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El porqué de las rivalidades de los clásicos mundiales


En el fútbol hay diversidad de clásicos que tienen diferentes connotaciones: políticas, religiosas, deportivas y en varios casos se unen todas creando un verdadero interés que trasciende la cancha de fútbol.

Aquí, algunos de los clásicos que tienen orígenes que van más allá de un partido de fútbol.

1. Barcelona vs. Real Madrid, entre nacionalismos

Desde 1902 existe este partido, que en su inicio era un juego más y el clásico no era entre ellos, sino con otros clubes de sus ciudades. El partido que hoy tiene un interés deportivo, se afianzó como clásico por una disputa política.

En 1943 ─aunque desde antes había una pelea tenue en el tema Cataluña─, España disputó la semifinal de la Copa del Generalísimo, hoy conocida como Copa del Rey. En el partido de ida el Barcelona se había impuesto 3-0, pero en el choque de vuelta Real Madrid remontó en un encuentro envuelto en mucha polémica, por lo que pasó a denominarse en el ámbito azulgrana como ‘El escándalo de Chamartín'. Ganaron 11-1.

Según versiones de algunos exfutbolistas de ese Barcelona, el director general de Seguridad Nacional, del dictador Francisco Franco, entró al vestuario de ellos y de manera alevosa les dijo que tomaran una actitud tranquila. Además, hubo ciertos aficionados que le lanzaban objetos al portero rival, lo que hacía que tuviera que alejarse de la portería lo cual facilitaba los goles blancos. Así lo registró el expresidente del Comité Olímpico Internacional, Juan Antonio Samaranch (Q.E.P.D.) en el periódico La Prensa, lo que le ocasionaría su despido.

Desde ese partido el duelo tomó relevancia entre los jugadores y la hinchas, y en este momento ha traspasado fronteras por la disputa entre el argentino Lionel Messi, de Barcelona, y el portugués Cristiano Ronaldo, de Real Madrid, que están en la puja por el título del mejor del mundo.

2. Partizán vs. Estrella Roja, más que un partido

No es casualidad que en el último año de la Segunda Guerra Mundial, 1945, fueran fundados Partizán y Estrella Roja, equipo de Belgrado, la ciudad más grande de la antigua Yugoslavia y actual capital de Serbia, equipos que protagonizan el Derbi Eterno.

Estrella Roja, fundado en marzo, nació por la iniciativa de estudiantes anticomunistas, que actuaban en oposición silenciosa al régimen comunista militar. Posteriormente, en octubre apareció Partizán (nombre que proviene de los “partisanos”, soldados yugoslavos de la Segunda Guerra Mundial), que se fundó como un club militar, por lo que el pueblo no lo aceptaba demasiado en sus comienzos.

Es un duelo que tiene mucha historia divida por muy pocos metros entre los estadios de cada equipo.

3. Celtic vs. Glasgow, la religión presente

Este es uno de los casos atípicos. Se puede decir que el tema religioso, que ha sido una disputa de muchos años en Escocia, dio pie a un partido de fútbol: Celtic vs. Glasgow, católicos vs. protestantes. No obstante, son 120 años de historia de este partido, lo que lo hace el más viejo del fútbol.

Y es que hasta banderas nacionales toman este encuentro, pues los católicos del Celtic se sienten irlandeses y desearían ser independientes del Reino Unido, mientras que los protestantes del Glasgow son monárquicos e identificados más con Inglaterra que con la propia Escocia.

En la ribera del río Clyde, símbolo de la capital escocesa, se dice que los aficionados que realmente se sienten escoceses son de algún otro equipo de la liga, aunque sea de una menor calidad deportiva.

El clásico por esta época sufre, pues Rangers, por problemas económicos, perdió varias categorías y ahora está en la segunda división.

4. Galatasaray vs. Fenerbahce, clásico de culturas

Este derbi turco es uno de los más atractivos. Es el clásico entre dos continentes por lo que es llamado ‘Intercontinental’: Galatasaray está en la parte europea de Estambul, mientras que Fenerbahce se encuentra en la parte asiática.



Esta rivalidad se inició por un tema social que involucra la cultura. Galatasaray perteneció en sus orígenes a las clases altas, mientras que Fenerbahce estaba más identificado con la clase obrera.

Se caracteriza por ser de mucha pasión entre los hinchas, lo que ha llevado a la suspensión de partidos en varias ocasiones.

5. Orlando Pirates vs. Kaiser Chief, clásico de la reconciliación

En Sudáfrica, nación que desde la Copa Mundo empezó a sonar en el resto del mundo, se encuentra una de los clásicos más jóvenes y tal vez más pacíficos.

Curiosamente, Kaiser Chief nació tras una disputa económica entre los jugadores de los Orlando Pirates, pues un jugador desertor fue el creador del que sería su archirrival desde 1968.

En 1940, Orlando Pirates comenzó su camino futbolero y pronto fue uno de los clubes con más aficionados, pero las restricciones raciales no los dejaban participar en las ligas nacionales, por lo que solo lo hacían en amistosos y giras por el sur del continente. Sin embargo, en unos de esos viajes la diferencia fue económica.

Chiefs se inscribió en la liga regional destinada a los ciudadanos de raza negra y ahí empezó la rivalidad con Pirates. Tras la caída del apartheid, fueron los principales promotores de una Premier League que diera cabida a todos los ciudadanos sin importar la raza o las ideas políticas.

