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Independiente | ¿Estrategia que gana no se toca?



“Equipo que gana no se toca”, es una conocida frase del fútbol que remite a un concepto del cual Jorge Almirón parece no estar del todo de acuerdo.

En su presentación oficial ante Belgrano, por la Copa Argentina, plantó una ‘novedosa’ estrategia, con línea de tres -por momentos de cinco- en el fondo, dos mediocampistas centrales y dos delanteros por afuera. El equipo no solo mostro una cara absolutamente nueva respecto la era De Felippe, sino que ganó gustando y jugando un gran partido. Si bien Francisco Pizzini había sido la figura estelar de la noche y el pibe Franco Bellocq se había comido el medio, el DT decidió tocar el team e hizo ingresar dos refuerzos, con distintas características, pero a cumplir las mismas funciones: Jesús Méndez y Claudio Riaño. Apuesta ganada por Almirón en el ingreso del ex Boca, quien fue de los mejores del partido. Quizás no así con la aparición de Jesús, que si bien no llegó a desentonar del todo, se lo vio de flojo rendimiento. Sin embargo, el equipo volvió a jugar bien, a gustar y ganar.

¿Cuál fue el principal denominador común de estos dos encuentros? El toque rápido, la movilidad, la agresividad: dinámica. ¿Por dónde pasaban los principales cambios de ritmo de mitad de cancha en adelante? De los delanteros externos: Pizzini/Riaño/Pisano. De características distintas, sí, pero que pueden cumplir con los mismos objetivos: velocidad y desequilibrio por afuera del delantero de área.

Ante el Pincha, esos dos delanteros que en los anteriores encuentros habían acompañado al nueve (Penco ante los cordobeses y Lucero frente a Rafaela) no estuvieron presentes desde el comienzo. Daniel Montenegro e Iván Pérez fueron los encargados de ser los enlaces del equipo. Y es acá cuando hay que detenerse para entender que así como hay sistemas que te obligan a jugar con determinados jugadores, hay jugadores que te obligan a cambiar de estrategia.

Nadie puede dudar de la calidad del Rolfi, pero sí de sus características. Hoy, con 35 años, la velocidad no es una de sus mejores virtudes, como tampoco el desequilibrio con la pelota en los pies. Asimismo, Iván Pérez es un jugador caracterizado por la distribución y el orden, no por el factor desequilibrante. Entonces, la aparición de estos dos players en el once inicial, no fue sólo un cambio de nombres, sino también una modificación en la idea de juego que se vio reflejada en la falta de velocidad y desequilibrio en los últimos metros del campo de juego. Al mismo tiempo, las virtudes que ambos podían llegar a sumarle al equipo, como la calidad en los pases, no se vieron aprovechadas.

Desconocido es el motivo por el cual Pisano no jugó, aunque se sospecha que la decisión del entrenador puede estar relacionada con un “castigo” por algunas indebidas conductas. Lo de Riaño por cuestiones físicas, aunque lo de Pizzini –autor de tres goles en los últimos dos partidos- por preferencias futbolísticas. Pero el ingreso del Rolfi es algo que ya se podía anticipar apenas finalizado el match ante Rafaela: “Le va a dar un salto de calidad al equipo”.

¿Acaso Almirón lo habrá puesto en esa posición creyendo que realmente podía cumplir mejor la tarea que Pisano/Pizzini estaba llevando a cabo? ¿O el peso de su apellido y de su calidad –en otra posición de cancha que hoy Independiente no tiene con este sistema- lo habrá obligado a “encontrarle” un lugar?

Y también vale destacar el cambio de Alexis Zárate por Droopy Gómez. Si bien era una apuesta a la ofensiva y el debutante no mostró su mejor versión, la falta de marca en el retroceso por el sector derecho fue algo que se notó (incluso se puede ver apreciado en el gol anulado del local). Lo que más llama la atención, sin embargo, no es el cambio en sí, sino que el lateral proveniente de las inferiores –quien venía cumpliendo una buena tarea- no fue ni siquiera al banco de suplentes como alternativa si el equipo necesitaba más marca por esa banda.

La realidad es que Almirón probó con otros nombres que lo obligaron a cambiar la idea de juego que su equipo venía mostrando en los últimos metros de cancha y el resultado no fue el mejor. Incluso con el ingreso a los 35 minutos del PT de Pizzini, terminó siendo –con poco- el más desequilibrante de la delantera.

¿Volverá a probar con los delanteros acompañantes por afuera o intentará encontrar un sistema que le permita el ingreso del Rolfi Montenegro?
En los dos primeros partidos había cambiado jugadores pero que no modificaron el sistema ni el juego del equipo que todos queremos.
Al estilo Almirón: equipo que gana, se puede tocar. Pero… ¿Estrategia que gana, se toca?



Por Lucas Riggio.




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