El Atlético dejó herido al Madrid

El Atleti se instala en el derbi

El Atlético de Madrid se llevó el derbi en otra demostración de su actual superioridad sobre el Real Madrid.

Los rojiblancos dominaron casi siempre un partido que el Madrid sólo vio cerca tras el gol del empate. Pero desperdició sus ocasiones y, en el segundo tiempo, el Atleti sometió con absoluta comodidad a su adversario. Simeone acertó de pleno con los cambios y Arda Turan certificó un triunfo que confirma al Atlético como nuevo jefe de la capital, y deja al Madrid ya a seis puntos del líder.



El Atlético de Madrid se llevó el derbi en otra demostración de su actual superioridad sobre el Real Madrid, un cambio de ciclo en toda regla con la única excepción, casi milagrosa, de la final de la Champions en Lisboa. Los rojiblancos dominaron casi siempre un partido que el Madrid sólo vio cerca tras el gol del empate. Pero desperdició sus ocasiones y, en el segundo tiempo, el Atleti sometió con absoluta comodidad a su adversario. Simeone acertó de pleno con los cambios y Arda Turan certificó un triunfo que confirma al Atlético como nuevo jefe de la capital, y deja al Madrid ya a seis puntos del líder, una situación demasiado crítica con sólo tres jornadas disputadas.

El partido arrancó con un 'déjà vu': el Atleti marcó en el primer córner de que dispuso. Tiago cabeceó el milimétrico envío al primer palo de Koke, que se comió Cristiano y apenas siguió con la mirada Benzema. El remate del portugués cogió a Casillas en el segundo palo, muy lejos del núcleo de la jugada. El Bernabéu la tomó con el meta, que sigue transmitiendo una enorme inseguridad en cada balón colgado sobre su portería. Pero, al menos esta vez, la culpa no fue sólo suya.

En cualquier caso, el Real Madrid reaccionó bien al golpe. Se apoyó de forma casi exclusiva en un exuberante Cristiano, al que Ancelotti juntó con Bale en la banda derecha. El luso fue una pesadilla para Siqueira, de quien obtuvo el penalti del empate. El gol de Ronaldo dio paso a los mejores minutos del Madrid, con Ronaldo omnipresente, pero al Atleti lo sostuvo Moyá, que sacó un libre directo envenenado de Bale y un cabezazo picado de Benzema. El '9' del Madrid tuvo el 2-1 tras una gran asistencia de Cristiano pero extrañamente controló mal, completando una de sus tardes lánguidas.

Tras el descanso, el dominio del Madrid se fue diluyendo. Dejó pasar un tiempo precioso, como falsamente convencido de su superioridad, hasta que Simeone dio un manotazo en tablero de ajedrez. Dentro Arda, Griezmann, y fuera Mandzukic y Raúl Jiménez, que no supieron dar aire a su centro del campo en el primer tiempo.

Los cambios inauguraron un escenario nuevo. El Atleti se fue haciendo largo, con Koke mandando desde la sala de máquinas y los nuevos actores, de perfil más técnico que combativo, escondiendo el balón cada vez más cerca del área del Madrid. Arda avisó primero y a la segunda no falló, en una jugada que refrendó el nuevo estilo del Atleti y, de paso, desnudó todas las carencias de la defensa madridista. El Atleti se llevó con justicia el derbi y sigue la estela del Barcelona, al que el Madrid empieza a ver ya demasiado lejos. Mucho para lo que se espera de una plantilla tan lujosa.