fue que el Manchester dejó escapar un partido increíble, que ganaba 3-1 y perdió por 5-3. Ahora, Manchester City iguala sin goles con Chelsea, el líder de la Premier League.

El arranque del Manchester fue un auténtico festival. Con Rooney como titiritero, con Falcao y Van Persie rotando por el frente de ataque, y con Di María y su habilidad. Tanto fervor ofensivo tuvo su premio a los 13, cuando Falcao desbordó por la izquierda y envió un centro que Van Persie, de cabeza y tras rozar en un defensor, mandó a la red. Luego, a los 16, Di María (video), le puso el sello a una buena jugada colectiva y definió de emboquillada para marcar el segundo tanto. Pero el local se acercó con un buen cabezazo del argentino Ulloa, libre en el medio del área.

La segunda parte comenzó con Manchester dominando casi a voluntad. Falcao tuvo el tercero, pero el travesaño le dijo que no. Y después, a los 12, Di María pateó al arco y Ander Herrera desvió la trayectoria de la pelota con un taco y el 3-1. ¿Partido liquidado? Ni ahí. Porque, entonces, comenzó otro partido. El del Manchester United que defiende (o no defiende).

Leicester descontó con un penal inexistente, que Nugent cambió por gol a los 17, y Manchester United se desinfló. Entregó la pelota, el campo y la actitud. A los 19, Cambiasso, de gran partido, le sacó el jugo a un rebote y clavó un zurdazo bárbaro para la igualdad. Leicester fue por más ante un rival ausente, que ya no contaba con Di María, su futbolista más desequilibrante.


No sorprendió, entonces, un nuevo tanto del Leicester producto de un nuevo error del Manchester. Porque Rojo, de mal partido, dio un mal pase, y partió la contra del local que Verdy, increíblemente solo, definió ante la tibia salida de De Gea a los 35 minutos. Luego, en el final, Ulloa cerró su gran actuación con un penal.


Leicester festejó la victoria y le trasladó todas las dudas al Manchester United, que aprendió que no alcanza con poblar la cancha de figuras. Para ganar, sumar y pelear por el título, hay que ser un equipo. Y, todavía, no lo es.
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