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Fotos all boys 2-1 instituto














































ALLBOYS 2-1 INSTITUTO


LA GLORIA FUE DE ALL BOYS


Por la vigésima fecha del torneo Nacional B, All Boys venció como visitante por 2 a 1 a Instituto de Córdoba. Los goles del albo los convirtieron Giglioti y Zárate, este último de tiro libre.



Partido de All Boys Nº:

2739 (desde 1935)


Por Darío Marsicano | En la reanudación del torneo, All Boys viajó a Córdoba para enfrentar al Club Instituto de dicha provincia. Al inicio del partido vimos a un albo perdido en la cancha: Patricio González y Fernando Sánchez no lograban acomodarse en la mitad y los volantes de la gloria le ganaban constantemente la espalda.



Sin claridad, pero con insistencia, el local iba en busca del tanto que abriera el marcador. Pelotazo a espaldas de los centrales, Ferrari -en el afán de cerrar- la punteó y marcó en contra de su propio arco. 1 a 0 para la gloria y a empezar de nuevo.



En esos 45 minutos se agrandó la figura de Cambiasso gracias a quien el albo se fue sólo por un gol abajo. El panorama pintaba difícil para los de Floresta.



Comenzó el segundo tiempo y se notó inmediatamente que la charla en el vestuario provocó un cambio de actitud. El equipo de Romero se vio mejor situado en el campo de juego. La sociedad González - Sánchez empezó a funcionar, el chino se encontró mas con la pelota y Umbidez, el mejor del albo, hizo de las suyas por el sector derecho.



A los 7 minutos llegaría la igualdad: centro del “Chino” y Giglioti, totalmente solo, con un cabezazo venció a Tombolini. A partir de ahí arrancó un partido nuevo. Los dirigidos por Romero se adueñaron de la pelota y del campo de juego y fueron decididos por la victoria.



A los 17 llegó el segundo tanto tras un tiro libre de Zarate que se desvió en la barrera. 2-1 para el equipo de Floresta.



Desde entonces, el local nunca encontró la manera de crearle peligro a Cambiasso. El albo se replegó en la cancha y jugó de contra. Giglioti y Solchaga tuvieron la oportunidad de ampliar el marcador, pero Tombolini se quedó con el tercero del albo.



Loustad pitó el final y el plantel estalló en alegría. Los jugadores se abrazaron en la cancha de forma efusiva, lo que demuestra que el equipo está unido y pensando en grande.



Con este resultado el albo lleva 7 partidos sin perder, con 4 empates y 3 victorias, 2 de ellas en la ciudad de Córdoba.



DEJO UN PAR DE HISTORIAS INTERESANTES:

ANOCHE TUVE UN SUEÑO

Por Sergio Cuello - Hincha de All Boys que vive en Capilla del Monte, Pcia. de Córdoba.

No sé que me pasó. Será algo que comí que me cayó pesado, o que estaba muy cansado, pero la cuestión es que anoche me dormí y tuve un sueño rarísimo. Pero de esos sueños que no te querés despertar no sé si te pasó.

¿Vos viste que uno se olvida de los sueños, no? Bueno pero éste no. A éste me lo acuerdo todo y te lo quiero contar ya vas a ver que loco.

Resulta que no sé cómo, venían a Capilla del Monte unos pibes que estaban haciendo una película… a que no sabés de qué… No, ni te imaginás… Una película de All Boys!! Sí. Justo. Un documental de All Boys!! Mirá vos…

Claro, en el sueño ellos me conocían por los poemas que me subió Sampó a la página, que no son gran cosa pero a ellos les gustaron y me ubicaron y se me aparecieron en casa con cámaras, trípodes, micrófonos, cables. Y bueno, son sueños….

Y resulta que yo les contaba todo de mi vida, de mi amor por el “Blanco” y ellos me filmaban y después a la noche nos juntábamos con otros hinchas de All Boys de acá de la zona.

Ahí hay una parte que me debo haber despertado o algo porque no sé como aparecimos en la cancha de Instituto. Porque jugaba All Boys!! Y ahí nos juntamos con otros hinchas. Te cuento esta parte porque es la más loca. Resulta que estábamos ahí en la cancha en esa platea enorme. Éramos un grupito de 7 u 8 y mirábamos para arriba y veíamos a uno de allá del barrio. Allá al costado, 2 más. Allá abajo estaban Luqui y Sampó. Todos desparramados ¿viste?

En el sueño veía la cancha que reventaba de gente con los colores de Instituto. Y los pibes de la película otra vez sacaron las cámaras y todo eso y fimaban todo.

Y soñé que salía All Boys y no podíamos ni aplaudir. El corazón se me salía del pecho. La cuestión que empieza el partido y a los diez minutos nos embocan uno. Y bueno…era la lógica. Pero pará, ya vas a ver.

Porque en los sueños todo vale, hasta volar. Así que en el segundo tiempo les empatamos y después el Chino se las mandó a guardar como sólo él sabe….¿Viste que en los sueños vos querés gritar y la voz no te sale? Bueno, así igualito nos pasaba. Era como un sueño adentro de otro. Parece que a los otros les pasaba lo mismo porque tampoco gritaban. Nos mirábamos, nos reíamos, nos tocábamos con el de al lado, pero nada de gritar ni cantar. Porque All Boys les estaba pegando un paseo hermoso a éstos que nos amargaron el debut en el Nacional. Te juro que en un momento me dio así como un miedo de despertarme… Pero por suerte seguí soñando un rato más. Ya vas a ver esta parte que es loquísima.

