El Madrid sentencia la eliminatoria ante el Cornellá

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Sin sorpresas en la Copa. El Real Madrid pasó fácilmente por encima del Cornellá en un partido cuya historia quedará íntegramente en los álbumes del club verdiblanco. (Narración y estadísticas)

Fue un día grande para un modesto del fútbol catalán (que el año pasado militaba en Tercera) y un día más en la oficina para un grande representado por un mezcla de titulares con suplentes. Tan lleno de confianza anda el Madrid últimamente que Ancelotti desveló sus intenciones ayer mismo por la mañana. Combinó el italiano hombres importantes que necesitan ritmo como Khedira, reservas habituales como Navas, Nacho, Illarramendi o Arbeloa y representantes relevantes de la victoria del pasado sábado en el clásico contra el Barcelona: el capitán Benzema, Carvajal, James e Isco. Nada mal quedó pintado el cuadro blanco sobre el césped del estadio Power8 -recinto que el Español prestó a su pequeño vecino por un módico precio de 100.000 euros- al lado de los Pelegrí, Pep Caballé o Xemi, militantes todos ellos de la base de un deporte que sería aún más apasionante si los dirigentes y operadores de televisión concluyeran, igual que la mayoría de los aficionados, que la Copa del Rey tenía mucha más gracia hace unos años, cuando las primeras eliminatorias se disputaban a partido único en casa del más débil. Hoy en día, históricas campanadas como la del Toledo, el Novelda o el Figueras son sencillamente impensables.

Seguro que al Cornellá, vivero de jugadores de élite como Jordi Alba o Víctor Ruiz, le habría encantado formar parte de uno de esos cruces imposibles, pero a cambio tendrá la oportunidad de pisar el Santiago Bernabéu a principios de diciembre. Algo es algo. Eso sí, los de Jordi Roger tomarán el puente aéreo habiéndose estrenado en unas dimensiones y un ambiente propios de Primera División. De hecho, es probable que la asistencia en Chamartín para la vuelta se asemeje a los casi 30.000 espectadores que se dieron cita en el primer asalto. Tanto en número como en afiliación, ya que ayer, como era de esperar, predominó el blanco madridista por encima del verdiblanco cornellanense.

Raphaël Varane fue el principal protagonista de una primera mitad con más goles que ocasiones. Para bien y para mal, el defensa francés, relegado por Pepe, Ramos y las lesiones a un papel menos relevante del que tiene con su selección, se vio involucrado en todas las acciones que afectaron al marcador. Cal y arena. Por una parte, anotó dos goles de cabeza y córner antes del descanso, aunque por otra fue el causante de una alegría que Óscar Muñoz, autor del gol local, guardará para siempre. Varane se pasó de frenada y dejó que el delantero fusilara (y empatara) ante un Keylor Navas que vivó tranquilo el resto de la noche.
Isco, el más aclamado

Pese a la aseada propuesta del Cornellá, el Madrid resolvió la eliminatoria sin esfuerzo. Encarriló el tema en el primer tiempo y en el segundo, pronto y a través de Chicharito, lo sentenció. El mexicano, que finaliza más que interviene (lo contrario que Benzema), cruzó perfecto lejos de Segovia. Sin nada que perder, los locales compitieron muy dignamente, pero al final la inercia del primer nivel impuso su ley. Así, en el 74, Marcelo, a quien un sector de la grada sugirió cariñosamente que se corte el pelo, situó el 1-4 tras una buena jugada de Isco. Por cierto, el malagueño fue con diferencia el más aclamado por la militancia merengue catalana.
La ficha del partido






Nos vemos