A pesar de esto, entre aficiones la hostilidad no pasa de un partido de fútbol así sean de clases diferentes. Pirates es seguido por la clase rural, como fueron sus fundadores, mientras que Chiefs es el equipo glamuroso del país, pero, la situación con la policía es diferente, ya que la ven como un ente represor, por lo que en el estadio Ellis Park, de Johanesburgo, se han producido estampidas que han ocasionado muertes, la última en el 2001.

6. Cska Sofia vs. Lvski Sofia, choque de clases

Bulgaria, un país con grandes futbolistas, no vive su mejor momento deportivo internacionalmente ni con su selección y menos con sus clubes. Sin embargo, el clásico entre Cska Sofia y Levski Sofia no pierde su emoción, aunque sí sus figuras que emigran a mejores ligas.

Sus dos protagonistas, CSKA y Levski comenzaron siendo rivales por propio instinto. Los primeros, de rojo, comunistas ricos que pertenecían a las clases más elevadas e intelectuales de la sociedad. Por otro lado, los aficionados del Levski provenían de los suburbios y su color azul reflejaba la imagen de pobres y liberales del pueblo llano. Estos valores obviamente han quedado desfasados, pero la rabia con la que se vivían los derbis en esos tiempos sigue existiendo, pero cada vez más, afortunadamente, dejando a un lado temas políticos y sociales.

7. Steaua Bucarest vs. Dinamo Bucarest, duelo de Fuerza Pública

Bucarest, como capital, es la ciudad en torno a la que gira Rumanía y es la sede de los dos equipos más grandes del país europeo: Steaua Bucarest y Dinamo de Bucarest.

Steaua, que en rumano significa estrella, se reconoce por sus colores azulgranas y su comunión con el ejército. Mientras que Dinamo, ligado a la policía, viste totalmente de rojo. Ellos juegan en los estadios Ghencea y Dinamo Stadium que son testigos de los duelos de los ‘hombres armados del ejército’ y los ‘perros rojos de la policía’, apodos de ambos equipos.

Este clásico es recordado por ser uno de los que se han visto permeados por la corrupción. En 1967, Nicolau Ceaucescu se apoderó del poder con las armas y en su dictadura nunca ocultó su simpatía por el Steaua, se dice que en los casi 20 años que estuvo al frente del Gobierno rumano, su equipo, con muchas dudas de legalidad, logró la mayoría de los títulos locales. Un ejemplo del manejo a favor del Steua se produjo en la Copa de Rumanía de 1988, cuando en los minutos finales hizo retirar al equipo por un gol anulado, el encuentro iba 1-1 contra Dinamo y luego en el escritorio se decretó a Steaua campeón y se sancionó a los jueces. Ceaucescu fue asesinado en 1989 y posteriormente el título fue dado a Dinamo por la Federación local.

8. Ajax vs. Feyenoord, capitalinos contra provincianos

El partido entre Ajax, de Ámsterdam y Feyenoord, de Róterdam, es el más esperado en la Eredivisie. Holanda se paraliza hasta con hinchas de otros equipos cuando se enfrentan. Es el juego de la capital contra la ciudad obrera; de los adinerados contra los no tanto.

En 1922, estos equipos se enfrentaron por primera vez con un saldo de 2-2. Para darle vida al Klassieker, en este duelo los obreros de Róterdam luchaban por robarle hegemonía al equipo capitalino.

Lastimosamente, los últimos partidos han tenido enfrentamientos entre los ultras de cada club, ya sea en el Feijenoord Stadium o en el Amsterdam Arena.

9. Manchester United vs. Liverpool, clásico de la economía



Una paridad de la economía de las ciudades, entre las más importantes de Inglaterra, y la parte futbolística dio origen a este clásico entre Liverpool y Manchester United. Al igual que en la disputa por cada balón, ambas ciudades querían tener el dominio económico del país durante la Revolucion Industrial.

La competencia comenzó en el siglo XVIII con la pugna entre ambas ciudades por la supremacía en el comercio del algodón. Liverpool, con la construcción del primer desembarcadero, se convirtió en uno de los principales puertos del mundo. Igualmente, las fábricas de tejidos e hilaturas de Manchester en plena Revolución Industrial copaban el negocio del algodón y convertían a la ciudad en un centro de la industria y las manufacturas.

Manchester era la gran urbe de la producción, pero los materiales tenían que llegar de Liverpool, por lo que en ese puerto establecieron aranceles muy elevados a las materias primas importadas que tuvieran como destino las fábricas de Manchester. Consecuentemente, esta decidió no tener que depender de Liverpool generando la construcción del Canal Fluvial de Manchester, en 1984, que fue el pitazo inicial al clásico que en la parte deportiva siempre ha estado tan igualado como en la económica.

10. Anderlecht vs. Standard Lieja, un partido devaluado

Anderlecht y Standard Lieja no dice mucho, y más con Brujas como emergente, pero es el clásico del fútbol de Bélgica.

Como en otros clásicos, la rivalidad nace en diferencias sociales y económicas. Anderlecht, distinguido por sus colores violetas, juega en Bruselas, ciudad que se caracteriza por la elegancia y un sitio en el que encaja la burguesía, características para que los hinchas quieran ver plasmado lo mismo en el terreno de juego. Mientras que Lieja es sinónimo de la clase trabajadora y le gusta que su equipo sea aguerrido y tenga mucha actitud. El juego bonito no es una prioridad.​
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