Resulta que parece que ahí en Córdoba había un club que se llamaba All Boys, así igual que nosotros. ¿Qué loco no? Y había re-buena onda. Y esos tipos de ese club eran re-fanas del nuestro también. Y era que nos esperaban después del partido. Así que salimos calladitos y de repente aparecimos en el club de ellos.

No sabés. Era como un tinglado al lado de la cancha. Todo iluminado. Por un equipo de música sonaba y sonaba cuarteto: La Mona, Trula, Chébere… Habían puesto una mesa como de veinte metros llena de vasos de los grandes y una choppera al lado. Debe ser que en el sueño tenía calor y sed porque me tomé cuatro vasos seguidos. Aaahhhh…Eso antes de comer unos sanguchitos de carne asada y lechón. Mmmm…espectaculares. Y de postre, Branca y Coca con mucho hielo…

Y nosotros estábamos felices. Por el triunfo y por esa gente increíble que… claro, existe sólo en sueños. Y sí… Porque esa gente de All Boys de Córdoba no puede ser real. Por eso estas cosas se sueñan, porque uno no se las puede imaginar en la realidad.

Y ahora sí cantábamos y gritábamos. Y venían más y más hinchas de All Boys.

A muchos los conocía. A otros no, pero me conocían a mí.

Y debe ser que mi mujer me pateó o me empujó, como hace cuando ronco y la despierto, y ahí me ví a las cuatro de la mañana manejando sólo en la ruta y volviendo a Capilla. Me sentía raro. Pensaba : si me paran y me hacen el control de alcoholemia me sacan la chata y me dan perpetua.

Pero a lo mejor no estaba borracho de chupar. No, estaba borracho pero de felicidad…

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-Che!!! Dale che!!!... -Despertate que ya son las nueve y hay que abrir el negocio!!!

-Que...??? Pará flaca… Ya voy…No sabés el sueño que tuve…

-Dale Gordo que te acá tenés el diario y te tomás unos mates y te vas.

Y el titular de la sección deportes de La Voz del Interior decía :
Decepción En la vuelta a la competencia, Instituto ganaba 1 a 0 en un primer tiempo en el que desperdició muchas chances de gol. En el complemento, All Boys manejó la pelota y le ganó bien 2 a 1. La Gloria quedó en zona de reválida...
Y ahí me di cuenta que tenía puesta la camiseta nueva, la oficial, y estaba manchada con fernet…y me di cuenta que no me importaba despertar nunca más…





CRÓNICAS DE SAN VALENTÍN

Por Natalia Palmieri | Este 14 de febrero me encontró con mi novio más contento que nunca. Por supuesto su estado de ánimo no tenía nada que ver con el día de los enamorados (que, de hecho, no tengo ni idea de por qué se festeja), era fruto de otro de sus grandes amores. All Boys acaba de vencer a Instituto en Córdoba y nosotros, junto a muchos otros hinchas, estábamos ahí, ahogando el grito, en medio de la gloria.

El vienes a la tardecita dejamos atrás las sierras y tomamos un colectivo hacia la capital de la provincia mediterránea. Llegamos a la cancha de Alta Córdoba varias horas antes para retirar las credenciales de prensa. Nos recibió mucha policía, muchos puestos vestidos de rojo y blanco y un cielo amenazante.

El sector para la prensa era sencillamente una platea del local, por ende, estaríamos rodeados de hinchas de Instituto.

La gente comenzó a llegar temprano, cuando los nubarrones grises aún se dibujaban claramente en el horizonte cordobés. Pero también las caras amigas comenzaron a divisarse bajo miradas cómplices y a unirse, sin distintivos, en la misma platea.

Para poco antes del comienzo del partido, el estadio estaba casi repleto y una murga algo desprolija acompañó los bombos de la hinchada en un clima de fiesta.

Durante los primeros minutos, el sufrimiento se incrementó gracias a varias embestidas del local y llegó al límite con el desafortunado puntazo de Ferrari, que se clavó en el arco de Cambiasso. ¡Qué duro fue tragarse la puteada y la cara de amargura!

Para el segundo tiempo la gente estaba bastante eufórica y propinaba insultos a los de All Boys que tenían poco argumento y nada de coherencia. “¡Romero fracasado!” le aullaba uno a Billeri. “Bartel hijo de puta” gritaban varios señores memoriosos del pasado del delantero.

Pero, el albo renacía en Córdoba y un centro perfecto de Zárate llegó al lugar exacto de la frente de Gigliotti, que desvió la pelota directamente adentro del arco.1 a 1.

Para entonces, los insultos comenzaron a virar de bando y Tombolini fue uno de sus destinatarios predilectos.

Un rato más tarde, Zárate terminaría de cerrarles la boca con uno de sus magistrales tiros libres, para poner al albo 2 a 1.

En ese momento ya era extenuante no acompañar la alegría de los jugadores, no poder abrazarse con el conocido de al lado y disfrutar semejante triunfo.

Pero quedaba poco. Unos minutos después terminó el partido. La murga desapareció cabizbaja de la tribuna alta en que la habían alojado y la gente se fue de a poco, muy enojada, dejándonos solos y en el silencio, con el sabor dulce de la victoria a cuestas.

En una noche cordobesa, que mágicamente se tornó estrellada, All Boys florecía nuevamente y nosotros nos fuimos, caminando despacio, más enamorados (del Blanco) que nunca.
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