El primer grande le gano 2 a 0 al campeon de America

En un repleto 'Cilindro' de Avellaneda, la "Academia", con goles de Lollo y Castillón (dos de los refuerzos) derrotó 2-0 al "Ciclón" y rompió la paridad en el historial, superando a su adversario nuevamente. El triunfo del equipo de Cocca fue justo, ya que se mostró bien parado tácticamente y generando más chances de gol. Por su parte, los de Bauza, que puso un equipo con mayoría de suplentes, no jugaron bien luego de haber sido campeón de América el pasado miércoles. Dirigió Néstor Pitana (expulsó correctamente a Hauche)



Avellanada estaba teñida de fiesta. Por un lado, el local (Racing) volvía a su estadio tras su muy buen comienzo ante Defensa y Justicia y, a su vez, le daba la bienvenida a su ídolo, Diego Milito. Por el otro, el visitante (San Lorenzo), que llegaba luego de consagrarse por primera vez en su historia como campeón de la Copa Libertadores.

Por esto, no extrañó que el Cilindro explote y junte más de 40.000 personas en una segunda fecha, algo no tan habitual en el fútbol argentino. A esto, había que agregarle la paridad en el historial que había entre estos dos grandes del fútbol argentino.

En este contexto, el triunfo fue para la "Academia" por 2-0 con goles de Luciano Lollo y Facundo Castillón, dos de los refuerzos que llegaron para este campeonato. Las conquistas fueron en el epílogo de cada tiempo: el primero, un gran cabezazo del ex Belgrano, tras una muy buena jugada 'preparada'; el segundo, ya cuando el partido se moría, luego de un muy buen contragolpe y cuando Racing ya jugaba con 10 por la expulsión de Hauche minutos antes (34 minutos del complemento).

¿Fue justo el triunfo del local? Si, aunque no hubo una notoria superioridad, Racing siempre fue el que estuvo más cerca del triunfo. En lo que respecta al desarrollo, el dueño de casa fue de menos a más. Dentro de un primer tiempo parejo, la "Academia" estuvo más ambicioso, ante un adversario que se mostró parado para jugar de contragolpe; aunque aún así, dejó en claro su estirpe de buen equipo, con una identidad clara.

En este contexto, y luego de generar más situaciones que San Lorenzo (Saja fue un mero espectador), el gol de Lollo en el epílogo del primer tiempo fue un duro golpe para el visitante, que en el arranque del complemento lo sintió y fue superado claramente. Tal vez, en ese momento, a Racing le faltó contundencia y mayor circulación de pelota, pero sí estuvo bien parado tácticamente y sin fisuras. Para esto, fue fundamental la labor de Videla, quien debutó con esta camiseta siendo la figura del clásico y 'disimulando' el opaco partido que tuvo su 'ladero', Acevedo.

San Lorenzo, que luego de consagrarse como campeón de América fue hasta Avellaneda con un equipo con muchos suplentes, no tuvo ideas y se mostró sin juego colectivo ni peso ofensivo. En esto, mucho tuvo que ver la 'pobre' actuación de Barrientos y Verón, motivo por el cual jamás le llegó la pelota 'limpia' a Matos y Cauteruccio.

Y cuando el partido terminaba, Castillón puso cifras definitivas con un exquisita definición. Esto, luego de usufructuar un contragolpe, apenas instantes después que San Lorenzo tenga su única situación clara de gol (remate de Blandi dentro del área grande, que contuvo Saja).

Racing fue superior. Tal vez no tanto en el desarrollo como sí en las jugadas de riesgo. Los de Avellaneda ganaron bien y empiezan a darle forma a la ilusión. Dos partidos jugados, dos ganados. por momentos, no maneja la pelota y lo siente; pero de a poco se van observando cuestiones tácticas muy importantes.

Por ahora, esto le alcanza. ¿Tiene motivos para ilusionarse? Sólo el tiempo tiene la razón.